David Lodge
Bueno, gracias a la hospitalidad de Daniel me he mudado a Red Liberal. Y para celebrarlo, os copio unas líneas de un libro de David Lodge que estaba releyendo:
Letitia Glover y Ralph Messenger estaban discutiendo sobre cuestiones de medio ambiente. “La tierra no nos pertenece, nosotros pertenecemos a la Tierra”, declaró ella, píamente. “Los pieles rojas lo sabían”.”¿Los pieles rojas?”, dijo Ralph Messenger. “¿Te refieres a los tíos que provocaban una estampida de una manada de búfalos sobre un acantilado para asegurarse los filetes de la cena?”. “Estoy citando un discurso del jefe Seattle a mediados del siglo XIX, cuando el gobierno norteamericano quiso comprar las tierras de su tribu”, dijo Laetitia, envaradamente. “Conozco ese discurso”, dijo Ralph. “Lo escribió en 1971 el guionista de un docudrama para la televisión americana”. Annabelle Riverdale, a la que esta polémica había sacado de su sopor, lanzó un pequeño borboteo de risa, y luego, en el silencio que siguió, intentó fingir que no se había reído. “No sé nada de ese programa de tele”, dijo Laetitia, enrojeciendo. “Lo leí en un libro. Probablemente también lo leyó el guionista”. “Se lo sacó de la manga”, dijo Ralph, “y entonces la gente empezó a citarlo en sus folletos ecologistas como si fuera algo histórico”. Laetitia miró a su marido de soslayo, en busca de apoyo, pero él mantuvo la cabeza agachada, tal vez reacio a arriesgar su reputación académica en un terreno tan incierto. Jasper, galantemente, acudió en rescate de Laetitia. “Aunque no sea histórico, Ralph, el sentimiento podría ser auténtico”. “Al contrario, es totalmente falso, dijo Ralph. “No pertenecemos a la Tierra. La Tierra nos pertenece porque somos los animales más inteligentes que hay en ella.” “Eso es tan arrogante, tan eurocéntrico”, suspiró Laetitia, cerrando los ojos para disociarse lo más completamente posible de una opinión tan odiosa. “¿Qué quieres decir con eso de eurocéntrico?”, la conminó Ralph, impulsando la cabeza hacia adelante, en actitud de reto. Uno tras otro, los demás nos callamos y dejamos de comer.
- Eran unos colonialistas europeos los que consideraban la tierra algo que comprar y vender y explotar- dijo Laetitia-. Las poblaciones indígenas tienen un instinto natural para preservar su hábitat y utilizar sus recursos con economía.
- Al contrario, sólo las limitaciones de su tecnología han impedido a los pueblos primitivos destruir su medio ambiente a una escala que nos horrorizaría- dijo Ralph.
-No sé como puedes estar tan seguro de eso- dijo ella.
- Los polinesios exterminaron a la mitad de las especies de pájaros de las islas Hawai mucho antes de que llegase allí el capitán Cook-dijo él. En Nueva Zelanda, los maoríes masacraron a toda la población de aves moa gigantes y ni siquiera se comieron los cadáveres. Todavía hoy, los indios yuqui de la selva tropical de Bolivia talan árboles para coger su fruto. La conservación es un concepto de las civilizaciones avanzadas.
El libro en cuestión se titula en castellano Pensamientos secretos, en inglés Thinks… David Lodge es uno de mis escritores favoritos, y Pensamientos secretos no es de sus peores novelas: si la leeis, además de reflexionar sobre la conciencia, podreis averiguar por qué hay que tener cuidado con lo que guardamos en el disco duro, disfrutareis de un humor sutil y conocereis algo de los entresijos de las universidades británicas (Lodge ha sido profesor de literatura inglesa en Birmingham hasta hace poco).
Temas: david lodge, ecologismo, libros
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Bienvenido. A ver si hago algo para que tanto comentarios como trackbacks aparezcan bien, como Dios manda.