La familia tradicional y el socialismo
¿Es liberal defender a la familia “tradicional”?
Obviamente, es socialista atacarla. Para muestra, un botón. Desde los años sesenta, toda la progresía ha coincidido en defender que “hay modelos alternativos de familia distintos de la burguesa-patriarcal”.
Fueron a buscar tribus remotas en las que el concepto de matrimonio fuera desconocido, y cuando hizo falta se las inventaron. Animaron a los jóvenes a practicar sexo sin miedo a las consecuencias. Denigraron el papel de la mujer como ama de casa y la animaron a buscar un trabajo “digno”. Fomentaron la liberación sexual entendida como “sexo sin ataduras”. Defendieron la necesidad de “educar sin reprimir”. Apoyaron el aborto, con el pretexto de que la madre es dueña de su propio cuerpo. Promovieron el divorcio como solución a los problemas conyugales.
¿Las consecuencias? El número de madres solteras adolescentes y jóvenes no ha dejado de aumentar. Han dificultado que en el hogar haya alguien para cuidar de niños, viejos o enfermos. Muchas personas vivan solas o cambiando continuamente de pareja, en una especie de adolescencia vitalicia. Los niños se conviertan en pequeños salvajes que no conocen ninguna regla. Muchas mujeres consideran que el aborto es una opción válida cuando la criatura que llevan dentro resulta inoportuna. Crece el número de familias desestructuradas, en las que los niños no tienen una referencia paterna, o tienen dos, o son objeto de presiones por parte de progenitores inmaduros que los utilizan en sus peleas.
Sí, habrá quien defienda que nos hemos librado de la moral represiva que hacía la vida imposible a nuestros padres. Solo que yo no tengo tan claro que la vida de nuestros padres fuera imposible por culpa de su moral represiva. Creo, más bien, que como dicen los americanos hemos dejado que el bebé se fuera por el desagüe al tirar el agua del baño. Y es que, al contrario de lo que sostiene el credo socialista, el ser humano no es una tabula rasa en la que el entorno y una educación adecuada puedan modificar por completo su comportamiento.
No es casualidad que las culturas que han triunfado tengan como base la familia “tradicional”. Hay quien sostiene que hay una base biológica para la pareja monógama y estable de los humanos (diferente de la organización familiar de gorilas, bonobos y chimpancés). Es difícil de decir lo que es biológico y lo que es fruto de la selección cultural, pero en cualquier caso, lo que se ha seleccionado en el transcurso de milenios no puede cambiarse en una generación.
La familia tradicional permite a los seres humanos disfrutar de seguridad, afecto, identidad, solidaridad, cuidados… Los “nuevos modelos de familia” son mucho más ineficientes para proveer estos bienes a sus miembros. Pero precisamente eso es lo que los hace atractivos para los socialistas.
Cuando la familia cambia y ya no puede cuidar de un anciano, el Estado dice “yo cuidaré de él”. Cuando la madre soltera o trabajadora no puede cuidar a su bebé el Estado dice “yo le cuidaré en mi guardería”. La educación de los niños ya no es responsabilidad de los padres, porque tienen “derecho” a que se la de el Estado. Cuando una persona está en paro, ya no es la familia el que le garantiza techo y comida, sino el Estado. Cuando cae enfermo, le cuida el Estado. Cuando una joven soltera queda embarazada, es el Estado el que le subvenciona el cuidado de su bebé.
Por supuesto que cada uno en su vida privada puede hacer lo que le de la gana. No soy partidario de imponer mi moral a los demás en forma de leyes (del mismo modo que no me gusta que otros me impongan la suya). Pero creo que, al menos, es necesario que cada uno sepa qué está cediendo a ese viejo diablo tentador que crece con cada favor que creemos que nos hace.
Temas: familia, progres, sexo, socialismo, tradiciones
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19 comentarios
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Adam, debo felicitarte, una vez más, por el enfoque que das a tus ensayos. Difícilmente superables. La verdad es que los padres que hoy en día tenemos la dificultad de educar ha, como bien dices, estos jóvenes salvajes con una infancia vitalicia, nos cuestionamos, no pocas veces, si la postura firme es la adecuada. Pasamos las de Caín.
Hay que defender las tradiciones cuando el Estado quiere destruirlas y hay que combatir las tradiciones cuando el Estado quiere imponerlas.
El modo más eficaz que tienen los burócratas para quitar la libertad a los hombres es convencerles de que no necesitan ser responsables.
Gracias, Atroma. Compartiendo tu preocupación por la educación de los hijos, yo a veces me consuelo pensando que, dentro de unos años, mis hijos van a tener una ventaja enorme con respecto a las víctimas de la educación socialista.
Magnífica entrada. No se puede explicar de forma más clara y concisa el daño que “los socialistas de todos los partidos” han hecho a las sociedades occidentales. Cosas que estaban claras desde los romanos se han vuelto cabeza abajo y se ha experimentado con ellas con el único fin de destruir la tradición. Una pena. Ahora la pregunta es ¿cómo volver y recuperar el tiempo perdido?.
Joder, yo de mayor quiero tener críticos así como los tuyos. Son calcados a los de LdP (“excelente, Don Luis”, “inmejorable, Don Luis”, blablabla).
Todo lo que dices es cierto, los “progres” no sentimos ninguna preocupación por la educación de nuestros hijos, abortamos cada tres días y vamos por ahí casándonos y descasándonos con personas de nuestro mismo sexo o del contrario, según esté el tiempo. Si es que es verdad, los progres somos malos, tenemos cuernos y rabo y nos comemos a los niños crudos. Y lo que es peor, obligamos a todos los demás a hacerlo. Joder con los anticonsignas de los liberales, cómo sois.
Te voy a soltar yo ahora unas cuantas, mira. Fíjate que estoy de acuerdo contigo en que muchas cosas están biologicamente determinadas. Sin embargo, o empiezas por definir lo que es para tí “familia tradicional” o vas listo. Porque mira que dudo de que los primeros homínidos se organizaran en familias burguesas-patriarcales. Su organización se parecería más a una manada, digo yo. Es que no creo ni que en el neolítico se organizaran en familias burguesas, más que nada porque no existía burgos (en minúsculas, es un chiste). Patriarcales igual ya sí, no tengo ni idea de si lo del papel del “padre” en la reproducción humana se descubrió antes o después que la rueda, supongo que después, ya que es pelín más complejo. Y no me irás a negar que lo de los primeros homínidos determina biológicamente lo de los homínidos de ahora, bastante más que lo que hagan o dejen de hacer los bonobos, incluso más que lo que hicieran o dejaran de hacer los del siglo XVIII o XVII, o cuando sea que apareciera la burguesía. Y eso a pesar de que algunos antropólogos (progres, sin duda) van por ahí sosteniendo que las primeras organizaciones humanas se parecen bastante más a las de los bonobos que al batiburrillo actual. Ginecogrupos, los llaman, los muy sociatas. Y no me irás a negar pues que un par de cientos de años son un pedo comparado con los millones de años de existencia del género. Biológicamente, digo. Seleccionado en el transcurso de milenios, dice, como si la selección cultural respondiera a las mismas reglas que la evolución.
En cuanto a esto “La familia tradicional permite a los seres humanos disfrutar de seguridad, afecto, identidad, solidaridad, cuidados… Los “nuevos modelos de familia” son mucho más ineficientes para proveer estos bienes a sus miembros.” Pues hombre, es porque tú lo vales ¿no?
Y eso a pesar de que estoy de acuerdo contigo en que la liberación de la mujer es un timo, lo que pasa es que a quien más a beneficiado no es a los socialistas, sino a los empresarios liberales, que por el mismo sueldo ahora tienen dos currantes.
Las mujeres han trabajado fuera de casa toda la vida. El prototipo de “ama de casa” es de los años 50, más que nada porque durante la primera mitad del siglo XX las que trabajaban en las fábricas y levantaban los paises eran las tías, que los hombres andaban muy ocupados soltando testosterona por ahí en sus guerritas.
Déjate de dicotomías progremalo-liberalbueno y lee un poco, anda. Tus hijos y tú lo agradecereis (te aviso desde ya que serán ellos tus peores críticos, implacables y certeros).
Saludos
PD: si te parece podemos reconvertir el hilo en uno que vaya sobre la guerra de sexos, que tiene más morbo. Por puro marketing.
Perdí una hache por ahí…ha beneficiado.
Y dije “durante la primera mitad…” cuando quería decir “hasta la primera mitad del siglo XX”.
Esto de no poder editar coarta mi libertad de expresión mazo.
Tuppence, yo que ya soy mayor lo que quiero tener son críticos inteligentes (han aparecido en otros posts).
Siento mucho la envidia que te producen los elogios. No soy responsable de ellos, mas que por haber escrito algo que a otra persona le hace decir “vaya, eso es lo que yo pienso, pero este tío lo ha expresado bien”.
En tu caso, si lo intentaras, creo que llegarías a conseguir el mismo efecto (con otros lectores, evidentemente). Tendrías que curar tu logorrea, tu déficit de atención que te impide seguir un hilo argumental, y sobre todo la disonancia cognitiva que te hace discutir cosas que yo no he escrito.
Pero tienes cierta información, que podría llegar a ser cultura, y una cierta capacidad para escribir sin cometer más que errores esporádicos.
Así que anímate, abre tu blog, y hasta te prometo visitarlo y comentar alguna vez, por puro marketing.
Me encanta cómo rebates!!!
A ver, mi logorrea es incurable, es biológica (es que soy mujer, ya sabes que estamos predeterminadas al cotorreo). En cuanto a que discuto cosas que tú no has dicho…te animo a que me señales todos esos hombres de paja (uhhhhhh).
Por cierto, tus hilos argumentales son fáciles de seguir. Como siempre Adam, buscas tu conclusión y metes “las pruebas” a martillazos. Y tu conclusión es siempre la misma…¡que viene el demonio rojo! ¿No eres capaz de seguir mi hilo argumental? Vaya, es una lástima que no me pilles, a lo mejor no eres tan listo como te crees. La próxima vez te hago un fisking de esos para facilitarte la tarea, no te preocupes.
¿Abrir un blog? Yo tenía un blog cuando tú andabas en pañales.
Aps. Lo del déficit de atención, casi se me olvida, qué cabeza tengo. Lo soluciono ya mismo comprándome el brain training ese.
Empiezo practicando ahora:
Dices
“Por supuesto que cada uno en su vida privada puede hacer lo que le de la gana.”
Por supuesto, para eso eres todo un liberal.
“No soy partidario de imponer mi moral a los demás en forma de leyes (del mismo modo que no me gusta que otros me impongan la suya).”
Faltaría plus. ¿Desde cuando la ley del divorcio te obliga a divorciarte?
“Pero creo que, al menos, es necesario que cada uno sepa qué está cediendo a ese viejo diablo tentador que crece con cada favor que creemos que nos hace.”
Claro. Lo podías haber escrito así “cada uno en su vida privada es libre de hacer lo que le venga en gana. No soy partidario de imponer mi moral a otros. Pero que sepais que si no haceis lo que yo digo sois más tontos que una mata de habas. Además de unos progretas infectos. Ardereis en el infierno, blablabla…(rellenar los puntos con todo lo que se te ocurra).
¿Así mejor? (La verborrea no tiene solución, lo siento)
Sería interesante debatir contigo si no tuvieras tantos prejuicios.
Un saludo cultureta.
¿envidia? Si tengo hasta club de fans…jajaja.
“¿Abrir un blog? Yo tenía un blog cuando tú andabas en pañales.”
Pues venga, no seas vergonzosa, enséñalo.
“¿Desde cuando la ley del divorcio te obliga a divorciarte?”
Verás, antes había leyes que te impedían divorciarte. Eso era imponer una moral particular a la totalidad de los ciudadanos.
Pero ahora hay leyes que te impiden conducir sin cinturón (lo cual solo te daña a ti mismo, y no debería ser problema de nadie más), o que te obligan a contratar un seguro de paro con el Gobierno (aunque a ti no te interese, o puedas negociar condiciones mejores), o que te obligan a escolarizar a tus hijos y que les “eduquen” según unos contenidos aunque no estés de acuerdo con ellos, o que te obligan a financiar a una pandilla de vagos que además se permiten el lujo de insultarte porque prefieres otros productos distintos de los que ellos producen.
T:”¿Abrir un blog? Yo tenía un blog cuando tú andabas en pañales.”
A:Pues venga, no seas vergonzosa, enséñalo.
Ufff, para nada. Es parte del pasado más remoto.
T: “¿Desde cuando la ley del divorcio te obliga a divorciarte?”
A: “Verás, antes había leyes que te impedían divorciarte. Eso era imponer una moral particular a la totalidad de los ciudadanos.
Pero ahora hay leyes que te impiden conducir sin cinturón (lo cual solo te daña a ti mismo, y no debería ser problema de nadie más), o que te obligan a contratar un seguro de paro con el Gobierno (aunque a ti no te interese, o puedas negociar condiciones mejores), o que te obligan a escolarizar a tus hijos y que les “eduquen” según unos contenidos aunque no estés de acuerdo con ellos, o que te obligan a financiar a una pandilla de vagos que además se permiten el lujo de insultarte porque prefieres otros productos distintos de los que ellos producen.”
¿Y?
Muy bonita apología del liberalismo, de verdad. ¿Y eso tiene que ver con el divorcio, la desestructuración de la familia y los socialistas por…? Puedes rellenar los puntos otra vez si te apetece. (¿El post en concreto era para defender la familia tradicional o mi disonancia cognitiva vuelve a hacer de las suyas?)
Luego te comento el post (con el fisking y tal) que ahora no puedo porque estoy ejerciendo las labores propias de mi sexo liberado. Que estoy con las cenas, vamos.
Otro saludo.
Bueno, allá va. Aviso de que es larguísimo.
“La familia tradicional y el socialismo”
El título sirve para marcar las pautas o definir el hilo argumental del texto. Es bastante claro y conciso: el texto va sobre la familia tradicional y el socialismo.
La primera sorpresa nos la encontramos ya en la primera frase.
“¿Es liberal defender a la familia “tradicional”?”
Bien, un giro inesperado. Exponer la opción contraria al título para así desarrollar nuestras tesis es un buen recurso y estaría bien si nos condujese a algún sitio. Muy bien usado el modo interrogativo, que sirve para despertar el interés del lector. Veamos pues cómo se nos conduce a la respuesta y cual es ésta.
“Obviamente, es socialista atacarla.”
Vaya, ¿ya? Qué anticlímax.
Bueno, llegados a este punto (y sólo vamos por la tercera frase) ya es necesario tomar una decisión sobre el autor. La frasecita tiene tela. En fin, podemos suponer siendo generosos que la puntuación de la frase está mal, la coma sobra y por tanto lo que se pretende decir no es que es obvio que un liberal debe defender a la familia tradicional por el único y exclusivo motivo de que los socialistas la atacan (qué simpleza) sino que el autor va a tratar de demostrar que atacar a la familia tradicional es típico del socialista, o signo inequívoco de socialismo. Como digo, la coma sobra y la frase es ambigua. Seamos generosos de todas formas y pensemos sin más que la frase sólo sirve para continuar con el hilo argumental establecido en el título y concretar la postura, matizándolo. Vuelta de tuerca y avanzamos un poco “El socialismo ataca a la familia tradicional”. A continuación suponemos que se demostrará la premisa.
“Para muestra, un botón.”
Aquí está, un ejemplo. Un enlace a un artículo insustancial en el que se entresacan párrafos sobre otro artículo y que el autor de éste hilo trata de usar como tremenda falacia de culpa por asociación (es algo así). Como el autor, Ignacio Sotelo, es de tendencia socialista (además de sociólogo, ambas cosas se pueden comprobar en una breve reseña de su biografía aquí http://www.elpaisinternacional.com/index.html?idmenu=245) y escribe sobre el deterioro de la familia burguesa ya se puede concluir que los socialistas, en general atacan a la familia tradicional. Sea lo que sea eso de familia tradicional y alegremente. Una demostración irrefutable, claro. De los sociólogos no decimos nada, que nos caen bien. Sigue la cosa.
“Desde los años sesenta, toda la progresía ha coincidido en defender que “hay modelos alternativos de familia distintos de la burguesa-patriarcal”.
Bueno, así, a simple vista defender que “hay modelos alternativos de familia” parece bastante liberal. Pero no, según Adam Selene hacer eso es ser “progre” y prueba sin lugar a dudas que los socialistas atacan a la familia tradicional por el rebuscado método de defender que hay otros modelos de familia.
Y además empezamos ya el batiburrillo de conceptos, que siempre viene muy bien para despistar al personal.
Se establece una equivalencia entre familia tradicional y familia patriarcal-burguesa, que le vendrá luego muy bien, como veremos.
Se establece una equivalencia entre socialistas y “progres”. A pesar de no haber definido el concepto “progresía” y que, en buena lógica debería ser únicamente la antítesis de conservadurismo, ambos términos susceptibles de referirse a diversas posturas según los tiempos que corran. Y a pesar de que “los socialistas” en España en los 60 más bien brillaban por su ausencia y en la parte del mundo en la que abundaban tenían poco de “progres”. (Aquí me permito yo la licencia de establecer una equivalencia entre socialista y comunista del lado oscuro de la Tierra, porque yo también lo valgo). Como hemos decidido ser generosos esperaremos a ver si nos da alguna pista. Seguimos.
Ajá, aquí están las pistas.
“Fueron a buscar tribus remotas en las que el concepto de matrimonio fuera desconocido, y cuando hizo falta se las inventaron. Animaron a los jóvenes a practicar sexo sin miedo a las consecuencias. Denigraron el papel de la mujer como ama de casa y la animaron a buscar un trabajo “digno”. Fomentaron la liberación sexual entendida como “sexo sin ataduras”. Defendieron la necesidad de “educar sin reprimir”. Apoyaron el aborto, con el pretexto de que la madre es dueña de su propio cuerpo. Promovieron el divorcio como solución a los problemas conyugales.”
Bien, según Adam Selene, ser progre es, además de ser socialista, ser un aventurero, un mentiroso, un irresponsable, un feminista radikal, un ligero de Cascos (sí, en mayúsculas, es un chiste, si es necesario se explica), un blando con los hijos, un abortista, un feminista radikal (sí, otra vez) y un negligente y un vago en cuestiones sentimentales y por supuesto, un incitador a todos estos vicios. Imagino que ha olvidado mencionar que en sus viajes a tribus remotas de parajes exóticos cuidaban mucho el medio ambiente y reciclaban. Que todos sabemos que ser socialista o progre es sinónimo de ser ecologista (radikal, también). Toda la progresía fomenta todas y cada una de estas cosas. Es inherente, vaya.
Como comentar todo sería interminable vamos a centrarnos en la última frase, al fin y al cabo lo que más desestructura una familia tradicional es que sus miembros partan peras.
“Promovieron [los socialistas] el divorcio como solución a los problemas conyugales”.
Enternecedor el uso del verbo.
Del drae:
Promover:
1. tr. Iniciar o impulsar una cosa o un proceso, procurando su logro.
2. tr. Levantar o elevar a alguien a una dignidad o empleo superior al que tenía.
3. tr. Tomar la iniciativa para la realización o el logro de algo.
Sí, tiene toda la razón. Cada vez que yo tengo un problema conyugal viene un socialista a decirme que la solución es que me divorcie. Ahí, promoviendo el divorcio. Es por este motivo que todos los sexólogos y psicólogos de pareja que tanto proliferan últimamente son conservadores. Todos, sin excepción. Porque si fueran progres se quedarían sin trabajo en la primera sesión. Y tontos no son.
La premisa es falsa. La cruel realidad es que lo que promovieron los socialistas es la ley del divorcio, no el divorcio en sí. Pero eso no le impide a Selene proseguir afirmándose en sus tesis.
Como tengo tiempo, pues también la frase inmediatamente anterior.
“Apoyaron el aborto”. Esta está un poco mejor, en tanto en cuanto apoyar significa
3. tr. Favorecer, patrocinar, ayudar.
y podemos usarlo como sinónimo de “ayudar”. Ayudar despenalizando supuestos. Eso es lo que se hizo. Aunque hubiera quedado mejor si hubiera utilizado, de nuevo, la terminología “ley del aborto”, en lugar del sustantivo a secas, que vuelve a dar lugar a equívocos. Particularmente a mí, cada mes, se me acerca el socialista o progre de turno a ayudarme y animarme a abortar en el caso de que sea necesario.
Y similar para el resto de premisas. “Animar a la mujer a buscar un trabajo digno”. ¿Quién le pone pegas a eso? Pues hombre, si el que te anima antes ha “denigrado al ama de casa” más de uno y más de dos. Y si encima entrecomilla “digno”, pues qué te voy a contar. Anda a la mierda con los “progres”, así en general e incluyendo a las amas de casa que reciclan, por ecologistas radicales. El uso del leguaje es claramente manipulador, tendencioso, subjetivo e ¿intencionado? y Adam Selene debería evitarlo.
Bien, hasta aquí las premisas. Una vez establecidas y con el lector ya en el bolsillo, nos muestra Adam las primeras conclusiones, que se derivan, sin ninguna duda de todo lo anterior.
“¿Las consecuencias? El número de madres solteras adolescentes y jóvenes no ha dejado de aumentar. Han dificultado que en el hogar haya alguien para cuidar de niños, viejos o enfermos. Muchas personas vivan solas o cambiando continuamente de pareja, en una especie de adolescencia vitalicia. Los niños se conviertan en pequeños salvajes que no conocen ninguna regla. Muchas mujeres consideran que el aborto es una opción válida cuando la criatura que llevan dentro resulta inoportuna. Crece el número de familias desestructuradas, en las que los niños no tienen una referencia paterna, o tienen dos, o son objeto de presiones por parte de progenitores inmaduros que los utilizan en sus peleas.”
Ostras, la debacle.
Obviaremos el hecho de que el párrafo está rematadamente mal escrito, que no hay homogeneidad en la forma de expresar los artículos de la lista que se pretende construir, que en algunas frases falta el verbo, el verbo no concuerda con el sujeto o el sujeto es desconocido (serán los socialistas, suponemos, aunque también pueden ser las consecuencias). Son errores esporádicos, no más.
Traducción de todo lo anterior: los socialistas (o progres) son los culpables de todos los males de la sociedad, incluidos los matrimonios homosexuales, y aunque nadie entienda muy bien cómo promulgar la ley del matrimonio homosexual ataca a la familia tradicional, como“crece el número de familias desestructuradas en la que los niños no tienen una referencia paterna” pues ya está. Es obvio que los socialistas atacan a la familia tradicional.
En resumen el razonamiento que se pretende que el lector haga es:
1. Los socialistas legalizaron el divorcio
2. Como existe el divorcio la gente ahora se divorcia
3. La gente se divorcia cada vez más (crece el número de familias desestructuradas sin referencia paterna)
Conclusión: la culpa de que la gente se divorcie cada vez más es de los socialistas. No estaría mal si no fuera porque el paso 3 no se deduce del 2 ni echándole ganas.
Se puede hacer una analogía:
1. Newton descubrió (y publicitó) la gravedad.
2. Debido a la gravedad la gente pesa.
3. La gente cada vez pesa más.
Conclusión: Newton tiene la culpa de que la gente cada vez pese más.
Newton, promoviendo la obesidad infantil y atacando a la salud mundial. Ese masón.
Ridículo.
Y es que se obvian datos (disonancia cognitiva, ajá). Entre otros (seguro que hay más):
Primero: no sabemos si en la prehistoria existía alguna figura similar al divorcio.
Segundo: en la mayoría de las culturas anteriores o distintas a la judeo-cristiana existe el repudio.
Tercero: de toda la vida de dios ha existido el patriarcal “ahí te quedas, bruja”, el burgués “no es por ti, es que mi secretaria es más joven y está más buena”, el moral “hasta que la muerte – del tipo que sea – os separe” y el tradicional “ajo y agua” que quieras que no, también desestructuran bastante.
Obviamente Adam nos dirá que no sólo el divorcio es el problema, sino que claro, como los progres (o socialistas) promueven y fomentan el libertinaje, pues ya está. Es que hay que leerlo todo en su contexto, no vaya a ser que se te diagnostique un déficit de atención o algo peor. Es una pena que las características de todo el párrafo en su conjunto (uso de un lenguaje intencionado, abuso de premisas falsas y saltos a conclusiones sin justificar) sean las mismas.
Fin de la primera parte en la que Adam trataba de demostrar que los socialistas atacan a la familia tradicional.
Como me propuse comentar todo y aún así mi diarrea verbal ya me está costando un disgusto me salto el siguiente párrafo y paso al posterior.
“No es casualidad que las culturas que han triunfado tengan como base la familia “tradicional”. Hay quien sostiene que hay una base biológica para la pareja monógama y estable de los humanos (diferente de la organización familiar de gorilas, bonobos y chimpancés). Es difícil de decir lo que es biológico y lo que es fruto de la selección cultural, pero en cualquier caso, lo que se ha seleccionado en el transcurso de milenios no puede cambiarse en una generación.”
Esta es la segunda parte, en la que toca defender la familia tradicional y contestar a la pregunta del subtítulo, para que no se diga que se defiende porque “Obviamente, es socialista atacarla”.
Sigue Adam sin definirla, por cierto. Y de paso introduce el termino triunfar. De forma torticera. Porque ¿no triunfaron los egipcios? Pues se casaban con sus hermanas que era un gusto. ¿No triunfaron los griegos? Pues dicen las malas lenguas que lo mismo les daba carne que pescado. ¿Y los del paleolítico? El mayor triunfo, el triunfo sobre la naturaleza, la revolución neolítica, no tuvo nada que ver con la familia tradicional.
¿Y que entiende Selene por familia “tradicional”? ¿padre, madre e hijos, en la que el padre trabaja fuera de casa y la madre cría a los hijos? Suponemos que sí, pero no lo sabemos con seguridad, porque cuando se le ha solicitado que clarificase términos ha optado por el insulto. La familia burguesa no es lo mismo que las organizaciones supuestamente patriarcales del neolítico, los matriarcados o ginecogrupos que se proponen como organización en el paleolítico (y que probablemente sean lo más parecido a una organización predeterminada biológicamente) y ni siquiera es lo mismo que la familia tradicional rural. La “familia tradicional de Selene” es un producto de manufactura de los años 50, cuando se extendió por Occidente, promovida por la bonanza económica y la estabilidad demográfica del sexo masculino, que se daba por primera vez desde que el hombre es hombre (sí, los tíos palmaban más, como las mujeres andaban siempre preñadas y no había biberones, eran los que tenían más posibilidades de cascar en la guerra o cazando al bisonte). Sólo hay que echarle un vistacillo a las pirámides de población de cualquier época anterior a la II Guerra Mundial. Y por tanto, como modelo generalizado, no tiene miles de años. Y además no se ha seleccionado por ser “lo mejor” biológicamente hablando sino por motivos sociales y/o económicos (la “selección cultural” no tiene nada que ver con la selección natural, no depende exclusivamente de la adaptación al medio, se puede dirigir y por fortuna es mucho más rápida). Hay quien sostiene que existe una base biológica para la pareja monógama y estable, dice Adam, y suponemos que el que lo sostiene, a falta de datos, es él. Biológicamente la familia tradicional ni siquiera es necesaria. Biológicamente la familia tradicional es ineficaz, porque el ser humano es una especia k estratega (pocos hijos y crianzas muy dificultosas, que hacen imprescindible que existan muchas hembras, emparentadas o no, dedicando mucho esfuerzo a la tarea) y porque el ser humano es una especie mal adaptada al medio (que provoca que sea presa de muchos depredadores, que la obtención de carne sea muy peligrosa y que el que se dedica a ello sufra muchas “bajas por accidente” y el ratio macho/hembra haya sido hasta la actualidad siempre menor que 1). Por eso los prehistóricos no se organizaban en familias, sino en clanes. Por eso dicen algunos antropólogos (que curiosamente no están considerados como progres por los progres) que la organización en el paleolítico se parecía a la de los bonobos (matriarcados o ginecogrupos, dependiendo de si existe una jerarquía definida con un jefe o no).
Afortunadamente ya no estamos en la prehistoria y afortunadamente tenemos cultura, lo que nos permite modificar ciertos aspectos de la vida de forma muy rápida. Culturalmente “lo mejor” varía de época en época y si la sociedad cambia la familia cambiará.
Y por tanto esto:
“La familia tradicional permite a los seres humanos disfrutar de seguridad, afecto, identidad, solidaridad, cuidados… Los “nuevos modelos de familia” son mucho más ineficientes para proveer estos bienes a sus miembros.”
Vuelve a ser una conclusión falsa, puesto que la familia se crea culturalmente para satisfacer necesidades sociales, no es una organización determinada biológicamente, sino que se adapta a la sociedad del momento y según sea la sociedad del momento así será la familia.
Y esto:
“Pero precisamente eso es lo que los hace atractivos para los socialistas.”
Que es otro salto a conclusiones triple mortal sin red, lo único que demuestra, es que aquella coma no estaba mal y Adam Selene defiende la familia tradicional única y exclusivamente porque según él los socialistas la atacan. O lo que demuestra es que Selene tiene prejuicios. O que está paranoico.
Y a esto otro:
“Cuando la familia cambia y ya no puede cuidar de un anciano, el Estado dice “yo cuidaré de él”. Cuando la madre soltera o trabajadora no puede cuidar a su bebé el Estado dice “yo le cuidaré en mi guardería”. La educación de los niños ya no es responsabilidad de los padres, porque tienen “derecho” a que se la de el Estado. Cuando una persona está en paro, ya no es la familia el que le garantiza techo y comida, sino el Estado. Cuando cae enfermo, le cuida el Estado. Cuando una joven soltera queda embarazada, es el Estado el que le subvenciona el cuidado de su bebé.”
Le falta la premisa “cuando la sociedad cambia la organización social cambia y por tanto la “familia” cambia”. Y si la familia actual no es capaz de satisfacer las necesidades de sus miembros, porque la sociedad ha cambiado, Adam, en lugar de centrar el debate entorno a las soluciones para la sociedad actual, propone que se vuelva al modelo tradicional, que los que no puedan se abandonen a su suerte, porque es lo liberal y que además estén contentos porque es lo “inteligente”. Y porque han sido los socialistas los que la han hecho cambiar la sociedad precisamente atacando a la familia tradicional. Las hipotecas obscenas, los sueldos mileuristas, la “disponibilidad geográfica”, la disgregación de la familia patriarcal en núcleos cada vez más pequeños, las largas distancias, la generación de necesidades artificiales que promueven un consumismo feroz y el individualismo intrínseco al ser humano, que ha subsistido culturalmente a pesar de su ineficacia biológica, no han tenido nada que ver. No, la culpa es de ZP.
¡Caramba, 2.958 palabras, Tuppence! ¡Eso es afición!
No tengo ningún interés en defender la familia tradicional, que no practico, pero siempre me he defendido de los “guías espirituales” autonombrados que pretenden decirme, y decir a todos, como hay que ser, pensar, sentir, y comportarse. Y en ese sentido interpreto, y aprecio, el escrito de Adam Selene.
Y lo curioso es que estás haciendo una operación bastante parecida a las que describe Selene. No igual; solo parecida. Despreciar la organización familiar más común de la humanidad en los últimos milenios, por el procedimiento de llamarle “familia tradicional de Selene”. Muy graciosa. Y encima defines la “familia tradicional de Selene”a tu conveniencia: padre, madre e hijos, en la que el padre trabaja fuera de casa y la madre cría a los hijos. Claro, pero ¿por qué no va a ser también “familia tradicional de Selene” aquella en que el padre caza, guerrea y recolecta cosas lejanas, en vez de trabajar, y la mujer tiene labores agrícolas de huerto además de criar a los niños? ¿Acaso te ha dicho Selene que eso no está incluído en la “familia tradicional de Selene”?
Y tras eso, nada mejor para demostrar que hay montones de alternativas, hoy, a la “familia burguesa”, y además supongo que éticamente superiores por no ser burguesas, que hablarnos del paleolítico y del neolítico. Y encima metiendo de rondón unas estructuras familiares que probablemente no sean más que fantasías de feminista. Pero no importa, aunque lo de los ginecogrupos tuviera una base fetén, y aunque hubiera la menor incompatibilidad entre clanes y familias, como pareces sugerir, hablarnos de soluciones familiares paleolíticas, hoy, suena a coña, la verdad. Y tampoco se entiende por qué iba a ser más una selección cultural lo que ocurre ahora, que lo que ocurría cuando las cavernas. Somos animales culturales, la cultura -y la selección cultural- son parte de nuestras herramientas, son parte de nosotros. No tiene sentido discutir qué cosa sea más “biológica”. Todo lo que haya demostrado que funciona, funciona. ¿Despreciaremos el pan por ser “menos biológico” (necesita una cultura) que la carne?
Por lo demás mezclas cosas que no son. No tiene nada que ver que en la Grecia clásica se acepara con naturalidad “la carne y el pescado”, con que eso tuviera relación con la familia. El sexo es una cosa, y la familia otra, aunque a menudo los vendan en el mismo “pack”. Y no veo cual es la diferencia entre el sistema familiar de aquella Grecia, y la”familia tradicional de Selene”.
Pero el quid, en el que no quieres entrar, es el de siempre. ¿Vamos a ser libres para decidir qué tipo de familia queremos formar, o va a ser la mayoría parlamentaria la que nos va a comer el tarro a base de que si eso es burgués, y por lo tanto horrible, o que si lo progre y guay es lo que yo te diga. ¿Vamos a aceptar un país donde nadie protesta cuando el ZoPenco de turno se atreve a decir que … “Los valores de la ciudadanía son los que deciden libre y responsablemente quienes representan a los ciudadanos”, o vamos a defender nuestra libertad?
That is de question. Al menos para mí. Lo demás, muy gracioso, muy largo, muy pretencioso, y muy nada. Discusión de detallitos marginales, gracias con gracia, y escaqueo del quid.
Hola estoy creando un periódico digital y me gustaría que colaborases conmigo.
Agrégame a Messenger y hablamos.
Un saludo. Jose Guillermo. Lonuestro27@hotmail.com
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Sr. Selene,
si alguien ha atacado con saña la “familia tradicional” han sido todos aquellos que han investigado para que las mujeres puedan decidir cuándo quedarse embarazadas y cuándo no.
Los medios mecánicos y químicos que permiten el control de la natalidad han sido un factor determinante en el asalto socialista a la “familia tradicional” que se le ha pasado por alto.
Ahí tiene tema ¿era Ogino sociata además de japonés?
Ogino, ese progre…inmediatamente dejado por obsoleto y conservador tras la aparición de Billings, otro sociata de tomo y lomo.
No me seas simple Cero, en el fondo de la cuestión lo que subyace no es el investigador que investiga métodos anticonceptivos sino la misma idea de que la mujer pueda tener control sobre su sexualidad y consecuentemente sobre la reproducción. ¿A qué sociata se le ocurriría? Hereje. Si es que desde que se inventó el dolor de cabeza la cosa va de mal en peor.
Lois, veo que no has entendido nada. Vuelve a contar las palabras, pero esta vez, leélas (eso sí que es afición, por cierto). Y a título personal, particularmente a mí me es indiferente el tipo de gurú que cada uno decida seguir. Por otro lado no es mi intención convertirme en uno de ellos, pero si tú decides erigirme en tal y además no te gusta lo que digo, tienes toda la libertad del mundo para ser socio de mi club de anti-fans. También tengo uno. Hala, a seguir bien.
¿Es liberal defender la familia tradicional?
¿Podemos definir como liberales a los convocantes y asistentes a la manifestación de mañana, día 30 de diciembre, en defensa de la “familia tradicional”?
El concepto de “familia tradicional” de los convocantes de la manifestación de mañana ¿coincide con la del dueño de esta bitácora?
¿Son liberales los métodos contraceptivos?
¿Ha habido algo más destructivo para la “familia tradicional” que dichos métodos?
¿Es liberal que trabajen las mujeres desatendiendo a niños y ancianos?
¿Es liberal la ley del divorcio?
¿Es liberal la ley del aborto?
¿Es liberal ser monógamo?
¿Algún liberal por ahí que me alumbre sobre qué es ser liberal?
Tuppence:
Yo quiero ser fan o antifan de alquien que es capaz de reunir un análisis de concordancia gramatical y el concepto de estratega de la k en la misma respuesta.
Como no nos dejas enlace, me limitaré a lamentarlo, casi tanto como lamento que uses toda la sexta flota de la argumentación contra algunas cosas que parecen evidentes y me refiero a que la familia, tradicional, de selene o de cualquier tipo incluye un contrato de ayuda que es lo que trata de proteger la legislación.
Lo de Dios y Sus santos mandamientos es algo de otro tipo, otra institución velando por el contrato con otra capacidad coercitiva y otras penas, pero la idea es que niño que haces, niño que pagas. Y queda feo darse a la fuga tanto si llevas zapatos planos como de tacón.
Y si no hay problemas de familias desestructuradas y de niños que al llegar a casa sólo encuentran la Play, es que nos hemos equivocado de Universo.
Una cosa en la que no estoy de acuerdo es en que esté mal la puntuación de “Obviamente, es socialista atacarla”. Si “obviamente” se refiriera a la pregunta anterior debería puntuarse puntualmente con un punto.
Un saludo.
surscrd.