Archivo para 12/2007
La familia tradicional y el socialismo
¿Es liberal defender a la familia “tradicional”?
Obviamente, es socialista atacarla. Para muestra, un botón. Desde los años sesenta, toda la progresía ha coincidido en defender que “hay modelos alternativos de familia distintos de la burguesa-patriarcal”.
Fueron a buscar tribus remotas en las que el concepto de matrimonio fuera desconocido, y cuando hizo falta se las inventaron. Animaron a los jóvenes a practicar sexo sin miedo a las consecuencias. Denigraron el papel de la mujer como ama de casa y la animaron a buscar un trabajo “digno”. Fomentaron la liberación sexual entendida como “sexo sin ataduras”. Defendieron la necesidad de “educar sin reprimir”. Apoyaron el aborto, con el pretexto de que la madre es dueña de su propio cuerpo. Promovieron el divorcio como solución a los problemas conyugales.
¿Las consecuencias? El número de madres solteras adolescentes y jóvenes no ha dejado de aumentar. Han dificultado que en el hogar haya alguien para cuidar de niños, viejos o enfermos. Muchas personas vivan solas o cambiando continuamente de pareja, en una especie de adolescencia vitalicia. Los niños se conviertan en pequeños salvajes que no conocen ninguna regla. Muchas mujeres consideran que el aborto es una opción válida cuando la criatura que llevan dentro resulta inoportuna. Crece el número de familias desestructuradas, en las que los niños no tienen una referencia paterna, o tienen dos, o son objeto de presiones por parte de progenitores inmaduros que los utilizan en sus peleas.
Sí, habrá quien defienda que nos hemos librado de la moral represiva que hacía la vida imposible a nuestros padres. Solo que yo no tengo tan claro que la vida de nuestros padres fuera imposible por culpa de su moral represiva. Creo, más bien, que como dicen los americanos hemos dejado que el bebé se fuera por el desagüe al tirar el agua del baño. Y es que, al contrario de lo que sostiene el credo socialista, el ser humano no es una tabula rasa en la que el entorno y una educación adecuada puedan modificar por completo su comportamiento.
No es casualidad que las culturas que han triunfado tengan como base la familia “tradicional”. Hay quien sostiene que hay una base biológica para la pareja monógama y estable de los humanos (diferente de la organización familiar de gorilas, bonobos y chimpancés). Es difícil de decir lo que es biológico y lo que es fruto de la selección cultural, pero en cualquier caso, lo que se ha seleccionado en el transcurso de milenios no puede cambiarse en una generación.
La familia tradicional permite a los seres humanos disfrutar de seguridad, afecto, identidad, solidaridad, cuidados… Los “nuevos modelos de familia” son mucho más ineficientes para proveer estos bienes a sus miembros. Pero precisamente eso es lo que los hace atractivos para los socialistas.
Cuando la familia cambia y ya no puede cuidar de un anciano, el Estado dice “yo cuidaré de él”. Cuando la madre soltera o trabajadora no puede cuidar a su bebé el Estado dice “yo le cuidaré en mi guardería”. La educación de los niños ya no es responsabilidad de los padres, porque tienen “derecho” a que se la de el Estado. Cuando una persona está en paro, ya no es la familia el que le garantiza techo y comida, sino el Estado. Cuando cae enfermo, le cuida el Estado. Cuando una joven soltera queda embarazada, es el Estado el que le subvenciona el cuidado de su bebé.
Por supuesto que cada uno en su vida privada puede hacer lo que le de la gana. No soy partidario de imponer mi moral a los demás en forma de leyes (del mismo modo que no me gusta que otros me impongan la suya). Pero creo que, al menos, es necesario que cada uno sepa qué está cediendo a ese viejo diablo tentador que crece con cada favor que creemos que nos hace.
19 comentariosRajoy es un submarino del PSOE
No se me ocurre otra explicación para las últimas actuaciones del PP. Antes intentaba explicarme su comportamiento por defectos como la indolencia, pero ya no lo creo.
Veamos:
- Se muestra un día crítico con el alarmismo en torno al cambio climático, y al día siguiente rectifica. Después de que llevara meses en marcha la campaña de terror gore, al parecer nadie en el PP se había planteado qué postura debía tener el partido con respecto a este asunto.
- En enero es firme e implacable con el Gobierno que pretende seguir negociando con ETA. En Diciembre es blandito y apoya incondicionalmente a Zapatero aunque no rectifique su política.
- Ante la manifestación de la AVT duda y al final no acude. La apoya sin apoyarla. Asiste a la manifestación convocada por Zapatero a la que no asiste Zapatero.
El último episodio es el del canon digital. La diputada Rodríguez Salmones lleva toda la legislatura empeñada en quitarme mi dinero, a mí que le voté a ella, para dárselo a los farsantes y cantamañanas que se dedican a pedir el voto para el PSOE. Cuando los senadores del PP, en un rapto de cordura, votan lo que quieren sus electores y no los apesebrados del PSOE, aparece Rodríguez Salmones para rectificarles, justificando el “error” de sus compañeros de partido por su atolondramiento. Pero al día siguiente son los senadores los que rectifican a Rodríguez Salmones.
El tiempo pasa y nadie pone orden en el PP. A estas alturas, no sabemos si la postura del PP con respecto al canon es la de los senadores, la de Rodríguez Salmones, o la de Rajoy que, siempre moderado, está en contra del canon indiscriminado, sea eso lo que sea.
Lo siento, pero yo ya no creo que todo esto lo haga Rajoy solo porque es un holgazán dubitativo. Ya que estoy acostumbrado a la conspiranoia, prefiero pensar que en realidad Rajoy juró fidelidad a una logia masónica sobre la tumba de Pablo Iglesias hace veinte años, y todo lo que hace está pactado con Zapatero para asegurar una nueva victoria del PSOE. Tendría todo
mucho más sentido.
Hay quien afirma que hay que votar al PP porque la prioridad es parar el desastre del gobierno actual. Lo siento pero no. A mí me encantaría votar a Regina Otaola, por ejemplo. Pero si en las listas por Madrid aparece Gallardón y repite Rodríguez Salmones, que voten al PP Teddy Bautista y sus compinches, que tanto les deben.
5 comentariosQue es el efecto invernadero
¿Qué es el efecto invernadero?
Fácil: es el que se produce en los invernaderos, o en sistemas similares.
Es decir: en un sistema sin aire ni otros filtros en el que incide una radiación, parte de los rayos que llegan a la superficie la calientan, pero otra parte “rebota” y escapa al exterior. En un invernadero los cristales no son totalmente transparentes a la energía, por lo que reflejan parte de los rayos solares (que no llegan al interior). De la energía que llega al interior del invernadero, una parte “rebota”, pero es reflejada por los cristales hacia el interior, por lo que vuelve a calentar la superficie, en lugar de escapar. Por esto, en los invernaderos (y en los coches aparcados al sol) hay más temperatura que en el exterior.
Algunos gases tienen un efecto similar al de un invernadero: “reflejan” parte de la energía del Sol, pero “capturan” parte de la que refleja la Tierra. Aunque con otro fundamento físico, porque las moléculas de gas no actúan sobre la radiación como las moléculas de un cristal o un vidrio, el efecto es similar: el planeta que tiene una atmósfera con gases de efecto invernadero se calienta.
Lo cual en principio es estupendo: si no tuviéramos una atmósfera que nos hiciera de “invernadero” nuestro planeta sería muy parecido a Marte: tan frío que sería muy difícil o imposible encontrar agua líquida. Claro que el otro extremo también es malo: Venus tiene una atmósfera más densa, con más gases de efecto invernadero, y allí las temperaturas alcanzan los 500ºC.
A los seres vivos del planeta Tierra, que dependemos del agua líquida, nos encanta vivir en un planeta que la tiene en abundancia y que tiene además unas temperaturas tan adecuadas para que la química orgánica funcione de maravilla.
El problema que se plantea, por tanto, no es si el efecto invernadero es malo (que no lo es) sino si la emisión artificial de gases de efecto invernadero puede hacer aumentar las temperaturas hasta el punto de hacerlas inadecuadas para toda la vida, o al menos para la vida de los seres humanos, o siquiera para la vida de los seres humanos tal como la disfrutamos en occidente.
1 comentarioEl calentamiento global produciria desertizacion
¿El calentamiento global produciría desertización?
Si hacemos caso a Greenpeace, está claro que sí. En El Mundo son más radicales, y directamente pintan a un planeta entero achicharrado.
En realidad, nadie puede asegurar que sabe cómo se comportarán los ecosistemas en el caso de un aumento de las temperaturas. Predecir el futuro de un sistema complejo alejado del equilibrio no es ciencia, sino adivinación. No se puede hacer de manera fiable, por muchos ordenadores y muchos modelos que se tengan.
Lo que sí podemos saber es qué sucedió en el pasado, cuando los niveles de CO2 eran muy superiores a los de ahora. Podemos saberlo porque hay registros fósiles de plantas y animales, y la paleontología puede ayudarnos a conocer en qué medio vivían aquellos seres.
Y lo que sabemos es que las épocas de gran concentración de CO2 y más temperatura no coinciden con climas desérticos, sino con el desarrollo de una vegetación exuberante. Y es que el desierto no tiene nada que ver con el calor, sino con la falta de agua. A las plantas el calor y el CO2 les sientan fenomenal. Por eso se han inventado los invernaderos.
Por tanto, lo único que podemos decir (que tenga alguna base científica) con respecto al calentamiento global y la desertización es que, si nos basamos en la experiencia, un aumento del CO2 y la temperatura no produciría desertización, sino todo lo contrario.
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