Así es como termina la democracia
Hoy se ha acabado el régimen democrático del 78. Hoy el presidente del Gobierno, elegido por los votos de los ciudadanos, ha despreciado al Parlamento y ha utilizado el edificio para dirigirse a los periodistas. Hoy el presidente del Gobierno de todos los españoles ha proclamado que los cauces de participación política que establecía la Constitución del 78 ya no son válidos. Ese “gran acuerdo político de convivencia” que ha anunciado Zapatero, o es la Constitución misma, o no está previsto en ella.
Hoy, el Presidente del Gobierno de España ha reconocido un derecho de autodeterminación que no estaba recogido en la Constitución vigente hasta esta mañana. Un derecho que era vindicación fundamental de los asesinos. Desde hoy, mil asesinatos otorgan más legitimidad que diez millones de votos.
Hoy, el Presidente del Gobierno ha despreciado a los representantes constitucionales de los españoles. No ha cumplido su compromiso, y no se ha presentado a defender su proyecto de entendimiento con los terroristas en la sede de la Democracia. No ha cumplido su compromiso, y no ha esperado a que los asesinos dejaran de atacar, dejaran de extorsionar, manifestaran al menos de palabra su renuncia definitiva a la violencia. En su mensaje no ha hablado de entrega de armas, de situación de los presos: ha hablado de autodeterminación, de política.
En un régimen democrático, hay barreras que no se traspasan. Como está prevista la alternancia, no se toman medidas de esta envergadura sin contar con el apoyo de la oposición. En una democracia, el gobernante presenta sus propuestas en el Parlamento, se expone a las críticas, y defiende públicamente sus ideas. En una tiranía, el dictador lanza sus proclamas, evita la confrontación con el adversario y espera el aplauso de sus lacayos.
Pase lo que pase a partir de hoy, ya no vivimos en el régimen del 78. Ya no sirve la Constitución: el Presidente del Gobierno lo ha proclamado. Ahora a cada uno nos toca elegir nuestro papel. Podemos disimular como si todo fuera normal, como si fuera normal que un Presidente del Gobierno ocupe el edificio del Parlamento para burlarse de los representantes democráticos de los ciudadanos, como si fuera normal que el Presidente del Gobierno ceda ante una de las principales reivindicaciones de una banda terrorista. O podemos ser consecuentes y actuar, cada uno en la medida de nuestras posibilidades.
Yo estaré esta tarde a las ocho frente al Congreso, y acudiré a cuantos actos de repulsa se convoquen. Espero que el Rey actúe en su papel de árbitro de la Democracia, y espero que los políticos de todos los partidos actúen defendiendo la democracia.
Digo “de todos los partidos”, porque incluyo a los nacionalistas y a los socialistas. Creo que hay gente honrada en estos partidos, y gente que debe ser capaz de ver el abismo de iniquidad en el que nos acaba de hundir Zapatero. Pero, si no fuera así, espero al menos que el PP, por una vez, sea consecuente. Que denuncie la ruptura de las reglas del juego, y que se niegue a seguir acompañando a este Gobierno en la ficción de legitimidad en la que ha convertido a este país.
[ACTUALIZACIÓN] Al final las obligaciones familiares me han impedido estar ahora a las puertas del Congreso. Como decían antes los tebeos: ¡¡¡#@ÑM&%!!!. Nos vemos en la próxima.
5 comentariosEl fascismo que viene
Lo peor del Estatuto aprobado ayer no es que vaya en contra de la Constitución. Es que va en contra del consenso.
Desde el inicio de la transición, todas las medidas políticas importantes, las que tienen efectos a largo plazo, se han tomado buscando el consenso de la oposición. Hasta que llegó Zapatero, y decidió que su misión era imponer las medidas que decida el PSOE sin siquiera hablar con Rajoy.
Los medios afines al gobierno afirman que toda la culpa es del montaraz Rajoy, que se deja aconsejar por los ultraderechistas Acebes y Zaplana. Supongamos que es cierto. ¿Y qué? Zapatero llegó a acuerdos con Ánsar el facha, que aventaja en fascismo y maldad en varios órdenes de magnitud a Rajoy. González pactó nada menos que con Fraga, el dinosaurio franquista responsable de la matanza de Montejurra. Y con Suárez, el tahúr del Mississippi. Es responsabilidad del Gobierno mantener el consenso con la oposición, por muy odiosa que ésta sea. ¿O nos van a decir ahora que Aznar y Fraga eran más dialogantes y talantudos que Rajoy?
El problema no es Rajoy, sino Zapatero. Es Zapatero el que ha decidido que la transición fue un error, y que en lugar de la reforma se debió optar por la ruptura. Y aquí está él para solucionarlo.
Igual que las Cortes franquistas se hicieron el ‘harakiri’ para dejar paso a la democracia sin solución de continuidad, ayer el Parlamento dio el primer paso para abandonar el régimen en el que hemos vivido los últimos 30 años: un estado de las autonomías en el que dos partidos moderados, uno de derecha y otro de izquierda se alternan en el poder.
¿Qué vendrá ahora? Si Zapatero tiene éxito, un Estado vagamente confederal en el que convivirán cuatro o cinco naciones con varias regiones autónomas, gobernado por un partido socialista (no socialdemócrata) que se perpetúa en el poder apoyado por los nacionalistas.
Pero lo más probable es que veamos el resurgir del fascismo. Aunque se empeñen en el PSOE en asociar al PP con la extrema derecha, saben que en el PP no hay bandas de jóvenes que recorran las calles por la noche armados con bates de béisbol y cadenas, y tampoco grupos armados que asalten despachos de abogados laboralistas. Pero los habrá, si un cierto número de gente se siente traicionada.
Muchas de las víctimas de ETA han sido o son miembros de organizaciones armadas. Por si no queda claro: muchos afectados por los crímenes de ETA tienen un arma en casa y saben usarla. El otro día se le echaron encima a Alcaraz por decir una obviedad: hay gente que puede tomarse la justicia por su mano. Si se establece el principio de que matar y después dejar de hacerlo faculta para una negociación con el Estado por encima de la ley ¿quién impedirá que haya extremistas de signo contrario a ETA que decidan equilibrar la balanza?
El Estatuto agrava este problema, porque si se desprecia el consenso, si se rompen las reglas del juego democrático, cada uno pondrá los límites donde le resulte más conveniente. Si vivimos en un régimen en el que es aceptable incendiar sedes de un partido político, manifestarse frente a sus sedes gritando ¡Asesinos! a sus dirigentes o encadenarse frente a un medio de comunicación para exigir su cierre, antes o después aparecerán grupos que consideren legítimo incendiar las sedes de otro partido, o agredir a los nacionalistas, o poner bombas a artistas comprometidos con la izquierda.
Unid a esto los problemas que van a causar unos inmigrantes musulmanes y africanos imposibles de integrar. Y llegaréis a la conclusión de que otra vez, como ocurrió el siglo pasado, la misma mayoría silenciosa que ahora permanece ajena a los debates entre nacionalistas, socialistas y populares sobre el modelo de nación recibirá con los brazos abiertos a un caudillo que traiga la paz y el orden.
Aunque sea a costa de su libertad.
6 comentariosEspaña mañana será republicana
Os confieso que hasta hace poco yo era difusamente monárquico. Más que nada, por la pereza de cambiar de Jefe de Estado cada pocos años, que sale más caro que mantener a una pandilla de ociosos con sangre azul.
Pero los borbones que nos reinan han conseguido hacerme republicano. Como los españoles nos empecinamos en el error, insistimos una y otra vez en una dinastía empeñada en hacer de cualquier país donde reina una república. Aquí lo han conseguido ya dos veces, y van a por la tercera.
El padre todavía tiene un pase, se supo casar con una profesional que le aguantara los cuernos y él sabe mantener los escándalos bajo control. Pero lo de Felipe no tiene nombre: uno acepta su etapa de playboy casquivano, que para eso es Príncipe, aunque podría haber sido más discreto. Ahora bien, lo de elegir como futura reina a una pelandusca como Eva Sannum, se merece directamente la guillotina. Y Letizia no la mejoró mucho.
Vamos a ver, Felipe: si quieres ser Príncipe, te atienes a las consecuencias. Eso de adaptarse a los tiempos está muy bien para instituciones como la Real Academia de la Lengua. Pero si tú representas a una institución medieval, haz el favor de ser un poco coherente. No se puede decir: quiero seguir viviendo a costa de mis súbditos, por la indiscutible razón de ser yo quien soy, pero a la vez quiero ser moderno y casarme con quien me de la gana. ¿Tanto te hubiera costado casarte con una princesa como Dios manda, y luego buscarte por ahí los rollitos que quisieras? ¿Es que no te han enseñado nada tus padres?
Y lo de la Reina Leonor, pues lo mismo. ¿Quién ha dicho que los españoles queremos que se cambie la Constitución para que esta niña sea reina aunque tenga un hermano? Por mi parte, no soy partidario de aggiornar nada. Ya que tenemos en la Jefatura del Estado una institución medieval, al menos seamos coherentes.
Yo quiero un Rey que se ponga la corona en cada acto oficial, que vista como el Rey de Bastos, que se case con una princesa, que viva en un palacio y no en una casona de indiano con mal gusto, que tenga seis o siete hijos para garantizar la sucesión y que si quiere, como hicieron sus antepasados, liarse con una artista, una dama de la corte o una mujer de moral distraída lo haga con discreción y sin ofender innecesariamente a la reina.
Y si no van a ser coherentes, pues entonces que venga la República.
[Actualización] Girauta dice lo mismo que yo, pero mejor.
Comments are off for this postRompemos la baraja
No os perdáis este post en FERBLOG. Creo que toca un aspecto esencial, no sólo en lo referente al estatuto catalán, sino a la práctica de gobierno de Zapatero en general.
Felipe González fue el padrino de todos los corruptos del PSOE, el Presidente del Gobierno del GAL, el amigo de Polanco y de Gustavo Cisneros. Pero, tal vez porque todavía le duraba el miedo del 23-F o tal vez porque tenía algo de sentido de Estado, siempre tuvo claro que había límites que no podía traspasar.
González procuró que todas las acciones ejecutivas o legislativas que tuvieran gran impacto en la sociedad fueran aceptables para el PP. No deseables, sino simplemente aceptables. Únicamente porque si, como ocurrió años después, el PP llegaba a gobernar, estuviera garantizada una continuidad en las normas y en los comportamientos democráticos.
Y de hecho, fue lo que ocurrió. Al PP no le gustaba la ley del aborto, pero no la derogó nada más llegar al poder. No le gustaba la ley de educación, y no la reformó hasta que siete años después de llegar al poder estaba claro que había fracasado.
Pero Zapatero ha gobernado desde el primer momento sin respetar este principio de continuidad democrática: paró el Plan Hidrológico, tirando de paso millones de euros en inversiones ya iniciadas a la basura; paró la ley de educación del PP; ha sacado adelante una reforma del matrimonio sin contar con el PP; ha dado un giro de 180º a toda la política exterior que se ha seguido desde el 76; ha optado por una política antiterrorista de apaciguamiento absolutamente contraria a las medidas firmes del gobierno anterior y ahora va a reformar el estatuto de Cataluña pactando con todos los nacionalistas y despreciando al PP.
Seguramente, Zapatero piensa que él no estará en el gobierno 13 años, como González, sino 26 por lo menos. Y que después vendrá otro socialista, y el PP nunca volverá a gobernar. Al menos hasta que no sea un partido de gente tolerante y solidaria que esté por el matrimonio gay, en contra de la iglesia católica y a favor de la alianza de civilizaciones.
Pero si, por uno de esos accidentes que a veces ocurren, el PP gana las próximas elecciones ¿está seguro Zapatero de que no van a derogar el matrimonio gay, por ejemplo? Yo lo haría. ¿Y no van a reanudar el Plan Hidrológico? ¿Y no van a suspender de inmediato su ley de educación? ¿Y no van a nombrar un Fiscal General del Estado que actúe contra cualquier encarnación de ETA-Batasuna?
Yo espero que si Rajoy nos pide el voto sea para hacer todas estas cosas, y alguna más que me dejo ahora.
Pero no me conformo con eso. Quiero también una reforma constitucional: ya que son los nacionalistas y los de izquierdas los que dicen que la constitución del 78 no vale, pues de acuerdo, volvamos a empezar.
Aunque me gustaría la Constitución de FERBLOG, me conformo con mucho menos. Quiero una Constitución sin Autonomías. Ni comunidades autónomas, ni regiones, ni nacionalidades, ni pueblos elegidos. Nada. Estado y Ayuntamiento, o como mucho diputaciones provinciales. Al fin y al cabo, en California hay más gente que aquí, creo que más terreno (no lo voy a comprobar ahora) y se arreglan con un Gobierno del Estado y unos Condados.
Lo que creo que ha quedado claro después de estos casi treinta años, es que a los nacionalistas ninguna cesión de competencias les va a saciar, y que las comunidades autónomas son un pozo sin fondo de incompetencia, corrupción, caciquismo e ineficacia. No estaría mal reparar ese error.
El otro punto que habría que reformar es la ley electoral. O se establecen circunscripciones únicas con un sistema a dos vueltas, o al menos se exige un porcentaje mínimo de votos en todo el territorio nacional para tener derecho a un escaño en el parlamento nacional.
¿Os imagináis, simplemente con estas dos reformas, lo tranquilos que viviríamos? Los Maragall, Carod, Ibarreche y compañía seguirían protestando a diario, pero al menos no lo harían desde sus escaños y sus cargos pagados con nuestros impuestos.
1 comentarioChirak, castigado por su oposición a la guerra de Irak
Lo siento, es que no puedo evitarlo. Sí, ya sé que no tiene sentido, que aquí no se votaba nada relacionado con la guerra de Irak. Pero ya es casualidad que los defensores de la guerra contra Sadam hayan ganado elecciones a tutiplén y los que estaban en contra las pierdan todas.
Quiero decir, los que estaban en contra y tienen democracia. Parece que en China, Cuba o los países árabes, esos países adalides del multilateralismo ONUense y defensores de la democracia y los derechos humanos, van a tener que esperar un poco para demostrar en las urnas el rechazo a la postura de sus gobiernos en la guerra de Irak. O cualquier otra postura. En fin.
Y por cierto, si esto de atribuir a la guerra de Irak el resultado es absurdo, no lo es menos decir que ha triunfado el NO por razones de política interna, como hace nuestro sagaz Presidente.
De todas formas, si quereis una opinión sensata sobre el referendum francés y sus consecuencias, podeis ver lo que piensa FC.
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