Diarios de las Estrellas

Política, ciencia, tecnología, la vida, el universo y todo lo demás.

Archivo para la categoría 'Irak' /h2>

Porque fui a Irak

Vía michellemalkin llego a este post en MySpace en el que Mark Daily, un alférez de 23 años, explica por qué se alistó para ir a Irak. Traduzco lo más importante:

Se ha dicho mucho sobre las intenciones de Estados Unidos al derrocar a Saddam Hussein y buscar el establecimiento de un nuevo estado basado en la representación política y los derechos individuales. Muchos han enmarcado el paradigma con el que interpretan el conflicto en explicaciones de una sola palabra como “petróleo” o “terrorismo”, favoreciendo la que sirve mejor a sus convicciones políticas. Yo hice lo mismo, y cualquiera que me conociera antes de alistarme sabe que soy bastante consciente y a veces comparto los argumentos contra la guerra en Irak. Si crees que la única manera de que una persona se preste voluntario para esta guerra es por pura desesperación o por obediencia ciega, entonces considérame l aexcepción (aunque hay muchísimos como yo).

Me uní a la lucha porque pensé que muchos “humanistas” de hoy en día que pretenden tener una preocupación auténtica por los seres humanos de todo el mundo están en la práctica bastante satisfechos de permitir a sus compañeros “ciudadanos globales” sufrir bajo los aparatos de estado y condiciones más siniestros. Sus escusas solían ser mis escusas. Cuando me preguntaban por qué no debíamos enfrentarnos al partido Baath, a los talibanes o a otras tiranías en todo el mundo, mis respuestas aludían a vagas nociones de tolerancia cultural (obligar a las mujeres a llevar velo y permanecer en casa es una tradición cultural pintoresca), la santidad de la sobreanía nacional (¡qué dispuestos están los internacionalistas a levantar fornteras para defender dictaduras!) o incluso una sospecha sigilosa sobre las intenciones de Estados Unidos. Cuando todo lo demás fallaba, me retiraba al frágil ecosistema moral que años de vivir en paz y libertad me habían proporcionado. Rechazaba la guerra porque las víctimas civiles estaban garantizadas, o se establecerían alianzas temporales con fuerzas dudosas, o el combustible era tóxico para el medio ambiente. Mis compañeros “humanistas” y yo nos deleitábamos satisfechos con nuestra recta declaración de oposición a todas las campañas militares contra las dictaduras, felicitándonos mutuamente por rechazar el empañar el antes mencionado frágil ecosistema moral que muchos todavía acunan con toda la revolucionaria tenacidad de los miembros de Rage Against the Machine o Greenday.Otros señalaban al apoyo histórico de Estados Unidos a Saddam Hussein, viendo como hipócrita que ahora le vilipendiemos como a un matón y un tirano. Si nos explicaban que hicimos eso para guardarnos del fieramente islamista Irán, que fue correctamente identificado como la mayor amenaza de la época, girábamos los ojos y denunciábamos la hipocresía. Olvidando que Estados Unidos se alió con Stalin para derrotar a Hitler, aunque se le conforntó rápidamente, una vez que los nazis fueron destruidos. La alianza inicial con Saddam y otros actores regionales se identifica como el argumento definitivo contra la cruzada moral de Estados Unidos.

Y tal vez lo es. Tal vez la realidad de la política hace que toda la acción política sea inherentemente grosera e inmoral. O quizás son estas aventuras en la masturbación filosófica las que evitan que la gente incluso realice cualquier acción efectiva contra hombres como Saddam Hussein. Una cosa es segura, tan controvertida o confusa como mi decisión de alistarme pueda ser, pensad lo que las vigilias pacíficas contra el genocidio han conseguido últimamente. Pensad que hay soldados de 19 años del Medio Oeste que nunca han tocado el campus de una universidad o una manifestación que han hecho más por sostener la legitimidad universal del gobierno representativo y los derechos individuales colocándose ellos mismos entre las colas de votantes iraquíes y los fanáticos religiosos homicidas. Muchas veces no se trata tanto de cómo de limpias son tus acciones sino de cómo de puras son tus intenciones.

Así que por eso es por lo que me alisté. En el tiempo que te ha llevado leer esta explicación, gente inocente de tu edad ha sufrido bajo la aplastante desgracia de la tiranía. Todas las herramientas de avance filosófico y comunicación que usamos para desarrollar nuestras opiniones sobre esta guerra les son negadas a innumerables seres humanos en este planeta, muchos de los cuales viven bajo regímenes que han sido, en mi opinión, legítimamente identificados para su destrucción. Algunos han permitido que su resentimiento hacia el Presidente despertara aplausos para los contratiempos en Irak. Otros han desprestigiado irónicamente la guerra porque ha atado a nuestra fuerzas y les ha impedido confrontar los regímenes criminales de Sudán, Uganda y otros.

Yo simplemente decidí que le tiempo para las discusiones honestas sobre los oprimidos se había acabado, y me alisté.

Al digerir este post, por favor recuerda que el compromiso de Estados Unidos para derrocar a Saddam Hussein y sus hijos existía antes de la administración actual y existiría en las vidas de nuestros futuros hijos si no hubiéramos actuado. Por favor recuerda que los problemas que asolan Irak hoy comenzaron hace siglos y estaban hasta ahora retenidos por la más cruel de las cárceles. No olvides que los seres humanos tienen una responsabilidad hacia los otros y que los norteamericanos siempre tendrán una responsabilidad hacia los oprimidos. No desprecies las razones obvias para oponerse a la guerra pero no rebajes tampoco los aspectos morales. Ayudar a una población antes oprimida a convertir su destrozada sociedad en otra plural y democrática es peligroso y difícil, especialmente cuando estás siendo atacado y saboteado literalmente desde todas las direcciones. Así que si tienes algo que decirme después de leer esto, que al menos incluya “buena suerte”.

Desgraciadamente, Mark no tuvo suerte, y murió en un ataque en Mosul junto a otros tres soldados. Muchos pensarán que es una muerte inútil más que añadir a la cuenta del imperialismo americano. Y sin embargo, los jóvenes como él o Jeffrey Starr, que están entregando la vida ahora en Irak para conseguir que otros seres humanos puedan vivir con libertad y dignidad, y que son plenamente conscientes del riesgo que corren (leed la carta que Jeffrey escribió a su novia), han tenido una vida más llena de sentido que la inmensa mayoría de sus contemporáneos. “Todo el mundo muere pero pocos consiguen hacerlo por algo tan importante como la libertad”, decía Jeffrey en la carta a su novia.

Hubo un tiempo en el que los soldados de países libres morían por defender la democracia y la libertad, y eran considerados héroes. Cincuenta años después, no creo que hayamos ganado en sabiduría ni que hayamos mejorado nuestros criterios morales y éticos.

7 comentarios

Regocijaos

Otro dictador ha muerto. Esta vez, para nuestra alegría y sobre todo para la de sus súbditos, fue derrocado y no murió en la cama. Sin duda, mucho más injusto que la pena de muerte para un genocida es que pueda apurar la copa de la tiranía hasta las heces.

Pero coincido con algún coblogger redlibealino y con los tertulianos de ayer noche en la COPE: la pena de muerte para Saddam es injusta. Y no lo digo porque esté en contra de la pena de muerte en este caso. Es porque la pena de muerte no es un castigo suficiente para un canalla como Saddam Hussein.

En “El sueño de Newton” Gregory Benford escribe sobre un infierno en el que los condenados mueren violentamente una y otra vez, sintiendo cada vez todo el tormento de la muerte.

El castigo justo sería gasearle con sarin, y después resucitarle para volverle a gasear. Así una y otra vez, hasta las decenas de miles de veces que él lo mandó hacer sobre los irakíes. Y después torturale miles de veces hasta la muerte, como él hizo. Y después torturar y fusilar a sus hijos delante de él, y delante de él violar y torturar a su mujer. Y fusilarle otras miles de veces. Y enterrarle vivo para que vuelva a morir horriblemente una y otra vez.

Desgraciadamente, no tenemos tecnología que nos permita resucitar a un condenado a muerte para volverle a ejecutar, así que debemos conformarnos con el castigo injusto de matarle una sola vez, y confiar en que el infierno exista, que se parezca al infierno de Benford, y que Saddam experimente allí todo el sufrimiento que él hizo padecer a otros.

Descansen en paz los cientos de miles de inocentes que Saddam hizo matar.

Comments are off for this post

Pena de muerte para Saddam

Ahora que Saddam Hussein ha sido condenado a muerte, anda toda la progresía clamando contra la sentencia. “Es un horrible dictador, pero nadie merece la pena de muerte”, dicen. No recuerdo tanto consenso contra la pena de muerte cuando Castro ejecutó a los últimos desgraciados que intentaban huir de la isla-cárcel. Como siempre sucede con la izquierda, aplican la moral de situaciones. Los actos no son buenos o malos en sí mismos, sino en función de quién los ejecute.

Pero vamos a ver, señores, ¿dónde están el multiculturalismo y el respeto al diferente? ¿Lapidar adúlteras es una tradición arraigada que no debemos criticar pero la pena de muerte debe ser eliminada según el criterio etnocentrista europeo? Curioso, pero me temo que perfectamente explicable. Y luego vendrán a darnos lecciones de ética y moral democrática.

Resulta que algunos creemos que hay criterios morales que están por encima de los valores culturales, aquí y en Kuala Lumpur. La ablación del clítoris es mala siempre. Sin excepción. La sumisión de la mujer, o la persecución del que profesa otra religión, son intolerables siempre. La persecución y muerte de homosexuales es repugnante en Cuba y en Irán.

Y la pena de muerte, en determinados casos, es la opción moral más aceptable en cualquier país del mundo. Hace tiempo escribí por aquí sobre las consideraciones prácticas y políticas de la pena de muerte, que la hacen preferible a la cadena perpetua. Quedó pendiente hablar de los criterios morales (que priman sobre los anteriores).

No creo que la pena de muerte sea legítima en todos los casos de asesinato. No todos los asesinatos deben ser castigados con la pena de muerte, porque para algunos asesinos sí cabe el arrepentimiento y la reinserción en la sociedad. En mi opinión, hay dos casos en los que la pena de muerte es la única opción legítima.

El primero es el de los sociópatas, los asesinos que disfrutan causando daño a sus víctimas. Son individuos que se colocan voluntariamente fuera de la sociedad, que no reconocen como semejantes al resto de seres humanos. Individuos que cometen crímenes especialmente horrendos, habitualmente contra víctimas mucho más débiles que ellos, como niños o mujeres.

Este tipo de criminal, al que no se puede considerar como miembro de nuestra sociedad, no merece otro trato que la eliminación, como hacemos con un perro rabioso o con una alimaña.

El segundo tipo de criminal que merece la muerte es el que actúa contra toda la sociedad, el criminal político. El proceso de Nuremberg fue innegablemente positivo para el establecimiento de la democracia en Alemania. Ejemplificó la absoluta intolerancia hacia los nazis, evitó que los condenados pudieran dedicar sus vidas a justificar sus crímenes y permitió dar por zanjado el pasado y reconstruir el país. EL milagro alemán hubiera sido sin duda mucho más difícil con decenas de jefes nazis vivos e impartiendo doctrina.

Con Saddam Hussein puede pasar algo similar, es decir, que su muerte sea positiva porque marque un antes y un después para sus nostálgicos y para los iraquíes que luchan por implantar una democracia.

De igual modo que para los tiranos, la pena de muerte sería aceptable para los asesinos que, fuera del poder, matan para imponer su modelo de sociedad. Cada vez más las amenazas a nuestra libertad van a provenir no de una declaración de guerra formal de otro país, sino de grupos que pretenden imponer sus ideas al resto utilizando el asesinato como método. Y en estos casos que ponen en jaque todo el sistema de derechos y libertades que disfrutamos, la pena de muerte está justificada si sirve, como en Nuremberg, para definir radicalmente qué es y qué no es tolerable.

10 comentarios

Vidas paralelas, o perpendiculares

Mary Prophit y Susanne Osthoff son dos mujeres occidentales que han vivido en Irak. Mary es norteamericana y Susanne es alemana. Mary es oficial del ejército y Susanne antropóloga. Mary ha luchado con el ejército que invadió Irak y Susanne ha defendido a la resistencia iraquí.

Mary Prophit
Pero además, Mary ha colaborado en la entrega de material sanitario, escolar y de infraestructuras a miles de niños. Para hacerlo, no ha dudado en salir de su cuartel jugándose la vida y ha sufrido el ataque de los insurgentes mientras repartía comida o material junto a soldados iraquíes. Bajo el fuego enemigo, arrastró al menos a dos soldados iraquíes heridos lejos de un camión que explotó segundos después. Mary ha puesto en varias ocasiones literalmente el bienestar de los niños iraquíes por delante de su propia vida.

Susanne Osthoff
Susanne ha sido responsable de una ONG que enviaba ayuda del gobierno alemán a Irak, pero hay problemas para saber qué ha hecho exactamente con el dinero. Susanne era amiga del médico personal de Sadam Hussein. Fue secuestrada por rebeldes, y fue liberada después de que el gobierno alemán pagara un rescate de miles de dólares. A Susanne se le ha encontrado una buena parte de los billetes que sirvieron para pagar su rescate entre sus ropas. Es decir, Susanne fingió un secuestro para repartirse con los terroristas el dinero que pagó el gobierno alemán para rescatarla.

Mary es una señora, una soldado valiente y una mujer buena y honrada, de la que nunca sabremos nada por la prensa española. Susanne es una estafadora, una progre arquetípica a la que todos los medios dieron cobertura para contar su secuestro. Veremos cuantos de los que nos explicaban cómo Susanne ayudaba al pueblo iraquí nos hablan ahora de su iniquidad.

[NOTA] Si no lo habéis hecho, seguid el enlace en el que se cuenta la historia de Mary. Descubriréis algo sobre Gary Sinise, el protagonista de CSI New York.

4 comentarios

Un héroe

Vía Michelle Malkin, he conocido la historia de la carta que Jeffrey Starr, un soldado americano de 22 años muerto en Irak, escribió a su novia. El New York Times utilizó el caso de Starr, y su carta, para manipular descaradamente y hacerlo aparecer como contrario a la guerra y a su participación en ella:

Another member of the 1/5, Cpl. Jeffrey B. Starr, rejected a $24,000 bonus to re-enlist. Corporal Starr believed strongly in the war, his father said, but was tired of the harsh life and nearness of death in Iraq. So he enrolled at Everett Community College near his parents’ home in Snohomish, Wash., planning to study psychology after his enlistment ended in August.

But he died in a firefight in Ramadi on April 30 during his third tour in Iraq. He was 22.

Sifting through Corporal Starr’s laptop computer after his death, his father found a letter to be delivered to the marine’s girlfriend. ”I kind of predicted this,” Corporal Starr wrote of his own death. ”A third time just seemed like I’m pushing my chances.”

Ahora Bush ha utilizado la carta de Starr en un discurso para explicar por qué los soldados americanos están en Irak. La carta la podeís leer aquí, junto a la historia de Starr. Es conmovedora, y no he podido evitar traducirla:

Queridísma Emmylyn, te escribo esto sólo por una razón. El 13 de Abril de 2004 pensé que iba a morir. Mi única pena era no haber pasado el tiempo suficiente contigo. Que no te había dicho todo lo que quería. Al estar en Irak por tercera vez, no quiero sentir eso de nuevo porque sería el peor sentimiento. Así que esta carta es por si acaso no vuelvo a tener la oportunidad de hablar contigo. Obviamente, si estás leyendo esto, he muerto en Irak. De algún modo lo predije — por eso estoy escribiendo esto en Noviembre. Una tercera vez parecía como si estuviera forzando mi suerte. No lamento ir, todo el mundo muere pero pocos consiguen hacerlo por algo tan importante como la libertad.

Puede parecer confuso por qué estamos en Irak, pero no para mí. Estoy aquí para ayudar a esta gente, de manera que puedan vivir la vida que nosotros vivimos. No tener que procuparse por tiranos o dictadores viciosos. Hacer lo que quieran con sus vidas. Para mí eso es por lo que he muerto. Otros han muerto por mi libertad, ahora este es mi orgullo.

No quiero abandonarte, me veo a mí mismo casado contigo, formando una familia y haciéndonos viejos juntos. Desgraciadamente no experimentaré esas cosas. Sé que estás llorando, y siento decirlo pero me alegra tener a alguien tan hermosa y especial como tú que llore por mí. Sólo te pido que no llores mucho tiempo. Esto es lo que ha pasado y ya no se puede hacer nada. Nunca me olvides y recuerda que hay hombres buenos ahí fuera que te amarán tanto como yo lo hago. Encuentra al que te haga deliz, te lo mereces.

Bien, no puedo escribir eternamente, sé que quieres leer más pero pensé que sería más fácil si lo hacía simple y directo. Te quiero con todo mi corazón. Adiós, amor mío.

Comments are off for this post

Bruce Willis en la estela de Schwarzenegger

Leo en el blog de Michelle Malkin que Bruce Willis quiere hacer una película sobre la guerra de Irak, en la que presentará a los soldados como héroes que luchan por la libertad y la democracia. Al parecer el guión podría basarse en el blog de Michael Yon, un ex boina verde que estuvo en Irak con el grupo Deuce Four (ignoro cómo se traduce esto) del primer batallón del 24 de Infantería, y que fue testigo directo de sus actos heroicos.

Estoy deseando que Willis haga esa película. Es capaz de producir más de una úlcera a nuestros cineastas, y a los críticos de cine, y a los periodistas en general…

5 comentarios

No es un kamikaze, le han asesinado

A estas alturas, ya no sorprende la noticia de que la resistencia iraquí utilice a un niño para atentar contra la policía. Al fin y al cabo, ya lo hicieron con un deficiente mental. Si tienes dificultades para encontrar suicidas adultos y eres un asesino sin escrúpulos, no hay problema. Al fin y al cabo, no hay mucha diferencia entre poner el cinturón a un niño y lanzar un coche bomba contra un grupo de críos que rodean a unos soldados americanos a los que piden caramelos y regalos.

Es bueno que El Mundo, que en la noticia de Julio no usó la palabra terrorista, y sí insurgencia, haya incorporado a su vocabulario ya este término. A ver si no se les olvida quiénes son los que atentan en Iraq contra sus ciudadanos, contra su gobierno elegido democráticamente por primera vez en su historia, y contra los soldados de varios países que están trabajando para construir un país decente.

Pero también sería bueno que fuéramos más prudentes a la hora de utilizar palabras como suicida o kamikaze. Los kamikazes sabían lo que hacían cuando lanzaban sus aviones contra los barcos americanos. Y un suicida lo es si decide matarse a sí mismo.

Un niño de diez o doce años al que le ponen un cinturón y le dicen “aprieta el botón cuando estés cerca del policía”, no es ni suicida ni kamikaze. Es una víctima más de los terroristas.

Comments are off for this post

Periodista, becaria o sectaria

Copio el primer párrafo de la redacción que ha hecho Olatz Arrieta para El Mundo (el de papel, que no es el mismo que el de bits) sobre el escándalo Petróleo por Alimentos.

El programa Petróleo por Alimentos de la ONU movió contratos por valor de 64.000 millones de dólares (unos 77.000 millones de euros), pero los investigadores, que buscan desde hace un año a quienes se dejaron comprar y están dirigidos por el estadounidense Paul Volcker, sólo han podido demostrar la culpabilidad de dos funcionarios corruptos y menos de un millón y medio de dólares (1,8 millones de euros) en sobornos.

Sólo este párrafo ya es una magnífica pieza que demuestra la calidad de la prensa tradicional, ésa que los pobres blogueros nunca tendremos, y que justifica por sí sola un Estatuto del Periodista.

Pero vamos por partes:

¿Es que esta señorita no sabe hacer una regla de tres? 64.000 millones de dólares no son 77.000 millones de euros, por la sencilla razón de que el Euro, desde 2002, siempre ha estado por encima del dólar. Así que empieza el artículo con dos errores (2) que podría comprobar cualquiera que sepa multiplicar (y sin calculadora).

Pero no tener las habilidades de manipulación numérica requeridas para aprobar cuarto de primaria no es obstáculo si se tienen las habilidades de manipulación informativa periodística necesarias. En lugar de informar, la señorita Olatz se encarga de dimensionar el problema. En lugar de explicar qué era el programa Petróleo Por Alimentos, y qué rango tenían los dos funcionarios corruptos, lo que dice en el primer párrafo es:

Con la cantidad de pasta que se manejaba, y sólo hubo dos picaruelos se llevaron un 0,003%.

Lo del 0,003% no lo dice así, probablemente porque no sabe calcularlo, pero esa es la idea central del párrafo: no es para tanto. Lo que la señorita Olatz no nos dice es que los 1,8 millones de dólares es el dinero que se ha podido demostrar que se embolsaron sólo Sevan y Yakovlev en sobornos de empresas. No es la cantidad total que ha producido el escándalo. Hoy hemos sabido que al menos la mitad de las empresas contratadas pagó sobornos. Y todavía no está incluido lo que Sadam pagó a sus marionetas para que defendieran la causa anti-guerra.

Pero si minimiza la cantidad estafada, cómo no va a hacerlo con el rango de los funcionarios implicados. Si sólo lees el primer párrafo, puedes pensar en el típico oficinista que se ha aprovechado de un descuido del jefe para llevarse unos folios y unos bolis para los niños.

Pero resulta que en otro párrafo dice que Yaklovlev trabajaba en la oficina de adjudicación de contratos de la ONU. Pues sí. Era nada menos que el responsable directo de la adjudicación de decenas de millones de dólares al año. Entre otras, era el responsable de la adjudicación del contrato a Cotecna, la empresa donde trabajaba el hijo de Kofi Annan.

Pero lo del otro funcionario es aún mejor. Benon Sevan era nada menos que el responsable del programa Petróleo por Alimentos. Técnicamente puede ser un funcionario, como el ministro Alonso es un funcionario, pero nunca he leído una noticia que empiece “El funcionario Alonso ha declarado..”. Seguro que esta chica hubiera titulado lo de Roldán como “Mando de la Guardia Civil desaparece con algo de dinero”.

Y para nota también lo de la “investigación dirigida por el estadounidense Paul Volcker”. A ver si nos enteramos: el crimen se ha cometido en territorio americano, así que es lógico que el investigador sea americano. ¿O tal vez hubiera sido mejor un sueco incapaz de encontrar su propio culo ni usando las dos manos como Hans Blix?

Pero dejando clara desde el principio la estadounidez de Volcker, permite que leamos el resto de la noticia con el cristal de color “a ver que están tramando ahora los neocon de Bush para machacar a la ONU”.

Así que ya sabéis, si queréis tener información veraz y fidedigna sobre el escándalo “Petróleo por Alimentos”, podéis leer un medio serio y contrastado como el Mundo, con periodistas profesionales y editores que revisan la exactitud y el rigor de la información publicada, o fiaros de un indocumentado anónimo como Franco Alemán. O seguir los enlaces que proporciona FA en sus posts. O buscad vosotros mismos en Google.

O, ya puestos, leed vosotros mismos el informe sin necesidad de que una corresponsal escriba un especial para vuestro periódico favorito interpretando lo que ella cree que debéis saber.

1 comentario

Ideavirus

Acabo de leer The Tipping Point, de Malcolm Gladwell, un librito muy interesante que trata de cómo se extienden por la sociedad fenómenos como las modas juveniles.

Entre los principios que actúan en la sociedad explica que hay tres tipos de personas que son necesarias para generar un cambio: connectors, que son personas con una red de conocidos muy extensa, mavens, que son los que primero identifican una tendencia o adquieren una información que es interesante, y salesmen, que son los capaces de vender una idea.

En Unleashing the Ideavirus, Seth Godin llama a estos agentes del cambio sneezers, y aunque centra su libro en torno al marketing, la idea subyacente es la misma: es muy difícil imponer una idea desde el poder, incluso gastando millones en publicidad. Necesitas que la gente “se contagie” voluntariamente, que crea en el mensajero.

Probablemente si los estrategas (por llamarlos de alguna manera) del PP hubieran entendido esto, habrían sabido combatir la ideavirus del “no a la guerra”. Es cierto que el “no a la guerra” tenía todos los elementos para triunfar: sneezers influyentes (sí, los bardem y compañía son influyentes para mucha gente), un mensaje fácil y pegajoso (era simple de entender y provocaba que los que adoptaban la idea se sintieran mejores personas), una estrategia de difusión del mensaje que obligaba a participar en la misma a los contagiados.

Pero también es cierto que si crece una idea tan letal para tus intereses como esa, no puedes hacer lo que hizo el PP: callar todo lo posible y limitarse a defender las ideas en un foro de élite (el Parlamento).

Ante el mismo problema, Blair mantenía debates a cualquier hora y con cualquier público, de manera que los partidarios de la intervención en Irak podían adoptar sus argumentos. Bush pudo contar con una opinión pública y una parte de la prensa capaz de identificar como solución válida la intervención militar, y de catalogar como lunáticos a los Moore y compañía.

El problema de la información sobre la guerra no era la desastrosa política de medios de comunicación de Aznar, como acostumbra a decir FJL, aunque también influyó. El problema es que la táctica del avestruz que adoptó el Gobierno de Aznar ya no sirve en el siglo XXI. La estrategia del PP funcionaba en los años 70, en los que los medios de comunicación P2P eran limitados, y el poderoso podía decidir qué era noticia. Pero no sirve en la era del email, de los blogs, de los móviles, de los SMS.

Microsoft lo ha entendido con el problema Linux. Cuando el movimiento a favor del pingüino se convirtió en una guerra contra Microsoft, los de Redmond respondieron (y siguen respondiendo) con todo el poder de su aparato de marketing: estudios de prestigiosos analistas independientes (pagados por Microsoft) que demostraban la superioridad de Windows, historias de clientes satisfechos que habían ahorrados millones de dólares y miles de horas de trabajo gracias a Windows, apoyo a cualquier cosa que pudiera hacer daño a Linux, miles de dólares en publicidad tradicional e incluso en publicidad on-line en sitios linuxeros en los que se animaba a comparar de manera justa los dos sistemas operativos… cualquier cosa menos dejar que por la red (y entre sus clientes) se extienda la idea de que hay otro sistema operativo que puede usarse en entornos corporativos.

El gobierno de Aznar podía haber ganado la batalla de la opinión pública, como lo hizo Bush, o al menos conseguir tablas como Blair.

Podía haber desarrollado una ideavirus alternativa: destacar que el objetivo era la libertad o la democracia para Irak, o simplemente optar por la idea conservadora de alinearse con los demócratas y civilizados destacando los elementos anti-sistema de los “no a la guerra”. Haber dado cancha a represaliados kurdos o chiítas. Movilizar a sus cientos de miles de militantes para extender su idea. Utilizar la red, la publicidad tradicional, los debates en televisión, las tertulias, las entrevistas en la radio. Hacer que todo cargo del PP, aun al concejal del pueblo más remoto, hiciera declaraciones defendiendo su idea. Seguramente no hubiera convencido a todos, pero el efecto dañino de los bardenes hubiera sido mucho menor.

En lugar de eso, enterró la cabeza debajo de la arena y esperó a que pasara el tiempo.

Y lo que ha pasado es que miles de jóvenes saben que el PP es un partido de fachas asesinos que son culpables de la muerte de miles de niños inocentes en Irak. Porque nunca han oído a nadie que les diga otra cosa.

7 comentarios

Esta no es mi guerra

Eso es lo que dice alguno en los comentarios a mi post anterior, y en los de Madalenas de chocolate. Que es lo que se decía en el 11-M, eso de vuestra guerra, nuestros muertos.

Supongo que si estos hubieran sido franceses en 1942, habrían dicho que la guerra era una cosa entre ingleses y alemanes, y que Todo esto me recuerda al juego infantil de la “quema” en el que dos personas se lanzaban un balón con una multitud en el medio que esquivaba los balonazos. Los alemanes están en un lado, los ingleses en otro, y la ciudadanía (franceses, belgas, holandeses y luxemburgueses) trata de apartarse como puede…

Parece mentira que haya que repetir esto, pero me temo que no queda más remedio:

  • Nosotros no robamos petróleo a los árabes. Se lo compramos. Al precio que ellos marcan. Si en la mayor parte de los países árabes son pobres como ratas, no es porque les quitemos el petróleo, sino porque el dinero que pagamos se lo queda una minoría oligárquica.
  • Occidente se retiró de Oriente Medio y el norte de África después de la Segunda Guerra Mundial. Los árabes y norteafricanos crearon países con más o menos fundamento histórico, se dotaron a sí mismos de regímenes despóticos (sin excepción), y se dedicaron a amenazar y atacar a sus vecinos, preferentemente a los israelíes. Pero entre una derrota y otra con Israel han tenido tiempo de pelearse sirios y jordanos, palestinos y jordanos, sirios y libaneses, palestinos y libaneses, palestinos y sirios, iraquíes e iraníes, libios con todos los de alrededor… ya sabéis, la religión de la paz es así.
  • La falta de cultura y educación, la renuncia voluntaria al desarrollo tecnológico y científico, la corrupción sistemática, la implantación más o menos estricta de la sharia como cuerpo legal, la represión de cualquier pensamiento original o diferente, son los factores determinantes en la pobreza de los habitantes de estos países. Israel se creó en 1948 con muchos menos recursos que sus vecinos, en una tierra mucho más pobre y sin petróleo. Israel no ha dejado de progresar haciendo exactamente lo contrario que sus vecinos, que no han dejado de hundirse en la miseria.
  • Todos los que leéis este blog ya habéis hecho algo para merecer la muerte, a juicio de los islamistas. Por ejemplo, mirad este foro de musulmanes españoles en el que defienden los castigos físicos para la fornicación. Ojo, fornicación es también la relación entre dos solteros. Claro que ésa se castiga sólo con cien latigazos, y no con la lapidación, como sucede con los casados. Ya sabéis, si alguna vez has tenido relaciones con alguien que no fuera tu cónyuge, mereces al menos cien latigazos.
    Como ejemplo de lo que es vivir en un país islámico, os copio un fragmento de una declaración de Libia ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU:

    el Sr. Hafyana recuerda al Comité las diferencias culturales, religiosas y de otro tipo por las que una práctica tolerada en una sociedad pueda estar prohibida en otra cuyos valores sean diferentes. Por ejemplo, en la Jamahiriya Árabe Libia se reprime el consumo de alcohol porque está prohibido en el Corán. La pena aplicable son los azotes, pero la medida tiene esencialmente un carácter disuasivo: su objetivo es prevenir la reincidencia del interesado, por una parte, y el alcoholismo en la sociedad en general, por la otra. En caso de consumo de alcohol en público se debe aplicar la ley, pero el Sr. Hafyana aclara que la flagelación no es una pena tan cruel como parece.

    Multiculturalismo a tope. Hay que respetar todas las culturas, ya sabéis, lo dice el libio. Incluso cuando defienden la flagelación como castigo por beber alcohol. ¿Algunos de vosotros nunca ha probado ni una cervecita? Y estos son los musulmanes moderados. Imaginad lo que piensan los islamistas radicales.

  • Los atentados de Madrid y Londres no tienen como causa la guerra de Iraq. El 11-S es anterior a la guerra de Irak. De hecho, según los datos del Ministerio del Interior, desde 1993 y hasta la guerra de Iraq (2003) Al-Quaeda ha cometido 14 atentados con 619 muertos en total. Desde 2003, hay 14 atentados con 942 muertos (sin contar los de Londres). ¿Sólo los de Madrid y Londres se deben a la guerra de Iraq? ¿Y los anteriores? ¿Y el resto? ¿Cuando matan en Turquía (50 muertos en noviembre de 2004) es porque tienen motivos para atacar a los occidentales que les roban el petróleo y les condenan a la pobreza?En fin, supongo que habrá gente que prefiera seguir pensando que Bush=Hitler, Aznar Asesino, hay que comprender a los musulmanes humillados por occidente y que no ven otra salida que el terrorismo, la guerra no va conmigo porque es cosas de políticos y terroristas…

    Son los mismos que vivían bien en la Francia ocupada por los nazis, los mismos que decían que con Franco “se vive bien si no te metes en política”, los que se acomodaron a las nuevas reglas de la Unión Soviética, los que pensaban en Argentina que lo de los montoneros y los militares no iba con ellos.

    Son todos aquéllos que en su escala de valores colocan un estómago lleno por delante de su libertad. Todos aquéllos que prefieren el “díalogo” y “la alianza entre civilizaciones” a la “sangre, sudor y lágrimas”.

  • 12 comentarios

    Pág. siguiente »