La hipocresía del funcionario liberal
Por alusiones.
Albert Esplugas plantea en su blog la siguiente pregunta:
¿Qué diferencia hay entre un comunista rico y un funcionario liberal?
Ésta es la pregunta de la semana y las posibles respuestas:
- Ninguna
- El comunista rico es más hipócrita
- El funcionario liberal es más hipócrita
Yo, que soy funcionario y liberal, respondo. Primero, decir que además de ser funcionario, vivo en una casa de protección oficial. Y aprovecho las subvenciones para libros de texto a las que tengo derecho. Y cualquier otra cosa del “estado de bienestar” que me beneficie.
Y no tengo ningún remordimiento de conciencia. ¿Por qué? Porque no puedo hacer otra cosa. No puedo elegir si pago o no impuestos, ni puedo evitar que una gran parte de ellos no vaya destinada a corregir supuestos fallos de mercado o ayudar a los más desfavorecidos, sino que se dediquen al juego de “a ver quién pilla más”.
A ese juego, al que me obligan a jugar, no quiero perder. Otros están encantados de pagar impuestos y vivir en un “estado de bienestar”. A esos, pues, no les importará pagar mi sueldo. El día que una mayoría decida que ya está bien y que vamos a reducir el tamaño del monstruo estatal, estaré encantado de dejar de jugar al juego (aunque sea uno de los ganadores).
Porque si a eso vamos, al juego de beneficiarnos del Estado jugamos todos ¿Es menos hipócrita el liberal que acude a ser atendido por la sanidad pública? ¿el que lleva a sus hijos a un colegio público, o estudia en una universidad pública? ¿el que cobra el subsidio de desempleo? La única diferencia entre el liberal funcionario y el liberal que usa los servicios proporcionados por el Estado es de grado. Pero insisto: si me obligan a jugar, no tengo por qué perder a propósito, cuando puedo ganar.
¿Cuál es la diferencia con el comunista rico? Que a él nadie le obliga a acumular riqueza. Puede repartirla con los parias de la tierra sin que nadie le afee la conducta, le multe o le meta en la cárcel, como me sucedería a mi si dejo de pagar impuestos o decido que no voy a cumplir las normas que atentan contra mi libertad como la obligatoriedad de ponerme el cinturón de seguridad cuando voy en el coche.
El comunista rico podría dejar de serlo y mejorar la vida de unos cuantos de sus semejantes, que tanto le preocupan, pero prefiere esperar a que llegue la revolución del proletariado para que todos estén obligados a hacer lo que él cree que es correcto.
Yo, como funcionario liberal, no quiero imponer a nadie nada. Me parece estupendo que haya mucha gente que crea en el estado de bienestar y quiera aportar casi el 50% de sus ingresos para recibir los beneficios que el estado aporta. No quiero obligarles a que hagan otra cosa. Me bastaría con que me dejaran “desapuntarme” a mí: que pudiera no ser funcionario, no tener vivienda de protección oficial, ni subvenciones, ni sanidad pública ni nada.
Temas: comunista, funcionario, hipócrita, liberal, rico
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Razonamiento obvio. Ultimamente me pregunto por la capacidad intelectual del tal Albert Esplugas, al leer las tonterías que escribe. Si ya Red Liberal tiene un nivel patético, lo de Esplugas es de guardería. Qué pena perder el tiempo exponiendo razonamientos de perogrullo como este.
Entonces, ya que estamos en este juego, me voy a hacer importador o productor de X cosa y a travez de leyes voy a hacer que oficialicen su uso, después de todo la diferencia entre eso, ser funcionario y usar los servicios, es de grado ¿No?
Yo soy cineasta, y ud qué opinaría si yo argumentara que pedí miles de dólares en subvenciones por la ley de cine de mi país, para financiar mi película, sólo porque estamos en el juego y qué más puedo hacer.
Un poco escueto el análisis.
¿Y si a ese funcionario liberal le dan la orden de arrestar a un evasor fiscal? ¿O la orden de patearlo en la cárcel?
Es muy cómodo hacerse el liberal inocente y sin remordimientos, o la pobre-víctima-que-no-puede-hacer-otra-cosa, cuando no se tiene que hacer el trabajo sucio del policía o del carcelero.
yitux, en España es incompatible ser funcionario y tener otra dedicación que no sea escribir, dar clases, conferencias o similares.
Y si yo fuera cineasta en España, por supuesto que pillaría todas las subvenciones que pudiera. Lo contrario es competir con una mano atada a la espalda contra los que sí tienen esa ventaja adicional.
wg, patear a alguien en la cárcel no es exigible a un funcionario. En cuanto a arrestar avesores fiscales, yo en su momento preferí no trabajar en hacienda, pudiendo hacerlo y con mejor sueldo que el puesto que escogí. Llámelo escrúpulos, si quiere.
Excelente comentario.
Como dijo Victor Manuel: “Soy comunista, no gilipollas”
Y mientras el sistema sea el que es, lo único que podemos hacer es jugar a dicho juego.
¿Soy el unico que se da cuenta que el razonamiento se puede aplicar exactamente igual al comunista rico?
Al liberal funcionario nadie le obliga a pedir subvenciones ni a trabajar de funcionario. Simplemente decide jugar dentro del sistema y aprovecharse del mismo aunque vaya contra los principios del liberalismo.
Al comunista rico nadie le obliga a acumular riqueza, simplemente decide jugar dentro del sistema y aprovecharse del mismo aunque vaya contra los principios del comunismo.
Ambos son hipocritas.
Durante toda mi educacion podia haber obtenido becas y subvenciones, simplemente decidi no hacerlo por no jugar con el sistema.
Lo demas es lo de los hermanos Marx de estos son mis principios y si no le gustan tengo otros.
Buen comentario, Adam.
De todas formas es que eso de plantearse si un liberal debe salirse “del sistema” y jugar con desventaja es absurdo para los que vivimos en el mundo real y no en Utopía.
Un día de estos va a salir alguno preguntando si es hipócrita que un liberal enfermo de cáncer reciba quimioterapia y hasta recetas medicas de la seguridad social.
Memeces.
La gente debe de aburrirse mucho.
pepe: una pequeña diferencia:
Dentro de la ética del liberalismo está el concepto de “maximizar el beneficio”. De hecho muchos teóricos del liberalismo trabajan bajo la hipótesis de que el ser humano actúa principalmente en su propio interés, y que el mercado es la consecuencia de la búsqueda de beneficio mutuo
Por consiguiente, si el “mercado” me ofrece una posibilidad de beneficio, es de necios -antiliberales, diría yo- no aprovechar la oportunidad. Podemos entrar a discutir si el beneficio es o no real, si lo es a corto plazo, o a largo, si se maximiza o no el beneficio, e incluso a quién beneficia… pero lo cierto es que la “búsqueda de la felicidad” es el objetivo.
Si tú, en el ejercicio de tu libertad decides no aprovecharte de lo que te da el mercado, allá tú. Es tu libertad. Si yo intentando maximizar beneficios me aprovecho del mercado, no creo que se me pueda tachar de anti-liberal, ni siquiera de hipócrita. Como mucho de insolidario.
Curiosamente, la insolidaridad se identifica comunmente con el liberalismo, pero creo que comentar esa falacia hoy no toca…
PS: por si no se nota: trabajo para la administración, aunque no soy
funcionario. He tenido -y tengo- la posibilidad de pasar a la empresa privada en condiciones económicas infinitamente más ventajosas. Pero no solo de economía vive el hombre -ni siquiera el liberal-.
Pero también entiendo que mi trabajo tiene una razón de ser, y que me debo a quienes me pagan el sueldo. Contrato, creo que lo llaman.
“Yo, que soy funcionario y liberal, respondo. Primero, decir que además de ser funcionario, vivo en una casa de protección oficial. Y aprovecho las subvenciones para libros de texto a las que tengo derecho. Y cualquier otra cosa del “estado de bienestar” que me beneficie.”
Liberalismo, amor…¡y el plus pal salón!
La realidad es la realidad y el mundo en el que vivimos es como es. Lo que no se puede hacer es tras ser freído literalmente a impuestos, no tratar de recuperar lo máximo posible de lo que previa y vilmente te han robado. Que al final como norma general es lo comido por lo servido más los “gastos” de intermediación.
Hola Adam, te he respondido en mi blog.
“A ese juego, al que me obligan a jugar, no quiero perder”
Más claro y escueto no se puede decir.
Si el sistema está montado de forma que nos quitan (por
impuestos) casi la mitad de lo que ganamos, sería del género tonto no intentar recuperar lo que se pueda en forma de educación, sanidad, funcionariado, ayudas, etc.
Pepe: “Durante toda mi educacion podia haber obtenido becas y subvenciones, simplemente decidi no hacerlo por no jugar con el sistema.”
Pues Pepe, lamento decirte que estás haciendo el canelo y beneficiando al Estado, porque entonces has pagado dos veces por el mismo servicio: una a través de impuestos (seguramente tus padres), y otra directamente de tu bolsillo.
Albert, sigues planteando el tema como si se tratara de una opción ética, cuando se trata simplemente de un tema de coste/beneficio:
Creo recordar que intercambiamos un par de correos hará casi un año, sobre la posibilidad de pervivencia de un sistema anarcoliberal, sin estado.
En el te comentaba un ejemplo sacado de la Teoría de Juegos: la necesidad de una “masa crítica” de jugadores para que una táctica pueda llegar a ganadora a medio-largo plazo. En el contexto del tema que nos ocupa: sin suficientes jugadores en contra de papá estado, es un suicidio jugar a la contra.
El día que el “consenso científico” diga que el estado es una aberración, y los “ciudadanos” dejen de ver al estado como su salvaguarda, ser funcionario será la opción perdedora.
Considero que ver este tema desde un aspecto moral es un error. ¿Desde cuando la economía se preocupa por la ética de sus acciones?
Y míralo desde otro lado: cuantos más funcionarios, más rápidamente quebrará el estado, y más rápidamente la gente se dará cuenta de que esto es un atraco (para mí también)
Por cierto, del blog de Albert Esplugas:
“La diferencia no necesariamente es de grado. El liberal que paga 20.000 euros en impuestos y hace uso de prestaciones públicas por valor de 10.000 euros simplemente se ha cobrado parte de lo que previamente le han cobrado. La renta del funcionario, a menos que tenga otras fuentes de ingreso, proviene íntegramente del expolio, y lo que paga al Estado en impuestos es parte de algo que nunca le ha pertenecido.”
¿Cómo que nunca le ha pertenecido?
¿Es que acaso no ha hecho un trabajo para tí?
¿Es que acaso no tiene un contrato y unas obligaciones hacia tí?
¿Es que va a darte sus servicios, a ayudarte a que tú consigas tus objetivos a cambio de nada?
Estás implícitamente acusando al funcionario de parásito improductivo. Con independencia del topicazo, es cuando menos una afirmación alegre. Yo tengo un trabajo y me pagas para que lo cumpla. El que no existan -o no se apliquen- los mecanismos de control adecuados para verificar y garantizar que yo cumpla mi parte del contrato es un problema totalmente distinto.
Se puede entrar a discutir si es necesario que exista el funcionariado como tal, o deba ser substituído por empresas privadas de servicios, pero no te concedo el derecho a afirmar que sus funciones son innecesarias.
Tenemos un contrato. Y doy fe de que yo lo estoy cumpliendo
http://juansgaviota.blogspot.com/2008/08/contrato-social.html
Jonsy,
Yo no he firmado ningún contrato con el Estado, hablemos con propiedad. Y si trabajas para un mafioso que obtiene su renta extorsionando a los tenderos locales, tus ingresos tienen un origen (al menos un origen) ilegítimo. La lógica es simple pero algunos os empeñáis en hacer malabarismos para hacer pasar la coacción por cooperación, en lugar de llamar a las cosas por su nombre y defender abiertamente la conveniencia o moralidad de que el Estado “coaccione a personas pacíficas para determinados fines”. En ese caso discutiríamos sobre premisas éticas y economía, pero no podría acusarte de hacer argumentos retóricos.
He escrito sobre el “contrato social” en este artículo en LD en el que comparo el Estado con una empresa (Estado S.A.) y en este otro sobre el origen fraudulento no-consensual del Estado (El Estado sin autoridad)
Por cierto Jonsy, dentro de la ética liberal no cabe el concepto “maximizar el beneficio a costa de los demás”, solo el de “maximizar el beneficio respetando la libertad/propiedad de los demás”. El comunista rico predica la máxima incorrecta pero no se enriquece a costa de la propiedad ajena. El funcionario liberal predica la máxima correcta pero sí obtiene su renta a través de medios de dudosa legitimidad según su propio código ético.
Una última cuestión, que veo que algunos comentaristas han pasado por alto: mis argumentos (que se limitan a explorar y a cuestionar, por ahora ni he expresado una postura clara ni la tengo del todo desarrollada) tanto sirven para decir que el funcionario liberal es tan hipócrita como el comunista rico o tan poco. Pero veo que lo que más preocupa a algunos es diferenciarse del comunista rico, no argumentar que los dos están comportándose razonablemente y no merecen ser criticados.
Un saludo
Dos apuntes rápidos:
Por supuesto que el estado actual es una aberración. Es inmoral el que se arrogue derechos que los ciudadanos no le han concedido. Pero a menos que encontremos una forma de parar el mundo y bajarnos, no creo que puedas encontrar un medio de poder formalizar el contrato social que dices no haber firmado (dame tiempo y buscaré enlaces que lo contradigan). Pero no se trata de esto, sino de que a menos que reduzcas las relaciones humanas a la mínima expresión, siempre acabarás necesitando una empresa (¿estado?) en quien delegar la organización de tus interacciones con los demás. El problema no es que exista el estado, sino que actúe en régimen de monopolio, de manera coactiva y no contraactual
Por otro lado no hablo de “maximizar el beneficio a costa de los demás”. Hablo de “maximizar beneficio”. Punto. En el momento que violente la libertad de los demás, serán ellos los que deban defenderse -o no-. Nuestro sistema actual impide la defensa y promociona la coacción, por lo que en la práctica yo puedo ejercer -y de hecho ejerzo- mi actividad (¿violencia?) sin control alguno. En un sistema liberal ideal, ni se me ocurriría pasarme de la raya, pues me pondrían de vuelta y media.
Vuelvo a decir: esto es un tema de coste/beneficio, no de ética.
Y a pesar de todos mis años de voluntariado, siempre he sido muy escéptico sobre la “humanidad” del ser humano. ¿Hipócrita?. Simplemente cínico.
El problema tal vez sea que Albert plantea el asunto como un dilema ético. Para mí ser liberal no es una cuestión ética, sino práctica. Soy liberal porque creo que las interacciones humanas (incluidas las económicas) son tan complejas que la solución de dejar que cada uno decida libremente lo que más le conviene es preferible a un Director que nos organice la vida a todos.
Me gustaría ser libre en muchos más aspectos de mi vida, pero no lo soy. Observo el entorno, y procuro adaptarme y buscar la mejor alternativa para mí, sin intentar imponerla a los demás.
Si alguien objeta que al ser parte de la maquinaria del Estado contribuyo al expolio en forma de impuestos, le diré que él, al pagar sus impuestos también contribuye a pagar el sueldo de los inspectores de hacienda.
Si realmente alguien cree que es éticamente incorrecto colaborar con el Estado, debe declararse insumiso fiscal, y dejar de pagarlos. ¿Que tiene consecuencias negativas? También para un funcionario dejar de cobrar su sueldo.
La verdad es que me quedo de piedra viendo a supuestos liberales como jonsy defender el “contrato social”, pero resulta más curioso si cabe ver como luego asegura que es necesario un ente superior (Un director que driría Adam Selene) “en quien delegar la organización de tus interacciones con los demás”. No hay nada más anti-liberal que la idea de que los hombres libres son incapaces de organizar sus interacciones sin un ente superior que los dirija.
No acaba ahí, sino que luego hace el juego de palabras de “no hablo de “maximizar el beneficio a costa de los demás”. Hablo de “maximizar beneficio”. ”
¿Y como estas maximizando tu beneficio? Pues a costa de no respetar la propiedad privada de los demas. No solo eso, sino que lo haces a raiz de un trabajo improductivo.
Adam Selene, al trabajar para el estado, no haces sino hacer más grande su maquinaria y hacer que se requieran más y más impuestos. No solo eso, sino que te aprovechas del sistema para recibir pagos por un trabajo improductivo. Que sea legal no lo hace mejor, también lo son muchas de las asignaciones de contratos que no son más que tratos de favor.
Y no solo haces todo eso, sino que, en tiempo de trabajo NO trabajas, utilizas los recursos públicos para tu propio beneficio. ¿Eres por eso un ladrón? Sin duda, ¿que otros roban más que tú? Sin duda, pero tú también lo harías si pudieras. En pocas palabras eres un jeta “liberal”.
“¿Y como estas maximizando tu beneficio? Pues a costa de no respetar la propiedad privada de los demas”.
+1
Si la idea es maximizar el beneficio a cualquier costa, ponte un pasamontañas, coje un cuchillo y sal a desplumar ancianas.
Aquí no se discute el hecho de trabajar para el estado o morirte de hambre, aquí se defiende abiertamente el hacerlo porque así puede pegarse mejor vida a costa de los demás.
Un funcionario que se convierte al anti-estatismo debería de dimitir en cuanto pudiera permitirselo sin pasar necesidad. Si fuera alguien especialmente heroico incluso antes, pero no hay porque ser martires, solo consecuentes, no nihilistas.
Con algunos de los liberales que escriben por aquí, que viven en la utopía, y tienen los pies en la luna en vez de en la tierra, no me extraña que el liberalismo no despegue ni cale entre la población.
Adam Selene ve las cosas como son y lo ha dicho muy claro:
- No puedo elegir si pago o no impuestos
- A ese juego, al que me obligan a jugar, no quiero perder
¿A nadie se le ha ocurrido plantearse la cuestión en términos de que el estado y el liberalismo no sean necesariamente incompatibles? o poniéndonos estupendos, ¿a nadie se le ha ocurrido pensar en qué puesto de la función pública está empleado el sr. Selene, es decir, que clase de funcionario es?
Saludos
Discrepo absolutamente del firmante “Finis Hispaniae”. El amigo Esplugas de tonto no tiene un pelo. Y prueba de ello es que pone el dedo en la llaga y plantea una controversia moral lo suficientemente interesante para producir todos los comentarios que llevamos. Con su exabrupto, Finis Hispaniae nos hace sospechar que él es un funcionario en su covachuela o negociado, con sus manguitos y su dispepsia, y que disfruta de sus “moscosos” y de cuantas ocasiones se le presentan de sustraerse a las fatigas del trabajo.
¡Qué papelón el del funcionario justificándose a sí mismo! Y qué habitual en España, dicho sea de paso. “Pues … sácate tú una oposición”, te dicen. Tranquilo, hombre, disfruta de tus garbanzos. Si te has especializado en vivir a costa de los demás, pues nada hombre, sigue mientras siga el juego, genuflexiona ante el poderoso de turno, que en cien años todos calvos. Eso sí, tu discursito liberal es moralmente el de los curas de misa y olla de antaño: “hijo mío, haz lo que yo digo, no lo que yo hago”. Y ya no tengo tragaderas para esta prédica, por fina y elaborada que sea. Como para perder mi tiempo leyendo apologías sanchopancescas de la prebenda, de la canonjía, de la mamandurria … desde niños nos inculcan el deseo gerundiano de un obispadillo en Indias. Pues bien, enhorabuena a los que lo hayáis conseguido, pero a mí no me interesa lo que decís. Generales que escribís exhortaciones al valor, mientras en la trinchera mueren otros y vosotros tomáis el té en la retaguardia: gozad del privilegio estamental, pero calladitos, por favor. Y cuanto más “liberales” esos funcionarios, más calladitos. Que esa tristeza de los principios desmentidos cada hora, cada minuto de trabajo, poluciona todo discurso y lo hace viscoso y tóxico como vientre de sapo.
Tienes un lector menos, Selene. Pero qué más te da si a fin de mes cobras …
Ya que nos ponemos aromáticos, cilantro…
Trabajo para la administración (no funcionario); ni me autocompadezco ni me flagelo.
Ni me planteo estar toda la vida en la “mamandurria”, aunque de momento aguante el tirón…
Creo que los arguentos de quienes nos ponen a parir son bastante sólidos, sobre todo si el funcionario liberal se sitúa entre el minarquismo y el anarco capitalismo.
Pero hay liberales partidarios de que el estado asuma ciertas funiones; en ese claro no veo tan claro que tengan razón.
Hay otra dos escapatoria, Adam:
la primera y conozco a liberales que lo hacen) es aprovechar las ingentes cantidades de tiempo libre para escribir y de investigr, textos liberales, académicos y científicos. Creo que hasta Esplugas ‘pagaría’ porque alguno de esos liberales no abandonara la “mamandurria” y que siguiera escribiendo con la tranquilidad que le garantiza su ‘bea vitalicia’en los pasillos ministeriales.
Además, la culpa está pagada con creces.
La segunda (supongo que se dará algún caso) es que hay liberales que creen que con su trabajo pueden mejorar en algo la administración,; y lo puede que lo crean sinceramente. Tampoco creo justo que se les critique.
Y sí, la administración necesita también funcionarios (y laborales) liberales, cuantos más mejor.
En resumen, que nos estamos sarificanedo por ustedes… ¡de desagradecidos está el mundo lleno!;)
Alucino en colores del nivelazo. Excepto jonsy y anghara, que dicen cosas tan lógicas que son de perogrullo, el resto solo enhebra una sarta de tonterías de niño chico. En especial, las memeces de Esplugas dan vergüenza ajena. Hasta un chaval de ESO es más espabilao.
[...] Adam Selene, paz, amor y el Plus pal salón!! [...]
Por cierto, acabo de leer la defensa que hace del asesinato de Eluana el tal Esplugas. La verdad es que luego mirando la foto suya en el blog uno entiende algunas cosas. No da más de sí, el pobre. Aunque que frivolice sobre un crimen de esta naturaleza, da simplemente arcadas. Una cosa es ser tonto, pero tonto y nazi, ya es demasiado, incluso para mí.
Sois patéticos, incoherentes y falsos. ¿Para cuándo una defensa de la licitud de trincar porque estamos inmersos en esa dinámica? (Bueno, creo que Rajoy y Espe ya la han hecho). Jo, pero es que la etiqueta de liberal mola mazo, aunque solo sirva para firmar un blog, porque a la hora de la verdad, aquí todos van a lo que van: la pasta gansa y el mínimo esfuerzo.
Cuanta hipocresía, primero dicen que no hay opción (e insisto ante un caso de extrema necesidad, aceptar momentaneamente un empleo para la administración como personal laboral es algo entendible, como lo es robar pan para no morirte en un caso extremo, pero nadie se prepara unas oposiciones durante varios años porque no le quede otra, ¿estamos?), luego que hay que jugar al juego de suma cero para ganar a costa de todos. Vergonzoso.
“Mil onzas de oro son ciertamente una gran recompensa, y el cargo de primer ministro sin duda una elevada posición. Ahora bien, señor, ¿es que no ha visto al buey que se va a sacrificar a la espera de serlo en el templo real del estado? Se le cuida mucho y se le alimenta bien durante unos pocos años, y se le engalana con ricos brocados hasta que está listo para ser llevado al Gran Templo. Entonces, aunque con gusto se cambiaría por el más solitario de los cerdos, ¿acaso puede hacerlo? Así que… ¡fuera de aquí y rápido! No me insulte. Preferiría vagar y no hacer nada en un charco embarrado, pasármelo bien a mi gusto, antes que acabar sometido a las limitaciones que impondría el gobernante. Jamás aceptaría un cargo oficial, para así poder ser libre de proponerme mis propios fines”.
Chuang-Tsé, discipulo de Lao-Tsé y el primer acrata de la historia.
Al margen de epítetos y etiquetas varias considero que el desarrollo del hilo parte de un error de concepto: el asignar valor moral al concepto de liberalismo. Lo desarrollo en mi blog:
http://juansgaviota.blogspot.com/2009/02/liberalismo-y-etica.html
Resumen para vagos:
- El concepto de Libertad es absoluto. Vivimos en una situación inevitable de violación sistemática de la libertad de los demás, y no hay posibilidad de “no jugar”
- Por muy humanos que parezcamos, somos animales, y el instinto de supervivencia es la principal guía de actuación. La razón -cuando se usa- no hace sino modelar dicha actuación. En este contexto, la moralidad de los actos carece de sentido, siendo desplazada por el concepto de utilidad
- El liberalismo no es un fin, es un medio para conseguir el objetivo que dicta nuestro instinto. Por Teoría de Juegos se puede demostrar que en determinadas situaciones es el sistema optimo. Pero en un entorno real existen sistemas que ,aunque subóptimos, son provechosos para ciertos grupos. Negarse a aprovecharlos es negar nuestros propios objetivos e instintos
Un saludo, y gracias a todos por ayudarme a poner “en limpio” mis ideas -que estoy seguro que no gustarán a muchos-, pero al fin y al cabo son MIS ideas, y ya no tengo edad para andar cambiando de principios
Adam,
Si para ti el liberalismo no tiene que ver con la ética, entonces tu defensa del mismo es puramente utilitarista y no piensas que los impuestos son injustos, o limitar la libertad económica o personal de las personas es injusto, inmoral etc. Si piensas eso entonces es verdad que la crítica al funcionario liberal no es igual de aplicable en tu caso, pero solo porque eres éticamente relativista o la cuestión ética no te preocupa. Pero me cuesta creer que este sea el caso (si lo es, entonces te serían aplicables otras críticas
).
Insisto en que no tengo una posición clara o, digamos, absolutista, sobre este tema. Caben muchos matices.
Saludos
Jonsy,
Recuerdo nuestra conversación sobre anarco-capitalismo y teoría de juegos. No sé si es una actitud muy apropiada para un debate estar ya de entrada cerrado a cambiar tus ideas. No utilices la edad como excusa
No hay posibilidad de “no jugar” (en realidad la hay, pero implicaría soportar ingentes sacrificios), pero hay distintas formas de jugar. Nadie te obliga a ser funcionario y participar en el sistema, pero evadir impuestos está penado. Dentro del propio funcionariado, no todas las posiciones son iguales (trabajar para Correos es más inocuo que ser inspector de Hacienda o policía anti-droga).
Una cosa es que la razón y la moralidad no prevalezcan siempre, porque a menudo damos prioridad a nuestros instintos, preferencias etc. y otra que debamos contentarnos con ello. Los criminales pueden racionalizar sus actos de la misma manera, para mí no es excusa.
Un saludo
Vaya…no creí que tuviera vocación parásita.
En fin…me equivoqué
Voy a ser breve: funcionarios=laborales=PARASITOS A ELIMINAR DE LA SOCIEDAD
Al igual que al comunista rico nadie le obliga a ser rico, al funcionario liberal nadie le obliga a ser funcionario. ¿Por qué no se monta una empresa privada?
Ya que tanto se habla de “ganadores” y “perdedores”, vayamos a hacer una pregunta: ¿Los funcionarios son realmente “ganadores”? Para mi un ganador es un empresario que gana bastante más que un funcionario.
¿No será que el “funcionario liberal” en realidad busca el abrigo de Papá Estado? ¿Acaso no es esta la razón que lleva a la gente a votar socialista?
Basta ya de excusas baratas, por favor!!
Para Yonsi:
Dices…
“Por otro lado no hablo de “maximizar el beneficio a costa de los demás”. Hablo de “maximizar beneficio”. Punto. En el momento que violente la libertad de los demás, serán ellos los que deban defenderse -o no-. ”
En tal caso, cualquier sistema humano va a ser SIEMPRE liberal. Si un individuo puede violentar la libertad de los demás -y ellos tendrán que defenderse o no-, ¿qué diferencia hay con la “coacción” del Estado?
Creo que se exagera. Hay liberales partidarios de un “Estado mínimo”, donde sí hay funcionarios. En ese caso no hay ninguna inconsecuencia.
Ahora bien, incluso los liberales que rechazan al Estado, veo una gran diferencia entre el comunista rico y el funcionario liberal.
Una persona puede hacerse funcionario agobiado por las circustancias. Por ejemplo, el que lleva un buen tiempo en el paro (que no existiría en una sociedad liberal) y saca unas opisiciones porque no le queda más remedio.
Ahora bien, las circustancias NUNCA te pueden obligar a ser rico. Siempre puedes renunciar a una parte de tu riqueza (donándola a obras de caridad) y quedarte con una parte pequeña, suficiente para tus necesidades pero sin excesos. Un comunista rico podría renunciar perfectamente a parte de su riqueza sin vivir en la miseria.
Es muchísimo más hipócrita sin comparación el comunista rico. También el socialista rico. E incluso muchos socialdemócratas.
Aunque ya tiene unos meses, quería responder:
Me encanta tu post. En general ya he leído varias cosas tuyas, y me encanta ese estilo directo, sin nada que esconder, pedagógico e inteligente. Entiendo que es la única vía del ser humano, la verdad y transparencia unidas al sentido común, pero… buf, ¡escasean tanto en España!
Las conclusiones “liberalistas” (que poco me gustan las palabras acabadas en -ismo -ista) a las que llegas a tus treinta y muchos o cuarenta, yo llegué a ellas antes, con 25, por mi formación de economista y no biológicas. Pero a quien le funciona la cabeza y tiene una moral sana, le llega. Así de simple.
Y haber pasado una juventud de izquierda radical (te lo he leído por ahí) es también relativamente frecuente. Muchas personas limpias y honestas buscan la justicia, y creen encontrarla de jóvenes en la poesía rápida y cantos de sirena de las milongas comunistas. Pero con la madurez y la inteligencia, y la capacidad de ver que en los matices de las cosas está la verdad, se dan cuenta de que el invento del comunismo fue un enorme crecepelo que se vendió a las masas de menor nivel educativo, y éstas, en mayoría numérica, cambiaron con la democracia (y revoluciones más bien) el curso de algunos países, a los que dejaron devastados, y empiezan hoy a levantarse de esa etapa negra de su Historia.
De niños pensamos que los adultos saben bien lo que hacen, y que lo que es, es porque tiene que ser así. Pero cuando te haces mayor y ves por ti mismo, te aterras al ver lo que están haciendo por el mundo… y las barbaridades que han sufrido (y aún sufren) varias generaciones de millones de personas, detrás un par de mentiras que no deberían haber pasado de novela de ciencia ficción, o de letra canción pop Beatle, tipo “Imagine”.
Otra cosa que me preocupa, si me permites la osadía: ahora digamos que ves las cosas de manera natural y correcta, vale. Y justa. Pero… ¿y todo el daño (e injusticia) que habrás hecho en tu época de apología del socialismo?…
¿Y todas aquellas personas que como tú ahora ven cómo son las cosas, y pudieron sufrir injusticias gratuitas capitaneadas por ti, o impulsadas o al menos apoyadas?
Sin ánimo de incomodarte. Pero me rondaba la cabeza y tenía que escribirlo.
Saludos
Y por cierto (perdón que monopolice 2 comentarios): lo de que ser funcionario y liberal sea una hipocresía, en fin, vale ya. Basta de confundir y de generar sentimientos de culpa absurdos en las personas, y menos aún cuando lo que hacen es normal y de justicia.
Ser funcionario es un empleo, nada más. Una forma de ganarse la vida. Para quién trabajes, Estado o sector privado, me parece muy poco relevante. Sólo faltaría que si trabajas en el Estado tengas por narices que pensar pro-estatal. Mucha inteligencia demuestra defender posiciones que pondrían en juego incluso la propia posición, simplemente porque se defiende la justicia, sea ésta cual sea, y al precio que sea, incluso del propio modo de vida.
También se oye eso de que “no hay nada más tonto que ser asalariado y votar al PP”. ¡Pues anda que no hay asalariados que votan al PP! Vamos, ¡la mayoría! probablemente.
Lo que hay que ser es muy irresponsable, o inculto, o un resentido con la humanidad que sólo desea el perjuicio del prójimo (o una mezcla de las anteriores), para votar y apoyar regímenes de izquierdas. Trabaje de lo que trabaje.
Y bueno, sobre lo de trabajar en Hacienda o no, yo no lo veo trascendente. No seamos canelos. Respeto las preferencias y comodidades de cada uno, pero trabajar en Hacienda, como en cualquier otro sitio, es un trabajo, no una cuestión ideológica.
Trabajar de verdugo en la Edad Media… hombre, ya lo veo más complicado. Trabajar de prostituta o de actriz/actor porno a día de hoy… también; hay que tener una ideología específica para ello. Pero ¿en una administración u otra? No le veo la complicación.
Yo puedo estar recaudando a un tío, o poniéndole una multa, y no estar conforme con lo que está sucediendo. Pero hago mi trabajo. Incluso empatizo con la víctima y se lo hago saber, pero sigo haciendo mi trabajo. No tiene que ver.
Eso sí, el comunista rico, es una aberración. ¿No defiende el Robin-hoodismo de robar al rico para darle al pobre? Pues que se robe a sí mismo, ¿no? No se sostiene. Se mire por donde se mire.
¿”Soy comunista, no gilipollas” dice Víctor Manuel? A ver si será al revés…
El comunismo siempre fue el “quiero legalizar el robo al que tiene más que yo”. Así de simple. Y se empeñaron y lo llegaron a conseguir en algunos países más manipulables. Y cuando no quedaba ya ni un solo rico allí, se quedaron simplemente en grandes comunidades de bandidos, vagos, pícaros, mafias, y mucha gente queriendo huir de esas comunidades (ver Cuba). Todos aburridos y desganados. ¡Viva la causa comunista!
http://www.elmundo.es/encuentros/invitados/2001/05/158/
En Encuentros digitales de El Mundo le hicieron al cantante Víctor Manuel la siguiente pregunta (incluye su respuesta):
15. YA QUE TE LAS DAS DE COMUNISTA, ¿PORQUE NO REPARTES LOS BENEFICIOS DE TU DISCO ENTRE LOS POBRES?
Yo soy comunista, no soy gilipollas.
Siguiendo con este “razonamiento” veamos otras respuestas posibles a otras preguntas hechas a otras personas:
-Usted es una mujer católica y dice que la pornografía debería estar prohibida ya que supone un atentado contra los valores cristianos del pudor y la castidad. Si le ofrecieran dinero suficiente, ¿aceptaría posar desnuda para Playboy?
-Claro que sí. Yo soy católica, no soy gilipollas.
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-Usted es una mujer feminista y dice que la pornografía debería estar prohibida ya que supone un uso sexista del cuerpo de la mujer. Si le ofrecieran dinero suficiente, ¿aceptaría posar desnuda para Playboy?
-Claro que sí. Yo soy feminista, no soy gilipollas.
(NOTA: Se dice que la Iglesia Católica es una institución machista, ¿por qué entonces la Iglesia y las feministas están en contra de las mismas cosas?).
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-Usted es abolicionista, es decir, está a favor de la abolición de la pena de muerte en todos los países. Si le ofrecieran mucho dinero, ¿aceptaría el empleo de verdugo?
-Claro que sí. Yo soy abolicionista, no soy gilipollas.
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(En la época en que en EE UU se planteaba el tema de la abolición de la esclavitud)
-Usted es partidario de abolir la esclavitud. En su mansión, ¿tiene usted esclavos negros?
-Claro que sí. Yo soy antiesclavista, no soy gilipollas.
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-Usted es musulmán y su religión le prohíbe tomar nada de cerdo. ¿Usted come alguna vez jamón?
-Claro que sí. Yo soy musulmán, no soy gilipollas.
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-Usted es de Greenpeace y está en contra de las centrales nucleares. Si le ofreciesen un puesto de trabajo bien pagado en una central nuclear, ¿lo aceptaría?
-Claro que sí. Yo soy antinuclear, no soy gilipollas.
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-Usted es católico. ¿Va usted a misa los domingos?
-Claro que no. Yo soy católico, no soy gilipollas.
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