Diarios de las Estrellas

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Sobre el aborto

He escrito ya sobre el aborto antes, sabiendo que el grupo de expertos tenía como objetivo recomendar una ley mixta, con todas las posibilidades de una ley de plazos y todas las posibilidades de una ley basada en supuestos como la actual.

¿Es el embrión/feto es un ser vivo distinto a la madre? ¿si es un ser vivo, es propiedad de la madre?
Sobre el aborto I: desbrozando argumentos

¿Es el embrión un ser humano o es otro tipo de ser vivo? ¿qué implicaciones tiene aceptar que sea un ser humano?
Sobre el aborto II: ¿Qué es el hombre?

Los embriones de animales tienen más protección legal que el embrión de un ser humano.
Abortos y huevos de tortuga

Sobre las consecuencias de aceptar que el aborto es una decisión exclusivamente de la madre:
¿Admitimos que se pueda abortar porque la madre no quiere tener una niña? ¿o porque su hijo vaya a ser homosexual?
¿Es lícito que un racista subvencione abortos de niños de razas que considera inferiores?

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Sobre el aborto II: ¿Qué es el hombre?

Como vimos en el post anterior, el embrión/feto es un ser vivo, distinto a la madre.

La pregunta clave es entonces ¿es un ser humano? ¿lo es desde la concepción, desde el nacimiento, en algún punto intermedio?

Supongamos que decidimos que el feto no es un ser humano hasta el momento del nacimiento. Si esto es así, la máxima protección que le corresponde es la que tienen los seres vivos no humanos. Si acaso, la que puede corresponder a un primate.

Es decir, es reprobable e incluso punible en algunos países matar o someter a tortura a un chimpancé, por ejemplo. Pero no es tan grave como matar o torturar a un ser humano. Y ambas actividades pueden permitirse si están orientadas a un bien superior, como la investigación médica.

Podemos incluso considerar que puesto que no son seres humanos, no deben tener más valor que animales como la vaca o el armiño, a los que se puede sacrificar para obtener un beneficio material.

Dado que hemos establecido que no hay ser humano hasta el momento del nacimiento, tampoco hay obstáculo para investigar con embriones. Y siguiendo el razonamiento, tampoco debería haberlo para investigar con fetos. Un laboratorio podría, por tanto, pagar a mujeres para que quedaran embarazadas y le entregaran sus fetos de cuatro semanas para hacer experimentos con ellos.

Al fin y al cabo, si es lícito que una mujer aborte por una imprevisión suya, más lícito será que lo haga porque conscientemente ha decidido ayudar al avance de la medicina. Y dado que según nuestro razonamiento el feto no es un ser humano, no hay problema en venderlo como vendemos un cordero.

Ahora suponed que el laboratorio requiere mantener al feto con vida para que sus experimentos sean eficaces. Ningún problema: ha pagado por él y no es un ser humano. El laboratorio puede mantenerlo con vida un tiempo, probar los medicamentos, analizar los resultados y luego eliminarlo. No puede haber ningún problema ¿no?

Pero resulta que el laboratorio mantiene con vida el feto no unas horas, ni unos días, sino semanas. Ha conseguido que un feto de cuatro semanas sea viable fuera del útero, y lo mantiene vivo hasta que se cumple los ocho meses de desarrollo, porque necesita fetos en ese estado de desarrollo, y entonces hace el experimento para después acabar con él. Sigue sin haber ningún problema. No puede haberse convertido en un ser humano, porque no ha “nacido”.

¿Y si en lugar de semanas son meses o años? Si el laboratorio lo que necesita son niños de dos años, ¿podría mantener vivo al feto hasta que alcanzara el desarrollo de un niño de dos años y en ese momento suministrarle un medicamento y abrirle en canal para extraerle el hígado y analizar el resultado? ¿Se habría convertido en algún momento ese feto abortable y prescindible en un ser humano? ¿Cómo, si no ha “nacido”? ¿Cómo, si nada esencial ha cambiado en él?

Alguien puede decir: se convierte en ser humano cuando tiene actividad cerebral. Hasta ese momento, puede ser sujeto de experimentación, o ser eliminado si molesta, como cualquier animal pero si llega a tener un cerebro con capacidad superior ya adquiere la categoría de ser humano.

Pero entonces, ¿sería lícito para el laboratorio inhibir las funciones superiores del cerebro, de manera que el resto del organismo se desarrollara normalmente, pero creciera “en coma”? ¿Admitiríamos que una empresa creara “granjas de cuerpos humanos” formadas por individuos de este tipo, creados y mantenidos específicamente para ser donantes de órganos o sujetos de experimentos?

Si crees que el ser humano no lo es hasta que no tiene un cerebro con funciones superiores, no debería repugnarte la idea de salas llenas de cuerpos, niños y jóvenes, atados a respiradores, alimentados por sondas, esperando que llegue el momento en el que un enfermo requiera sus riñones o su corazón.

La alternativa es considerar que ser humano es todo ser vivo que tiene el genoma de un Homo sapiens. Que, por otra parte, es el único criterio científico para identificar a un individuo como perteneciente a una especie determinada. Los criterios arbitrarios, basados en la apariencia o en el grado de desarrollo, han llevado en el pasado, y pueden hacerlo en el futuro, a considerar que los individuos de determinadas razas no son seres humanos, o que los niños pueden ser asesinados por sus padres, o las mujeres por sus maridos.

Pasar de sociedades en las que solo los varones con patrimonio tienen derechos a sociedades en las que esos derechos se extienden a todos los varones, a las mujeres y a los niños es un avance. Ampliar esos derechos a los fetos y embriones es continuar esa línea de progreso. Los reaccionarios son los que pretende negar la cualidad humana a una parrte de los miembros de la especie Homo sapiens.

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Yihad, terrorismo y guerra

Memetic Warrior ha escrito lo mejor que he leído últimamente sobre el terrorismo, la guerra y la Yihad. No os lo perdáis. Y ya que pasáis por allí, leed también el post sobre los derechos de los anfioxos.

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Regocijaos

Otro dictador ha muerto. Esta vez, para nuestra alegría y sobre todo para la de sus súbditos, fue derrocado y no murió en la cama. Sin duda, mucho más injusto que la pena de muerte para un genocida es que pueda apurar la copa de la tiranía hasta las heces.

Pero coincido con algún coblogger redlibealino y con los tertulianos de ayer noche en la COPE: la pena de muerte para Saddam es injusta. Y no lo digo porque esté en contra de la pena de muerte en este caso. Es porque la pena de muerte no es un castigo suficiente para un canalla como Saddam Hussein.

En “El sueño de Newton” Gregory Benford escribe sobre un infierno en el que los condenados mueren violentamente una y otra vez, sintiendo cada vez todo el tormento de la muerte.

El castigo justo sería gasearle con sarin, y después resucitarle para volverle a gasear. Así una y otra vez, hasta las decenas de miles de veces que él lo mandó hacer sobre los irakíes. Y después torturale miles de veces hasta la muerte, como él hizo. Y después torturar y fusilar a sus hijos delante de él, y delante de él violar y torturar a su mujer. Y fusilarle otras miles de veces. Y enterrarle vivo para que vuelva a morir horriblemente una y otra vez.

Desgraciadamente, no tenemos tecnología que nos permita resucitar a un condenado a muerte para volverle a ejecutar, así que debemos conformarnos con el castigo injusto de matarle una sola vez, y confiar en que el infierno exista, que se parezca al infierno de Benford, y que Saddam experimente allí todo el sufrimiento que él hizo padecer a otros.

Descansen en paz los cientos de miles de inocentes que Saddam hizo matar.

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Carta a la Asociación de Estudiantes Musulmanes

Esta es la carta que un profesor de Ingeniería Mecánica de la Universidad Estatal de Michigan ha dirigido a la Asociación de Estudiantes Musulmanes, que protestaron en Febrero por las caricaturas de Mahoma:

Estimada Asociación Musulmana:

Como profesor de Ingeniería Mecánica aquí en la MSU quiero protestar por su protesta.

Yo no estoy ofendido por unas caricaturas, sino por cosas más mundanas como la decapitación de civiles, ataques cobardes a edificios públicos, asesinatos de sacerdotes católicos (el último en Turquía), quema de iglesias cristianas, la persecución continua a los cristianos coptos en Egipto, la imposición de la Sharia sobre los no-musulmanes, las violaciones de chicas y mujeres en Escandinavia (a las que llamáis “putas” en vuestra cultura), el asesinato de directores de cine en Holanda, y las revueltas y saqueos en París.

Esto es lo que me ofende a mí, una persona comedida y académica, y a muchos, muchos, muchos de mis colegas. Me gustaría que vosotros, musulmanes insatisfechos, agresivos, brutales, incivilizados y traficantes de esclavos fuerais muy conscientes de ellos mientras seguís con vuestras infantiles “protestas”.

Si no os gustan los valores de Occidente (ved la Primera Enmienda) sois libres de marchar. Espero por Dios que la mayoría de vosotros elija esta opción. Por favor, volved a vuestras patrias ancestrales y construidlas vosotros mismos en lugar de molestar a los americanos.

Cordialmente, I. S. Wichman, Profesor de Ingeniería Mecánica

La copia Michelle Malkin, que además cuenta que los progres defensores de la libertad de expresión ya están pidiendo la cabeza de Wichman, alegando que la carta “crea un ambiente hostil para los estudiantes musulmanes”.

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A vueltas con Guantánamo

No me apetecía mucho volver a escribir sobre esto, pero ya que el contubernio judeo-fascista-yanki-empresarial que dirige RedLiberal no nos ha transmitido bien sus consignas y JGP y yo tenemos posturas diferentes, y él se empecina en la suya, aprovecharé para aclarar alguna cosilla.

1. Los presos de Guantánamo no tienen derecho a un juicio, porque no están acusados de un delito. Son prisioneros de guerra. Y a un soldado no se le juzga por asesinato, por sabotaje, ni por robo, ni por agresión. Todas esas cosas son sus obligaciones como soldado enemigo, y no se le puede condenar por ello.

2. Mientras dure la guerra, un ejército tiene derecho a mantener encerrados a cuantos prisioneros pueda capturar, o a liberarlos si le suponen una carga. Una vez finalizada la contienda, debe liberarlos y no les puede juzgar, salvo que hayan cometido crímenes de guerra.

3. La convención de Ginebra establece que los prisioneros merecen un trato con garantías siempre que cumplan ciertas normas establecidas en el artículo 4. Como bien observó Franco Alemán, sí cometí un error al decir que a los de Guantánamo no se les aplica la convención de Ginebra. Se les aplica, y por eso no tienen derecho a ser tratados con respeto.

4. La declaración de los derechos humanos, lógicamente, no se aplica a las situaciones de guerra. En una guerra se mata, se roba y se destruye sin juicio previo ni garantías legales. Es lo que tienen las guerras, que por lo general no son agradables.

Todo el error proviene de considerar a los terroristas de Al-Quaeda como delincuentes comunes. Si fuera el caso, Estados Unidos no podría capturarlos en el extranjero, ni juzgarlos por crímenes cometidos fuera de su territorio. Es decir, habría que pedir no un juicio para ellos, sino su liberación.

Pero como Estados Unidos ha decidido tomarles la palabra a los de la guerra santa, pues tienen que atenerse a las consecuencias de ir por ahí declarando la guerra a la primera potencia mundial y saltándose a la torera los acuerdos que podrían protegerles.

Lo cual me recuerda que si alguna vez dijéramos a ETA: “vale, tenéis razón, hay una guerra y vosotros sois combatientes”, podríamos tenerles presos indefinidamente, fusilarles en cualquier momento que fuera conveniente, arrasar sus casas y propiedades… y todo sin saltarnos ninguna ley nacional ni internacional, ni siquiera la declaración de los derechos humanos.

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Vindicación de Guantánamo

Hoy José García Palacios le da la razón a Kofi Annan acerca de que “hay que cerrar Guantánamo, más pronto que tarde”. No puedo estar de acuerdo.

Primero, porque no es cierto que los presos de Guantánamo merezcan un procedimiento penal y un juicio. Los presos de Guantánamo son combatientes en el extranjero y no ciudadanos norteamericanos, por lo que no se les aplica la legislación estadounidense. No sé si es justo o injusto, pero no tienen derecho a un abogado, ni a que se les acuse de un delito, ni a esperar que se siga el procedimiento penal estadounidense.

Por otro lado, tampoco se les aplica la convención de Ginebra, como cacarean todos los que no se la han leído. Incumplen todas y cada una de las condiciones que establece el artículo 4, así que la convención no les ampara. El ejército americano puede hacer lo que quiera con ellos, incluso fusilarlos, sin cometer ninguna ilegalidad. Es el inconveniente de ir por ahí oculto entre la población civil, decapitando rehenes y cometiendo atentados a traición.

Otra cosa es que como los norteamericanos son más civilizados que los salvajes jihadistas presos en Guantánamo, procuren tratarles lo mejor posible, en lugar de dedicarse a hacer snuff movies con su decapitación. Si os fijáis en la letra pequeña, los expertos acusan de “prácticas equiparables a la tortura”. Es decir, que no hay tortura. En todo caso, y suponiendo que sea cierto lo último que se ha denunciado, maltrato.

Un maltrato, por cierto, que incluye interrogadoras femeninas que “frotaban su cuerpo contra los hombres, iban ligeras de ropa, hacían comentarios sexualmente explícitos y les tocaban provocativamente”. Todo lo cual puede ser muy desagradable, pero no encaja en mi definición de tortura.

No os lo creeréis, pero ha habido guardias tan despiadados que silbaban fuerte durante la oración. Sí, a los torturados y maltratados detenidos en Guantánamo se les permite observar sus normas religiosas, tienen asignado incluso un capellán musulmán que dirige los rezos, se les entrega ejemplares del corán (que los guardias tocan con guantes para no ofender), mantas y todos los artículos necesarios para rezar. Incluso la llamada a la oración se retransmite por los altavoces de la prisión. Ojalá a los cristianos se les maltratara así en Arabia Saudí, donde puedes ser condenado a muerte por tener una biblia.

Sin duda es desagradable tener a unos cientos de islamistas prisioneros en Guantánamo. Es muy posible que se haya maltratado realmente a algunos de ellos. Pero sinceramente, prefiero que estos tipos estén en Guantánamo a que vuelvan a Afganistán, Irak o Paquistán a secuestrar y degollar infieles, atentar contra mercados o asesinar a quien no sigue estrictamente los que ellos consideran la sharia.

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