Archivo para 08/2008
Libertad para Gorki Águila
La última víctima de la dictadura castrista es un cantante de punk-rock, Gorki Águila, líder del grupo Porno para Ricardo. Su delito es, al parecer, “peligrosidad predelictiva”. En realidad, lo que ha provocado su detención son las letras de sus canciones, que no muestran el debido respeto por la revolución y el tiranosaurio Castro.
Unos apuntes:
- En este blog siguen puntualmente el caso y se les ha ocurrido enviar una carta a algunos músiscos cubanos famosos. Entre ellos, Pablo Milanés, que actúa mañana en un concierto en la “Tribuna Antiimperialista”. ¿Aprovechará Pablo Milanés el concierto para defender públicamente la libertad de Gorki? A él no se atreverían a meterle en la cárcel.
- Hace años, yo creía que Milanés y Silvio eran sinceros en sus letras cuando hablaban de libertad, de compromiso y de revolución. Ahora se que lo suyo es solo hacer negocio con los ingenuos progres de las democracias occidentales y la habilidad para prosperar en una dictadura. De hecho, Milanés y Silvio le deben tanto a la dictadura como la dictadura a ellos. Simbiosis.
- ¿Alguno de los artistas abajofirmantes patrios defenderá a Gorki? ¿Esos que defendían la alegría y denunciaban el fascismo de Aznar, denunciarán al castrismo por encarcelar a un músico por el único delito de cantar inconveniencias?
- ¿Lo harán los artistas estadounidenses como Bruce Springsteen que denunciaron la deriva hacia el fascismo de Bush y su implantación de un “estado policial” y amenazaron con emigrar si volvía a ganar? ¿Alguien recuerda que alguno de ellos fuera detenido por las letras de sus canciones?
- Han firmado la carta pidiendo la liberación de Gorki Loquillo y Sabino Méndez (ex-guitarrista de Los Trogloditas y autor de sus mejores canciones). ¿Es casual que sean solidarios dos roqueros de esa generación a los que en los 80 se consideraba frívola e incapaz de comprometerse y no los cantautores que pontificaron contra el franquismo cuando ya daba sus últimas boqueadas?
- En menéame la noticia no prospera. Parece que la detención de un músico no interesa a los comentaristas habituales. ¿Os imagináis qué pasaría si Bush detuviera a un cantante americano, o Israel a un israelí?
Sin comentariosCuando el Estado te impide compartir el coche para ahorrar gasolina
Con el petróleo por las nubes se hace cada vez más atractivo compartir el coche para ir de casa al trabajo. Sobre todo si, como pasa habitualmente en norteamérica, vives lejos del “downtown” y tienes un horario fijo. Detectando una necesidad en el mercado, unos emprendedores crearon en Canadá la web PickupPal.com, en la que facilitan el encuentro entre los que quieren compartir coche.
Ya que los gobiernos se dedican a martirizarnos porque usamos demasiada energía y somos unos inconscientes que nos estamos cargando el planeta, cualquiera pensaría que una iniciativa así tendrá todas las bendiciones del Estado: compartiendo coche reducimos las emisiones de CO2 y evitamos que se destruya la capa de ozono y disminuye nuestra huella ecológica y somos más verdes y…
Pues no. Resulta que una compañía de autobuses, viendo amenazado su negocio, ha demandado a la emrpesa por incumplir la normativa sobre “carpooling“, que es como llaman allí a eso de compartir el coche. Resulta que el Estado, siempre pendiente de regular hasta el último detalle de nuestras vidas, tiene también leyes sobre el carpooling en Canadá, y muy estrictas.
La gente que comparte el coche solo puede ir de casa al trabajo (y vuelta), debe ir siempre con el mismo conductor, y solo puede pagar por semanas, entre otras restricciones. Se supone que todo esto es para evitar que surjan “taxis ilegales”, que no cumplan la normativa de seguridad, que no estén asegurados, etc.
El caso es que otra vez, enfangado en sus propias restricciones, el gobierno gasta el dinero de los ciudadanos en una cosa y la contraria: en promocionar el ahorro en combustible y en combatir el carpooling. Y por supuesto, los que tienen las de ganaar son los que son capaces de organizarse y provocar conflictos para que el Estado se avenga a sus intereses: las compañías de autobuses o de taxis, los sindicatos de las mismas…
Sin comentariosMás ideas para gastar menos energía
Sebastián es un timorato. ¿Qué es eso de promover solo la abolición de la corbata veraniega? Debería tomar ejemplo de la empresa de Dilbert, donde han decidido permitir los pantalones cortos para ahorrar en aire acondicionado:
2 comentarios- La empresa usará menos aire acondicionado para ahorrar gastos.
- Para compensar, relajaremos el código de vestimenta. Los pantalones cortos estarán permitidos.
- No voy a actualizar mi vestuario de pantalones cortos hasta que sepa que esto va a durar.
A favor del voto electrónico
No voy a quedarme yo sin terciar en la discusión entre Daniel y Fernando sobre el voto electrónico.
De hecho, ya escribí un post en 2005 sobre un artículo de Daniel en el que comentaba la experiencia de voto electrónico en el referéndum de la Constitución Europea, que puede servir para tener algo de background en este tema. Un apunte: ahora es HP el principal partner de Scytel, y le está ayudando a vender su tecnología fuera de nuestras fronteras.
Los contrarios al voto electrónico ofrecen dos argumentos: facilita el fraude (Daniel) y fomenta los votos “irracionales” (Albert).
El primer argumento es fácil de rebatir. Copio de mi post anterior:
la aplicación de Scytel utiliza una infraestructura de PKI, de manera que cualquier ciudadano “firma” digitalmente su voto, de igual manera que lo hace en papel. De hecho, la plataforma permite voto simultáneo en papel, por móvil y por Internet, todos seguros y certificados. Pero además el ciudadano al votar obtiene un código que identifica a su voto de manera unívoca, y le permite comprobar posteriormente que éste ha sido contabilizado y que no se ha alterado su sentido.
Es decir, el voto electrónico es aún más seguro que el papel, porque una vez introducido éste en la urna ya desconocemos lo que pasa con él.
El segundo argumento tiene más enjundia: ¿facilitar el voto aumenta los votos irreflexivos?
Cualquier afirmación sería aventurada, pero me atrevo a decir que no. Puede aumentar tal vez los votos de los indecisos y poco motivados (vota más gente cuando no llueve pero no hace tan buen tiempo como para salir de fin de semana). Pero está por demostrar que estos indecisos sean menos racionales. Tal vez se produjera el efecto de disminuir el porcentaje de votos “fanáticos”, que pueden ser aún más irracionales.
¿Hay argumentos a favor? Los que aporta Fernando no son pocos: el coste es inferior (para el Estado y para cada uno de los ciudadanos), el escrutinio es más rápido, es más cómodo.
Pero es más importante, en una democracia tercermundista como la nuestra, en la que ser candidato de determinados partidos supone jugarte la vida, es garantizar el secreto del voto. Daniel argumenta que debería ser obligatorio el uso de cabinas. Pues sí, pero nunca lo será.
El problema en muchos pueblos del País Vasco no es que no vean qué papeleta metes en el sobre. El problema es que si te ven votar, ya saben lo que has votado, porque todo el mundo sabe de qué pie cojea cada uno.
Familiares que viven allí me contaron que en las últimas elecciones a las que se presentó Batasuna, en las que había cierta desafección entre sus votantes, los proetarras les llamaban por teléfono para decirles “¿qué pasa, que todavía no has venido a votar?”. No solo votar al PP es difícil, también lo es dejar de votar a Batasuna.
La ventaja de poder votar en libertad en el País Vasco supera sin duda a la desventaja de los irreflexivos que votan porque es fácil.
Por último: el voto electrónico puede aumentar la implicación de los ciudadanos en la vida política. Montar la infraestructura no es barato pero, una vez que la tienes, es más fácil hacer consultas electrónicas que en papel. Un gobierno que creyera en la democracia podría organizar fácilmente consultas sobre temas controvertidos ¿cadena perpetua? ¿modificación de la ley del aborto? ¿hacemos esta carretera? ¿trasvase del Ebro?
El problema es la escasísima participación de los ciudadanos en temas políticos, que puede dejar estas consultas en manos de los grupos con opiniones más radicales, pero esto ya sería tema de otro post.
7 comentariosEl ecologismo es cosa de ricos
Curioso que entre las medidas que tomará el gobierno para paliar la crisis está “agilizar” las declaraciones de impacto medioambiental para las obras públicas. Parece que eso de comprobar si hay caquitas de gato o de lince antes de hacer una carretera está bien solo cuando no necesitamos desesperadamente construir carreteras para emplear a los que no encuentran trabajo construyendo casas.
Uno de los memes de los ecologistas es que la sociedad capitalista nos lleva a un consumismo desaforado e insostenible que causa daños irreparables en el medio ambiente. En realidad, lo que sucede es más bien lo contrario: el desarrollo económico que produce el capitalismo es lo que nos permite dedicarnos a cuidar el medio ambiente.
Primero, porque el desarrollo económico no nos “obliga” a usar más recursos, sino menos. Aunque parezca sorprendente, nuestros ancestros de Atapuerca necesitaban todos los recursos de la península ibérica para sostener a unas decenas de miles de individuos. La vida natural-natural, la de las tribus cazadoras-recolectoras, ese paraíso original en el que todos éramos felices antes de inventar el dinero, requiere dedicar enormes recursos para alimentar a unos pocos individuos.
Las tecnologías han hecho posible que millones de personas puedan vivir en el mismo espacio sin problemas. Pero además, cuando tienes recursos suficientes como para no dedicar el 100% de tu tiempo a sobrevivir, es cuando puedes dedicar parte de esos recursos a cuidar del medio ambiente.
Las ciudades limpias, con parques y jardines, las reservas naturales, el reciclado de desperdicios… son lujos que solo se dan en los países desarrollados. En el tercer mundo, y en los países que luchan por salir de la miseria, la riqueza que genera una fábrica compensa la contaminación.
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