Diarios de las Estrellas

Política, ciencia, tecnología, la vida, el universo y todo lo demás.

Cuando el Estado te impide compartir el coche para ahorrar gasolina

Con el petróleo por las nubes se hace cada vez más atractivo compartir el coche para ir de casa al trabajo. Sobre todo si, como pasa habitualmente en norteamérica, vives lejos del “downtown” y tienes un horario fijo. Detectando una necesidad en el mercado, unos emprendedores crearon en Canadá la web PickupPal.com, en la que facilitan el encuentro entre los que quieren compartir coche.

Ya que los gobiernos se dedican a martirizarnos porque usamos demasiada energía y somos unos inconscientes que nos estamos cargando el planeta, cualquiera pensaría que una iniciativa así tendrá todas las bendiciones del Estado: compartiendo coche reducimos las emisiones de CO2 y evitamos que se destruya la capa de ozono y disminuye nuestra huella ecológica y somos más verdes y…

Pues no. Resulta que una compañía de autobuses, viendo amenazado su negocio, ha demandado a la emrpesa por incumplir la normativa sobre “carpooling“, que es como llaman allí a eso de compartir el coche. Resulta que el Estado, siempre pendiente de regular hasta el último detalle de nuestras vidas, tiene también leyes sobre el carpooling en Canadá, y muy estrictas.

La gente que comparte el coche solo puede ir de casa al trabajo (y vuelta), debe ir siempre con el mismo conductor, y solo puede pagar por semanas, entre otras restricciones. Se supone que todo esto es para evitar que surjan “taxis ilegales”, que no cumplan la normativa de seguridad, que no estén asegurados, etc.

El caso es que otra vez, enfangado en sus propias restricciones, el gobierno gasta el dinero de los ciudadanos en una cosa y la contraria: en promocionar el ahorro en combustible y en combatir el carpooling. Y por supuesto, los que tienen las de ganaar son los que son capaces de organizarse y provocar conflictos para que el Estado se avenga a sus intereses: las compañías de autobuses o de taxis, los sindicatos de las mismas…

Comments are off for this post

Más ideas para gastar menos energía

Sebastián es un timorato. ¿Qué es eso de promover solo la abolición de la corbata veraniega? Debería tomar ejemplo de la empresa de Dilbert, donde han decidido permitir los pantalones cortos para ahorrar en aire acondicionado:

- La empresa usará menos aire acondicionado para ahorrar gastos.
- Para compensar, relajaremos el código de vestimenta. Los pantalones cortos estarán permitidos.
- No voy a actualizar mi vestuario de pantalones cortos hasta que sepa que esto va a durar.

2 comentarios