Alcaraz
Uno de los deportes favoritos de algunos bloggers liberales (de Red Liberal y fuera de ella) es el tiro al facha. Por “facha” entienden, naturalmente, a Federico Jiménez Losantos y César Vidal, a los bloggers de Red Liberal que sostienen posturas próximas a un liberalismo moderado y conservador y a los conspiranoicos que quieren saber lo que pasó el 11-M.
Hasta ahí, me parece perfecto. Yo tengo mi opinión, por ejemplo, sobre si es posible ser “liberal y de izquierdas”. Y lanzar puyas a alguien para crear polémicas y ganar así audiencia es una estrategia legítima. Lo hizo Jiménez Losantos, lo hace ahora Luis del Olmo, lo hacen algunos bloggers. Como espectáculo atrae a mucha gente y es mucho más elegante que las crueles luchas de gladiadores. Si además sabes hacerlo con ironía, como FJL, pues hasta resulta divertido. Esta mañana decía, por ejemplo: “Hoy José María García, ayer Luis del Olmo… a este paso mañana vamos a poner declaraciones de Bobby Deglané”. No es un insulto, pero tiene que escocerles a estos que fueron grandes locutores en el siglo pasado.
Desgraciadamente muchos no están dotados para la ironía, y simplemente dan la impresión de escribir mientras sufren en silencio las hemorroides. Normalmente no tiene mayor importancia, porque cada cual acaba teniendo la audiencia que busca. Jamás criticaré a la telebasura ni a las revistas del corazón. Si tienen un público, me parece perfecto que ganen dinero con él. Yo me limito a ver CSI y poca cosa más.
Ahora bien, creo que no todo vale, seas periodista en televisión o escribas en un blog pequeñito que leen cuatro amigos. Me repugna, por ejemplo, quien se burla cruelmente de alguien con una deficiencia psíquica. Es inmoral que, como oí el domingo en Esto es vida, en un programa de televisión se hurgue en el bolso de una famosa y se muestren antidepresivos o se lea un prospecto de un medicamento con indicaciones que pueden resultar humillantes.
Y es asqueroso que se insulte gratuitamente a una víctima del terrorismo calificándolo de payaso, personaje pintoresco o ridículo. Calificativos todos que son gratuitos y, en todo caso, subjetivos. Si a Carlos López Alcaraz le parece todas esas cosas, el problema lo tiene Carlos López.
¿Podría encontrar la AVT algún portavoz con mayor facilidad de palabra y mayor cultura? Sin duda. Se me ocurren, así a bote pronto, Irene Villa y Teresa Jiménez-Becerril. Y podría ser un debate interesante si a la AVT le vendría mejor tener como portavoz a una de estas señoras o a un hombre sencillo que se expresa sin florituras y que no tiene la voz de Plácido Domingo ni la prosodia de Castelar. Yo os confieso que me emocioné cuando, en el discurso en la plaza de la República Dominicana se le quebraba la voz al hablar de sus sobrinas. Lo que le falta en oratoria, le sobra en dignidad, y sentido común.
Ha sido elegido presidente de la AVT, además, en circunstancias difíciles, lo que para mí ya es suficiente legitimidad. La gran mayoría de las víctimas del terrorismo ha decidido que Alcaraz vuelva a ser su representante. Se pueden criticar sus declaraciones o sus actuaciones sin ser un canalla, como se puede criticar una decisión judicial sin ser un fascista (sólo faltaría). Pero, como representante elegido por las víctimas, se le debe un respeto hacia su persona.
Carlos López, por desgracia, no plantea el asunto desde el respeto ni desde el interés por las víctimas del terrorismo asociadas a la AVT. Carlos López arremete vilmente contra un hombre al que le han matado a un hermano que apenas dejó de ser niño y a dos sobrinas pequeñas, y que está siendo machacado sistemáticamente por el Gobierno y sus medios afines. Insultos gratuitos, descalificaciones, juicios de intención (pretende cargarse al Partido Popular) y la inevitable acusación de “¡fascista!” tan querida por los pobres de espíritu en nuestro país.
Veamos la parte positiva: en Red Liberal cabemos gente que escribimos cosas tan distintas como Carlos López y yo. Yo en general estoy contento de estar no sólo sindicado, sino alojado en Red Liberal gracias a la generosidad de Daniel.
A pesar de ese tufillo a vómito de bilis que a veces se respira por aquí.
29 comentariosDeberes para hoy
Deberes obligatorios para hoy:
1. Leer la carta que una feligresa vasca ha dirigido desde Batiburrillo a Blázquez y Echenagusia:
A veces, pienso que si Jesús bajase del Cielo y se diese un paseo por las iglesias mal llamadas vascas, volvería a echar de su Templo a los que predican política y se niegan a celebrar Misas in memorian por los asesinados por ETA. Como lo hiciera con los mercaderes del Templo antes de Su martirio.
2. Leer la carta que Rosa María Alcaraz, madre de dos niñas asesinadas por ETA y hermana de José Alcaraz, dirige a Antonio Gala en Libertad Digital:
Dice el señor Gala sobre mi hermano: “No sé que pinta, ni en nombre de qué pinta lo que pinta”. Se lo diré yo. Desde siempre, su lista empieza por Ángel, Miriam y Esther, que son nuestros familiares. Y desde que asumió la presidencia de la AVT, ha ampliado sus esfuerzos, de manera pública, a todos aquellos que han sido asesinados, mutilados, y extorsionados. Con esta labor, mi hermano y todos los que estamos entregando nuestra vida a esta causa, jamás hemos reclamado venganza. Muy al contrario, trabajamos por lograr transformar la sangre derramada por las víctimas en un digno y justo cuadro que salvaguarde la memoria de las víctimas.
3. Escribir a tu párroco e informarle de que hasta que el presidente de la Conferencia Episcopal Española rectifique y pida perdón públicamente a las Víctimas del Terrorismo, no vas a volver a marcar en la Declaración de la Renta la casilla para destinar parte del dinero recaudado a la Iglesia Católica.
4. Escribir al director de El Mundo e informarle de que no vas a volver a comprar su periódico hasta que el señor Antonio Gala, que es la segunda vez que insulta a las víctimas del terrorismo después de una manifestación, deje de escribir en él.
Por si no tenéis tiempo o ganas para redactar, estas son mis cartas:
Querido Padre XXX:
He visto con sorpresa y escándalo cómo el presidente de la Conferencia Episcopal Española ha convocado en Bilbao un acto en defensa del diálogo con ETA, coincidiendo con el que habían convocado en Madrid diversas asociaciones de víctimas del terrorismo. No soy capaz de entender este acto, que en mi modesta opinión choca frontalmente no solo con la postura de la propia Conferencia Episcopal en los últimos años, sino también, y es mucho más grave, con la exigencia de caridad hacia los más débiles (las víctimas del terrorismo) que debería marcar cualquier acción de los católicos.
Desgraciadamente, como bien sabes, muchos sacerdotes en el País Vasco han interpretado el mensaje de Jesús en unas claves retorcidamente ideológicas. Así, donde debían predicar el catolicismo han predicado el nacionalismo. Donde debían haber puesto caridad hacia las víctimas de la violencia, no han tenido más que desprecio hacia los débiles y justificación para el pecado. Cuando debían denunciar con valor profético la opresión de los totalitarios, han preferido situarse en una equidistancia farisaica entre asesinos y asesinados.
Ahora, cuando más necesitamos que una autoridad moral como el Presidente de la Conferencia Episcopal Española denuncie el asalto a la dignidad humana que supone reconocer el asesinato como instrumento de acción política, veo con pesar que nuestro pastor predica el entendimiento con los lobos. Jesucristo pidió a sus pastores que protegieran a sus rebaños de los lobos, no que animaran a las ovejas a reconciliarse con los lobos cada vez que una era devorada.
El Presidente de la Conferencia Episcopal, con el acto del sábado, se ha apartado voluntariamente de ese papel de pastor protector de sus ovejas. No soy quien para juzgarle. Pero sí debo decirte que, en conciencia, no puedo colaborar con él. Por este motivo, y hasta que monseñor Blázquez no rectifique y pida perdón públicamente a las víctimas del terrorismo, no volveré a entregarle mi dinero para que lo administre como responsable de la Iglesia en España. En concreto, no volveré a especificar en la declaración de la renta que deseo que parte del dinero recaudado se destine al sostenimiento de la Iglesia Católica.
Atentamente,
Y para el director de El Mundo:
Estimado Señor Director:
Es la segunda vez que su columnista Antonio Gala, tras una manifestación contra la política antiterrorista del gobierno, se dedica a insultar a las víctimas. Entiendo que su periódico es un medio plural, donde caben todas las opiniones. Pero el insulto al presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo no es una opinión, sino un acto ruin y miserable.
Es usted libre de elegir a sus colaboradores. Pero quiero que sepa que, mientras el señor Antonio Gala siga escribiendo en su periódico, yo no volveré a comprarlo.
Atentamente,
En las cartas al Director de El Mundo, si queréis que sean publicadas, debéis poner el nombre y apellidos y el DNI.
Comments are off for this postEstar con las víctimas
Hace cinco años, sólo los batasunos más recalcitrantes eran capaces de insultar a las víctimas del terrorismo. Después de la campaña del PSOE, cada vez es más habitual encontrar imbéciles que se dedican a insultar a Alcaraz o a Irene Villa. Imbéciles que son idénticos a los alemanes que en los años treinta descubrían que sus vecinos judíos tenían el aliento avinagrado y una predisposición al permanente vómito, y que aprobaron después su deportación a los campos de la muerte.
Imbéciles manipulados, imprescindibles para sembrar el odio que hiciera posible el exterminio de unas personas a las que se había despojado de toda categoría humana. Como los que ahora niegan a los “fachas” de la AVT el derecho a manifestarse. Unos acusándoles de no querer el fin de ETA porque se les cae el chiringuito, y otros explicando que las víctimas no son un actor político válido porque tienen “demasiada implicación emocional”.
Vivimos tiempos peligrosos. Cuando el Fiscal General del Estado defiende que los jueces deben plegarse a lo que quiera la mayoría, elije la ley de Lynch. Conde Pumpido no es un ignorante, y sabe perfectamente que el fascismo consiste en colocar la “voluntad del pueblo” por encima de las leyes. Eso hizo Hitler: escuchar al pueblo alemán que clamaba venganza contra los judíos. Conde Pumpido quiere que los jueces escuchen al pueblo que exige el ostracismo de las víctimas y el diálogo con los asesinos. Obviando la ley.
Hoy no sólo los antisistema, sino el propio partido en el gobierno proclama que las instituciones no sirven. Como Batasuna, el PSOE defiende la necesidad de una “mesa de partidos”, una nueva Platajunta. En democracia hay una mesa de partidos permanente en la que se pueden discutir todos los asuntos políticos, y se llama Parlamento. Admitir la necesidad de una mesa de partidos para el diálogo político es negar de facto la legitimidad del Parlamento. Es volver a los tiempos predemocráticos, cuando la legitimidad la daba la capacidad de movilización en la calle, o el ejercicio de la violencia. Patxi López y Zapatero admiten que las armas valen más que los votos cuando se muestran dispuestos a negociar con Batasuna y deslegitiman al PP. Admiten, con los antisistema, que nuestra democracia es una farsa.
Por todo esto es muy importante estar hoy con las víctimas. Ellos, que ya han dado por nosotros y por nuestra libertad más de lo que se puede pedir a nadie, asumen ahora además la carga de resistir en primera línea al totalitarismo. Si permitimos que los humillen, que los imbéciles manipulados les insulten, habremos dado el primer paso hacia la destrucción de la democracia.
5 comentariosBasket Case
Basket Case es una tpelícula de terror de serie B en la que un individuo andaba por ahí con una cesta en la que llevaba a su hermano monstruoso, que salía de vez en cuando para devorar a algún inocente. Pues resulta que el ministro de Justicia también tiene un hermano monstruoso. Hasta ahora lo tenía oculto en alguna isla, pero ha salido de su escondrijo para mostrar sus miserias.
Pero hay una diferencia: Socorroclo da mas miedo y más asco que Belial, el hermano deforme de Basket Case.
Comments are off for this postEl fascismo que viene
Lo peor del Estatuto aprobado ayer no es que vaya en contra de la Constitución. Es que va en contra del consenso.
Desde el inicio de la transición, todas las medidas políticas importantes, las que tienen efectos a largo plazo, se han tomado buscando el consenso de la oposición. Hasta que llegó Zapatero, y decidió que su misión era imponer las medidas que decida el PSOE sin siquiera hablar con Rajoy.
Los medios afines al gobierno afirman que toda la culpa es del montaraz Rajoy, que se deja aconsejar por los ultraderechistas Acebes y Zaplana. Supongamos que es cierto. ¿Y qué? Zapatero llegó a acuerdos con Ánsar el facha, que aventaja en fascismo y maldad en varios órdenes de magnitud a Rajoy. González pactó nada menos que con Fraga, el dinosaurio franquista responsable de la matanza de Montejurra. Y con Suárez, el tahúr del Mississippi. Es responsabilidad del Gobierno mantener el consenso con la oposición, por muy odiosa que ésta sea. ¿O nos van a decir ahora que Aznar y Fraga eran más dialogantes y talantudos que Rajoy?
El problema no es Rajoy, sino Zapatero. Es Zapatero el que ha decidido que la transición fue un error, y que en lugar de la reforma se debió optar por la ruptura. Y aquí está él para solucionarlo.
Igual que las Cortes franquistas se hicieron el ‘harakiri’ para dejar paso a la democracia sin solución de continuidad, ayer el Parlamento dio el primer paso para abandonar el régimen en el que hemos vivido los últimos 30 años: un estado de las autonomías en el que dos partidos moderados, uno de derecha y otro de izquierda se alternan en el poder.
¿Qué vendrá ahora? Si Zapatero tiene éxito, un Estado vagamente confederal en el que convivirán cuatro o cinco naciones con varias regiones autónomas, gobernado por un partido socialista (no socialdemócrata) que se perpetúa en el poder apoyado por los nacionalistas.
Pero lo más probable es que veamos el resurgir del fascismo. Aunque se empeñen en el PSOE en asociar al PP con la extrema derecha, saben que en el PP no hay bandas de jóvenes que recorran las calles por la noche armados con bates de béisbol y cadenas, y tampoco grupos armados que asalten despachos de abogados laboralistas. Pero los habrá, si un cierto número de gente se siente traicionada.
Muchas de las víctimas de ETA han sido o son miembros de organizaciones armadas. Por si no queda claro: muchos afectados por los crímenes de ETA tienen un arma en casa y saben usarla. El otro día se le echaron encima a Alcaraz por decir una obviedad: hay gente que puede tomarse la justicia por su mano. Si se establece el principio de que matar y después dejar de hacerlo faculta para una negociación con el Estado por encima de la ley ¿quién impedirá que haya extremistas de signo contrario a ETA que decidan equilibrar la balanza?
El Estatuto agrava este problema, porque si se desprecia el consenso, si se rompen las reglas del juego democrático, cada uno pondrá los límites donde le resulte más conveniente. Si vivimos en un régimen en el que es aceptable incendiar sedes de un partido político, manifestarse frente a sus sedes gritando ¡Asesinos! a sus dirigentes o encadenarse frente a un medio de comunicación para exigir su cierre, antes o después aparecerán grupos que consideren legítimo incendiar las sedes de otro partido, o agredir a los nacionalistas, o poner bombas a artistas comprometidos con la izquierda.
Unid a esto los problemas que van a causar unos inmigrantes musulmanes y africanos imposibles de integrar. Y llegaréis a la conclusión de que otra vez, como ocurrió el siglo pasado, la misma mayoría silenciosa que ahora permanece ajena a los debates entre nacionalistas, socialistas y populares sobre el modelo de nación recibirá con los brazos abiertos a un caudillo que traiga la paz y el orden.
Aunque sea a costa de su libertad.
6 comentariosVíctimas del Terrorismo
Muchas víctimas del terrorismo etarra se manifestaron el sábado en Madrid.
Estaban las víctimas como Irene Villa, a la que ETA le arrebató las piernas, y otros a los que arrancó un brazo, o sólo un dedo.
Además estaban las víctimas como Mikel Buesa, a las que la bestia les ha quitado a un ser querido: un hijo, un padre, un hermano, un amigo.
Estaban las víctimas como Gregorio Ordóñez, a las que los pistoleros les han robado la vida, estaban en la memoria y en el corazón de muchos de los que allí andábamos.
Y también estaban las víctimas como Gotzone Mora, a las que ETA les roba la libertad. Y estos también son víctimas cada día, cada minuto de su vida.
Pero no estaban las otras víctimas.
No estaba Peces Barba, experto sexador de asociaciones, disquisidor entre buenos y malos, perfecto conocedor de su papel como miembro del Gobierno. No estaba Pilar Manjón, émula de Linneo en la clasificación de víctimas y dolores.
No estaban los que son capaces de ver en Felipe Alcaraz a una marioneta “mediática” del PP, en lugar de ver al hombre bueno y sencillo que no sabe hablar en público, y que hubiera pasado el sábado haciendo una barbacoa con su hermano y sus sobrinas asesinadas, si no hubiera sido por los salvajes de ETA.
No estaban los columnistas del País ni los comentaristas de la SER, siempre prestos a la denuncia del peligro fascista y de la manipulación derechista, pero siempre dispuestos también a no condenar más que de manera genérica y sólo cuando se hace imprescindible cualquier barbaridad que hagan los batasunos.
No estaban los socialistas, siempre comprometidos y solidarios con los que están lejos, siempre dispuestos a analizar y comprender las razones de los terroristas, siempre dispuestos al diálogo con el comunista equivocado.
No estaban los nacionalistas, ni en su variante esquerrorrepublicana, los que distinguen entre causas y métodos, los que hablan del conflicto, los que negocian, y se congratulan de ello, la impunidad para su territorio mientras contemplan impasibles el crimen en la tierra del vecino.
Y todos estos también son víctimas de ETA, porque a ellos ETA les ha quitado algo que no ha conseguido quitar a ninguna de las otras víctimas: les ha robado la dignidad.
Y lo peor es que ni siquiera lo saben.
1 comentarioAcerca de la Manifestación
Uno, que ya tiene unos añitos, ha participado en unas cuantas manifestaciones. Al contrario que otros compañeros de Red Liberal, esta no era la primera ni la segunda.
¿Que había que hacer una cadena humana entre Zaragoza y la base militar? Allí estaba yo como un eslabón más. ¿Que había manifestación apoyando la revolución sandinista? Pues yo iba a gritar eso de “¡Así, así, ni un paso atrás, con las armas en la mano Nicaragua vencerá!. ¿Que venía Reagan a Madrid? Pues a recorrer el paraninfo de la Complutense demostrando nuestra más enérgica repulsa al imperialista yanki y a los traidores del PSOE.
Confieso que me he perdido alguna. Por ejemplo, las manifestaciones del 2003 a favor de que Saddam Hussein pudiera seguir masacrando kurdos y chiítas. En cambio, he participado en otras manifestaciones contra el terrorismo etarra.
Así que, ante la habitual guerra de cifras, puedo decir con cierta autoridad que lo del sábado fue un “mogollón”. Esta es una útil unidad de medida que sirve para decir: esto no es cosa de cuatro fachas y cinco imbéciles manipulables.
A pesar de los esfuerzos de Máximo el mismo sábado en El País, con una viñeta que mostraba una tumba con el rótulo “Victimas del Terrorismo” y la inscripción “dejadnos descansar en paz”, muchos acudimos a mostrar nuestro cariño y apoyo a las víctimas. Curiosamente, a pesar de lo que diga el tipo ese que no sabe dibujar, algunos sabemos que hay víctimas que están vivas, y que recorrieron Príncipe de Vergara sin sus brazos o sus piernas. Y hay otras víctimas que han perdido a sus padres, hijos o hermanos.
Sí, también es una víctima el que ha perdido a un hermano o a una sobrina de tres años, aunque la cada vez más odiosa Manjón lo niegue. Tal vez Manjón diría otra cosa si hubiera oído quebrarse la voz de Felipe Alcaraz en su discurso. O tal vez no, porque en ella la ideología y el odio son más fuertes que la solidaridad con los que sufren lo mismo que ella.
Y estas víctimas tienen derecho a expresarse. Y los no queremos ser equidistantes entre las víctimas y los verdugos, los que no creemos que haya un conflicto político sino una banda de asesinos que pretenden imponernos su visión del mundo, tenemos derecho a estar con las víctimas y decirles que nunca más van a estar solas.
Y creo que esto puede ser lo más importante de lo que pasó ayer. Z seguirá con su plan negociador, si ETA le deja. Pero al menos, ya ninguna mujer de guardia civil tendrá que sufrir, además de la muerte de su marido, el desprecio de la sociedad por la que dio la vida. Sabrá que una parte importante de esa sociedad estará cercana, compartirá su dolor y le mostrará su apoyo.
En cuanto a la actitud de los medios afines al gobierno, no consigo entenderla: a lo mejor algún imbécil puede creer que sólo había 200.000 personas, o “unos miles” como dijo Z. Pero ese esfuerzo por convencer de que allí sólo fueron los fachas del PP les va a salir rana.
Esto es, si el PP por sí mismo es capaz de convocar semejante manifestación, a poco despierto que sea Rajoy el resto de la legislatura puede ser una pesadilla para el PSOE.
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