El Director de Tecnología de Obama es una mala solución
Por mucho que gente como Enrique Dans reciba alborozada la noticia de que Obama “sabe” de tecnología y va a nombrar un CTO, y considere que eso es la leche y el colmo de lo moderno y demuestra que Obama será el presidente del futuro, no puedo estar de acuerdo.
Primero, porque no veo en qué se diferencia ese CTO con rango de ministro del Ministerio de Ciencia y Tecnología de Aznar, que tenía las mismas funciones. A ver si va a resultar ahora que Aznar era un adelantado a su época, y más moderno que el más moderno de los candidatos a presidente del país más moderno.
Pero además, el CTO es una respuesta equivocada a un problema mal diagnosticado. Es cierto, como dice Dans, que por lo general los gobiernos (los estadounidenses y los del resto del mundo) no tienen ni idea de tecnología y cualquier lobby organizado, sea de teleoperadoras o de artistas, es capaz de convertir en ley las iniciativas más inverosímiles.
Pero el problema no es que los lobbies consigan que unos políticos que son analfabetos digitales escriban leyes a su dictado. El problema es que esos políticos se metan a hacer leyes que no son necesarias y que solo contribuyen a generar ineficacias que aprovechan los más cercanos al poder.
No hace falta un CTO, ni un Ministro de Tecnología, ni un organismo X de Desarrollo de la Sociedad de la Información. Lo que hace falta es que los políticos aparten sus garras de Internet y las tecnologías de la información y que nos dejen apañarnos por nuestra cuenta, que en el ciberespacio nos va muy bien sin ellos.
Sin comentariosFalacias sobre el dialogo con ETA (II)
2. Con ETA no se puede acabar solo por la vía policial, hay que hacer algo más
No hay ningún dato que soporte esta afirmación. De hecho, hemos dedicado casi treinta años a intentar “algo más”. Treinta años en los que no se ilegalizaba Batasuna porque “representaba la opinión de miles de vascos”. Treinta años en los que se ha subvencionado a las organizaciones “culturales” o “sociales” que desviaban el dinero a ETA. Treinta años en los que los representantes políticos de los terroristas podían amenazar a sus víctimas desde los escaños. Treinta años de reconocimientos públicos a los asesinos y humillación a las víctimas. Treinta años de ertzainas que “llegan tarde” a los actos de terrorismo callejero. Treinta años de nacionalistas supuestamente moderados que no han perdido una ocasión de defender y justificar a los terroristas.
Y en esos treinta años el terror ha sido cada vez más fuerte y la opresión de los demócratas más ominosa.
Cuando el gobierno de Aznar decidió plantar cara, aumentar las penas, ilegalizar Batasuna, asfixiar sus fuentes de financiación y perseguir cualquier muestra de apoyo fue cuando más débil estuvo ETA. Si hubiéramos seguido por ese camino y no por el del diálogo y la comprensión, la situación sería muy diferente a la que es hoy. Basta ver indicadores como el número de actos de terrorismo callejero para saberlo. Pero este gobierno decidió que esa vía no era suficientemente rápida, e inició el proceso actual.
En cuanto al argumento en sí, hay precedentes de grupos terroristas que han sido derrotados por la vía policial: la banda Baader-Meinhoff o las Brigadas Rojas, por ejemplo. Algunos argumentan que estos grupos no tenían apoyo popular, como tiene ETA. Pero también hay precedentes de grupos terroristas con apoyo popular que han sido derrotados por la vía policial, como ocurrió en el Chile de Pinochet. Cierto que para ello Pinochet utilizó métodos absolutamente repugnantes, pero el hecho es que sí se puede derrotar al terrorismo sólo con represión. La cuestión es que si respetamos los derechos humanos seremos menos “eficaces”.
Se suele utilizar el ejemplo del IRA para demostrar que un proceso de negociación sí puede onducir a la paz. Sin embargo, hay diferencias sustanciales:
- Primero, en Irlanda había enfrentamientos entre dos grupos, con muertes y asesinatos por ambos lados. Un terrorista estará más dispuesto a negociar cuando su vida y la de los suyos corren peligro que cuando son solo los enemigos los que viven amenazados.
- Segundo, los terroristas del IRA son católicos, y los etarras marxistas. Un marxista es un totalitario por definición, y se plantea su lucha en términos de derrota o victoria, nunca de perdón o paz. La paz para un marxista, como para un islamista, no es la ausencia de violencia (ya que para él permanece la violencia del estado capitalista opresor) sino la imposición de su modelo de sociedad.
Por tanto, es simplemente absurdo pretender aplicar el mismo modelo al IRA y a ETA.
Al final, tan malo es pretender acortar el tiempo y saltarnos la ley con una represión brutal a lo Pinochet como utilizar la vía contraria del diálogo y el apaciguamiento. Lo primero, por inhumano, y lo segundo por ineficaz.
Puedes leer la falacia anterior aquí:
1. Aznar también negoció, así que Zapatero tiene derecho a intentarlo
3 comentariosFalacias sobre el dialogo con ETA (I)
Comienzo hoy una serie de diez artículos que tratan de responder a los argumentos que los partidarios del gobierno utilizan habitualmente. Cada día una falacia, y así se podrán leer con agilidad, que para eso esto es un blog y no el Times.
1. Aznar también negoció, así que Zapatero tiene derecho a intentarlo
De acuerdo. Aceptemos que lo de Suiza fue una negociación y no una simple reunión de toma de contacto, como sostiene Aznar. En cualquier caso, cuando terminó la tregua, se comprobó que tenía razón el “cenizo” Mayor Oreja que siempre sostuvo que la tregua era una trampa, y no los ilusos que creían en la voluntad negociadora de los asesinos. Hasta la propia ETA lo reconoció sin tapujos.
Los gobiernos anteriores del PP, del PSOE e incluso de UCD ya comprobaron que el procedimiento tregua-diálogo no funciona y sólo sirve para que los terroristas ganen tiempo para reforzar su infraestructura. Hasta diez treguas ha ofrecido ETA antes de la actual. Y diez veces ha vuelto a matar, cuando le ha convenido. Sabiendo esto, el gobierno no tiene derecho a intentarlo. No tiene derecho a cometer el mismo error. No tiene derecho a permitir a ETA afirmar de nuevo, con toda desfachatez, que la tregua de ahora también es una trampa, otro “instrumento dirigido contra los gobiernos francés y español”. No tiene derecho a mirar para otro lado cuando ETA roba armas, porque esas armas servirán para matar a alguien en el futuro.
En eso consiste el progreso. En aprender de los errores de los que nos han precedido, y no repetirlos. Sobre todo cuando esos errores se pagan con vidas humanas.
3 comentariosEmpieza a hablar Aznar
Termina Fraga y empieza a halbar Aznar. Apoteosis de aplausos y movimiento general.
Aznar: Os felicito porque supimos perder. Porque supimos ponernos de nuevo a trabajar. Porque cada vez somos más. Dicen que estamos solos, pero cada vez somos más.
Aznar: Han pasado sólo dos años y no sólo estmos listos para ganar las siguientes elecciones, sino que las vamos a ganar.
Aznar: No usar una mayoría circunstancial para saltarse las normas de la convivencia.
Esa es una de las claves de la situación, pero nadie ha sacado el cartel de “aplausos”. Aplauden un poco más tarde, cuando menciona que crearon cinco millones de puestos de trabajo.
Aznar: de lo que se trata no es de ir de simpático por el mundo sino de que te respeten.
Aznar: Nosotros sabemos que lso terroristas deben ser vencidos, porque sabemos que pueden ser vencidos. Mienten y nos insultan los que dicen que no queremos el fin del terrorismo. ¿Cómo no vamos a quererlo con tantas víctimas del PP?
Aznar: No ha sido el PP, ni ahora ni nunca, quien ha roto el Pacto contra el terrorismo. [...] Ni hemos tratado a las víctimas como un bando en pie de igualdad con el bando de los asesinos.
Aznar habla del PP como el partido que ha luchado contra el terrorismo, ha ilegalizado a Batasuna, ha conseguido el cumplimiento íntegro, se ha enfrentado a ellos en la calle. Han pagado mucho, algunos “hemos ” pagado con atentados, dice. Pero nunca bajaremos la cabeza ni doblaremos la rodilla.
Aznar: que nos digan porqué mendigan la tregua hasta el punto de que humillan a las víctimas y a todos nosotros.
Aznar: en 1996 cortamos todos los canales de comunicación con ETA. El único mensaje fue: vamos a por vosotros. En septiembre de 1998 pactaron la tregua, pero no con el gobierno, sino con los nacionalsitas. Eso fue Estella: un pacto entre nacionalistas y terroristas.
Aznar: El gobierno no negoció. No tapó sus manejos, no aceptó sus condiciones, no bajó la guardia. Desde el primer día dejé bien claro que no se iba a tocar el marco institucional ni el orden estatutario. Lo que hubo fue transparencia, y en el único encuentro con la banda terrorista en las dos legislaturas sólo se fue a una cosa: a comprobar si estaban dispuestos a reunirse. Como no lo estaban, volvieron a sus métodos de matar, extorsionar y robar.
Lo que vino después no fueron mesas ni humillaciones, sino combate contra el terror, sin salirnos ni un milímetro del estado de derecho. Cuantro años más tarde la banda estaba en su momento más débil, y España con las víctimas.
Aznar: no le oigo al gobierno de derrotar a los terroristas, sino de acabar con la violencia.
Aznar: si hay algo que nos caracteriza es el amor a la libertad.
Aznar: habla de pasión por la libertad. La misma que llevó a los berlineses a derribar el muro comunista de la vergüenza, a los iraquíes a votar, a los vascos a manifestarse contra el terrorismo.
Termina el discurso. Aplausos, himno a tope, la gente sale…
3 comentariosCifras y letras
La cabra siempre tira al monte, y los adláteres del PSOE al recuento de fachas en cualquier manifestación en la que no participen. Yo vi a uno de los supuestamente objetivos del manifestómetro hacer fotos a eso de las ocho de la tarde a la zona menos densa de la manifestación. Otro es el hijo de Forges, de conocido sesgo izquierdista. Así que estos no ofrecen más garantía de exactitud y rigurosidad que el gobierno o los organizadores de cualquier manifestación.
Ya dije que en mi opinión la unidad de medida para las manifestaciones debe ser el mogollón. Un mogollón había en la manifestación tras el asesinato de Tomás y Valiente, un mogollón en la manifestación tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco, un mogollón y medio en la del 12-M, un mogollón en la manifestación de víctimas del terrorismo en Junio, un mogollón este sábado.
Por debajo del mogollón está la cantidad de peña, que es la unidad con la que se miden manifestaciones como las que organizaba la derecha católica contra el aborto en los años 80, las manifas contras las bases americanas en al misma época y las manifestaciones actuales de Batasuna o ERC.
Cuatro gatos es la unidad para medir la inmensa mayoría de las manifestaciones, por ejemplo esas a las que yo era asiduo hace veinte años: en apoyo a la revolución nicaragüense, contra la visita de Reagan…
Si eres gobierno, puedes despreciar las manifestaciones de cuatro gatos, puedes utilizar si te viene bien las manifestaciones de cantidad de peña, pero es suicida ignorar las manifestaciones a las que asiste un mogollón. Aznar lo hizo con la guerra de Irak (aunque no todas tenían esta categoría, las había de cantidad de peña e incluso de cuatro gatos) y así le fue. No creo que perdiera muchos votos directamente, pero sí consiguió generar en ciertas personas un estado de irritación que fue astutamente aprovechado por Rubalcaba en esos fatídicos días de marzo.
Y no es que tengas que hacer lo que diga cualquiera que sea capaz de reunir a un mogollón debajo de una pancarta. Pero al menos tienes que tomarte la molestia de aparentar que les escuchas, de pretender que te importan algo sus reivindicaciones, de hacer como si respetaras a los líderes y aprovechar la oportunidad para explicar porqué tu política es la correcta.
Si haces como si no hubiera habido un mogollón de personas aguantando una lluvia helada, insultas a los asistentes, te burlas de sus líderes y sólo explicas tu política a los coleguitas, tendrás en las próximas elecciones un mogollón de personas que no sólo discreparán de tus propuestas, sino que estarán furiosamente dispuestas a hacer todo lo posible porque tu mujer no vuelva a decorar La Moncloa.
Comments are off for this postRajoy no sabe jugar al ajedrez
Los malos jugadores de ajedrez cometen dos errores: no pensar con profundidad y confundir los medios con los fines.
Los jugadores de ajedrez se enfrentan a la partida como a un árbol de posibilidades: cada movimiento cierra unas ramas y abre otras. Los grandes maestros lo son porque son capaces de tener en su mente un árbol con un gran nivel de profundidad: “si muevo el peón aquí, el avanzará con la torre hasta ahí, yo le comeré su caballo y evitaré una situación de peligro para mi rey”. El principiante, apenas es capaz de ver todas las posibilidades para el siguiente movimiento del contrario.
El otro gran error es rehuir la pérdida de piezas. El objetivo de la partida no es acabar con el mayor número de piezas, sino eliminar al rey contrario. Para ello, los jugadores experimentados no dudan en sacrificar piezas: para estorbar un ataque del contrario, para despejar una situación en la que una pieza propia (suele ser un peón) impide que otras alcancen sus objetivos, para distraer al contrario mientras preparas un jaque… El principiante rehúye el sacrificio, y prefiere mantener una situación en la que sus piezas están bloqueadas, y en la que nunca podrá ganar, antes que perder un solo peón.
Creo recordar que Santiago Navajas hizo referencia hace tiempo a Fresh, una de mis películas favoritas. En ella, un niño de un guetto negro, jugador de ajedrez, venga la muerte de la niña de la que estaba enamorado utilizando una estrategia ajedrecística.
Si Rajoy supiera jugar al ajedrez, sabría analizar las situaciones con profundidad, y tendría preparadas alternativas para cada situación posible. Sería capaz de sacrificar piezas que no contribuyen a ganar la partida, y piezas que le están estorbando.
Si Rajoy supiera jugar al ajedrez, yo no tendría la sensación de que lo único que ha hecho en los dos últimos años es ir por detrás del PSOE, enrocarse, hacer algunos movimientos que no son malos a corto plazo pero que apenas le acercan al jaque mate, conservar todas las piezas que le dejó Aznar y esperar el error del contrario que le permita un mate fulminante.
Es más difícil jugar con negras, pero cuando el contrincante comete tantos errores como Zapatero, es imperdonable que la partida siga tan igualada.
10 comentariosMuy mal, Rajoy
Hoy todo son parabienes para Rajoy entre los medios afines, incluidas las bitácoras, e incluso entre otros no tan afines. De acuerdo que su discurso de ayer fue brillante. Pero esto no le hace un buen líder de la oposición, sino un buen líder de grupo parlamentario.
No ya desde que perdió las elecciones, sino incluso desde que Aznar le nombró sucesor, Rajoy se ha limitado a dejarse llevar por los acontecimientos. A veces ha respondido con firmeza, otras ha sido más tibio, ha hecho algunos discursos brillantes, otros convincentes, otros correctos… pero no ha sido capaz de crear una estrategia que permita pensar que puede ganar las próximas elecciones.
Así a bote pronto se me ocurren varios errores de bulto:
- Las caras visibles del PP son muy pocas, y poco trabajadoras. Si el PSOE tuviera enfrente un gobierno tan desastroso como el de Zapatero, no dejarían pasar ni una. No lo hacían ni cuando Aznar gobernaba bien… ¿Cómo es posible que personajes como Trujillo o Calvo no tengan un defensa asignado de su marcaje, que destaque cada una de sus tonterías?
¿Por qué no hay cada día una rueda de prensa de alguien del PP explicando lo mal que lo está haciendo el Gobierno en cualquier tema? ¿Tan difícil es que una persona del PP se encargue, por ejemplo, de ver qué hay en el programa electoral del PSOE sobre Sociedad de la Información, cuánto han incumplido, cuánto nos diferenciamos de la media europea, y haga un informe y una rueda de prensa para explicarlo cada tres meses? Y así para cada Dirección General del gobierno.
- Deja que Zapatero marque los tiempos. De acuerdo que el que gobierna tiene ventaja, pero eso no significa que uno se tenga que limitar a responder siempre a iniciativas del Gobierno. Por ejemplo, por qué en lugar de participar en el debate del Estatuto en Cataluña no se dijo: “señores, esto es una paja mental de los políticos nacionalistas. Nosotros no vamos a perder el tiempo con esto, vamos a dedicarnos a hacer propuestas sobre asuntos que de verdad preocupen a los catalanes”. Y a continuación se dedica el PP catalán a presentar inicitivas parlamentarias concretas, de forma que se transmita a la ciudadanía la idea de un partido que se preocupa por los problemas reales, frente a otros que sólo se preocupan de sí mismos.
- No tiene un mensaje claro, fácil de entender y de transmitir e ilusionante. El discurso de ayer podría ser el embrión de uno, pero hace falta procesarlo y trasladarlo de manera eficaz a la sociedad.
- No es capaz de utilizar los medios de comunicación que tiene a su disposición. De acuerdo que el panorama mediático que dejó Aznar es lamentable, y en el pecado llevan la penitencia. Con los medios tradicionales habrá que hacer lo que se pueda, aprovechando los espacios que puedan ocupar y peleando contra la manipulación en los mediospúblicos. Pero con 700.000 militantes e Internet se puede hacer algo más que llorar por las esquinas, digo yo.
En resumen: si Rajoy espera que el PSOE le haga el favor de hundirse en sus propias contradicciones y errores y le deje libre el paso a la Moncloa, es posible que tenga éxito, pero también es muy probable que en 2008 siga la señora de Zapatero decidiendo el nuevo tapizado de los sillones de la Moncloa.
5 comentariosIdeavirus
Acabo de leer The Tipping Point, de Malcolm Gladwell, un librito muy interesante que trata de cómo se extienden por la sociedad fenómenos como las modas juveniles.
Entre los principios que actúan en la sociedad explica que hay tres tipos de personas que son necesarias para generar un cambio: connectors, que son personas con una red de conocidos muy extensa, mavens, que son los que primero identifican una tendencia o adquieren una información que es interesante, y salesmen, que son los capaces de vender una idea.
En Unleashing the Ideavirus, Seth Godin llama a estos agentes del cambio sneezers, y aunque centra su libro en torno al marketing, la idea subyacente es la misma: es muy difícil imponer una idea desde el poder, incluso gastando millones en publicidad. Necesitas que la gente “se contagie” voluntariamente, que crea en el mensajero.
Probablemente si los estrategas (por llamarlos de alguna manera) del PP hubieran entendido esto, habrían sabido combatir la ideavirus del “no a la guerra”. Es cierto que el “no a la guerra” tenía todos los elementos para triunfar: sneezers influyentes (sí, los bardem y compañía son influyentes para mucha gente), un mensaje fácil y pegajoso (era simple de entender y provocaba que los que adoptaban la idea se sintieran mejores personas), una estrategia de difusión del mensaje que obligaba a participar en la misma a los contagiados.
Pero también es cierto que si crece una idea tan letal para tus intereses como esa, no puedes hacer lo que hizo el PP: callar todo lo posible y limitarse a defender las ideas en un foro de élite (el Parlamento).
Ante el mismo problema, Blair mantenía debates a cualquier hora y con cualquier público, de manera que los partidarios de la intervención en Irak podían adoptar sus argumentos. Bush pudo contar con una opinión pública y una parte de la prensa capaz de identificar como solución válida la intervención militar, y de catalogar como lunáticos a los Moore y compañía.
El problema de la información sobre la guerra no era la desastrosa política de medios de comunicación de Aznar, como acostumbra a decir FJL, aunque también influyó. El problema es que la táctica del avestruz que adoptó el Gobierno de Aznar ya no sirve en el siglo XXI. La estrategia del PP funcionaba en los años 70, en los que los medios de comunicación P2P eran limitados, y el poderoso podía decidir qué era noticia. Pero no sirve en la era del email, de los blogs, de los móviles, de los SMS.
Microsoft lo ha entendido con el problema Linux. Cuando el movimiento a favor del pingüino se convirtió en una guerra contra Microsoft, los de Redmond respondieron (y siguen respondiendo) con todo el poder de su aparato de marketing: estudios de prestigiosos analistas independientes (pagados por Microsoft) que demostraban la superioridad de Windows, historias de clientes satisfechos que habían ahorrados millones de dólares y miles de horas de trabajo gracias a Windows, apoyo a cualquier cosa que pudiera hacer daño a Linux, miles de dólares en publicidad tradicional e incluso en publicidad on-line en sitios linuxeros en los que se animaba a comparar de manera justa los dos sistemas operativos… cualquier cosa menos dejar que por la red (y entre sus clientes) se extienda la idea de que hay otro sistema operativo que puede usarse en entornos corporativos.
El gobierno de Aznar podía haber ganado la batalla de la opinión pública, como lo hizo Bush, o al menos conseguir tablas como Blair.
Podía haber desarrollado una ideavirus alternativa: destacar que el objetivo era la libertad o la democracia para Irak, o simplemente optar por la idea conservadora de alinearse con los demócratas y civilizados destacando los elementos anti-sistema de los “no a la guerra”. Haber dado cancha a represaliados kurdos o chiítas. Movilizar a sus cientos de miles de militantes para extender su idea. Utilizar la red, la publicidad tradicional, los debates en televisión, las tertulias, las entrevistas en la radio. Hacer que todo cargo del PP, aun al concejal del pueblo más remoto, hiciera declaraciones defendiendo su idea. Seguramente no hubiera convencido a todos, pero el efecto dañino de los bardenes hubiera sido mucho menor.
En lugar de eso, enterró la cabeza debajo de la arena y esperó a que pasara el tiempo.
Y lo que ha pasado es que miles de jóvenes saben que el PP es un partido de fachas asesinos que son culpables de la muerte de miles de niños inocentes en Irak. Porque nunca han oído a nadie que les diga otra cosa.
7 comentariosInsistir con ocasión y sin ella
A veces uno tiene la tentación de tirar la toalla y dejar por imposibles a los que, como observaba Daniel, ni siquiera ante decenas de niños asesinados pueden olvidar sus apriorismos ideológicos y ponerse de parte de los niños y en contra de su asesino.
Pero, como he vivido unos años en Zaragoza y algo se me ha pegado del carácter tozudo de los maños, yo insisto:
En fin. Cosas de Perogrullo, como veis. Qué triste que haya que decir todo esto a estas alturas…
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