Archivo para 12/2004
Libros recomendados
Como regalo para mis lectores, aquí dejo unas recomendaciones de libros que merecen la pena. En principio, no cumplen con los estándares de libros para regalar en estas fechas (no son novedad, ni vistosos, ni caros), pero a lo mejor a vosotros mismos os interesan.
Nice work, de David Lodge. Está traducido al español commo “¡Buen Trabajo!” y publicado por Anagrama, pero no he leído la traducción. Es una novela divertida, que cuenta la colisión entre una profesora universitaria feminista, ecologista y deconstructivista y el conservador director general de una empresa metalúrgica. Ya dije en otro post que David Lodge es uno de mis escritores favoritos. Es divertido y profundamente inteligente, y cualquiera de sus libros es recomendable.
The Hitchhicker’s guide to the Galaxy, de Douglas Adams. Adams era otro genio, con una inteligencia fuera de lo común y un talento para las metáforas sólo equiparable al del primero que comparó los labios de su amada con una rosa. La Guía del Autoestopista Galáctico es una trilogía de 5 libros que tratan sobre las aventuras por el espacio-tiempo de Arthur Dent, uno de los dos terrícolas que queda vivo después de que el planeta haya sido demolido para dejar paso a una autopista galáctica. En Mayo estrenan la película, así que cuando vayáis a verla (porque iréis) recordad que yo os hablé de ella y del libro primero. Bueno, a lo mejor no he sido el primero, pero si no lo habéis leído todavía, hacedme caso y no os lo perdáis.
The Moon Is a Harsh Mistress, de Robert A. Heinlein.. Heinlein es uno de los maestros de la ciencia ficción del siglo XX. Muchos conoceréis su obra Starship Troopers, aunque sea por la película. Alguno a lo mejor hasta se fijó en las curiosas ideas políticas que aparecían en el film (sólo los soldados pueden ser ciudadanos).
Bueno, para recomendaros a Heinlein, mirar lo que dice éste:lo más pernicioso de tal sujeto no me parece su ideología, de por sí hedionda -a pesar de que no fuera un fascista, sino una especie de ultraliberal autocrático, un verdadero y convencido darwinista contemporáneo de esos a los que tanto gusta la estratificación social basada en el coeficiente intelectual: un republicanote, vamos [...]
Además de una historia entretenida, de fácil lectura, esta novela es una utopía anarcocapitalista, que plantea situaciones como juicios sin juez nombrado por el estado.
1 comentarioAmalur: del átomo a la mente, de J. L. Arsuaga e Ignacio Martínez. Los libros sobre la evolución humana de Arsuaga están muy bien escritos, están actualizados y son extraordinariamente didácticos, pero he querido destacar éste porque hace un repaso de varios conceptos científicos que son absolutamente fundamentales para entender el mundo que nos rodea. Para el que sea de letras y no haya vuelto a saber nada de ciencia desde el colegio le puede venir muy bien, y a los de ciencias les resultará entretenido. El enlace lo he puesto a la edición barata, hay otra en cartoné (que es la que yo tengo) que puede ser mejor si quereis conservar el libro algún tiempo.
Trabajo infantil y explotación
Happy Butcher escribe sobre explotación infantil y posibles medidas para evitarla.
Aunque las medidas que apunta pueden tener cierta eficacia, no puedo evitar hacer la siguiente reflexión:
Mi abuela materna empezó a trabajar a los 9 años sirviendo en una casa interna. No sabía leer ni escribir. Además de darle comida y cama, no creo que le pagaran mucho más. No sabía lo que eran unas vacaciones, ni muchas otras cosas que damos por supuestas.
Mi padre y mi madre empezaron a trabajar a los 14 años, cuando terminaron el colegio. Mi madre lo dejó al casarse, como era habitual, pero mi padre pudo tener algo de formación especializada en el banco en el que trabajó, y desde un primer puesto de botones pudo llegar a niveles directivos de cierta importancia. Cuando mis padres se casaron fueron de viaje de novios a Alicante, y los fines de semana jugaban al parchís con mis tíos, porque no tenían dinero para ir al cine o a cenar.
Mis hermanas y yo hemos ido a la universidad, hemos tenido profesores particulares de inglés, hemos viajado al extranjero para completar estudios y hemos empezado a trabajar pasados los 20 años. Fui a Yugoslavia de viaje de novios, mis hijos comen o cenan en un restaurante varias veces al mes y están acostumbrados a coger un avión para ir de vacaciones a la playa.
¿Qué quiero decir con este rollo autobiográfico? pues que en mi opinión el trabajo infantil es un indicador del grado de madurez de una sociedad. Ahora nos parecería aberrante que una niña de 9 años entrara interna a servir en una casa, pero para muchas familias hace 80 años era una suerte. Gracias a esas personas que hace 80 años trabajaban como mulas en el campo o sirviendo en una casa, gracias a esas otras personas que hace 40 años trabajaban en las fábricas o en las oficinas en condiciones que ahora nos parecerían de explotación, nosotros podemos disfrutar de un nivel de vida equiparable al resto de los occidentales.
Dudo mucho que si hace 80 años alguien hubiera regalado dinero a espuertas, en España tuviéramos ahora este nivel de vida. Los países del sudeste asiático o Corea han demostrado que lo que hicimos en este país en dos generaciones se puede hacer en una, pero lo que para mí no tiene duda es que la única manera de salir de la pobreza es crear una cultura del esfuerzo y del trabajo.
Una vez que se sobrepasa el nivel de subsistencia, es cuando tiene sentido preocuparse por el trabajo infantil o por las condiciones de los obreros. Ya sé que esto suena duro, pero más duro es saber que no puedes hacer nada por salir de tu situación de miserable, y que para sobrevivir dependes de la limosna de las ONG o de los misioneros.
1 comentarioPeces Barba, unilateral
¡Oh, cielos! Llamazares ha dicho que Peces barba actúa unilateralmente.
Cuidadín, Gregorio, que éste empezó diciendo lo mismo de Bush. Mira el añito que ha pasdo el pobre George desde que cayó sobre él la ira de Llamazares: primero las elecciones, ahora lo de TIME…
El camello copula con la camella
Leyendo en Libertad Digital sobre el pobrecito imán de Fuengirola injustamente encarcelado por los intolerantes que no son capaces de aceptar los valores de otras culturas más antiguas y más sabias que la nuestra, veo un link a esta noticia relacionada. Por favor, leedla.
Vamos a ver… así que ‘daraba’ es polisémica y puede querer decir:
- pegar (ya lo sabíamos).
- debatir de buenas maneras.
- separarse’ de la esposa, ‘distanciarse’ de ella e ‘irse’ del domicilio conyugal.
- ‘viajar’, ‘irse’.
- hacer el amor.
Lo único que puedo decir es que el árabe es un idioma absolutamente caótico. Si en un pasaje que trata de un tema doméstico y que debería estar claro, como qué hacer cuando hay problemas con la mujer, reputados expertos en el Corán no se ponen de acuerdo en lo que Mahoma (o Alá, que fue quien se lo dictó) quiso decir al escribir esto, y dan todas las interpretaciones anteriores como buenas, imaginad el resto del Libro.
Y por favor, que nadie me diga que hay exégetas de la Biblia que tampoco se ponen de acuerdo en cómo traducir determinados pasajes. Primero, la Biblia se escribió a partir de textos en griego y arameo, traducidos después al latín y de ahí a otros idiomas. Es lógico que algunos autores discutan si el camello debe pasar por el ojo de un aguja o por una puerta de Jerusalén cuyo nombre sonaba muy parecido a “aguja”. Pero el Corán está escrito en el mismo idioma que hablan estos imanes, así que no es problema de traducción.
Y segundo y más importante, no hay discusiones sobre si “dar de comer al hambriento” debe interpretarse como:
- pega al hambriento (sin dejar marca).
- explica de buenas maneras al hambriento lo perjudicial que es no comer.
- haz el amor con la que pase necesidad.
- sepárate de los hambrientos (algunos son caníbales).
Por último, un consejo para las lectoras: NUNCA os caséis con un musulmán.
Si sois tan memas como para casaros con un musulmán, NUNCA tengais hijos. Así al menos sólo os maltratará a vosotras.
Si sois tan idiotas como para casaros con un musulmán y tener hijos, NUNCA viajeis a su país de origen ni dejeis que se lleve a los niños allí.
Preguntas para estudiantes de periodismo
Como estamos en época prenavideña y el deseo de hacer el bien me ha contagiado, regalo dos preguntas para que cualquier profesor de periodismo las pueda incluir en sus exámenes, y trabaje un poco menos:
1. Los que mataron a los abogados laboralistas de Atocha en los momentos más difíciles de la transición española, eran:
A. Fascistas
B. Fachas
C. Terroristas de extrema derecha
y querían:
A. Destruir el proceso democrático.
B. Reventar el proceso democrático.
2. Los que matan en Irak a tres responsables de organizar las primeras elecciones democráticas en decenios, son:
A. Resistencia
B. Rebeldes
B. Luchadores por la libertad
y quieren
1 comentarioA. Liberar su país
B. Defenderse de los americanos
Ranking de pruebas médicas
1. Rastreo con Galio-67: Un par de días antes inyectan un líquido radiactivo (el Galio-67). Evidentemente, hay un pinchazo, pero hasta que te hacen la prueba puedes pensar que en cualquier momento desarrollarás tus sentidos arácnidos o cuando te enfades te volverás grande, verde y musculoso. La prueba en sí no es apta para claustrofóbicos, pero como a mí no me importa estar tumbado en una especie de nicho de hotel japonés y la prueba dura unos quince minutos me eché una cabezadita.
2. TAC de cráneo: No hace falta contraste, como en el TAC de tórax y abdomen, así que te limitas a tumbarte en la camilla y a cerrar los ojos cuando el aparato pasa por la cabeza. La máquina no desentonaría en la nave espacial de 2001: Odisea en el espacio, así que tiene más encanto que una radiografía.
3. Radiografía de torax: No tiene ningún glamour, se la han hecho a todo el mundo, pero al menos no hay nada desagradable.
4. Electrocardiograma: Casi sería tan neutro como la radiografía, si no fuera porque a los hombres de pelo en pecho la operación de quitar los parches nos produce el mismo efecto que la depilación a la cera.
5. Estudio de función ventricular: La prueba en sí está bien, estás tumbado un ratillo en una camilla mientras una plancha se mueve (poco) por encima del pecho. Las imágenes del corazón en movimiento son curiosas, pero la prueba tiene demasiadas molestias como para estar más arriba en el ranking: antes te pinchan un par de veces para inyectarte líquidillos coloreados, no estás el tiempo suficiente como para poder echar una cabezadita y además tienes unos parches como los del electro, con el mismo efecto depilatorio.
Además al diseñador de la máquina debía ser un ingeniero de la antigua Unión Soviética, por lo aburrido, gris y antiguo del aparato.
6. Biopsia de piel: Es una cirugía menor, que no tendría más problemas que el pinchazo de la anestesia, si no fuera porque en mi caso preferían no cerrar la herida con puntos y en lugar de eso cauterizar. Aparte del olorcillo a carne quemada, que da cierta grima sobre todo cuando sabes que es la tuya, la anestesia local no era del todo eficaz para esto.
7. Punción de médula ósea: Consiste en sacar un poquito del contenido del hueso de la cadera (el tuétano, para entendernos). Problema: se pone anestesia local, que viene bien para hacer hueco hasta llegar al hueso, pero no actúa más allá del periostio (la membrana que cubre el hueso). Así que una vez que se han abierto camino hasta el hueso, hay que agujerearlo para sacar la médula. Como podeis imaginar, el procedimiento para hacerlo se parece más a lo que hacen en Bricomanía que a otra cosa. Pero en fin, te lo pintan tan negro antes que al final piensas que no es para tanto.
Y eso que la hematóloga que me lo hizo tuvo que repetir lo del agujerito en el hueso porque el aparato no había entrado bien a la primera y se salió a la mitad del asunto. “No me suele pasar esto nunca…”, decía.
Además, cuando ya estaba en posición (en decúbito prono), la hematóloga se marchó no sé a que y la enfermera se dio cuenta de que le faltaba no se qué del carro de curas, así que me dijo: “no te muevas” y me dejaron en la salita, tumbado boca abajo, con el culo al aire y por supuesto con la puerta abierta.
8. TAC tórax y abdomen: La peor de todas, sin duda. Cuando le dicen a uno que tiene que hacerse un TAC, piensa en su ingenuidad: “mola: una radiografía del siglo XXI”. Pues no. La cosa empieza con que desde 24 horas antes no puedes comer frutas ni verduras. Por supuesto, aunque aborrezcas cualquier comida de color verde basta que te lo prohíban para que una ensalada cualquiera se convierta en un manjar. Uno se sobrepone, y se dedica a la parrillada de productos del cerdo, pero recuerda que debe tomar una sustancia en cuyo folleto pone “acción laxante violenta“. Puedo jurar que no miente: el efecto es violento, pero violento de verdad. Con las tripas más revueltas que Llamazares después de ver una peli de Michael Moore, ya no te apetece cenar, aunque sabes que al día siguiente no puedes tomar nada hasta el mediodía, cuando te hacen la prueba.
Con el estómago vacío, llegas al hospital y te dan un par de vasitos con un líquido inmundo: “tómatelo poquito a poco, y dentro de media hora te doy otros dos”. Si al menos dieran unos cacahuetes o unas aceitunas…pero te lo tienes que tragar a palo seco, y además ya te han dicho que hay dos más esperando. El enteradillo de al lado dice: si te dan el contraste bebido al menos no te lo tienen que inyectar. Y te consuelas con eso, haces de tripas corazón y tragas aquello como puedes.
Por fin pasas a que te hagan la prueba y ¿qué te está esperando? ¡un vasito más de contraste! El colmo es cuando ya tumbado en la camilla te dicen: “remángate el brazo que te vamos a inyectar el contraste”. Así que cuando la máquina (la misma que la del TAC craneal, lo único que mola de la prueba) se pone en marcha y te dice: “no respire” tú piensas: “sí, de eso tengo ganas, de no respirar”.
Sugerencia para los fabricantes de aparatos médicos: ¿podrían por favor fijarse en el diseño de servidores, routers, switches y demás aparataje de redes y sistemas? Lo único que hacen es mover impulsos eléctricos de un cable a otro, pero PARECEN algo serio. Hay luces de colores, máquinas negras con ranuras misteriosas, cables que salen de sitios extraños para ir a otros sitios más extraños aún… Si te tienen que hacer putaditas como las que he descrito, al menos podrían hacerlo de manera elegante.
Creo que el problema es que los equipos los compran los médicos, y no los pacientes. Los ecógrafos que he visto que tienen los ginecólogos en las clínicas privadaa se parecen más a lo que a mí me gustaría: tienen lucecitas, muchos botones, y parecen complicadísimos de manejar. Supongo que es porque a las señoras que van a la clínica privada les gusta ver que les exploran con un aparato de última tecnología.
Bueno, pues a mñi me gustaría que me explorasen con algo que no pareciera un resto de la sala de mandos del acorazado Potemkin.
Nota: por si a alguien le interesa, no tengo previsto morirme en los próximos meses. Eso sí, habrá una entrega contando mis experiencias con la quimioterapia.
2 comentariosDavid Lodge
Bueno, gracias a la hospitalidad de Daniel me he mudado a Red Liberal. Y para celebrarlo, os copio unas líneas de un libro de David Lodge que estaba releyendo:
Letitia Glover y Ralph Messenger estaban discutiendo sobre cuestiones de medio ambiente. “La tierra no nos pertenece, nosotros pertenecemos a la Tierra”, declaró ella, píamente. “Los pieles rojas lo sabían”.”¿Los pieles rojas?”, dijo Ralph Messenger. “¿Te refieres a los tíos que provocaban una estampida de una manada de búfalos sobre un acantilado para asegurarse los filetes de la cena?”. “Estoy citando un discurso del jefe Seattle a mediados del siglo XIX, cuando el gobierno norteamericano quiso comprar las tierras de su tribu”, dijo Laetitia, envaradamente. “Conozco ese discurso”, dijo Ralph. “Lo escribió en 1971 el guionista de un docudrama para la televisión americana”. Annabelle Riverdale, a la que esta polémica había sacado de su sopor, lanzó un pequeño borboteo de risa, y luego, en el silencio que siguió, intentó fingir que no se había reído. “No sé nada de ese programa de tele”, dijo Laetitia, enrojeciendo. “Lo leí en un libro. Probablemente también lo leyó el guionista”. “Se lo sacó de la manga”, dijo Ralph, “y entonces la gente empezó a citarlo en sus folletos ecologistas como si fuera algo histórico”. Laetitia miró a su marido de soslayo, en busca de apoyo, pero él mantuvo la cabeza agachada, tal vez reacio a arriesgar su reputación académica en un terreno tan incierto. Jasper, galantemente, acudió en rescate de Laetitia. “Aunque no sea histórico, Ralph, el sentimiento podría ser auténtico”. “Al contrario, es totalmente falso, dijo Ralph. “No pertenecemos a la Tierra. La Tierra nos pertenece porque somos los animales más inteligentes que hay en ella.” “Eso es tan arrogante, tan eurocéntrico”, suspiró Laetitia, cerrando los ojos para disociarse lo más completamente posible de una opinión tan odiosa. “¿Qué quieres decir con eso de eurocéntrico?”, la conminó Ralph, impulsando la cabeza hacia adelante, en actitud de reto. Uno tras otro, los demás nos callamos y dejamos de comer.
- Eran unos colonialistas europeos los que consideraban la tierra algo que comprar y vender y explotar- dijo Laetitia-. Las poblaciones indígenas tienen un instinto natural para preservar su hábitat y utilizar sus recursos con economía.
- Al contrario, sólo las limitaciones de su tecnología han impedido a los pueblos primitivos destruir su medio ambiente a una escala que nos horrorizaría- dijo Ralph.
-No sé como puedes estar tan seguro de eso- dijo ella.
- Los polinesios exterminaron a la mitad de las especies de pájaros de las islas Hawai mucho antes de que llegase allí el capitán Cook-dijo él. En Nueva Zelanda, los maoríes masacraron a toda la población de aves moa gigantes y ni siquiera se comieron los cadáveres. Todavía hoy, los indios yuqui de la selva tropical de Bolivia talan árboles para coger su fruto. La conservación es un concepto de las civilizaciones avanzadas.
El libro en cuestión se titula en castellano Pensamientos secretos, en inglés Thinks… David Lodge es uno de mis escritores favoritos, y Pensamientos secretos no es de sus peores novelas: si la leeis, además de reflexionar sobre la conciencia, podreis averiguar por qué hay que tener cuidado con lo que guardamos en el disco duro, disfrutareis de un humor sutil y conocereis algo de los entresijos de las universidades británicas (Lodge ha sido profesor de literatura inglesa en Birmingham hasta hace poco).
1 comentario
