Archivo para 07/2005
Rubalcaba es un genio
Decía H. G. Wells:
The true sweetness of chess, if it can be sweet, is to see a victory snatched, by some happy impertinence, out of the shadow of apparently irrevocable disaster.
Si los dos jugadores saben jugar, sólo un maestro puede convertir una derrota en victoria, porque normalmente implica el sacrificio de piezas importantes cuando ya estás en una situación desesperada (y los timoratos no se atreven) y jugar con la mente y las expectativas del adversario para que reaccione según te conviene a tí.
Esto es lo que ha hecho Rubalcaba. Cuando todos esperábamos que el PSOE se limitara a enrocarse (la culpa la tienen el excursionista y el viento), sacrificar algún peón (la Consejera castellano-manchega de Medio Ambiente) y colocar un alfil o una torre en posición amenazante (la Comunidad de Madrid no proporcionó la ayuda que se le pedía), Rubalcaba piensa más allá y se atreve a dar un jaque que trastoca el desarrollo de la partida.
Con su jugada de ayer, evidentemente muy pensada y medida, ha conseguido que El País pueda titular con la agresión del diputado del PP, y que los corifeos mediáticos puedan centrarse en la oposición agresiva del PP y olvidarse de la incompetencia de las administraciones socialistas. Un par de días de bronca, unas llamadas al diálogo y a la mesura, las merecidas vacaciones y en septiembre lo del incendio ya es agua pasada.
Eso sí, hay que ser muy hijo de puta para utilizar a una persona que acaba de asistir al entierro de un amigo. Pero es innegable que la estrategia es brillante, y que le está funcionando. Y al fin y al cabo, si utilizó a los muertos del 11-M para dar la vuelta a las elecciones y le salió bien, ¿por qué va a tener ahora miramientos con una gente que ni siquiera es de Madrid, y a la que se le podrá callar tan fácilmente como a los del Carmelo?
4 comentariosConde Pumpido es un mentiroso
Ahora dice el Fiscal General del Estado que no actuó contra el PCTV porque estaba muy ocupado con Aukera Guztiak. Mentira. La Fiscalía impugnó la candidatura de Aukera Guztiak el 23 de Marzo, y el Tribunal Constitucional resolvió definitivamente el 1 de Abril. Hasta las elecciones, que fueron el 17 de abril, el Fiscal tuvo 16 días para actuar, una vez resuelto el problema de Aukera Guztiak, y no hizo nada.
Peor todavía: la candidatura de AG se impugnó porque 1.000 de los 27.000 avalistas (4 de cada 100) habían tenido relación con ETA o Batasuna, y porque AG no condenó la violencia de ETA. A Cándido le bastó esto para impugnar la candidatura, y al Tribunal Constitucional para aceptar como válida esta impugnación.
Sorprendentemente, el que 30 de cada 100 apoderados del PCTV lo fuera también de Batasuna, y que el PCTV se niegue a condenar la violencia de ETA no es motivo para ilegalizar a este partido.
1 comentarioGuadianablogging
Entramos en fase intermitente. En realidad, nunca he sido muy constante, pero me temo que ahora lo seré menos todavía.
De todas maneras, invito a mis lectores a consultar la página principal de este blog, en el que pueden ver a diario la tira de Day by Day, o a pasarse por el nido de fachas neocons RedLiberal, donde podrán saber si hay algún post nuevo.
Procuraré que si los posts son más escasos tengan más enjundia (en la medida de mis posibilidades). Y quién sabe, a lo mejor Simon Jester anima esto un poco.
Comments are off for this postOtra vez Manjón
Lista de los criticados por Manjón:
Aznar
El trío de las Azores
El PP
El Grupo Parlamentario de Izquierda Unida
Los políticos en general, los medios de comunicación y los jueces
Los que van en Audi a la Universidad
Los católicos que demuestran su dolor en el aniversario del 11-M
Las víctimas del terrorismo que se manifiestan contra el gobierno
El fiscal Fungairiño
Los hermanos de los asesinados por el terrorismo
Los últimos (de momento):
Los sanitarios y voluntarios que atendieron a las víctimas del 11-M
Lista de los no criticados por Manjón:
El PSOE
Los terroristas que mataron a su hijo
Insistir con ocasión y sin ella
A veces uno tiene la tentación de tirar la toalla y dejar por imposibles a los que, como observaba Daniel, ni siquiera ante decenas de niños asesinados pueden olvidar sus apriorismos ideológicos y ponerse de parte de los niños y en contra de su asesino.
Pero, como he vivido unos años en Zaragoza y algo se me ha pegado del carácter tozudo de los maños, yo insisto:
En fin. Cosas de Perogrullo, como veis. Qué triste que haya que decir todo esto a estas alturas…
2 comentariosSrebrenica
Enlaza Franco Alemán con un artículo muy interesante en la Vanguardia sobre Srebrenica, en el que Ricardo Estarriol, corresponsal por aquel entonces en Bosnia, explica que las fuerzas de la ONU permitieron a los serbios ejecutar la matanza.
Lo que cuenta Estarriol coincide con lo que me dijo un militar a su vuelta de Bosnia. Al parecer hubo un acuerdo, mas o menos explícito, por el que la ONU permitió a los serbios “limpiar” la zona, de manera que se facilitara la gestión posterior del mosaico territorial en que se estaba convirtiendo Bosnia-Herzegovina.
Ignoro si las fuerzas de la ONU conocían el alcance que iban a tener las masacres, ya fueran 8.000 o 1.300 muertos. En cualquier caso, demasiados. Y otra prueba del futuro que nos espera si confiamos en la ONU para que garantice nuestra paz y nuestra seguridad.
1 comentarioBach, Bisbal, Hayek, Zapatero
Los estudiosos de la música afirman que al cerebro le resultan placenteras las melodías que le “sorprenden”, al aparecer notas no esperadas. Evidentemente, hay un límite en este factor sorpresa, porque de lo contrario Stockhausen nos resultaría más agradable que Mozart, y esto no suele ser frecuente.
Por otro lado, no hay dos cerebros iguales, y así lo que a uno le resulta “agradablemente sorprendente”, y por tanto de calidad, para otro puede ser incomprensible o burdamente simplón.
Así es lógico que a mí (que, modestia aparte, tengo un C.I. mayor que la media, y he oído mucha música en los últimos 30 años) me apasione la Pasión Según San Mateo de Bach, mientras que a una jovencita de 14 años Bisbal le parezca un artista de los pies a la cabeza.
¿A qué viene todo esto? Pues a cuento del artículo de Zapatero el otro día en el Financial Times. En realidad, no sólo el artículo, sino todos los discursos de Zapatero son un compendio de simpleza, frases huecas, lugares comunes y buenismo.
Yo le leo, o le oigo, y me digo: ¿pero cómo no le da vergüenza decir estas patochadas? Pues evidentemente, porque para una gran mayoría de su audiencia, sus discursos tienen el grado de profundidad exacto, con las dosis exactas de buenas intenciones e ideas agradables.
Y éste es uno de los problemas de Rajoy. Cuando utiliza su ironía en el Parlamento, puede halagar las mentes de la mayor parte de los periodistas, acostumbrados a oír y analizar discursos, o las de los ciudadanos con más formación y capacidad. Lamentablemente, con eso no basta.
Hace tiempo discutía con unos compañeros de trabajo sobre la utilización por parte de Esperanza Aguirre del victimismo. Ellos decían que enfrentarse al Gobierno y acusarle de maltratar a Madrid era demagogia, y que le generaba a Esperanza una imagen de cabreo permanente que no le beneficia.
Yo creo todo lo contrario. El victimismo con respecto al gobierno central es un discurso simple y eficaz (basta ver sus resultados en Cataluña o en el País Vasco). A lo mejor en otra sociedad más culta y más informada las cosas serían diferentes, pero aquí decir: “el gobierno no quiere que el tren pase por vuestro pueblo” es más eficaz que decir “la política presupuestaria es insostenible a largo plazo”.
Lo mismo vale para el liberalismo, en realidad. Para los que conocemos un poquito la física de los últimos veinticinco años, resulta evidente que los sistemas complejos son impredecibles, y que, por tanto, un gobierno planificador es un gobierno que fracasará. Para el común de los mortales, los que mandan saben más, y tenemos que fiarnos de ellos.
Así que no es extraño que Hayek tenga menos seguidores que Keynes. Pero en fin, aunque sea contraintuitivo, tenemos que seguir insistiendo en que Manolo, el dueño del “Bar Manolo” de la esquina, sabe más de economía que Solbes. O mejor dicho, los dueños de bares, taxistas, fontaneros, profesores, médicos y trabajadores de la metalurgia, en conjunto, saben mucho mejor que Solbes qué es lo que le conviene al país.
5 comentariosA los jueces no se les critica
Hola soy un guez saque mis oposiciones y aora ago sentenzias y escribo lo que me da la gana y tu lo acatas o te cagas polaspataspabajo y mi profe dezia que no savia escribir y era un mamon y me ténia mania y aora soy juez y escribo sentenzias con frases largas y nadie me dize que no se escrivir y me pone un zero.
Un párrafo, 13 faltas de ortografía. En la sintaxis, como dice Daniel, mejor ni entrar. Lo que revela este párrafo acerca de los procesos mentales de este juez, aterrador.
Comments are off for this postEsta no es mi guerra
Eso es lo que dice alguno en los comentarios a mi post anterior, y en los de Madalenas de chocolate. Que es lo que se decía en el 11-M, eso de vuestra guerra, nuestros muertos.
Supongo que si estos hubieran sido franceses en 1942, habrían dicho que la guerra era una cosa entre ingleses y alemanes, y que Todo esto me recuerda al juego infantil de la “quema” en el que dos personas se lanzaban un balón con una multitud en el medio que esquivaba los balonazos. Los alemanes están en un lado, los ingleses en otro, y la ciudadanía (franceses, belgas, holandeses y luxemburgueses) trata de apartarse como puede…
Parece mentira que haya que repetir esto, pero me temo que no queda más remedio:
Como ejemplo de lo que es vivir en un país islámico, os copio un fragmento de una declaración de Libia ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU:
el Sr. Hafyana recuerda al Comité las diferencias culturales, religiosas y de otro tipo por las que una práctica tolerada en una sociedad pueda estar prohibida en otra cuyos valores sean diferentes. Por ejemplo, en la Jamahiriya Árabe Libia se reprime el consumo de alcohol porque está prohibido en el Corán. La pena aplicable son los azotes, pero la medida tiene esencialmente un carácter disuasivo: su objetivo es prevenir la reincidencia del interesado, por una parte, y el alcoholismo en la sociedad en general, por la otra. En caso de consumo de alcohol en público se debe aplicar la ley, pero el Sr. Hafyana aclara que la flagelación no es una pena tan cruel como parece.
Multiculturalismo a tope. Hay que respetar todas las culturas, ya sabéis, lo dice el libio. Incluso cuando defienden la flagelación como castigo por beber alcohol. ¿Algunos de vosotros nunca ha probado ni una cervecita? Y estos son los musulmanes moderados. Imaginad lo que piensan los islamistas radicales.
Son los mismos que vivían bien en la Francia ocupada por los nazis, los mismos que decían que con Franco “se vive bien si no te metes en política”, los que se acomodaron a las nuevas reglas de la Unión Soviética, los que pensaban en Argentina que lo de los montoneros y los militares no iba con ellos.
Son todos aquéllos que en su escala de valores colocan un estómago lleno por delante de su libertad. Todos aquéllos que prefieren el “díalogo” y “la alianza entre civilizaciones” a la “sangre, sudor y lágrimas”.
Estamos en guerra
Aunque algunos prefieran enterrar la cabeza en la arena, estamos en guerra. Ya pueden hablar de alianzas de civilizaciones, de religión de la paz, de terrorismo internacional y de lo que quieran.
El hecho es que el islamismo radical ha declarado la guerra a Occidente. No soportan nuestro modo de vida. No soportan que nuestras mujeres trabajen, salga cuando quieran, con quien quieran y vestidas como quieran. No soportan que bebamos vino y comamos cerdo. No soportan que cada uno pueda pensar y hacer lo que quiera mientras no moleste al vecino.
Pero sobre todo no soportan que el éxito de nuestra sociedad y el fracaso de la suya les demuestre cada día que están equivocados, que Alá no les premia por ser buenos musulmanes, que cuanto más insisten en cumplir estrictamente la literalidad del Corán más se hunden en la miseria.
Por eso quieren que nuestra sociedad desaparezca. Por eso prefieren morir, y matar a hombres, mujeres y niños que trabajar para mejorar las condiciones de vida en sus países. Su única esperanza es un mundo en el que todos vivamos en el terror, el mundo sucio y feo de los talibanes, en el que estaba prohibido hasta cantar y bailar. En ese mundo todos seríamos igual de pobres, igual de tristes, igual de fanáticos.
Sólo podemos hacer una cosa: derrotarles antes de que lo hagan ellos. Así es la guerra: cada uno usa sus armas, y el más fuerte gana. Nosotros tenemos los mejores ejércitos, pero ellos tienen bombas y otras armas más sutiles: nuestro complejo de culpa, los intelectuales que llaman insurgentes a los saudíes que asesinan a iraquíes en su país, los abogados de los derechos humanos que se escandalizan porque se dice que un guardia ha tratado con menos respeto del debido un ejemplar del Corán de un preso de Guantánamo, los partidarios de la paz a cualquier precio.
Como ocurrió con los nazis, no puedes negociar con alguien que cree que tiene una misión histórica, y que esa misión implica la muerte de sus enemigos. No podías negociar con Hitler. No puedes negociar con los islamistas. Sólo cabe derrotarlos.
Y derrotar a los islamistas supone no sólo impedir que pongan bombas, sino impedir que usen las otras armas: impedir que lo peor de nuestra sociedad colabore con ellos, justificando sus crímenes, distinguiendo entre insurgentes y terroristas, acosando a los que se juegan la vida por defendernos.
Espero que Inglaterra sepa enfrentarse al problema mejor que nosotros, y que otros países europeos sean conscientes por fin de que no puedes integrar en tu sociedad a monstruos cuyo único objetivo en la vida es destruirte.
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