Archivo para 03/2006
El fascismo que viene
Lo peor del Estatuto aprobado ayer no es que vaya en contra de la Constitución. Es que va en contra del consenso.
Desde el inicio de la transición, todas las medidas políticas importantes, las que tienen efectos a largo plazo, se han tomado buscando el consenso de la oposición. Hasta que llegó Zapatero, y decidió que su misión era imponer las medidas que decida el PSOE sin siquiera hablar con Rajoy.
Los medios afines al gobierno afirman que toda la culpa es del montaraz Rajoy, que se deja aconsejar por los ultraderechistas Acebes y Zaplana. Supongamos que es cierto. ¿Y qué? Zapatero llegó a acuerdos con Ánsar el facha, que aventaja en fascismo y maldad en varios órdenes de magnitud a Rajoy. González pactó nada menos que con Fraga, el dinosaurio franquista responsable de la matanza de Montejurra. Y con Suárez, el tahúr del Mississippi. Es responsabilidad del Gobierno mantener el consenso con la oposición, por muy odiosa que ésta sea. ¿O nos van a decir ahora que Aznar y Fraga eran más dialogantes y talantudos que Rajoy?
El problema no es Rajoy, sino Zapatero. Es Zapatero el que ha decidido que la transición fue un error, y que en lugar de la reforma se debió optar por la ruptura. Y aquí está él para solucionarlo.
Igual que las Cortes franquistas se hicieron el ‘harakiri’ para dejar paso a la democracia sin solución de continuidad, ayer el Parlamento dio el primer paso para abandonar el régimen en el que hemos vivido los últimos 30 años: un estado de las autonomías en el que dos partidos moderados, uno de derecha y otro de izquierda se alternan en el poder.
¿Qué vendrá ahora? Si Zapatero tiene éxito, un Estado vagamente confederal en el que convivirán cuatro o cinco naciones con varias regiones autónomas, gobernado por un partido socialista (no socialdemócrata) que se perpetúa en el poder apoyado por los nacionalistas.
Pero lo más probable es que veamos el resurgir del fascismo. Aunque se empeñen en el PSOE en asociar al PP con la extrema derecha, saben que en el PP no hay bandas de jóvenes que recorran las calles por la noche armados con bates de béisbol y cadenas, y tampoco grupos armados que asalten despachos de abogados laboralistas. Pero los habrá, si un cierto número de gente se siente traicionada.
Muchas de las víctimas de ETA han sido o son miembros de organizaciones armadas. Por si no queda claro: muchos afectados por los crímenes de ETA tienen un arma en casa y saben usarla. El otro día se le echaron encima a Alcaraz por decir una obviedad: hay gente que puede tomarse la justicia por su mano. Si se establece el principio de que matar y después dejar de hacerlo faculta para una negociación con el Estado por encima de la ley ¿quién impedirá que haya extremistas de signo contrario a ETA que decidan equilibrar la balanza?
El Estatuto agrava este problema, porque si se desprecia el consenso, si se rompen las reglas del juego democrático, cada uno pondrá los límites donde le resulte más conveniente. Si vivimos en un régimen en el que es aceptable incendiar sedes de un partido político, manifestarse frente a sus sedes gritando ¡Asesinos! a sus dirigentes o encadenarse frente a un medio de comunicación para exigir su cierre, antes o después aparecerán grupos que consideren legítimo incendiar las sedes de otro partido, o agredir a los nacionalistas, o poner bombas a artistas comprometidos con la izquierda.
Unid a esto los problemas que van a causar unos inmigrantes musulmanes y africanos imposibles de integrar. Y llegaréis a la conclusión de que otra vez, como ocurrió el siglo pasado, la misma mayoría silenciosa que ahora permanece ajena a los debates entre nacionalistas, socialistas y populares sobre el modelo de nación recibirá con los brazos abiertos a un caudillo que traiga la paz y el orden.
Aunque sea a costa de su libertad.
6 comentariosZapatero, solidario con los compañeros revolucionarios
Algunos se sorprenden de los elogios de Zapatero a Otegui. Yo no. Os voy a contar una historia:
Hace muchos años, en un pueblecito de Zaragoza, celebraba la eucaristía una comunidad cristiana pastoreada por jesuitas. La homilía, en estas ceremonias, era asamblearia y los participantes compartían en ella sus vivencias. Un joven cuenta cómo un grupo celebró la Pascua con otra comunidad semejante en Burlada (junto a Pamplona). Después de relatar la profundidad de las experiencias, lo rico del encuentro con ellos, explica que el Domingo de Resurrección todos los participantes en la Pascua fueron a una manifestación convocada por Herri Batasuna. El Domingo de Resurrección, os recuerdo, es el Aberri Eguna, el día de la Patria Vasca.
En ese momento, era lo que debíamos hacer, decía este chico. Yo, alucinado, pensaba que entre los que estaban celebrando aquella eucaristía, varios tenían un padre militar. Y sus compañeros de comunidad cristiana habían ido a una manifestación con gente que apoyaba sin dudar el asesinato de militares. Antes, habían recordado la institución de la eucaristía con gente que defendía el tiro en la nuca como expresión de la acción política. Habían rezado delante del Crucificado con los que pensaban que una bomba en un cuartel era un acto de justicia. Y habían celebrado la resurrección del Salvador con los apóstoles de la muerte.
En aquel momento, yo sí fui consciente de la enorme inconsistencia de creer en un Dios que se entrega a su propia muerte y a la vez justificar la lucha armada. Pero sólo en el caso de ETA, tal vez porque tenía varios amigos cuyos padres eran militares, y además como vasco conocía de primera mano la calaña de los batasunos. Durante mucho tiempo seguí creyendo, por ejemplo, que los sandinistas eran los representantes de un pueblo que había conseguido liberarse de la tiranía, y que su lucha estaba plenamente justificada y era más acorde con el mensaje de Jesús que la intransigencia de Juan Pablo II con Ernesto Cardenal.
La última vez que fui a Zaragoza y vi a uno de los cristianos de aquella comunidad con una camiseta del Ejército Zapatista de Liberación Nacional me recordó a uno de esos portales estrechos de casa antigua, con innumerables capas de pintura desconchadas, y ese olor entre húmedo, cerrado y ligeramente putrefacto. Él no había cambiado. Yo había empezado a hacerlo.
Esta es la historia. No sé si hace falta explicar más. Zapatero pasó su juventud también en ambientes similares, en los que el compromiso pasaba por manifestarse contra las bases americanas, debatir sobre la objeción de conciencia y la autogestión, cantar canciones de Silvio Rodríguez y apoyar a los movimientos revolucionarios de América Latina. Él no ha cambiado. Sigue creyendo que el futuro de Latinoamérica pasa por la revolución, y sigue creyendo que el problema de ETA-Batasuna es de oportunidad en la táctica, pero no de legitimidad en su lucha.
5 comentariosFuncionarios despedidos
Ayer dijo Sevilla que el nuevo Estatuto de la Función Pública prevé que los funcionario no tengan el puesto asegurado para toda la vida. Hubo quien interpretó que esto significaba que un funcionario podría ser despedido, pero en realidad lo que se propone es que se pueda cambiar de puesto de trabajo a un funcionario que no desempeñe satisfactoriamente sus funciones.
Por si alguien no lo sabe, cuando se aprueban unas oposiciones lo que se consigue es el ingreso en un cuerpo. Después hay que concursar por un puesto. Y cuando consigues el puesto por concurso, nadie puede expulsarte de él. De modo que hay gente que se pasa quince, veinte o más años en el mismo puesto y ejerciendo las mismas funciones. El que quiere progresar, debe concursar a otro puesto de mayor nivel. Así, hasta llegar al tope de tu grupo (el grupo depende de la titulación requerida en las oposiciones).
La salvedad son los puestos “de libre designación”, habitualmente reservados a puestos altos del grupo A (28, 29 y 30) o a puestos de secretariado de directivos. En un puesto de libre designación el responsable puede cesarte sin más. Aunque es práctica habitual buscar un acomodo en un puesto un par de niveles por debajo, hasta que el cesado se reubica.
A mí la medida no me parece mal en sí misma, pero estoy convencido de que no se va a aplicar, ni siquiera en la forma suavizada de “cambiar de puesto a un funcionario” en lugar de despedirlo. Es más, estoy convencido de que no se aprobará el Estatuto de la Función Pública, por la misma razón por la que no se aprobó el del PP.
Y es que la Administración española funciona bastante bien. Hay funcionarios que trabajan mucho, una mayoría que trabaja razonablemente y unos cuantos que vegetan. Pero en general, las cosas salen adelante. Meter un palo en una colmena y agitarlo para sacar más miel sólo da como resultado que las abejas que estaban tan tranquilas dedicadas a sus cositas de abejas se revuelvan y te piquen.
Con un Estatuto de la Función Pública, el PSOE no va a conseguir ni un solo voto. A los que están fuera, el tema no les importa lo suficiente como para cambiar su voto (aunque se quejen de la molicie de los funcionarios). Pero a los que están dentro un aumento del nivel de exigencia sin el correspondiente aumento sustancial de las retribuciones, sí les puede llevar a movilizarse en contra, generar publicidad negativa para el PSOE y por supuesto retirarle el voto.
Así que, o sale un Estatuto descafeinado, en el que tras las buenas intenciones no haya medidas concretas, y con el que nadie gana nada, o el PSOE se busca problemas sin necesidad.
13 comentariosSigue el caso de Moni y Transparencia Internacional
Seguramente recordaréis lo que escribí sobre el caso de Moni y las amenazas de Transparencia Internacional para que borrase un post de su blog. Os cuento las novedades:
- Primero, sabemos más cosas sobre Moni. Por ejemplo, que está en paro. Y que tiene un hijo autista. De hecho, parece que en su blog posteaba hasta ahora habitualmente sobre esto. Probablemente el “consejero ético” y abogado de TI desconocía este hecho cuando inició sus amenazas, pero añade más descrédito si cabe a la organización que insiste en su actitud prepotente contra una mujer sencilla y débil.
- Podemos leer también (en inglés) el post que originó todo, gracias a la traducción de Guido Schlabitz.
- Udo Vetter, un abogado blogger, se ofreció a llevar el caso de Moni. Así que respondió con una amenaza de contrademanda a TI, y parece que Transparency International, entre esto y la publicidad negativa, ha decidido desistir. Pero todavía no se lo ha comunicado por escrito a Moni. Como dice Larko:
Before Monday, the Transparency International - Deutschland e.V. was the only party represented by a counselor. Now it seems that Moni is the only party represented by a competent counselor.
- El caso ha saltado a los medios tradicionales, en parte por los movimientos de TI. Por ejemplo, en el Süddeutsche Zeitung hablan del caso, pero casualmente desde el punto de vista de Transparency International - Alemania. En concreto, han hablado (entrecomillan sus palabras) con Jochen Bäumel, que además de miembro del consejo de TI - Alemania casualmente es periodista. En otros medios entrevistan a Moni. El caso es que otra vez TI intenta resolver un problema de imagen con medidas del siglo pasado: conseguir un artículo favorable de un colega periodista no va a mejorar la imagen de TI en Internet. Como mucho, conseguirá perjudicar al medio que se preste a ello.
- Scottage, un blogger americano, está siguiendo el caso, y se ha molestado en enviar unos cuantos correos a los responsables de Transparency International (en USA) para pedirles su opinión sobre lo que está haciendo su capítulo alemán. Leed el post, porque no tiene desperdicio, pero os resumo la respuesta: el capítulo alemán es una organización independiente, así que no tenemso nada que decir de momento.
- TI-Alemania respondió a los correos que le llegaban primero negándose a comentar el asunto en base a la necesidad de proteger información personal, para después emitir una nota de prensa (ver comentarios) sumamente agresiva en la que se daban detalles personales acerca de la despedida (cosa que Moni no había hecho) y de la propia Moni. Pocas horas después tuvo que retirar la nota. Hasta la fecha, Transparency International no ha pedido perdón a Moni (ojo, Moni no quiere que le pidan perdón, sólo que le confirmen que no se van a querellar) e insiste en que Moni ha mentido (pero no dice en qué).
El caso de Moni es importante, aparte de las consideraciones éticas acerca de una ONG que se autoasigna el papel de vigilante de la honestidad ajena, porque afecta a la libertad de expresión. En la red y fuera de ella.
Seguiremos la historia de Moni. Ella sigue blogueando, preocupada entre otras cosas por su reputación, después de la nota de prensa fugaz de TI. Por cierto, dejó un saludo en mi otro post. Moni, si lees esto, ein Kuß unt viel Glueck.
3 comentariosVíctima, cállate la boca
Es la moda ahora entre la progresía: decir que las víctimas están muertas, que no pueden hablar, que si pudieran estarían a favor de que nadie más muera, y que no pintan nada en todo esto. Ya hizo Zapatero de medium antes, y ahora lo hace Pilar Rahola, por ejemplo, que es capaz de comunicarse con el espíritu de Ernest Lluch.
Incluso Pilar Manjón dice que no hay que contar con las víctimas, que no deben tener ningún papel en el proceso. Aunque ella no ha callado desde el anuncio de la tregua.
Pues bien, yo insisto ahora y las veces que haga falta en que sí hay víctimas de ETA que están vivas y defendiendo a gritos sus dignidad:
Hay víctimas como Irene Villa, a la que ETA le arrebató las piernas, y otros a los que arrancó un brazo, o sólo un dedo.
Hay víctimas como Mikel Buesa, a las que la bestia les ha quitado a un ser querido: un hijo, un padre, un hermano, un amigo.
Hay víctimas como Gotzone Mora, a las que ETA les roba la libertad. Y estos también son víctimas cada día, cada minuto de su vida.
Todas estas víctimas pueden y deben decir lo que piensan, y deben exigir memoria, dignidad y justicia.
3 comentariosStanislaw Lem, descanse en paz
Me avisa Jahd de que ha muerto Stanislaw Lem.
Esto decía yo hace unos meses:
Se ha comparado a Lem con Jonathan Swift o con Cyrano de Bergerac. Me parece justo. Creo que tampoco es injusto comparar sus ideas y su forma de contar historias con las de Borges. Desconozco el polaco, así que no puedo juzgar su manejo del idioma.
Como les sucede a los grandes escritores, sus cuentos tienen la cualidad de poder ser leídos a muchos niveles. Uno puede leer una aventura de Ijon Tichy y simplemente disfrutar del humor inteligente, o hacer a partir de ellos una tesis doctoral en sociología, política o teología.
Si no lo habéis hecho hasta ahora, leed Diarios de las Estrellas, o Ciberiada.
5 comentariosTransparencia Internacional
Aunque hasta ahora desconocía su existencia, parece que hay una ONG que se llama así. Y que se autodefine como “the global coalition against corruption”.
Pues bien, resulta que en su capítulo alemán trabajaba una madre soltera con un contrato de media jornada y un sueldo de 1000 euros al mes antes de impuestos. Esta chica completaba sus ingresos con un trabajo como periodista freelance. Cuando llegó el momento de renovar el contrato, TI le propuso pasar a trabajar 30 horas, y ella solicitó un aumento para compensar el trabajo de freelance que no podría hacer. No llegaron a un acuerdo, y Transparencia Internacional la echó y la sustituyó por otra persona.
Hasta aquí nada fuera de lo común. Es habitual que las ONGs, como los sindicatos, tengan un nivel de exigencia ético para sí mismas diferente del que piden a los empresarios capitalistas, así que el caso no tendría mayor importancia.
Pero resulta que esta chica tenía una amiga blogger. Moni. Y a Moni se le ocurrió escribir sobre lo que le había pasado a su amiga. Resultado: un email amenazador del abogado de Transparencia Internacional, en el que se le conmina a eliminar la entrada en menos de 48 horas, o de lo contrario exponerse a un juicio con una importante demanda económica. Abogado que, por cierto, tiene el cargo de “consejero ético” de Transparencia Internacional. No es broma.
Así que a Moni no le ha quedado más remedio que borrar la entrada que TI consideraba ofensiva. Pero ahora resulta en la blogosfera alemana no se habla de otra cosa. Y vía menéame conocemos el caso incluso en España. Y resulta que en Technorati “Transparency International” es ahora el término más buscado. Y sólo un par de días más tarde, nada menos que 3.646 blogs ya hablan del tema. Y serán más cuando leáis esto
Y así fue como la ONG que creía que había apagado una llamita de mala prensa se encontró en mitad de un incendio que no podía extinguir.
Moraleja: no te metas con un blogger.
Moraleja 2: en la era de la información no puedes evitar los comentarios negativos, ni tratarlos con métodos del siglo XX. Sólo puedes contrarrestarlos con otros comentarios positivos, si eres capaz de generarlos.
Moraleja 3: para un caso que tenga que ver con la red, búscate un abogado que entienda lo que es la red.
Moraelja 4: si pretendes ser una organización “global”, y no sabes cómo funciona Internet, mejor que cierres el chiringuito. Todo te va a ir cada vez peor.
Critica de Libros Futuros
Empiezo hoy con este post otra serie: Crítica de Libros Futuros.
La idea, aunque sigue siendo original, no es nueva. Stanislaw Lem escribió una colección de críticas de libros imaginarios y una compilación de prólogos a libros que nunca se han escrito. Y Borges ensayos sobre libros y autores que sólo existieron en su imaginación. El más notorio, en mi opinión, Tlön, Uqbar y Orbis Tertius. Podéis leerlo aquí.
No pretendo compararme con Lem o Borges, pero la idea siempre me ha parecido atractiva, y un magnífica táctica para escribir sobre decenas de temas sin problemas de productividad y sin necesidad de excluir ninguno. Si Borges hubiera sido norteamericano, habría producido sin duda tantos libros como Asimov. De cada idea hubiera sacado al menos un tomo. En lugar de eso, resolvía la cuestión en cinco, diez, veinte páginas magistrales, y pasaba a otra cosa.
Lo que yo intento hacer con esta serie no es Literatura, sino más bien un juego. Una crítica de un libro que se escribirá dentro de veinte o de cincuenta años me permite lanzar pistas, jugar con el futuro, plantear hipótesis y no verme obligado a cerrar nada. Porque el crítico imaginario vive también en el futuro, y escribe para unos lectores que conocen el contexto, y a los que no hay que explicárselo.
Una aclaración: no pretendo escribir sobre el futuro que yo creo más probable. Simplemente, sobre uno razonablemente posible. Si tengo éxito, lo haré sobre futuros inquietantes, sorprendentes, terribles, vulgares…
Como siempre, si alguien quiere críticar a las críticas, o a la idea en sí, el blog es todo vuestro.
1 comentarioCritica de Libros Futuros 1
Historia de España en el Siglo XXI. Adán Gutiérrez. Madrid, 2057.
A pesar de las pretensiones del autor, difícilmente podemos considerar este libro como un tratado de historia. El deslizamiento de Gutiérrez hacia la condescendencia con unos lectores ávidos de sensaciones fuertes y lecturas ligeras alcanza su culmen con este volumen, que debería clasificarse como género de ficción.
¿Qué otra cosa sino ficción es defender que la muerte en accidente de motocicleta de Alberto Ruiz Gallardón fue en realidad un asesinato organizado por el otro fundador del Partido de Centro Democrático, José Bono? Gutiérrez sólo cuenta para defender esta tesis con unos rumores que se difundieron por Internet en los primeros meses de 2017, poco antes de que Bono aceptara el cargo de Presidente Vitalicio a propuesta del Parlamento Nacional. Mientras no sea capaz de aportar evidencias contrastables, Gutiérrez debería poner freno a su querencia a las conspiraciones.
Otro aspecto en el que se muestra la falta de rigor del autor es en el desigual tratamiento de los acontecimientos que dieron lugar al establecimiento de la República Democrática Unitaria. Adán Gutiérrez dedica tres capítulos al nacimiento del Ejército Nacional y a su primera acción, el asesinato simultáneo de diez líderes independentistas y de izquierdas. Sin embargo, apenas se detiene a analizar el Bienio Disgregador, a pesar de que el consenso entre los historiadores es que entre 2006 y 2007 está el germen del terrorismo unitarista.
De igual modo, cegado sin duda por su simpatía hacia la figura de Ruiz Gallardón, se extiende en páginas interminables sobre las medidas reformistas que el PCD fue introduciendo desde su inesperada victoria electoral de 2010 hasta la proclamación de la Tercera República en 2014: la suspensión de autonomías, la Ley de Convivencia Pacífica que permitía a la policía detener preventivamente a los sospechosos de actividades políticas desleales, la Ley de Promoción Lingüística que imponía el español como única lengua del Estado, la Ley de Libertad de Medios Audiovisuales por la cual se creaba el Comité de Garantías de Información Veraz, y tantas otras medidas que según Gutiérrez consiguieron restablecer la paz y el orden.
Nadie niega que estas medidas consiguieron imponer un clima de unidad, y tal vez contribuyeron a que el número de asesinatos por causas políticas descendiera a menos de 10 por semana, cuando en los peores meses de 2009 los muertos se contaban por millares. Pero, sospechosamente, Gutiérrez soslaya el papel de las Juventudes Democráticas en el asalto a las sedes del PSOE y el PP y en el linchamiento de decenas de militantes de los partidos tradicionales. Es más, sus posiciones ideológicas le llevan incluso a justificar la Semana del Terror, minimizando el número de inmigrantes muertos hasta la ridícula cifra de 6.500. A estas alturas, ¿puede alguien creer que si hubieran sido asesinados menos de 50.000 inmigrantes (que es la cifra más comúnmente aceptada, hay quien afirma que fueron más de 100.000) se hubiera producido un éxodo de tales dimensiones en sólo dos meses?
Tal vez lo único interesante del libro es su aportación acerca del papel decisivo que jugó José Piqué en la restauración monárquica. El que fue conocido como Ministro Guadiana por su presencia intermitente en los distintos gobiernos de Bono, consiguió mantener relaciones con los partidos en el exilio sin que el Presidente sospechara de ello. Gutiérrez demuestra mediante el análisis de los correos electrónicos que cruzó con Moragas y Sevilla que fue Piqué quien promovió la abdicación de Felipe de Borbón en favor de su sobrino Froilán. Aún más inquietante es la idea de que Piqué supo de la Conjura de los Capitanes y que, lejos de desbaratarla, evitó que fuera detectada por la Guardia Presidencial de Bono.
Lamentablemente, un capítulo no puede salvar el libro. Y el resto del libro abunda en tesis fantásticas y afirmaciones que sólo se apoyan en la imaginación del autor, cuando no en su militancia ideológica.
Gutiérrez debería tal vez reorientar su carrera hacia la novela y hasta podría alcanzar el éxito como escritor de fantasías. Porque nadie con un mínimo de rigor intelectual puede considerarle historiador, y menos tras haber perpetrado este despropósito con forma de libro.
Comments are off for this postRajoy y la tregua de ETA
Poco a poco vamos sabiendo más cosas sobre la tregua de ETA.
Por ejemplo, ya sabemos que igual que antes hicieron otros insignes terroristas, el comunicado no es el mismo en euskera que en castellano. Y en euskera dice que lo que suspenden son las acciones armadas. Es decir, continúa el aprovisionamiento de armas, la organización y el adiestramiento de los jarraichus que se han incorporado a ETA en los últimos tiempos, la extorsión a empresarios, la intimidación a los no nacionalistas… Exactamente como en el 98. Pero ahora es distinto, hay una oportunidad para la paz, dicen los ingenuos, los desmemoriados o los interesados.
Por ejemplo, sabemos que el gobierno nos ha mentido. Que cuando de la Vega afirmaba categórica que no había negociaciones con ETA, estaba mintiendo. Que cuando Zapatero pidió al Parlamento autorización para hablar con ETA si dejaba las armas, ya estaba negociando con ETA. ¿Cuándo empezó a negociar con ETA? Eso todavía no lo han reconocido, pero aquí va mi apuesta: entre el 26 de Enero de 2004, cuando Zapatero exigió la dimisión de Carod por su “acto de deslealtad intolerable” y el 20 de Febrero de 2004, cuando Zapatero aceptó la solución de Carod a la crisis del tripartito. Y esto es porque soy muy buena persona y siempre tiendo a pensar lo mejor de los demás, porque si me diera por pensar la peor posibilidad…
Sabemos también que nos miente El País (vaya novedad) y que nos mintió Rajoy cuando dijo que el Rey no le había llamado. Esta mañana FJL decía que quien le había llamado era Aza, el jefe de la casa real. Así que la información de Ekaizer era la buena, y Rajoy (y El País después), al negarla categóricamente y no mencionar a Aza, nos estaba engañando a todos. Para los despistados, os recuerdo que el 23 F quien hablaba con los generales era Fernández Campo, y no el Rey.
Sabemos que ya han pactado el comunicado y una hoja de ruta, en la que no se descartan “accidentes“. Y que de todo esto, Zapatero habló con Llamazares, pero no le ha dicho nada durante todo este tiempo al representante de casi diez millones de votantes. Sabemos que Rubalcaba ya ha empezado a criticar al PP. Y sabemos que Rajoy es un paniaguado con sangre de horchata, que prefiere estarse quieto a equivocarse, y que por sentido de estado, y más si el Rey se lo pide, se uncirá al carro de la tregua y trabajará por el éxito de Zapatero.
Rajoy es cada vez más decepcionante. La tregua se esperaba desde hace meses, y el PP no tenía preparada una estrategia coherente. O al menos, ha dado la impresión de no tenerla. Y eso es suficiente para considerar que Rajoy no es el líder adecuado para un partido que aspira a recuperar el poder. Tal vez hubiera sido un buen presidente del gobierno, un gestor eficaz, sobrio y moderado, pero no es un político con iniciativa, con ideas y con la voluntad de defenderlas.
Así que así estamos: entre un golfo oportunista que vendería a su madre por cinco minutos de Presidencia del Gobierno y un holgazán acomodaticio que no perdona la siesta ni aunque esté ardiendo su casa.
Decía Gil de Biedma:
5 comentariosDe todas las historias de la Historia,
sin duda la más triste es la de España,
porque termina mal. Como si el hombre
harto ya de luchar con sus demonios,
decidiese encargarles el gobierno,
y la administración de su pobreza.
[...]
A menudo he pensado en la pobreza
de este país de todos los demonios.
Y a menudo he pensado en otra Historia
distinta y menos simple, en otra España
en donde sí que importa un mal gobierno.

