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Post abierto
Siguiendo el ejemplo del maestro Franco Alemán, que a su vez sigue el de sus mayores americanos, he pensado poner un post abierto los fines de semana.
Charles Johnson suele poner una fotografía como inspiración, pero ya que la fotografía no está entre mis múltiples habilidades, utilizaré una cita. Podéis comentar algo a partir de ella, o de lo que os de la gana. Podéis aprovechar para pedir temas para futuras entradas, para alabar mi criterio y buen estilo al escribir o para ponerme verde por lo mal que lo hago. Podéis criticar a vuestro político más odiado o difundir vuestra teoría conspiranoica favorita.
Sólo pongo dos condiciones: no hagáis publicidad descarada y no insultéis, porque borraré el comentario. Vale todo lo demás.
Aquí va la primera cita:
Francamente no recuerdo si esa noche nos suicidamos.
11 comentarios
Nuevos proyectos
Os prometo que este será el último post dedicado a mí mismo en el futuro próximo. Como ya dije, no quiero caer en el abandono de la bitácora por aburrimiento, que es la causa de muerte más frecuente de las miles de bitácoras que nacen cada día. Y por eso he decidido, aparte de los cambios que ya he explicado estos días, empezar dos nuevos proyectos: Desencadenado y Futuro Linux.
Son dos nuevas bitácoras en las que pretendo tratar con más dedicación dos temas que me interesan y a los que he dedicado mucho tiempo y dinero: el software libre y la creación de empresas. En el post inaugural de cada una explico la justificación de su creación, así que no me voy a extender aquí.
Es evidente que esto tiene implicaciones para Diarios de las Estrellas, porque si en los últimos tiempos tenía una frecuencia de actualización de 3 o 4 entradas por semana, tanto el cambio en los planteamientos de esta bitácora como la necesidad de dedicar tiempo a las otras dos supondrá que bajará aún más el ritmo. Pero como os dije en el último post creo que ahora importa más la calidad que la cantidad.
Es posible, de todas maneras, que la restricción de medios suponga la muerte de alguno de estos proyectos, porque los otros vayan teniendo mejores resultados. No me parece mal método la selección natural para eliminar a las bitácoras menos adecuadas. De hecho, tal vez hubiera debido empezar veinte o treinta bitácoras a la vez, y así quedarme con las 2 o 3 mejores. O aún mejor, dos mil o tres mil… Y también es posible que a partir de ahora Diarios de las Estrellas no tenga ni calidad ni cantidad… por favor, decídmelo en cuanto empecéis a sospecharlo.
Ya sé que una alternativa sería invitar a alguien y convertir a Diarios en una bitácora colectiva, pero aunque este planteamiento tiene sus ventajas, y algunas funcionan muy bien, yo prefiero que esto siga siendo un proyecto personal, con todo lo malo y lo bueno que yo pueda aportar.
En cualquier caso, si os interesa el software libre o el emprendimiento, estáis invitados a participar también en estos nuevos blogs.
NOTA: he visto que la función de control de spam en los comentarios marca como comentarios basura algunos que no lo son. Ha sucedido con dos comentarios a mi primera entrada sobre la pena de muerte. Pido disculpas a los comentaristas, y prometo vigilar con más frecuencia la lista de comentarios basura, para rescatar los que no lo sean. Por cierto, la semana que viene publicaré la tercera entrega, que os debo desde el año pasado.
3 comentarios
Nueva Línea Editorial en este Blog
Yo descubrí lo que era un blog en el 2003, navegando por la página de Eric S. Raymond. Eric es un tipo peculiar, uno de los líderes intelectuales del movimiento del software libre, y a la vez libertarian, neopagano y absoluto partidario de las armas de fuego. En su momento traduje El Caldero Mágico, un texto muy interesante acerca de las implicaciones económicas del software libre y los modelos de negocio basados en él que pueden ser viables.
El caso es que desde su bitácora llegué a las de Glenn Reynolds y Steven Den Beste, de Instapundit entre otras a Iberian Notes, y de allí a Hispalibertas y Liberalismo.org. Después de unos meses de leer bitácoras anglosajonas, fue una sorpresa para mí que hubiera gente en España haciendo lo mismo. Sobre todo porque lo hacían extraordinariamente bien. Y además coincidían con mi línea ideológica.
Así que después de un tiempo de leer bitácoras ajenas, pensé que yo también podía tener algo que aportar. Mi planteamiento inicial no era ser un linker tipo Instapundit o Barcepundit (que hacen un papel extraordinario), sino enlazar sólo aquellos asuntos en los que pudiera aportar algún punto de vista original, desarrollarlo con un mínimo de profundidad, y justificarlo o apoyarlo con razonamientos propios y enlaces a datos o documentos ajenos. Con mejor o peor acierto, es lo que he intentado hacer en este año y medio largo.
Sucede que las cosas han cambiado mucho, y algunas para bien. De entrada, hay muchas bitácoras liberales, y muchas de ellas con un nivel más que aceptable. Eso supone que casi siempre hay al menos dos o tres a los que les llama la atención la misma noticia, y suelen producir un par de ideas interesantes, y otras varias simplemente coincidentes o en el mejor de los casos complementarias.
Yo admiro la paciencia de Addison, por ejemplo, para recoger cada día una memez, pero cuando vuelve a aparecer un cantamañanas hablando del cambio climático y las catástrofes ecológicas, me digo “¿tiene sentido que vuelva a escribir sobre esto?”. Urkullu es un canalla, pero ¿merece más de un post en Red Liberal explicándolo?
Así que llevaba un tiempo dándole vueltas a escribir cosas menos pegadas a la noticia. Por ejemplo, hace tiempo que quiero escribir algo sobre la muerte. Pero esto supone entradas trabajadas durante más tiempo, y dadas mis condiciones laborales y familiares debo hacerlo en ratillos sueltos. El problema es que Movable Type no es muy amigable para ir escribiendo cosas a trozos, y la solución de escribir en Writer (el Word de OpenOffice) y luego volcar el texto no me convence, porque suelo escribir con muchos enlaces y porque utilizo varios ordenadores habitualmente.
Estas navidades he descubierto Writely, que es a Word lo que Gmail es a Outlook. Writely me permite escribir a ratos, manejar fácilmente los documentos, incluir los enlaces, trabajar desde cualquier ordenador conectado a Internet e incluso postear directamente sin entrar en el interfaz de Movable Type. Así que ahora ya no tengo excusas.
Mi intención, a partir de ahora, es que Diarios de las Estrellas se parezca menos a una columna de opinión de un periódico y más a los artículos de Borges o S. Jay Gould. (Que no se diga que no soy ambicioso). Pero creo que se entiende lo que quiero decir: algo más parecido a un mini-ensayo, que se puede leer meses o años después y seguir manteniendo el interés.
Lo cual no quita para que de vez en cuando me desahogue criticando a una ministra de cuota o a un Hauptsturmführer catalanista.
Con respecto a la ciencia y la tecnología, la intención inicial era que tuvieran más peso, pero aquí sí que he fallado. Por otro lado, hay bitácoras muy dignas sobre estos temas. Así que seguiré escribiendo aquí sobre ciencia, pero me interesa ahora más la relación entre la ciencia y la política. Creo que, con un poco de esfuerzo, puedo escribir algo que sea original y que aporte valor.
Mañana podréis leer el último de esta serie de post ombligocéntricos, en el que os contaré algún proyecto nuevo.
1 comentario
Salgo del armario bitacoril
Cuando empecé a escribir en esta bitácora tenía un motivo concreto para hacerlo de forma anónima: dejar escritas opiniones que pueden ser polémicas podía afectar a mi vida profesional. Especialmente en el momento en el que empecé con Diarios de las Estrellas, porque en ese momento yo estaba en proceso de reincorporarme a la Administración, y la Administración en proceso de nombrar a personas afines al nuevo gobierno.
Además de esto, es cierto que el anonimato permite que el que lee esto lo haga independientemente de connotaciones personales, y por tanto pueda valorar mejor las ideas por sí mismas. Pero el anonimato también tiene sus problemas. El primero, que el que lee este blog lo hace independientemente de connotaciones personales. Y esto significa que es más difícil que el lector llegue a implicarse emocionalmente con el autor. No es lo mismo Instapundit que Glenn Reynolds, y no es lo mismo Barcepundit que Jose Guardia.
Confieso que otro de los motivos para utilizar una identidad virtual fue el miedo escénico: si el resultado del blog iba a ser una caquita, mejor que no lo supiera nadie. Pero como ya dije ayer, creo que puedo estar razonablemente satisfecho, así que tampoco por esto necesito seguir disfrazado.
En realidad, en muchos posts he dado datos que a quien me conozca le pueden bastar para identificarme, así que tampoco me he esforzado mucho en mantener oculta mi identidad.
Así que, aunque podría seguir bastante cómodo siendo Adam Selene, este es un buen momento para decir que soy Borja Prieto. No, no fui miembro de ningún grupo pop, ni soy un piragüista gallego. Pero casi todo lo que no hace referencia a estos dos (ni a ningún deportista) en google sí se refiere a mí. Ah, y por supuesto no soy pariente ni tengo nada que ver con ningún Prieto al que se haya hecho referencia en ninguna bitácora de Red Liberal, ni Indalecio ni el otro.
De todas maneras, siguiendo el ejemplo de Franco Alemán, seguiré posteando como Adam Selene. Aunque tal vez los comentarios a otras bitácoras sí los haga como Borja Prieto.
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Año nuevo, vida nueva
He aprovechado los días libres para reflexionar un poco sobre la bitácora.
Esto tiene alrededor de año y medio de vida, he escrito casi 300 posts, hay casi 700 comentarios (y eso que perdí los de antes de migrar a RedLiberal), me visitan más de 200 personas los días que escribo algo y casi 100 los días que no… en resumen, estoy razonablemente satisfecho de lo conseguido hasta ahora. Sobre todo teniendo en cuenta que mi única aspiración al crear la bitácora era expresar unas opiniones que no siempre son mayoritarias, divertirme al hacerlo y provocar la oportunidad para reflexionar (empezando por mí mismo, que aunque no siempre lo parezca, a veces pienso lo que escribo por aquí).
Pero al releer los posts, veo que últimamente Diarios de las Estrellas está cayendo cada vez con más frecuencia en comentar lo ya comentado por otros sin aportar nada original. ESR hacía hace tiempo una distinción entre bloggers linkers y thinkers. Instapundit sería el paradigma de los primeros y el añorado Den Beste de los segundos.
Yo, aunque se que no le llego a Den Beste ni a la suela del zapato, he pretendido siempre aportar algo más que un enlace en cada post. Pero esto tiene el problema de que después de 300 posts, uno corre el riesgo de repetirse. O en mi caso, de pensar: “podría escribir algo sobre esto, pero ya dije algo parecido hace unos meses…”
Por otro lado, intentar que haya una frecuencia de cuatro o cinco entradas por semana supone que la actualidad manda, y nuestro querido gobierno no deja de proporcionar asuntos que obligan a la crítica, así que hay veces que el blog parece que debería estar alojado en una red anti-ZP en lugar de en RedLiberal.
En fin, que ha llegado el momento de hacer algún cambio, antes de que me canse de escribir y Diarios de las Estrellas pase al inframundo de las bitácoras abandonadas.
¿Y qué cambios? diréis los pocos que hayáis seguido leyendo hasta aquí. Pues de entrada, mañana salgo del armario (ya os explicaré por qué). El jueves explicaré los cambios en la “linea editorial” de Diarios de las Estrellas. Y el viernes os anunciaré uno o dos proyectos nuevos.
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Nunca te acostarás
Hoy he aprendido una cosa: No titular un post con signos de interrogación. Si alguno de vosotros ha visto una entrada en RedLiberal titulada “¿Periodista, becaria o sectaria?” y al intentar entrar le ha salido un error 404, y todavía tiene interés en leerla, puede hacerlo aquí.
1 comentario
Guadianablogging
Entramos en fase intermitente. En realidad, nunca he sido muy constante, pero me temo que ahora lo seré menos todavía.
De todas maneras, invito a mis lectores a consultar la página principal de este blog, en el que pueden ver a diario la tira de Day by Day, o a pasarse por el nido de fachas neocons RedLiberal, donde podrán saber si hay algún post nuevo.
Procuraré que si los posts son más escasos tengan más enjundia (en la medida de mis posibilidades). Y quién sabe, a lo mejor Simon Jester anima esto un poco.
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Novedades
He añadido un par de cositas: la tira de Day by day, que aparece desde hoy en la página principal de esta bitácora, y un iconito con la licencia Creative Commons que tiene todo el material mío que hay en esta página.
Day by day está en inglés, y en principio no tengo pensado traducirlo, pero si alguien lo pide puedo traducir (y explicar) alguna en concreto, tipo Cox and Forkum en LD.
¡Oh, cielos, acabo de linkar a Libertad Digital! ¡Mea culpa! Ahora toca terapia de desintoxicación en el grupo de liberales anónimos…
Me llamo Adam Selene y hace dos minutos que no linko a LD. Desde hace dos semanas no escucho a FJL, y no he visitado más de tres veces en la última hora RL en busca de nuevos posts…
3 comentarios
¡TROLL!
Al reflexionar sobre esta bitácora, una de las cosas que me preocupaba era la ausencia de trolls. Los comentarios en desacuerdo con el autor son en general razonados y educados. En momentos de optimismo uno piensa que esto se debe al nivel de los posts, que ahuyenta a los garrulos primarios, pero probablemente sea sólo un reflejo del escaso éxito del blog.
Pero este fin de semana ¡por fin! he encontrado un comentario de un auténtico y genuino troll. Así que no puedo resistirme a fiskearlo:
Se lo digo muy sinceramente, le conozco desde hace aproximadamente 8 años (aunque no sepa quien soy)
No dudo de que sea posible, pero hace ocho años yo estaba en una etapa de estabilidad (cosa rara en mí), por lo que no conocí mucha gente. Por otro lado, en varios posts he dejado pistas suficientes como para que quien me conozca personalmente sepa quién soy. En cualquier caso, amigo Troll, no sé qué tiene que ver que me conozca o no para dar su opinión sobre un post o sobre todo el blog.
y me veo en la obligación de decirle que da usted pena.
Me temo que no puedo hacer nada por evitarlo. Claro que sería peor dar risa, por ejemplo. Al fin y al cabo, hay gente que se ha hecho una carrera a base de dar pena. Piense en Calimero.
Cuando comencé a participar en este blog tenía una impresion muy distinta de usted,
Ya. El problema es que siendo anónimo, no puedo identificar qué comentarios aportó usted cuando comenzó a participar, ni si la impresión distinta la tenía por conocerme desde hace ocho años o porque mis posts han cambiado desde entonces. Quiero decir, desde que usted empezó a participar, no desde hace ocho años.
pero he quedado terriblemente decepcionado.
Me temo que el problema está en usted. Las decepciones proceden de expectativas irreales. Así que en este sentido no puedo ayudarle.
Veo que se ha convertido en un mamarracho sin ideas
Vayamos por partes. Que me haya convertido en mamarracho es posible. Los años no perdonan, y reconozco que entre la tripita (o tripota) y la pérdida del pelo mi aspecto ya no es el que era. Lo que no me queda claro es si me he convertido en un mamarracho desde hace ocho años o desde que empezó a participar en esta bitácora. Tampoco me queda claro cómo sabe sólo por mis posts si mi aspecto es de mamarracho.
En cuanto a no tener ideas, eso ya es discutible. Tal vez no le gusten, pero tengo ideas. Por ejemplo, se me ha ocurrido que el gobierno deje de subvencionar a los medios tradicionales y subvencione a los digitales, o que el PP acepte la propuesta catalana de gestión asimétrica de los impuestos.
incapaz de entender a nadie
Ah, no. Entiendo, por ejemplo, a Zapatero, incluso mejor que él mismo. Otra cosa es que no esté de acuerdo con él. Pero entiendo a las víctimas del terrorismo, y estoy de acuerdo con ellas. Así que su acusación está infundada.
Quizá siempre fue así pero yo no supe darme cuenta…
Entonces, ¿quién es el que es incapaz de entender a nadie?
No se moleste en contestar, pues dudo que vuelva a visitar esta página.
A su cuenta de correo no le contestaré, porque no sé si es falsa, pero al menos me permitirá que en mi página escriba lo que quiera. En cuanto a no volver… por favor le pido que reconsidere esta decisión. Es más, le animo no sólo a volver, sino a participar con comentarios cada vez que escriba algo que no le guste.
Un troll auténtico, que aporte algún exabrupto de vez en cuando daría mucha vidilla al blog.
Solo espero que, al menos esta vez, este comentario le haga recapacitar.
Pues la verdad es que sí, lo ha hecho. Y como resultado de esta reflexión, he decidido invitar a un nuevo blogger a escribir en esta bitácora. Muchas veces me veo obligado a escribir movido por la actualidad, cuando en realidad preferiría hacerlo con otro ritmo más pausado, y con posts más largos y tal vez perdurables.
El blogger se llama Simon Jester, y conociéndole, creo que sus posts serán más de su interés que los que yo escribiré a partir de ahora. No sé si alguien más, pero creo que Daniel sabrá por qué he invitado a Simon a participar.
16 comentarios
Bienvenidos
Empiezo esta bitácora con la firme intención de ser constante en los posts. Seguro que esta resolución durará más que mis propósitos de año nuevo o los regímenes de adelgazamiento de mi madre. Como poco seguro seguro que llego a la semana que viene.
¿El tema? Los temas, más bien: lo que dice el subtítulo: política, ciencia, tecnología, la vida, el universo y todo lo demás.
Si voy a hablar de política ¿cuál es mi ideología? Por resumir mucho, pero mucho:
Creo que la democracia, la libertad de mercado y la ciencia experimental son responsables del 90% del bienestar del que disfrutamos.
Creo que los neoplatónicos de izquierdas y derechas (lo que Den Beste llama idealistas) son responsables de los peores crímenes contra la humanidad, especialmente en el siglo pasado.
Creo que los falsos filántropos que viven de la solidaridad y los luditas que están en contra de cualquier progreso científico y técnico (incluyendo a los ecologistas) son muchas veces responsables del atraso de los que dicen proteger, e incluso muchas veces directamente de su muerte.
Mi intención es ir desarrollando estas ideas, y reflejar la realidad desde un punto de vista que desgraciadamente no tiene un eco suficiente en los medios de comunicación tradicionales.
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Post abierto
Siguiendo el ejemplo del maestro Franco Alemán, que a su vez sigue el de sus mayores americanos, he pensado poner un post abierto los fines de semana.
Charles Johnson suele poner una fotografía como inspiración, pero ya que la fotografía no está entre mis múltiples habilidades, utilizaré una cita. Podéis comentar algo a partir de ella, o de lo que os de la gana. Podéis aprovechar para pedir temas para futuras entradas, para alabar mi criterio y buen estilo al escribir o para ponerme verde por lo mal que lo hago. Podéis criticar a vuestro político más odiado o difundir vuestra teoría conspiranoica favorita.
Sólo pongo dos condiciones: no hagáis publicidad descarada y no insultéis, porque borraré el comentario. Vale todo lo demás.
Aquí va la primera cita:
11 comentariosFrancamente no recuerdo si esa noche nos suicidamos.
Nuevos proyectos
Os prometo que este será el último post dedicado a mí mismo en el futuro próximo. Como ya dije, no quiero caer en el abandono de la bitácora por aburrimiento, que es la causa de muerte más frecuente de las miles de bitácoras que nacen cada día. Y por eso he decidido, aparte de los cambios que ya he explicado estos días, empezar dos nuevos proyectos: Desencadenado y Futuro Linux.
Son dos nuevas bitácoras en las que pretendo tratar con más dedicación dos temas que me interesan y a los que he dedicado mucho tiempo y dinero: el software libre y la creación de empresas. En el post inaugural de cada una explico la justificación de su creación, así que no me voy a extender aquí.
Es evidente que esto tiene implicaciones para Diarios de las Estrellas, porque si en los últimos tiempos tenía una frecuencia de actualización de 3 o 4 entradas por semana, tanto el cambio en los planteamientos de esta bitácora como la necesidad de dedicar tiempo a las otras dos supondrá que bajará aún más el ritmo. Pero como os dije en el último post creo que ahora importa más la calidad que la cantidad.
Es posible, de todas maneras, que la restricción de medios suponga la muerte de alguno de estos proyectos, porque los otros vayan teniendo mejores resultados. No me parece mal método la selección natural para eliminar a las bitácoras menos adecuadas. De hecho, tal vez hubiera debido empezar veinte o treinta bitácoras a la vez, y así quedarme con las 2 o 3 mejores. O aún mejor, dos mil o tres mil… Y también es posible que a partir de ahora Diarios de las Estrellas no tenga ni calidad ni cantidad… por favor, decídmelo en cuanto empecéis a sospecharlo.
Ya sé que una alternativa sería invitar a alguien y convertir a Diarios en una bitácora colectiva, pero aunque este planteamiento tiene sus ventajas, y algunas funcionan muy bien, yo prefiero que esto siga siendo un proyecto personal, con todo lo malo y lo bueno que yo pueda aportar.
En cualquier caso, si os interesa el software libre o el emprendimiento, estáis invitados a participar también en estos nuevos blogs.
NOTA: he visto que la función de control de spam en los comentarios marca como comentarios basura algunos que no lo son. Ha sucedido con dos comentarios a mi primera entrada sobre la pena de muerte. Pido disculpas a los comentaristas, y prometo vigilar con más frecuencia la lista de comentarios basura, para rescatar los que no lo sean. Por cierto, la semana que viene publicaré la tercera entrega, que os debo desde el año pasado.
3 comentariosNueva Línea Editorial en este Blog
Yo descubrí lo que era un blog en el 2003, navegando por la página de Eric S. Raymond. Eric es un tipo peculiar, uno de los líderes intelectuales del movimiento del software libre, y a la vez libertarian, neopagano y absoluto partidario de las armas de fuego. En su momento traduje El Caldero Mágico, un texto muy interesante acerca de las implicaciones económicas del software libre y los modelos de negocio basados en él que pueden ser viables.
El caso es que desde su bitácora llegué a las de Glenn Reynolds y Steven Den Beste, de Instapundit entre otras a Iberian Notes, y de allí a Hispalibertas y Liberalismo.org. Después de unos meses de leer bitácoras anglosajonas, fue una sorpresa para mí que hubiera gente en España haciendo lo mismo. Sobre todo porque lo hacían extraordinariamente bien. Y además coincidían con mi línea ideológica.
Así que después de un tiempo de leer bitácoras ajenas, pensé que yo también podía tener algo que aportar. Mi planteamiento inicial no era ser un linker tipo Instapundit o Barcepundit (que hacen un papel extraordinario), sino enlazar sólo aquellos asuntos en los que pudiera aportar algún punto de vista original, desarrollarlo con un mínimo de profundidad, y justificarlo o apoyarlo con razonamientos propios y enlaces a datos o documentos ajenos. Con mejor o peor acierto, es lo que he intentado hacer en este año y medio largo.
Sucede que las cosas han cambiado mucho, y algunas para bien. De entrada, hay muchas bitácoras liberales, y muchas de ellas con un nivel más que aceptable. Eso supone que casi siempre hay al menos dos o tres a los que les llama la atención la misma noticia, y suelen producir un par de ideas interesantes, y otras varias simplemente coincidentes o en el mejor de los casos complementarias.
Yo admiro la paciencia de Addison, por ejemplo, para recoger cada día una memez, pero cuando vuelve a aparecer un cantamañanas hablando del cambio climático y las catástrofes ecológicas, me digo “¿tiene sentido que vuelva a escribir sobre esto?”. Urkullu es un canalla, pero ¿merece más de un post en Red Liberal explicándolo?
Así que llevaba un tiempo dándole vueltas a escribir cosas menos pegadas a la noticia. Por ejemplo, hace tiempo que quiero escribir algo sobre la muerte. Pero esto supone entradas trabajadas durante más tiempo, y dadas mis condiciones laborales y familiares debo hacerlo en ratillos sueltos. El problema es que Movable Type no es muy amigable para ir escribiendo cosas a trozos, y la solución de escribir en Writer (el Word de OpenOffice) y luego volcar el texto no me convence, porque suelo escribir con muchos enlaces y porque utilizo varios ordenadores habitualmente.
Estas navidades he descubierto Writely, que es a Word lo que Gmail es a Outlook. Writely me permite escribir a ratos, manejar fácilmente los documentos, incluir los enlaces, trabajar desde cualquier ordenador conectado a Internet e incluso postear directamente sin entrar en el interfaz de Movable Type. Así que ahora ya no tengo excusas.
Mi intención, a partir de ahora, es que Diarios de las Estrellas se parezca menos a una columna de opinión de un periódico y más a los artículos de Borges o S. Jay Gould. (Que no se diga que no soy ambicioso). Pero creo que se entiende lo que quiero decir: algo más parecido a un mini-ensayo, que se puede leer meses o años después y seguir manteniendo el interés.
Lo cual no quita para que de vez en cuando me desahogue criticando a una ministra de cuota o a un Hauptsturmführer catalanista.
Con respecto a la ciencia y la tecnología, la intención inicial era que tuvieran más peso, pero aquí sí que he fallado. Por otro lado, hay bitácoras muy dignas sobre estos temas. Así que seguiré escribiendo aquí sobre ciencia, pero me interesa ahora más la relación entre la ciencia y la política. Creo que, con un poco de esfuerzo, puedo escribir algo que sea original y que aporte valor.
Mañana podréis leer el último de esta serie de post ombligocéntricos, en el que os contaré algún proyecto nuevo.
1 comentarioSalgo del armario bitacoril
Cuando empecé a escribir en esta bitácora tenía un motivo concreto para hacerlo de forma anónima: dejar escritas opiniones que pueden ser polémicas podía afectar a mi vida profesional. Especialmente en el momento en el que empecé con Diarios de las Estrellas, porque en ese momento yo estaba en proceso de reincorporarme a la Administración, y la Administración en proceso de nombrar a personas afines al nuevo gobierno.
Además de esto, es cierto que el anonimato permite que el que lee esto lo haga independientemente de connotaciones personales, y por tanto pueda valorar mejor las ideas por sí mismas. Pero el anonimato también tiene sus problemas. El primero, que el que lee este blog lo hace independientemente de connotaciones personales. Y esto significa que es más difícil que el lector llegue a implicarse emocionalmente con el autor. No es lo mismo Instapundit que Glenn Reynolds, y no es lo mismo Barcepundit que Jose Guardia.
Confieso que otro de los motivos para utilizar una identidad virtual fue el miedo escénico: si el resultado del blog iba a ser una caquita, mejor que no lo supiera nadie. Pero como ya dije ayer, creo que puedo estar razonablemente satisfecho, así que tampoco por esto necesito seguir disfrazado.
En realidad, en muchos posts he dado datos que a quien me conozca le pueden bastar para identificarme, así que tampoco me he esforzado mucho en mantener oculta mi identidad.
Así que, aunque podría seguir bastante cómodo siendo Adam Selene, este es un buen momento para decir que soy Borja Prieto. No, no fui miembro de ningún grupo pop, ni soy un piragüista gallego. Pero casi todo lo que no hace referencia a estos dos (ni a ningún deportista) en google sí se refiere a mí. Ah, y por supuesto no soy pariente ni tengo nada que ver con ningún Prieto al que se haya hecho referencia en ninguna bitácora de Red Liberal, ni Indalecio ni el otro.
De todas maneras, siguiendo el ejemplo de Franco Alemán, seguiré posteando como Adam Selene. Aunque tal vez los comentarios a otras bitácoras sí los haga como Borja Prieto.
12 comentariosAño nuevo, vida nueva
He aprovechado los días libres para reflexionar un poco sobre la bitácora.
Esto tiene alrededor de año y medio de vida, he escrito casi 300 posts, hay casi 700 comentarios (y eso que perdí los de antes de migrar a RedLiberal), me visitan más de 200 personas los días que escribo algo y casi 100 los días que no… en resumen, estoy razonablemente satisfecho de lo conseguido hasta ahora. Sobre todo teniendo en cuenta que mi única aspiración al crear la bitácora era expresar unas opiniones que no siempre son mayoritarias, divertirme al hacerlo y provocar la oportunidad para reflexionar (empezando por mí mismo, que aunque no siempre lo parezca, a veces pienso lo que escribo por aquí).
Pero al releer los posts, veo que últimamente Diarios de las Estrellas está cayendo cada vez con más frecuencia en comentar lo ya comentado por otros sin aportar nada original. ESR hacía hace tiempo una distinción entre bloggers linkers y thinkers. Instapundit sería el paradigma de los primeros y el añorado Den Beste de los segundos.
Yo, aunque se que no le llego a Den Beste ni a la suela del zapato, he pretendido siempre aportar algo más que un enlace en cada post. Pero esto tiene el problema de que después de 300 posts, uno corre el riesgo de repetirse. O en mi caso, de pensar: “podría escribir algo sobre esto, pero ya dije algo parecido hace unos meses…”
Por otro lado, intentar que haya una frecuencia de cuatro o cinco entradas por semana supone que la actualidad manda, y nuestro querido gobierno no deja de proporcionar asuntos que obligan a la crítica, así que hay veces que el blog parece que debería estar alojado en una red anti-ZP en lugar de en RedLiberal.
En fin, que ha llegado el momento de hacer algún cambio, antes de que me canse de escribir y Diarios de las Estrellas pase al inframundo de las bitácoras abandonadas.
¿Y qué cambios? diréis los pocos que hayáis seguido leyendo hasta aquí. Pues de entrada, mañana salgo del armario (ya os explicaré por qué). El jueves explicaré los cambios en la “linea editorial” de Diarios de las Estrellas. Y el viernes os anunciaré uno o dos proyectos nuevos.
Comments are off for this postNunca te acostarás
Hoy he aprendido una cosa: No titular un post con signos de interrogación. Si alguno de vosotros ha visto una entrada en RedLiberal titulada “¿Periodista, becaria o sectaria?” y al intentar entrar le ha salido un error 404, y todavía tiene interés en leerla, puede hacerlo aquí.
1 comentarioGuadianablogging
Entramos en fase intermitente. En realidad, nunca he sido muy constante, pero me temo que ahora lo seré menos todavía.
De todas maneras, invito a mis lectores a consultar la página principal de este blog, en el que pueden ver a diario la tira de Day by Day, o a pasarse por el nido de fachas neocons RedLiberal, donde podrán saber si hay algún post nuevo.
Procuraré que si los posts son más escasos tengan más enjundia (en la medida de mis posibilidades). Y quién sabe, a lo mejor Simon Jester anima esto un poco.
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He añadido un par de cositas: la tira de Day by day, que aparece desde hoy en la página principal de esta bitácora, y un iconito con la licencia Creative Commons que tiene todo el material mío que hay en esta página.
Day by day está en inglés, y en principio no tengo pensado traducirlo, pero si alguien lo pide puedo traducir (y explicar) alguna en concreto, tipo Cox and Forkum en LD.
¡Oh, cielos, acabo de linkar a Libertad Digital! ¡Mea culpa! Ahora toca terapia de desintoxicación en el grupo de liberales anónimos…
3 comentariosMe llamo Adam Selene y hace dos minutos que no linko a LD. Desde hace dos semanas no escucho a FJL, y no he visitado más de tres veces en la última hora RL en busca de nuevos posts…
¡TROLL!
Al reflexionar sobre esta bitácora, una de las cosas que me preocupaba era la ausencia de trolls. Los comentarios en desacuerdo con el autor son en general razonados y educados. En momentos de optimismo uno piensa que esto se debe al nivel de los posts, que ahuyenta a los garrulos primarios, pero probablemente sea sólo un reflejo del escaso éxito del blog.
Pero este fin de semana ¡por fin! he encontrado un comentario de un auténtico y genuino troll. Así que no puedo resistirme a fiskearlo:
Se lo digo muy sinceramente, le conozco desde hace aproximadamente 8 años (aunque no sepa quien soy)
No dudo de que sea posible, pero hace ocho años yo estaba en una etapa de estabilidad (cosa rara en mí), por lo que no conocí mucha gente. Por otro lado, en varios posts he dejado pistas suficientes como para que quien me conozca personalmente sepa quién soy. En cualquier caso, amigo Troll, no sé qué tiene que ver que me conozca o no para dar su opinión sobre un post o sobre todo el blog.
y me veo en la obligación de decirle que da usted pena.
Me temo que no puedo hacer nada por evitarlo. Claro que sería peor dar risa, por ejemplo. Al fin y al cabo, hay gente que se ha hecho una carrera a base de dar pena. Piense en Calimero.
Cuando comencé a participar en este blog tenía una impresion muy distinta de usted,
Ya. El problema es que siendo anónimo, no puedo identificar qué comentarios aportó usted cuando comenzó a participar, ni si la impresión distinta la tenía por conocerme desde hace ocho años o porque mis posts han cambiado desde entonces. Quiero decir, desde que usted empezó a participar, no desde hace ocho años.
pero he quedado terriblemente decepcionado.
Me temo que el problema está en usted. Las decepciones proceden de expectativas irreales. Así que en este sentido no puedo ayudarle.
Veo que se ha convertido en un mamarracho sin ideas
Vayamos por partes. Que me haya convertido en mamarracho es posible. Los años no perdonan, y reconozco que entre la tripita (o tripota) y la pérdida del pelo mi aspecto ya no es el que era. Lo que no me queda claro es si me he convertido en un mamarracho desde hace ocho años o desde que empezó a participar en esta bitácora. Tampoco me queda claro cómo sabe sólo por mis posts si mi aspecto es de mamarracho.
En cuanto a no tener ideas, eso ya es discutible. Tal vez no le gusten, pero tengo ideas. Por ejemplo, se me ha ocurrido que el gobierno deje de subvencionar a los medios tradicionales y subvencione a los digitales, o que el PP acepte la propuesta catalana de gestión asimétrica de los impuestos.
incapaz de entender a nadie
Ah, no. Entiendo, por ejemplo, a Zapatero, incluso mejor que él mismo. Otra cosa es que no esté de acuerdo con él. Pero entiendo a las víctimas del terrorismo, y estoy de acuerdo con ellas. Así que su acusación está infundada.
Quizá siempre fue así pero yo no supe darme cuenta…
Entonces, ¿quién es el que es incapaz de entender a nadie?
No se moleste en contestar, pues dudo que vuelva a visitar esta página.
A su cuenta de correo no le contestaré, porque no sé si es falsa, pero al menos me permitirá que en mi página escriba lo que quiera. En cuanto a no volver… por favor le pido que reconsidere esta decisión. Es más, le animo no sólo a volver, sino a participar con comentarios cada vez que escriba algo que no le guste.
Un troll auténtico, que aporte algún exabrupto de vez en cuando daría mucha vidilla al blog.
Solo espero que, al menos esta vez, este comentario le haga recapacitar.
Pues la verdad es que sí, lo ha hecho. Y como resultado de esta reflexión, he decidido invitar a un nuevo blogger a escribir en esta bitácora. Muchas veces me veo obligado a escribir movido por la actualidad, cuando en realidad preferiría hacerlo con otro ritmo más pausado, y con posts más largos y tal vez perdurables.
El blogger se llama Simon Jester, y conociéndole, creo que sus posts serán más de su interés que los que yo escribiré a partir de ahora. No sé si alguien más, pero creo que Daniel sabrá por qué he invitado a Simon a participar.
16 comentariosBienvenidos
Empiezo esta bitácora con la firme intención de ser constante en los posts. Seguro que esta resolución durará más que mis propósitos de año nuevo o los regímenes de adelgazamiento de mi madre. Como poco seguro seguro que llego a la semana que viene.
¿El tema? Los temas, más bien: lo que dice el subtítulo: política, ciencia, tecnología, la vida, el universo y todo lo demás.
Si voy a hablar de política ¿cuál es mi ideología? Por resumir mucho, pero mucho:
Creo que la democracia, la libertad de mercado y la ciencia experimental son responsables del 90% del bienestar del que disfrutamos.
Creo que los neoplatónicos de izquierdas y derechas (lo que Den Beste llama idealistas) son responsables de los peores crímenes contra la humanidad, especialmente en el siglo pasado.
Creo que los falsos filántropos que viven de la solidaridad y los luditas que están en contra de cualquier progreso científico y técnico (incluyendo a los ecologistas) son muchas veces responsables del atraso de los que dicen proteger, e incluso muchas veces directamente de su muerte.
Mi intención es ir desarrollando estas ideas, y reflejar la realidad desde un punto de vista que desgraciadamente no tiene un eco suficiente en los medios de comunicación tradicionales.
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