A favor del voto electrónico
No voy a quedarme yo sin terciar en la discusión entre Daniel y Fernando sobre el voto electrónico.
De hecho, ya escribí un post en 2005 sobre un artículo de Daniel en el que comentaba la experiencia de voto electrónico en el referéndum de la Constitución Europea, que puede servir para tener algo de background en este tema. Un apunte: ahora es HP el principal partner de Scytel, y le está ayudando a vender su tecnología fuera de nuestras fronteras.
Los contrarios al voto electrónico ofrecen dos argumentos: facilita el fraude (Daniel) y fomenta los votos “irracionales” (Albert).
El primer argumento es fácil de rebatir. Copio de mi post anterior:
la aplicación de Scytel utiliza una infraestructura de PKI, de manera que cualquier ciudadano “firma” digitalmente su voto, de igual manera que lo hace en papel. De hecho, la plataforma permite voto simultáneo en papel, por móvil y por Internet, todos seguros y certificados. Pero además el ciudadano al votar obtiene un código que identifica a su voto de manera unívoca, y le permite comprobar posteriormente que éste ha sido contabilizado y que no se ha alterado su sentido.
Es decir, el voto electrónico es aún más seguro que el papel, porque una vez introducido éste en la urna ya desconocemos lo que pasa con él.
El segundo argumento tiene más enjundia: ¿facilitar el voto aumenta los votos irreflexivos?
Cualquier afirmación sería aventurada, pero me atrevo a decir que no. Puede aumentar tal vez los votos de los indecisos y poco motivados (vota más gente cuando no llueve pero no hace tan buen tiempo como para salir de fin de semana). Pero está por demostrar que estos indecisos sean menos racionales. Tal vez se produjera el efecto de disminuir el porcentaje de votos “fanáticos”, que pueden ser aún más irracionales.
¿Hay argumentos a favor? Los que aporta Fernando no son pocos: el coste es inferior (para el Estado y para cada uno de los ciudadanos), el escrutinio es más rápido, es más cómodo.
Pero es más importante, en una democracia tercermundista como la nuestra, en la que ser candidato de determinados partidos supone jugarte la vida, es garantizar el secreto del voto. Daniel argumenta que debería ser obligatorio el uso de cabinas. Pues sí, pero nunca lo será.
El problema en muchos pueblos del País Vasco no es que no vean qué papeleta metes en el sobre. El problema es que si te ven votar, ya saben lo que has votado, porque todo el mundo sabe de qué pie cojea cada uno.
Familiares que viven allí me contaron que en las últimas elecciones a las que se presentó Batasuna, en las que había cierta desafección entre sus votantes, los proetarras les llamaban por teléfono para decirles “¿qué pasa, que todavía no has venido a votar?”. No solo votar al PP es difícil, también lo es dejar de votar a Batasuna.
La ventaja de poder votar en libertad en el País Vasco supera sin duda a la desventaja de los irreflexivos que votan porque es fácil.
Por último: el voto electrónico puede aumentar la implicación de los ciudadanos en la vida política. Montar la infraestructura no es barato pero, una vez que la tienes, es más fácil hacer consultas electrónicas que en papel. Un gobierno que creyera en la democracia podría organizar fácilmente consultas sobre temas controvertidos ¿cadena perpetua? ¿modificación de la ley del aborto? ¿hacemos esta carretera? ¿trasvase del Ebro?
El problema es la escasísima participación de los ciudadanos en temas políticos, que puede dejar estas consultas en manos de los grupos con opiniones más radicales, pero esto ya sería tema de otro post.
7 comentariosPutos cobardes
Es lo que diría Arturo Cañas, si leyera que López y Ares, Patxi y Rodolfo han justificado su reunión con Otegui, Etxeberría y Dañobeitia en que “no sabían que eran dirigentes de Batasuna”.
Ya es indigno reunirse con gentuza (que diría Antúnez), pero hacerlo y pretender obviar las consecuencias con una excusa tan pueril solo puede calificarse de infamia.
Ahora, si alguno de mis lectores cree que no merecen estos calificativos, estoy ansioso por ver cómo se justifica a esta pareja.
6 comentariosFalacias sobre el dialogo con ETA (VII)
7. En ETA/Batasuna hay gente que está trabajando por la paz
Esto es lo que se decía hasta el día 30. Hoy, solo los más acérrimos defensores de ETA son capaces de sostenerlo. Ahora, el meme que se intenta difundir es que a Batasuna también le ha sorprendido el atentado, y que Josu Ternera no lo ordenó.
La realidad es que nadie en ETA/Batasuna ha trabajado por la paz. O, al menos, por lo que el común de los mortales entiende por paz. Para saber qué quieren decir cuando hablan de paz, hay que tener en cuenta que son nacionalistas y marxistas.
ETA nunca ha renunciado a crear la República Socialista de Euskadi. Ni siquiera la independencia y la anexión de Navarra y las provincias francesas les haría dejar las armas: necesitarían seguir hasta eliminar al PNV y obtener el control absoluto del gobierno.
ETA/Batasuna, por si alguien no se ha enterado todavía, es una organización “revolucionaria”. Ellos dicen bien claro que están en guerra, y no pararán hasta que uno de los dos bandos sea derrotado.
Ayer me decía una persona que habló con el GEO que detuvo a de Juan Chaos la misma noche de la detención. De Juana hizo ademán de coger la pistola que tenía en la mesilla y el GEO le espetó: “tócala si tienes huevos”. De Juana puso las manos en la cabeza y respondió: “Quiero ver como acaba esta guerra”.
Lo que Zapatero y sus acólitos son incapaces de comprender es que los etarras no se consideran delincuentes, ni terroristas, sino soldados. Y para ellos mentir en una negociación o atentar en mitad de una tregua son actos de inteligencia militar. Lo van a seguir haciendo.
ETA sólo renunciará a las armas cuando se considere derrotada “militarmente”. Mientras esto no suceda, treguas, altos el fuego y negociaciones serán solo elementos en su estrategia militar.
Las falacias anteriores:
1. Aznar también negoció, así que Zapatero tiene derecho a intentarlo
2. Con ETA no se puede acabar solo por la vía policial, hay que hacer algo más
3. Tenemos que estar dispuestos a hacer concesiones
4. En democracia se puede hablar de todo
5. Las opinión de las víctimas no es relevante
6. Hasta ahora no se han hecho concesiones a ETA
Falacias sobre el dialogo con ETA (VI)
6. Hasta ahora no se han hecho concesiones a ETA
Esto es lo que decía ayer Eduardo Sotillos en el debate de Buruaga en Telemadrid. Cuando Mayor Oreja explicó que la tregua anterior se produjo por una negociación política entre ETA y el PNV y esta por una negociación política entre ETA y el Gobierno, Sotillos increpaba “¿pero qué ha concedido el gobierno? ¿ha anexionado Navarra? ¿ha entregado el país vasco?”
Veamos algunas concesiones, que recordaba en el debate Mikel Buesa:
1. Permitieron presentarse a las elecciones autonómicas al Partido Comunista de las Tierras Vascas, sabiendo que sus lazos con Batasuna eran más fuertes que los de la cadidatura ilegalizada.
2. Han maniobrado para que las decisiones judiciales fueran favorables a ETA/Batasuna, para lo cual no dudaron en cesar (y denigrar, como es su constumbre) a uno de los fiscales que más se había distinguido en la lucha contra ETA.
3. Han permitido actos públicos de Batasuna, incluso de exaltación de etarras. Los batasunos han pasado de hacer actos semiclandestinos por los que eran perseguidos inmediatamente a convocar manifestaciones y ruedas de prensa con total impunidad.
4. Han defendido públicamente la honradez de asesinos y terroristas como Otegui o De Juana Chaos, mientras insultaban al PP y a la AVT.
5. Han aceptado una vieja reclamación de ETA, la “internacionalización del conflicto”, al llevar al Parlamento Europeo lo que sólo es una cuestión de política interna.
6. Han reconocido a Batasuna (declarada organización terrorista por la justicia española y la Unión Europea) como interlocutor político en multitud de declaraciones, y han llegado a escenificar una reunión pública entre Batasuna y el PSE/PSOE.
7. Han reducido la presión policial sobre ETA, hasta el punto de que desde el Ministerio del Interior no sólo se han negado las acciones criminales de ETA, sino que se han torpedeado actuaciones policiales contra etarras para evitar su detención.
Como vemos, sí ha habido concesiones reales y contrastables a ETA. Concesiones que han hecho que la situación de la lucha contra ETA, además, sea ahora muy diferente a la que era en 2004. Ahora tenemos a ETA representada en el Parlamento Vasco, tenemos a los kaleborrokos envalentonados, tenemos a los batasunos sacando pecho y exhibiéndose por las calles del País Vasco, tenemos una ETA renovada a la que la policía ya no tiene controlada (de lo contrario hubieran desbaratado la operación T4 como desbarataron las de Cañaveras o Chamartín).
Pero, con todo y con eso, no son esas concesiones ya pagadas las peores. El mayor problema ha sido el propio “proceso”. Y es que desde el primer momento se ha tratado de un proceso político. El Gobierno no nos ha explicado nada de lo tratado en las reuniones que han mantenido con ETA, pero por los datos externos sabemos que no han desautorizado ni en una ocasión a los batasunos cuando hablaban de Navarra, de autodeterminación o de mesas políticas. Nadie en el PSOE ha dicho “Navarra no se negocia” o “nunca habrá mesas políticas fuera del Parlamento”.
La negociación política es todo lo que necesitaba ETA para reafirmarse en su lucha. No las concesiones, como falazmente dicen los corifeos del Gobierno. Basta la negociación, simplemente hablar sobre Navarra o sobre la autodeterminación, para justificar la lucha armada y que los terroristas comprueben que el asesinato les da autoridad como interlocutores.
Ese ha sido el gran error de Zapatero en la tregua. No hacer concesiones que le eran imposibles, sino dar a entender que se podían negociar esas concesiones.
Las falacias anteriores:
1. Aznar también negoció, así que Zapatero tiene derecho a intentarlo
2. Con ETA no se puede acabar solo por la vía policial, hay que hacer algo más
3. Tenemos que estar dispuestos a hacer concesiones
4. En democracia se puede hablar de todo
5. Las opinión de las víctimas no es relevante
Falacias sobre el dialogo con ETA (II)
2. Con ETA no se puede acabar solo por la vía policial, hay que hacer algo más
No hay ningún dato que soporte esta afirmación. De hecho, hemos dedicado casi treinta años a intentar “algo más”. Treinta años en los que no se ilegalizaba Batasuna porque “representaba la opinión de miles de vascos”. Treinta años en los que se ha subvencionado a las organizaciones “culturales” o “sociales” que desviaban el dinero a ETA. Treinta años en los que los representantes políticos de los terroristas podían amenazar a sus víctimas desde los escaños. Treinta años de reconocimientos públicos a los asesinos y humillación a las víctimas. Treinta años de ertzainas que “llegan tarde” a los actos de terrorismo callejero. Treinta años de nacionalistas supuestamente moderados que no han perdido una ocasión de defender y justificar a los terroristas.
Y en esos treinta años el terror ha sido cada vez más fuerte y la opresión de los demócratas más ominosa.
Cuando el gobierno de Aznar decidió plantar cara, aumentar las penas, ilegalizar Batasuna, asfixiar sus fuentes de financiación y perseguir cualquier muestra de apoyo fue cuando más débil estuvo ETA. Si hubiéramos seguido por ese camino y no por el del diálogo y la comprensión, la situación sería muy diferente a la que es hoy. Basta ver indicadores como el número de actos de terrorismo callejero para saberlo. Pero este gobierno decidió que esa vía no era suficientemente rápida, e inició el proceso actual.
En cuanto al argumento en sí, hay precedentes de grupos terroristas que han sido derrotados por la vía policial: la banda Baader-Meinhoff o las Brigadas Rojas, por ejemplo. Algunos argumentan que estos grupos no tenían apoyo popular, como tiene ETA. Pero también hay precedentes de grupos terroristas con apoyo popular que han sido derrotados por la vía policial, como ocurrió en el Chile de Pinochet. Cierto que para ello Pinochet utilizó métodos absolutamente repugnantes, pero el hecho es que sí se puede derrotar al terrorismo sólo con represión. La cuestión es que si respetamos los derechos humanos seremos menos “eficaces”.
Se suele utilizar el ejemplo del IRA para demostrar que un proceso de negociación sí puede onducir a la paz. Sin embargo, hay diferencias sustanciales:
- Primero, en Irlanda había enfrentamientos entre dos grupos, con muertes y asesinatos por ambos lados. Un terrorista estará más dispuesto a negociar cuando su vida y la de los suyos corren peligro que cuando son solo los enemigos los que viven amenazados.
- Segundo, los terroristas del IRA son católicos, y los etarras marxistas. Un marxista es un totalitario por definición, y se plantea su lucha en términos de derrota o victoria, nunca de perdón o paz. La paz para un marxista, como para un islamista, no es la ausencia de violencia (ya que para él permanece la violencia del estado capitalista opresor) sino la imposición de su modelo de sociedad.
Por tanto, es simplemente absurdo pretender aplicar el mismo modelo al IRA y a ETA.
Al final, tan malo es pretender acortar el tiempo y saltarnos la ley con una represión brutal a lo Pinochet como utilizar la vía contraria del diálogo y el apaciguamiento. Lo primero, por inhumano, y lo segundo por ineficaz.
Puedes leer la falacia anterior aquí:
1. Aznar también negoció, así que Zapatero tiene derecho a intentarlo
3 comentariosNo hay pruebas
El señor juez llegó a su casa un poco antes que de costumbre, y se sorprendió al oír ruidos procedentes de su dormitorio. El señor juez, que era un hombre sagaz, identificó rápidamente los ruidos como risas, suspiros y gemidos. Se acercó presuroso a la habitación, abrió la puerta y encontró a su mujer completamente desnuda, acompañada de algunos varones y mujeres igualmente desnudos. El señor juez no pudo determinar el número de los acompañantes, ya que estaban colocados en grupos cuyos componentes entrelazaban estrechamente sus miembros y se movían con fruición, dificultando la operación de conteo, amén de que a través de la puerta entreabierta del cuarto de baño podían apreciarse tres extremidades inferiores, que sin duda correspondían al menos a otros dos individuos, pero no podía descartarse la presencia de terceros.
La señora del señor juez se cubrió con la sábana y afirmó: “esto no es lo que parece”. El señor juez le transmitió su sospecha acerca de la ruptura de la promesa matrimonial de fidelidad, a lo que su señora esposa respondió: “estas señoras y caballeros son miembros de mi grupo de yoga, y nos hemos reunido aquí para practicar. No tienes ninguna prueba de que te haya sido infiel, ya que el hecho de que algunos individuos se hayan entregado a actividades lúbricas no implica que yo haya hecho lo mismo. Mi desnudez, como la del resto, se debe a que de este modo es más fácil sentir el karma de la Madre Tierra. Y este caballero que está acostado junto a mí me estaba ayudando a practicar la respiración tántrica. Ignoro a qué se debe su ostensible erección.”
El señor juez se vio obligado a reconocer que, efectivamente, no podía apreciar ninguna prueba acerca de la infidelidad de su señora esposa, por lo que se limitó a decir, antes de cerrar la puerta: “procurad no hacer mucho ruido, porque me gustaría ver el partido.”
En otro orden de cosas, noticias no necesariamente relacionadas:
Un juez absuelve a la banda Soziedad Alkoholika
Absuelto el etarra Aitor Herrera por el atentado en el aeropuerto de Santander
El Supremo posterga la decisión sobre Jarrai, Haika y Segi
El fiscal rechaza embargar las «herriko tabernas» al no ver pruebas del vínculo con Batasuna
Tlon Uqbar Euskalherria Hizbolastan
En El Mundo (de papel) dedicaron el sábado y el domingo unos comentarios editoriales a destacar el papel de Hizbulá en la reconstrucción del Líbano, y a explicar que “es un interlocutor necesario” y “mucho más que un grupo terrorista”.
Vaya panda de zotes son los opinadores de El Mundo. Pues claro que Hizbulá actúa como Estado dentro del Estado, y hace mucho más que lanzar misiles. Ayer un ministro Libanés, en el mismo periódico, daba la clave: “Cualquier día nos despertaremos en el país de Hizbolá”.
Hizbolá, como ETA/Batasuna, como las FARC, saben que nunca van a derrotar a su enemigo con las armas. Cuarenta años de terrorismo no pasan en vano. Ellos saben que los movimientos “guerrilleros” triunfan rápido, como en Cuba o Nicaragua, o se estancan indefinidamente. Así que su estrategia es otra: convertir poco a poco el mito en realidad.
En una de las narraciones de Borges se describe cómo un grupo de estudiosos o conspiradores crea una enciclopedia sobre un lugar imaginario. Una enciclopedia prolija y detallada con su geografía, su historia, sus lenguas, su arte… El trabajo tiene éxito, y cada vez más sabios se dedican al estudio de Tlön, y no a nuestro mundo. Un día aparece uno de los objetos de Tlön en el mundo real. Poco a poco, el mundo imaginado va sustituyendo al nuestro, de manera que un día ya no existirá la China ni París ni Mozart ni el inglés.
Exactamente eso hace ETA: va dando cuerpo, poco a poco, a una Euskalherria que hasta hace treinta años era el mito de unos pocos. Crea sus escuelas en las que se enseña la historia inventada en el lenguaje inventado. Ocupa las fiestas, la música, la literatura. Inventa nombres para las personas, y esos nombres definen quién es ciudadano del nuevo país. Actúa, por supuesto, con las armas, porque son necesarias para que unos abracen el mito y otros se sepan excluidos. Y actúa en política, porque eso le permite ir creando pedacitos de Euskalherria en la sociedad. Pero también hay una iglesia católica de Euskalherria, y un folklore de Euskalherria, y unos pescadores de Euskalherria, y unos aldeanos de Euskalherria.
Y poco a poco, esa Euskalherria que fue un mito va tomando forma, ante los ojos de unos vascos que van siendo conscientes de que la tierra de sus padres ya no será la suya. Cualquier día, los San Gil, los Mora o los Buesa se despertarán en el país de Euskalherria, y sabrán que son extranjeros.
Hizbolá hace exactamente lo mismo: construir una sociedad islámica pura en lo que fue un país laico, multicultural y multirreligioso. Por eso es importante la red de escuelas, los hospitales, la ayuda para la reconstrucción de las viviendas.
Hizbolá sabe que no puede invadir Israel en un futuro próximo. Por eso está invadiendo el Líbano. Claro que seguirá lanzando misiles contra Israel, y atacando de vez en cuando, porque eso le justifica ante sus seguidores y estimula el ánimo de los caritativos musulmanes que financian sus actividades. Pero su objetivo, ahora, no es derrotar a Israel, sino crear una sociedad islámica en la que sólo se pueda vivir según las enseñanzas del Profeta. Porque saben que, si son fieles, Alá les recompensará mañana con la victoria frente a Israel. Y así, poco a poco, el Líbano se va convirtiendo en Hizbolastán.
5 comentariosLa noche en que pudimos vencer
Hace nueve años fueron ellos los que tuvieron miedo. Veíamos imágenes de jóvenes jarraichus encerrados en su herrikotaberna, protegidos por la policía, y con cara de conejo asustado, sin entender lo que pasaba. Veíamos a los ertzainas quitarse el pasamontañas y recibir el cariño de las personas a las que protegían. Los criminales con miedo, los policías queridos. Como en cualquier sociedad libre.
Hace nueve años era Lendakari el último nacionalista honrado. Existía el pacto de Ajuriaenea, en el que participaban todos los demócratas y dejaba fuera a los terroristas. Entonces todos teníamos claro que el enemigo era ETA.
Hace nueve años la rabia y el dolor de millones de españoles estuvieron a punto de transformarse en un movimiento capaz de derrotar a los terroristas. Pero algo se torció y hoy los etarras se ríen en la cara de las víctimas, sus voceros plantean exigencias al Presidente del Gobierno y le recuerdan sus compromisos.
Hoy existen los pactos de Lizarra y del Tinell, en el que participan socialistas, terroristas, comunistas y nacionalistas y dejan fuera a la derecha. El Lendakari financia y defiende a ETA, y niega cualquier ayuda a las víctimas. Hoy muchos tienen claro que el enemigo es el PP.
Afortunadamente, queda esperanza. Algunos fueron capaces de mantener la dignidad y seguir adelante con la exigencia de justicia. Personas como las que forman la AVT o el Foro de Ermua. Por ellos, por las víctimas, y por todos nosotros, debemos estar esta tarde a las ocho y media recordando a Miguel Ángel Blanco y a todos los asesinados por ETA y exigiendo memoria, dignidad y justicia.
3 comentariosReunirse sin dialogar
Con nuestras insuperables dotes para la investigación futurológica y el espionaje, tenemos ya, en exclusiva, la transcripción de la primera reunión oficial entre el PSE y Batasuna, en la que no habrá diálogo:
[Patxi]: ¡Aupa!
[Arnaldo]: ¡Aupa, tú!
[Patxi]: ¡La hostia!
[Arnaldo]: ¿Pues?
[Patxi]: ¡Qué!
[Arnaldo]: cagüen…
[Patxi]: Ondo ibili, pues
[Arnaldo]: agur
Estamos intentando conseguir la rueda de prensa de Rubalcaba en la que explicará cómo de esta reunión sin diálogo no puede sacarse otra conclusión que la inexorable determinación de ETA a dejar las armas. Es posible que consigamos también unas declaraciones de Blanco en las que aprovecha la oportunidad para insultar a Rajoy, a los votantes del PP, a Zaplana y Acebes, y a todas las víctimas de ETA por fachas, violentos y enemigos de la paz.
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