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De Juana a la carcel
La Asociación de Víctimas de Terrorismo ha lanzado una campaña para intentar que el asesino De Juana Chaos vuelva a la cárcel de la que nunca debió salir. Entre las iniciativas interesantes, proponer a tu alcalde que se debata una moción en el Ayuntamiento de rechazo a la excarcelación de De Juana. Puede ser una excelente oportunidad para saber si el próximo 27 de Mayo votarás a una persona digna o a un canalla que apoya la concesión de privilegios a uno de los peores asesinos que hay en España.
Espero que el PP, al menos por esta vez, sea ágil y mañana mismo presente mociones de este tipo en todos los ayuntamientos en los que está representado. Pero si no lo hace, nosotros se lo recordaremos.
Tenéis toda la información sobre la campaña aquí.
Una última cosa: me he hecho un banner para enlazar a la página de la AVT (está arriba a la derecha). Si a alguien le viene bien, puede copiarlo.
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5 razones por las que los minipisos son injustos
1. De los destinatarios de la medida, sólo algunos podrán accederán a ella. Esos tendrán el 100% de la ayuda, el resto el 0%. Lo justo sería que todas las personas que necesitan los pisos tuvieran una ayuda igual.
2. Los que no pueden beneficiarse de los pisos, pagan además los pisos de los agraciados. Es decir: antes de la operación Trujillo, todos los estudiantes son iguales. Después, unos han sido premiados con miles de euros, y otros han perdido el dinero de sus impuestos que ha ido a parar a sus colegas afortunados. No solo no tienen piso, sino que tienen menos dinero para conseguir uno en el mercado porque se han visto obligados a subvencionar el de los afortunados.
3. Incluso las personas más desfavorecidas, que viven de pensiones mínimas, pagan impuestos como el IVA. Parte de esos impuestos va a ir a parar a estudiantes que en la inmensa mayoría de los casos no tienen ningún problema económico. Con la medida de Trujillo, los pobres subvencionan la vivienda a los ricos.
4. La condición de estudiante universitario es transitoria y voluntaria, y el que la asume lo hace porque espera, una vez finalizados sus estudios, conseguir un trabajo con mejores condiciones. Es decir, actúa en su propio interés. En otros países existe la sana costumbre de trabajar para pagar los estudios, o de contratar créditos que son devueltos cuando se accede al mercado laboral. Lo justo sería, por tanto, que los beneficiarios de los minipisos devolvieran el importe con el que toda la sociedad les ha ayudado cuando accedan al mercado laboral como universitarios.
5. La asignación de pisos a estudiantes no puede hacerse con criterios justos de ingresos por estudiante. No podemos tener en cuenta la familia de la que proceden, porque precisamente se trata de permitir el acceso a la vivienda a estudiantes que viven independientemente de su familia. Pero entonces, si miramos la declaración de la renta del estudiante, el niño de papá que nunca ha trabajado tendría preferencia sobre el hijo de un trabajador modesto que ha tenido que trabajar para ayudar a su familia a mejorar sus ingresos.
Conclusión: la medida, como tantas otras destinada presuntamente a favorecer a un colectivo con necesidades especiales, supone en la práctica una injusticia que favorece a unas personas determinadas perjudicando a otras con iguales o mayores necesidades de ayuda estatal.
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Porque fui a Irak
Vía michellemalkin llego a este post en MySpace en el que Mark Daily, un alférez de 23 años, explica por qué se alistó para ir a Irak. Traduzco lo más importante:
Se ha dicho mucho sobre las intenciones de Estados Unidos al derrocar a Saddam Hussein y buscar el establecimiento de un nuevo estado basado en la representación política y los derechos individuales. Muchos han enmarcado el paradigma con el que interpretan el conflicto en explicaciones de una sola palabra como “petróleo” o “terrorismo”, favoreciendo la que sirve mejor a sus convicciones políticas. Yo hice lo mismo, y cualquiera que me conociera antes de alistarme sabe que soy bastante consciente y a veces comparto los argumentos contra la guerra en Irak. Si crees que la única manera de que una persona se preste voluntario para esta guerra es por pura desesperación o por obediencia ciega, entonces considérame l aexcepción (aunque hay muchísimos como yo).
Me uní a la lucha porque pensé que muchos “humanistas” de hoy en día que pretenden tener una preocupación auténtica por los seres humanos de todo el mundo están en la práctica bastante satisfechos de permitir a sus compañeros “ciudadanos globales” sufrir bajo los aparatos de estado y condiciones más siniestros. Sus escusas solían ser mis escusas. Cuando me preguntaban por qué no debíamos enfrentarnos al partido Baath, a los talibanes o a otras tiranías en todo el mundo, mis respuestas aludían a vagas nociones de tolerancia cultural (obligar a las mujeres a llevar velo y permanecer en casa es una tradición cultural pintoresca), la santidad de la sobreanía nacional (¡qué dispuestos están los internacionalistas a levantar fornteras para defender dictaduras!) o incluso una sospecha sigilosa sobre las intenciones de Estados Unidos. Cuando todo lo demás fallaba, me retiraba al frágil ecosistema moral que años de vivir en paz y libertad me habían proporcionado. Rechazaba la guerra porque las víctimas civiles estaban garantizadas, o se establecerían alianzas temporales con fuerzas dudosas, o el combustible era tóxico para el medio ambiente. Mis compañeros “humanistas” y yo nos deleitábamos satisfechos con nuestra recta declaración de oposición a todas las campañas militares contra las dictaduras, felicitándonos mutuamente por rechazar el empañar el antes mencionado frágil ecosistema moral que muchos todavía acunan con toda la revolucionaria tenacidad de los miembros de Rage Against the Machine o Greenday.Otros señalaban al apoyo histórico de Estados Unidos a Saddam Hussein, viendo como hipócrita que ahora le vilipendiemos como a un matón y un tirano. Si nos explicaban que hicimos eso para guardarnos del fieramente islamista Irán, que fue correctamente identificado como la mayor amenaza de la época, girábamos los ojos y denunciábamos la hipocresía. Olvidando que Estados Unidos se alió con Stalin para derrotar a Hitler, aunque se le conforntó rápidamente, una vez que los nazis fueron destruidos. La alianza inicial con Saddam y otros actores regionales se identifica como el argumento definitivo contra la cruzada moral de Estados Unidos.
Y tal vez lo es. Tal vez la realidad de la política hace que toda la acción política sea inherentemente grosera e inmoral. O quizás son estas aventuras en la masturbación filosófica las que evitan que la gente incluso realice cualquier acción efectiva contra hombres como Saddam Hussein. Una cosa es segura, tan controvertida o confusa como mi decisión de alistarme pueda ser, pensad lo que las vigilias pacíficas contra el genocidio han conseguido últimamente. Pensad que hay soldados de 19 años del Medio Oeste que nunca han tocado el campus de una universidad o una manifestación que han hecho más por sostener la legitimidad universal del gobierno representativo y los derechos individuales colocándose ellos mismos entre las colas de votantes iraquíes y los fanáticos religiosos homicidas. Muchas veces no se trata tanto de cómo de limpias son tus acciones sino de cómo de puras son tus intenciones.
Así que por eso es por lo que me alisté. En el tiempo que te ha llevado leer esta explicación, gente inocente de tu edad ha sufrido bajo la aplastante desgracia de la tiranía. Todas las herramientas de avance filosófico y comunicación que usamos para desarrollar nuestras opiniones sobre esta guerra les son negadas a innumerables seres humanos en este planeta, muchos de los cuales viven bajo regímenes que han sido, en mi opinión, legítimamente identificados para su destrucción. Algunos han permitido que su resentimiento hacia el Presidente despertara aplausos para los contratiempos en Irak. Otros han desprestigiado irónicamente la guerra porque ha atado a nuestra fuerzas y les ha impedido confrontar los regímenes criminales de Sudán, Uganda y otros.
Yo simplemente decidí que le tiempo para las discusiones honestas sobre los oprimidos se había acabado, y me alisté.
Al digerir este post, por favor recuerda que el compromiso de Estados Unidos para derrocar a Saddam Hussein y sus hijos existía antes de la administración actual y existiría en las vidas de nuestros futuros hijos si no hubiéramos actuado. Por favor recuerda que los problemas que asolan Irak hoy comenzaron hace siglos y estaban hasta ahora retenidos por la más cruel de las cárceles. No olvides que los seres humanos tienen una responsabilidad hacia los otros y que los norteamericanos siempre tendrán una responsabilidad hacia los oprimidos. No desprecies las razones obvias para oponerse a la guerra pero no rebajes tampoco los aspectos morales. Ayudar a una población antes oprimida a convertir su destrozada sociedad en otra plural y democrática es peligroso y difícil, especialmente cuando estás siendo atacado y saboteado literalmente desde todas las direcciones. Así que si tienes algo que decirme después de leer esto, que al menos incluya “buena suerte”.
Desgraciadamente, Mark no tuvo suerte, y murió en un ataque en Mosul junto a otros tres soldados. Muchos pensarán que es una muerte inútil más que añadir a la cuenta del imperialismo americano. Y sin embargo, los jóvenes como él o Jeffrey Starr, que están entregando la vida ahora en Irak para conseguir que otros seres humanos puedan vivir con libertad y dignidad, y que son plenamente conscientes del riesgo que corren (leed la carta que Jeffrey escribió a su novia), han tenido una vida más llena de sentido que la inmensa mayoría de sus contemporáneos. “Todo el mundo muere pero pocos consiguen hacerlo por algo tan importante como la libertad”, decía Jeffrey en la carta a su novia.
Hubo un tiempo en el que los soldados de países libres morían por defender la democracia y la libertad, y eran considerados héroes. Cincuenta años después, no creo que hayamos ganado en sabiduría ni que hayamos mejorado nuestros criterios morales y éticos.
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Pinochet Castro Arafat
Hace tiempo escribí un obituario anticipado de Pinochet. Pretendía ser una sátira por cómo estaban tratando los medios de comunicación la muerte de Arafat, aunque hubo quien (como muestra el comentario del lector chileno) pensó que iba en serio.
Por supuesto, lo que yo pienso de Pinochet es lo que he escrito en mi post anterior, así que no abundaré en ello. Sí sería interesante anotar los defensores de la democracia y los derechos humanos que se aprestan a asestar lanzadas al Pinochet muerto, recordar qué dijeron de Arafat y estar pendientes de lo que dirán de Castro.
En fin. Releed si queréis lo que escribí acerca de la enfermedad de Castro.
[ACTUALIZACIÓN]
Mirad esta página: el Dictador del Mes. Con información sobre los dictadores en todo el mundo desde el año 1.900. Hay algunas cosas discutibles (usa entre otras fuentes la Wikipedia), pero es curioso.
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Un tirano menos
Murió, como estaba previsto, Pinochet. Murió demasiado tarde, como todos los tiranos. Como todos los tiranos, Pinochet lo será ya para siempre. No podría el océano entero lavar la sangre de sus manos.
Otros hablan de su política económica, de que renunció al poder, de que la alternativa era peor. Que otros distingan matices en el negro. Que otros categoricen la infamia.
Murió un tirano. Toda la sangre que ha vertido está gritando contra él ante el Eterno.
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Norman Borlaug
No sé si muchos de mis lectores saben quién es Norman Borlaug. Premio Nobel de la Paz en 1970, es probablemente la persona que más vidas humanas ha salvado en toda la historia de la humanidad. Con toda probabilidad, es responsable de haber salvado la vida de más de mil millones de seres humanos.
Borlaug se crió en una granja de Iowa, y al final de la Segunda Guerra Mundial marchó a México, donde trabajó en la selección y mejora de variantes de trigo. Borlaug consiguió variantes de alto rendimiento y resistentes a las enfermedades. Como resultado, México se convirtió en exportador de trigo en 1963, y sus variantes se introdujeron en Pakistán e India, y después en otros países de Asia y África. Sus métodos fueron utilizados para mejorar otros cereales, creándose así lo que se ha llamado la “Revolución Verde“, que ha evitado que centenares de millones de personas en todo el mundo hayan muerto de hambre.
Borlaug es profesor en la universidad A&M de Texas. Ahora está luchando contra un cáncer, y hay un movimiento para concederle la medalla de oro del Congreso, el mayor reconocimiento civil en Estados Unidos.
Cito una frase de Borlaug:
“algunos de los ecologistas de las naciones occidentales son la sal de la tierra, pero muchos son elitistas. Nunca han experimentado la sensación física del hambre. Actúan desde cómodas oficinas en Washington o Bruselas. Si vivieran sólo un mes entre la miseria de los países en desarrollo, como lo he hecho yo durante cincuenta años, gritarían pidiendo tractores y fertilizantes y canales de irrigación y se indignarían con los elitistas que desde sus casas intentaran negarles estas cosas.”
En los años sesenta los ecologistas liderados por Paul Ehrlich profetizaban la muerte de millones de personas por inanición. Su respuesta era reducir la natalidad:
“Debemos tener control de natalidad en casa, esperemos que mediante un sistema de incentivos y castigos, pero también por obligación si los métodos voluntarios fallan”.
Después jugueteó con la idea de poner esterilizantes en el suministro de agua y racionar el antídoto para producir la población óptima. Descartó la idea, observando que todavía no era técnicamente posible.
Hoy, muchos ecologistas son absolutamente ignorantes de todo lo concerniente a la Biología en general y a la Ecología en particular, pero defienden creencias en virtud de las cuales todos los demás tenemos que cambiar nuestro modo de vida o seremos culpables de catástrofes indescriptibles. Mientras, científicos desconocidos para el gran público como Borlaug investigan, descubren cómo funcionan las cosas y desarrollan tecnologías que salvan cada día la vida de millones de personas en todo el mundo.
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Siempre con las victimas
Pues estaba pensando escribir un post, como siempre, para pedir a mis lectores que dediquen la tarde del sábado a lo mejor que pueden hacer, que es estar con las personas que más han dado por nuestra libertad. Un post en el que recordaría las ruindades de los socialistas inicuos que insultan a las víctimas, la traición de un gobierno sin principios, la bajeza de unos progresistas que creen que los etarras son sus prójimos y los que se oponen a la traición unos fascistas desalmados.
Pero resulta que Agapito maestre ha escrito un artículo en el que explica, mucho mejor de lo que lo hubiera hecho yo, porqué hay que estar el sábado a las 5 en la calle Velázquez.
Háganle caso.
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Jesse Jackson descubre el capitalismo
Jesse Jackson ha descubierto que la mejor vía para que las minorías salgan de la pobreza es… el capitalismo. No las subvenciones, ni los subsidios, ni las rentas vitalicias asignadas por el Estado. No, la solución es la de siempre: trabajar.
Así que, animado por el ejemplo del Nobel Muhammad Yunus, va a crear en Enero el Small Business Institute. Cito de la entrevista en BusinessWeek:
Espero construir sobre el legado histórico de las peluquerías, las ferreterías, las tintorerías, las gasolineras, los taxis. Todas estas son pequeñas empresas. Cuando sumas toda la gente empleada en un ghetto cualquiera en las iglesias, los restaurantes y los bares, todos juntos son más trabajos que cualquier gran empresa en una ciudad.
Pero no pueden crecer. No tienen acceso a capital o a tecnología. Algunos de estos restaurantes podrían convertirse en cadenas si tuvieran el conocimiento y el capital. El Instituto proporcionará formación y buscará fuentes de financiación. Muchos pequeños negocios no tienen conocimientos de contabilidad, o tienen perfiles de crédito bajos. A menudo usan sus tarjetas de crédito para financiarse. Es la economía de la desesperación.
¿Y este es el líder radical de izquierdas? Casi dan ganas de perdonarle su simpatía por Castro. Aquí ni el PP tiene este discurso. Cualquier iniciativa que se les ocurre a los políticos locales tiene que ver con la subvención: quitar dinero a unos para darlo a otros.
Y sin embargo habría mucho por hacer, por ejemplo, con la inmigración. El Ayuntamiento de Madrid publicó un estudio sobre el impacto de la inmigración en la economía de la ciudad [PDF, 3,5 MB] y hay datos sorprendentes. Por ejemplo, había en 2005 más de 14.000 autónomos extracomunitarios (ahora superarán seguramente los 15.000). Esos miles de emprendedores han llegado con una extraordinaria motivación para prosperar, y están suponiendo ya una reactivación de zonas de la ciudad que estaban agonizando. La cuestión es si seguiremos el modelo de facilitar financiación o, como siempre, optaremos por la subvención.
¿Qué hacemos con ellos? De momento, ignorarlos.
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Peticion de ayuda del Foro de Ermua
Me ha llegado esta petición del Foro de Ermua:
Estimado/a amigo/a:
Desde el Foro Ermua nos tomamos la confianza de dirigirnos a todos los que se interesan o apoyan nuestra actividad y nuestra lucha por la libertad, para transmitirles que, desde hace meses, pasamos por una situación económica de notable endeudamiento por la reducción significativa de las subvenciones y por el número y características de las actividades que hemos realizado. Las actividades más costosas han sido las concentraciones en lugares públicos (Madrid, Pamplona y Bilbao) y el encarte del “Manifiesto por la unidad de España: por la igualdad y la solidaridad de todos los españoles” en varios diarios, con un total de 1.089.800 ejemplares.
Adjuntamos los datos de una c/c en la que, si lo desea, puede realizar –de forma anónima- una aportación a nuestra tesorería, para poder continuar con normalidad nuestra actividad.
Con nuestro sincero agradecimiento, reciba un cordial saludo
Junta Directiva
Foro Ermua
Los datos de la cuenta son estos:
Titular: Foro Ermua (Banco Popular, en Madrid)
Entidad: 0075
Sucursal: 0353
D.C.: 48
Nº cuenta: 0600389228
Ya sabéis, si tenéis algún eurillo por ahí al que queráis darle buen uso, podéis contribuir a que el Foro de Ermua siga denunciando, desde el País Vasco, la situación de falta de libertad que sufren los que simplemente defienden la ley y la convivencia entre todos los ciudadanos.
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El problema de la inmigración africana
Quedó pendiente de mi post sobre la pobreza en África tratar sobre el problema de la inmigración, así que allá vamos.
Lo primero es constatar que el problema tiene dos caras: por un lado está el punto de vista de los países exportadores de mano de obra, y por otro el nuestro como “acogedores” de estas personas. Evidentemente, lo que sea bueno para unos no tiene por qué serlo para otros.
Para los países que exportan jóvenes, la emigración es un problema. Aunque tenga beneficios económicos a corto plazo, por la entrada de las divisas que envían los emigrados, el hecho es que los que se van son los que tienen más capacidad de iniciativa. Alguien que es capaz de jugarse la vida y de arriesgar todo para alcanzar una vida mejor sería mucho más útil creando empresas en su país de origen. Pero, por lo que explicamos el otro día, mientras en el país no se den las condiciones para prosperar los mejores jóvenes continuarán marchándose.
Para nosotros, la inmigración es un bien a corto plazo, pero también puede ser un problema a futuro. De entrada, tenemos mano de obra más o menos formada, que han criado otros a su coste, y que está directamente disponible para trabajar. Todo lo cual está muy bien en un contexto como el actual, de casi pleno empleo. Pero el problema será cuando aparezcan problemas de paro, y tengamos miles de personas con escasa capacidad de competir en el mercado de trabajo y además con problemas de integración.
Y habrá problemas de integración. Con los inmigrantes hispanoamericanos tenemos la ventaja del idioma y unas ciertas bases culturales comunes, entre ellas la religión, que como modeladora de patrones de comportamiento y criterios morales no es poca cosa. Pero con los inmigrantes africanos habrá necesariamente problemas, porque sus patrones culturales y éticos son muy diferentes a los nuestros. Algo de esto está pasando ya en los países europeos con más porcentaje de inmigrantes.
Conclusión: para todos, es mejor evitar en lo posible la inmigración desde África. Y esto significa no dar esperanzas de legalización a los que vienen sin papeles (porque el “efecto llamada” existe) y devolver a los países de origen, o a otros con los que haya establecido acuerdos, a los inmigrantes que sean interceptados.
El consenso, sin embargo, parece ser que lo mejor que podemos hacer con los inmigrantes es acoger a tantos como vengan, y aún facilitarles el viaje desde Canarias a la península.
Es posible que yo esté equivocado, y que tengan razón los que legalizan inmigrantes a tutiplén y les traen en avión a Madrid. Lo malo es que no hay forma de experimentar con esto en un laboratorio, y los resultados de las políticas de inmigración de este gobierno (y del anterior, que no eran muy diferentes) los sufrirán (o disfrutarán) los que anden por aquí dentro de quince o veinte años.
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De Juana a la carcel
La Asociación de Víctimas de Terrorismo ha lanzado una campaña para intentar que el asesino De Juana Chaos vuelva a la cárcel de la que nunca debió salir. Entre las iniciativas interesantes, proponer a tu alcalde que se debata una moción en el Ayuntamiento de rechazo a la excarcelación de De Juana. Puede ser una excelente oportunidad para saber si el próximo 27 de Mayo votarás a una persona digna o a un canalla que apoya la concesión de privilegios a uno de los peores asesinos que hay en España.
Espero que el PP, al menos por esta vez, sea ágil y mañana mismo presente mociones de este tipo en todos los ayuntamientos en los que está representado. Pero si no lo hace, nosotros se lo recordaremos.
Tenéis toda la información sobre la campaña aquí.
Una última cosa: me he hecho un banner para enlazar a la página de la AVT (está arriba a la derecha). Si a alguien le viene bien, puede copiarlo.
6 comentarios5 razones por las que los minipisos son injustos
1. De los destinatarios de la medida, sólo algunos podrán accederán a ella. Esos tendrán el 100% de la ayuda, el resto el 0%. Lo justo sería que todas las personas que necesitan los pisos tuvieran una ayuda igual.
2. Los que no pueden beneficiarse de los pisos, pagan además los pisos de los agraciados. Es decir: antes de la operación Trujillo, todos los estudiantes son iguales. Después, unos han sido premiados con miles de euros, y otros han perdido el dinero de sus impuestos que ha ido a parar a sus colegas afortunados. No solo no tienen piso, sino que tienen menos dinero para conseguir uno en el mercado porque se han visto obligados a subvencionar el de los afortunados.
3. Incluso las personas más desfavorecidas, que viven de pensiones mínimas, pagan impuestos como el IVA. Parte de esos impuestos va a ir a parar a estudiantes que en la inmensa mayoría de los casos no tienen ningún problema económico. Con la medida de Trujillo, los pobres subvencionan la vivienda a los ricos.
4. La condición de estudiante universitario es transitoria y voluntaria, y el que la asume lo hace porque espera, una vez finalizados sus estudios, conseguir un trabajo con mejores condiciones. Es decir, actúa en su propio interés. En otros países existe la sana costumbre de trabajar para pagar los estudios, o de contratar créditos que son devueltos cuando se accede al mercado laboral. Lo justo sería, por tanto, que los beneficiarios de los minipisos devolvieran el importe con el que toda la sociedad les ha ayudado cuando accedan al mercado laboral como universitarios.
5. La asignación de pisos a estudiantes no puede hacerse con criterios justos de ingresos por estudiante. No podemos tener en cuenta la familia de la que proceden, porque precisamente se trata de permitir el acceso a la vivienda a estudiantes que viven independientemente de su familia. Pero entonces, si miramos la declaración de la renta del estudiante, el niño de papá que nunca ha trabajado tendría preferencia sobre el hijo de un trabajador modesto que ha tenido que trabajar para ayudar a su familia a mejorar sus ingresos.
Conclusión: la medida, como tantas otras destinada presuntamente a favorecer a un colectivo con necesidades especiales, supone en la práctica una injusticia que favorece a unas personas determinadas perjudicando a otras con iguales o mayores necesidades de ayuda estatal.
1 comentarioPorque fui a Irak
Vía michellemalkin llego a este post en MySpace en el que Mark Daily, un alférez de 23 años, explica por qué se alistó para ir a Irak. Traduzco lo más importante:
Se ha dicho mucho sobre las intenciones de Estados Unidos al derrocar a Saddam Hussein y buscar el establecimiento de un nuevo estado basado en la representación política y los derechos individuales. Muchos han enmarcado el paradigma con el que interpretan el conflicto en explicaciones de una sola palabra como “petróleo” o “terrorismo”, favoreciendo la que sirve mejor a sus convicciones políticas. Yo hice lo mismo, y cualquiera que me conociera antes de alistarme sabe que soy bastante consciente y a veces comparto los argumentos contra la guerra en Irak. Si crees que la única manera de que una persona se preste voluntario para esta guerra es por pura desesperación o por obediencia ciega, entonces considérame l aexcepción (aunque hay muchísimos como yo).
Me uní a la lucha porque pensé que muchos “humanistas” de hoy en día que pretenden tener una preocupación auténtica por los seres humanos de todo el mundo están en la práctica bastante satisfechos de permitir a sus compañeros “ciudadanos globales” sufrir bajo los aparatos de estado y condiciones más siniestros. Sus escusas solían ser mis escusas. Cuando me preguntaban por qué no debíamos enfrentarnos al partido Baath, a los talibanes o a otras tiranías en todo el mundo, mis respuestas aludían a vagas nociones de tolerancia cultural (obligar a las mujeres a llevar velo y permanecer en casa es una tradición cultural pintoresca), la santidad de la sobreanía nacional (¡qué dispuestos están los internacionalistas a levantar fornteras para defender dictaduras!) o incluso una sospecha sigilosa sobre las intenciones de Estados Unidos. Cuando todo lo demás fallaba, me retiraba al frágil ecosistema moral que años de vivir en paz y libertad me habían proporcionado. Rechazaba la guerra porque las víctimas civiles estaban garantizadas, o se establecerían alianzas temporales con fuerzas dudosas, o el combustible era tóxico para el medio ambiente. Mis compañeros “humanistas” y yo nos deleitábamos satisfechos con nuestra recta declaración de oposición a todas las campañas militares contra las dictaduras, felicitándonos mutuamente por rechazar el empañar el antes mencionado frágil ecosistema moral que muchos todavía acunan con toda la revolucionaria tenacidad de los miembros de Rage Against the Machine o Greenday.Otros señalaban al apoyo histórico de Estados Unidos a Saddam Hussein, viendo como hipócrita que ahora le vilipendiemos como a un matón y un tirano. Si nos explicaban que hicimos eso para guardarnos del fieramente islamista Irán, que fue correctamente identificado como la mayor amenaza de la época, girábamos los ojos y denunciábamos la hipocresía. Olvidando que Estados Unidos se alió con Stalin para derrotar a Hitler, aunque se le conforntó rápidamente, una vez que los nazis fueron destruidos. La alianza inicial con Saddam y otros actores regionales se identifica como el argumento definitivo contra la cruzada moral de Estados Unidos.
Y tal vez lo es. Tal vez la realidad de la política hace que toda la acción política sea inherentemente grosera e inmoral. O quizás son estas aventuras en la masturbación filosófica las que evitan que la gente incluso realice cualquier acción efectiva contra hombres como Saddam Hussein. Una cosa es segura, tan controvertida o confusa como mi decisión de alistarme pueda ser, pensad lo que las vigilias pacíficas contra el genocidio han conseguido últimamente. Pensad que hay soldados de 19 años del Medio Oeste que nunca han tocado el campus de una universidad o una manifestación que han hecho más por sostener la legitimidad universal del gobierno representativo y los derechos individuales colocándose ellos mismos entre las colas de votantes iraquíes y los fanáticos religiosos homicidas. Muchas veces no se trata tanto de cómo de limpias son tus acciones sino de cómo de puras son tus intenciones.
Así que por eso es por lo que me alisté. En el tiempo que te ha llevado leer esta explicación, gente inocente de tu edad ha sufrido bajo la aplastante desgracia de la tiranía. Todas las herramientas de avance filosófico y comunicación que usamos para desarrollar nuestras opiniones sobre esta guerra les son negadas a innumerables seres humanos en este planeta, muchos de los cuales viven bajo regímenes que han sido, en mi opinión, legítimamente identificados para su destrucción. Algunos han permitido que su resentimiento hacia el Presidente despertara aplausos para los contratiempos en Irak. Otros han desprestigiado irónicamente la guerra porque ha atado a nuestra fuerzas y les ha impedido confrontar los regímenes criminales de Sudán, Uganda y otros.
Yo simplemente decidí que le tiempo para las discusiones honestas sobre los oprimidos se había acabado, y me alisté.
Al digerir este post, por favor recuerda que el compromiso de Estados Unidos para derrocar a Saddam Hussein y sus hijos existía antes de la administración actual y existiría en las vidas de nuestros futuros hijos si no hubiéramos actuado. Por favor recuerda que los problemas que asolan Irak hoy comenzaron hace siglos y estaban hasta ahora retenidos por la más cruel de las cárceles. No olvides que los seres humanos tienen una responsabilidad hacia los otros y que los norteamericanos siempre tendrán una responsabilidad hacia los oprimidos. No desprecies las razones obvias para oponerse a la guerra pero no rebajes tampoco los aspectos morales. Ayudar a una población antes oprimida a convertir su destrozada sociedad en otra plural y democrática es peligroso y difícil, especialmente cuando estás siendo atacado y saboteado literalmente desde todas las direcciones. Así que si tienes algo que decirme después de leer esto, que al menos incluya “buena suerte”.
Desgraciadamente, Mark no tuvo suerte, y murió en un ataque en Mosul junto a otros tres soldados. Muchos pensarán que es una muerte inútil más que añadir a la cuenta del imperialismo americano. Y sin embargo, los jóvenes como él o Jeffrey Starr, que están entregando la vida ahora en Irak para conseguir que otros seres humanos puedan vivir con libertad y dignidad, y que son plenamente conscientes del riesgo que corren (leed la carta que Jeffrey escribió a su novia), han tenido una vida más llena de sentido que la inmensa mayoría de sus contemporáneos. “Todo el mundo muere pero pocos consiguen hacerlo por algo tan importante como la libertad”, decía Jeffrey en la carta a su novia.
Hubo un tiempo en el que los soldados de países libres morían por defender la democracia y la libertad, y eran considerados héroes. Cincuenta años después, no creo que hayamos ganado en sabiduría ni que hayamos mejorado nuestros criterios morales y éticos.
7 comentariosPinochet Castro Arafat
Hace tiempo escribí un obituario anticipado de Pinochet. Pretendía ser una sátira por cómo estaban tratando los medios de comunicación la muerte de Arafat, aunque hubo quien (como muestra el comentario del lector chileno) pensó que iba en serio.
Por supuesto, lo que yo pienso de Pinochet es lo que he escrito en mi post anterior, así que no abundaré en ello. Sí sería interesante anotar los defensores de la democracia y los derechos humanos que se aprestan a asestar lanzadas al Pinochet muerto, recordar qué dijeron de Arafat y estar pendientes de lo que dirán de Castro.
En fin. Releed si queréis lo que escribí acerca de la enfermedad de Castro.
[ACTUALIZACIÓN]
Mirad esta página: el Dictador del Mes. Con información sobre los dictadores en todo el mundo desde el año 1.900. Hay algunas cosas discutibles (usa entre otras fuentes la Wikipedia), pero es curioso.
11 comentariosUn tirano menos
Murió, como estaba previsto, Pinochet. Murió demasiado tarde, como todos los tiranos. Como todos los tiranos, Pinochet lo será ya para siempre. No podría el océano entero lavar la sangre de sus manos.
Otros hablan de su política económica, de que renunció al poder, de que la alternativa era peor. Que otros distingan matices en el negro. Que otros categoricen la infamia.
Murió un tirano. Toda la sangre que ha vertido está gritando contra él ante el Eterno.
9 comentariosNorman Borlaug
No sé si muchos de mis lectores saben quién es Norman Borlaug. Premio Nobel de la Paz en 1970, es probablemente la persona que más vidas humanas ha salvado en toda la historia de la humanidad. Con toda probabilidad, es responsable de haber salvado la vida de más de mil millones de seres humanos.
Borlaug se crió en una granja de Iowa, y al final de la Segunda Guerra Mundial marchó a México, donde trabajó en la selección y mejora de variantes de trigo. Borlaug consiguió variantes de alto rendimiento y resistentes a las enfermedades. Como resultado, México se convirtió en exportador de trigo en 1963, y sus variantes se introdujeron en Pakistán e India, y después en otros países de Asia y África. Sus métodos fueron utilizados para mejorar otros cereales, creándose así lo que se ha llamado la “Revolución Verde“, que ha evitado que centenares de millones de personas en todo el mundo hayan muerto de hambre.
Borlaug es profesor en la universidad A&M de Texas. Ahora está luchando contra un cáncer, y hay un movimiento para concederle la medalla de oro del Congreso, el mayor reconocimiento civil en Estados Unidos.
Cito una frase de Borlaug:
“algunos de los ecologistas de las naciones occidentales son la sal de la tierra, pero muchos son elitistas. Nunca han experimentado la sensación física del hambre. Actúan desde cómodas oficinas en Washington o Bruselas. Si vivieran sólo un mes entre la miseria de los países en desarrollo, como lo he hecho yo durante cincuenta años, gritarían pidiendo tractores y fertilizantes y canales de irrigación y se indignarían con los elitistas que desde sus casas intentaran negarles estas cosas.”
En los años sesenta los ecologistas liderados por Paul Ehrlich profetizaban la muerte de millones de personas por inanición. Su respuesta era reducir la natalidad:
“Debemos tener control de natalidad en casa, esperemos que mediante un sistema de incentivos y castigos, pero también por obligación si los métodos voluntarios fallan”.
Después jugueteó con la idea de poner esterilizantes en el suministro de agua y racionar el antídoto para producir la población óptima. Descartó la idea, observando que todavía no era técnicamente posible.
Hoy, muchos ecologistas son absolutamente ignorantes de todo lo concerniente a la Biología en general y a la Ecología en particular, pero defienden creencias en virtud de las cuales todos los demás tenemos que cambiar nuestro modo de vida o seremos culpables de catástrofes indescriptibles. Mientras, científicos desconocidos para el gran público como Borlaug investigan, descubren cómo funcionan las cosas y desarrollan tecnologías que salvan cada día la vida de millones de personas en todo el mundo.
7 comentariosSiempre con las victimas
Pues estaba pensando escribir un post, como siempre, para pedir a mis lectores que dediquen la tarde del sábado a lo mejor que pueden hacer, que es estar con las personas que más han dado por nuestra libertad. Un post en el que recordaría las ruindades de los socialistas inicuos que insultan a las víctimas, la traición de un gobierno sin principios, la bajeza de unos progresistas que creen que los etarras son sus prójimos y los que se oponen a la traición unos fascistas desalmados.
Pero resulta que Agapito maestre ha escrito un artículo en el que explica, mucho mejor de lo que lo hubiera hecho yo, porqué hay que estar el sábado a las 5 en la calle Velázquez.
Háganle caso.
6 comentariosJesse Jackson descubre el capitalismo
Jesse Jackson ha descubierto que la mejor vía para que las minorías salgan de la pobreza es… el capitalismo. No las subvenciones, ni los subsidios, ni las rentas vitalicias asignadas por el Estado. No, la solución es la de siempre: trabajar.
Así que, animado por el ejemplo del Nobel Muhammad Yunus, va a crear en Enero el Small Business Institute. Cito de la entrevista en BusinessWeek:
Espero construir sobre el legado histórico de las peluquerías, las ferreterías, las tintorerías, las gasolineras, los taxis. Todas estas son pequeñas empresas. Cuando sumas toda la gente empleada en un ghetto cualquiera en las iglesias, los restaurantes y los bares, todos juntos son más trabajos que cualquier gran empresa en una ciudad.
Pero no pueden crecer. No tienen acceso a capital o a tecnología. Algunos de estos restaurantes podrían convertirse en cadenas si tuvieran el conocimiento y el capital. El Instituto proporcionará formación y buscará fuentes de financiación. Muchos pequeños negocios no tienen conocimientos de contabilidad, o tienen perfiles de crédito bajos. A menudo usan sus tarjetas de crédito para financiarse. Es la economía de la desesperación.
¿Y este es el líder radical de izquierdas? Casi dan ganas de perdonarle su simpatía por Castro. Aquí ni el PP tiene este discurso. Cualquier iniciativa que se les ocurre a los políticos locales tiene que ver con la subvención: quitar dinero a unos para darlo a otros.
Y sin embargo habría mucho por hacer, por ejemplo, con la inmigración. El Ayuntamiento de Madrid publicó un estudio sobre el impacto de la inmigración en la economía de la ciudad [PDF, 3,5 MB] y hay datos sorprendentes. Por ejemplo, había en 2005 más de 14.000 autónomos extracomunitarios (ahora superarán seguramente los 15.000). Esos miles de emprendedores han llegado con una extraordinaria motivación para prosperar, y están suponiendo ya una reactivación de zonas de la ciudad que estaban agonizando. La cuestión es si seguiremos el modelo de facilitar financiación o, como siempre, optaremos por la subvención.
¿Qué hacemos con ellos? De momento, ignorarlos.
2 comentariosPeticion de ayuda del Foro de Ermua
Me ha llegado esta petición del Foro de Ermua:
Estimado/a amigo/a:
Desde el Foro Ermua nos tomamos la confianza de dirigirnos a todos los que se interesan o apoyan nuestra actividad y nuestra lucha por la libertad, para transmitirles que, desde hace meses, pasamos por una situación económica de notable endeudamiento por la reducción significativa de las subvenciones y por el número y características de las actividades que hemos realizado. Las actividades más costosas han sido las concentraciones en lugares públicos (Madrid, Pamplona y Bilbao) y el encarte del “Manifiesto por la unidad de España: por la igualdad y la solidaridad de todos los españoles” en varios diarios, con un total de 1.089.800 ejemplares.
Adjuntamos los datos de una c/c en la que, si lo desea, puede realizar –de forma anónima- una aportación a nuestra tesorería, para poder continuar con normalidad nuestra actividad.
Con nuestro sincero agradecimiento, reciba un cordial saludo
Junta Directiva
Foro Ermua
Los datos de la cuenta son estos:
Titular: Foro Ermua (Banco Popular, en Madrid)
Entidad: 0075
Sucursal: 0353
D.C.: 48
Nº cuenta: 0600389228
Ya sabéis, si tenéis algún eurillo por ahí al que queráis darle buen uso, podéis contribuir a que el Foro de Ermua siga denunciando, desde el País Vasco, la situación de falta de libertad que sufren los que simplemente defienden la ley y la convivencia entre todos los ciudadanos.
5 comentariosEl problema de la inmigración africana
Quedó pendiente de mi post sobre la pobreza en África tratar sobre el problema de la inmigración, así que allá vamos.
Lo primero es constatar que el problema tiene dos caras: por un lado está el punto de vista de los países exportadores de mano de obra, y por otro el nuestro como “acogedores” de estas personas. Evidentemente, lo que sea bueno para unos no tiene por qué serlo para otros.
Para los países que exportan jóvenes, la emigración es un problema. Aunque tenga beneficios económicos a corto plazo, por la entrada de las divisas que envían los emigrados, el hecho es que los que se van son los que tienen más capacidad de iniciativa. Alguien que es capaz de jugarse la vida y de arriesgar todo para alcanzar una vida mejor sería mucho más útil creando empresas en su país de origen. Pero, por lo que explicamos el otro día, mientras en el país no se den las condiciones para prosperar los mejores jóvenes continuarán marchándose.
Para nosotros, la inmigración es un bien a corto plazo, pero también puede ser un problema a futuro. De entrada, tenemos mano de obra más o menos formada, que han criado otros a su coste, y que está directamente disponible para trabajar. Todo lo cual está muy bien en un contexto como el actual, de casi pleno empleo. Pero el problema será cuando aparezcan problemas de paro, y tengamos miles de personas con escasa capacidad de competir en el mercado de trabajo y además con problemas de integración.
Y habrá problemas de integración. Con los inmigrantes hispanoamericanos tenemos la ventaja del idioma y unas ciertas bases culturales comunes, entre ellas la religión, que como modeladora de patrones de comportamiento y criterios morales no es poca cosa. Pero con los inmigrantes africanos habrá necesariamente problemas, porque sus patrones culturales y éticos son muy diferentes a los nuestros. Algo de esto está pasando ya en los países europeos con más porcentaje de inmigrantes.
Conclusión: para todos, es mejor evitar en lo posible la inmigración desde África. Y esto significa no dar esperanzas de legalización a los que vienen sin papeles (porque el “efecto llamada” existe) y devolver a los países de origen, o a otros con los que haya establecido acuerdos, a los inmigrantes que sean interceptados.
El consenso, sin embargo, parece ser que lo mejor que podemos hacer con los inmigrantes es acoger a tantos como vengan, y aún facilitarles el viaje desde Canarias a la península.
Es posible que yo esté equivocado, y que tengan razón los que legalizan inmigrantes a tutiplén y les traen en avión a Madrid. Lo malo es que no hay forma de experimentar con esto en un laboratorio, y los resultados de las políticas de inmigración de este gobierno (y del anterior, que no eran muy diferentes) los sufrirán (o disfrutarán) los que anden por aquí dentro de quince o veinte años.
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