Los palestinos no aman a sus hijos
I hope the Russians love their children too.. cantaba Sting cuando todavía creíamos que había una superpotencia capaz de aniquilarnos detrás del muro. No se si los rusos amaban a sus hijos, pero está claro que los palestinos no aman a los suyos.
Nadie que ame a su hijo le deja que tire piedras al lado de un terrorista que está disparando contra unos soldados enemigos.
Nadie que ame a su hijo le enseña que lo mejor a lo que puede aspirar en la vida es a matarse mientras asesina a otros.
Nadie que ame a su hijo le lleva a un campamento de verano o a un colegio donde le enseñan a odiar y a matar.
Nadie que ame a su hijo rompe una tregua y ataca a un enemigo que sabe que responderá con contundencia.
Los palestinos odian a los israelíes más de lo que aman a sus hijos. ¿Alguien cree que quien odia tanto que está dispuesto a sacrificar a su propio hijo puede ser un interlocutor en conversaciones de paz? ¿Alguien cree que quien odia tanto puede ceder algo para llegar a un acuerdo con su enemigo?
6 comentariosYa no podemos confiar ni en los bonobos
Los bonobos son los animales favoritos de los progres: no tienen guerras tribales como los chimpancés, son vegetarianos, están dirigidos por las féminas y se pasan el día practicando el amor libre. Son la muestra viviente del paraíso en que se convertiría nuestra sociedad si hiciéramos caso a feministas, ecologistas, vegetarianos, pacifistas…
La única pega es que ni siquiera los bonobos son esos pacíficos folladores que creíamos. Resulta que prácticamente todo lo que sabemos de los bonobos se debe a la observación de unos 200 individuos en cautividad. Y claro, en cautividad, con la comida asegurada, sin motivos para pelearte con otros bonobos y sin tele para entretenerte, lo único que puedes hacer para divertirte es andar todo el día revolcándote por ahí con la primera mona que se pone a tiro. Y si te pasas el día así, luego ya no tienes ganas de nada, ni de hacer guerritas con los vecinos, ni de intentar que las monas te obedezcan, ni nada.
Pero ahora resulta que un primatólogo alemán se ha ido al Congo a ver qué hacen los bonobos en libertad, y ha descubierto que no solo cazan y comen carne, sino que incluso comen otros monos.
Y claro, esto no puede ser. Si ya ni siquiera los bonobos son vegetarianos pacifistas y feministas ¿qué nos queda?
Yo, por mi parte, propongo montar una reserva con lo más selecto de nuestra gente de la cultura, donde tengan barra libre de tofu y verduras, donde la jefa de la tribu sea una mujer y puedan dedicarse a no hacer nada más que follar entre ellos. Si los bonobos no están dispuestos a servir de ejemplo, que sean nuestros artistas e intelectuales los que marquen el camino.
10 comentariosYihad, terrorismo y guerra
Memetic Warrior ha escrito lo mejor que he leído últimamente sobre el terrorismo, la guerra y la Yihad. No os lo perdáis. Y ya que pasáis por allí, leed también el post sobre los derechos de los anfioxos.
Comments are off for this postPorque fui a Irak
Vía michellemalkin llego a este post en MySpace en el que Mark Daily, un alférez de 23 años, explica por qué se alistó para ir a Irak. Traduzco lo más importante:
Se ha dicho mucho sobre las intenciones de Estados Unidos al derrocar a Saddam Hussein y buscar el establecimiento de un nuevo estado basado en la representación política y los derechos individuales. Muchos han enmarcado el paradigma con el que interpretan el conflicto en explicaciones de una sola palabra como “petróleo” o “terrorismo”, favoreciendo la que sirve mejor a sus convicciones políticas. Yo hice lo mismo, y cualquiera que me conociera antes de alistarme sabe que soy bastante consciente y a veces comparto los argumentos contra la guerra en Irak. Si crees que la única manera de que una persona se preste voluntario para esta guerra es por pura desesperación o por obediencia ciega, entonces considérame l aexcepción (aunque hay muchísimos como yo).
Me uní a la lucha porque pensé que muchos “humanistas” de hoy en día que pretenden tener una preocupación auténtica por los seres humanos de todo el mundo están en la práctica bastante satisfechos de permitir a sus compañeros “ciudadanos globales” sufrir bajo los aparatos de estado y condiciones más siniestros. Sus escusas solían ser mis escusas. Cuando me preguntaban por qué no debíamos enfrentarnos al partido Baath, a los talibanes o a otras tiranías en todo el mundo, mis respuestas aludían a vagas nociones de tolerancia cultural (obligar a las mujeres a llevar velo y permanecer en casa es una tradición cultural pintoresca), la santidad de la sobreanía nacional (¡qué dispuestos están los internacionalistas a levantar fornteras para defender dictaduras!) o incluso una sospecha sigilosa sobre las intenciones de Estados Unidos. Cuando todo lo demás fallaba, me retiraba al frágil ecosistema moral que años de vivir en paz y libertad me habían proporcionado. Rechazaba la guerra porque las víctimas civiles estaban garantizadas, o se establecerían alianzas temporales con fuerzas dudosas, o el combustible era tóxico para el medio ambiente. Mis compañeros “humanistas” y yo nos deleitábamos satisfechos con nuestra recta declaración de oposición a todas las campañas militares contra las dictaduras, felicitándonos mutuamente por rechazar el empañar el antes mencionado frágil ecosistema moral que muchos todavía acunan con toda la revolucionaria tenacidad de los miembros de Rage Against the Machine o Greenday.Otros señalaban al apoyo histórico de Estados Unidos a Saddam Hussein, viendo como hipócrita que ahora le vilipendiemos como a un matón y un tirano. Si nos explicaban que hicimos eso para guardarnos del fieramente islamista Irán, que fue correctamente identificado como la mayor amenaza de la época, girábamos los ojos y denunciábamos la hipocresía. Olvidando que Estados Unidos se alió con Stalin para derrotar a Hitler, aunque se le conforntó rápidamente, una vez que los nazis fueron destruidos. La alianza inicial con Saddam y otros actores regionales se identifica como el argumento definitivo contra la cruzada moral de Estados Unidos.
Y tal vez lo es. Tal vez la realidad de la política hace que toda la acción política sea inherentemente grosera e inmoral. O quizás son estas aventuras en la masturbación filosófica las que evitan que la gente incluso realice cualquier acción efectiva contra hombres como Saddam Hussein. Una cosa es segura, tan controvertida o confusa como mi decisión de alistarme pueda ser, pensad lo que las vigilias pacíficas contra el genocidio han conseguido últimamente. Pensad que hay soldados de 19 años del Medio Oeste que nunca han tocado el campus de una universidad o una manifestación que han hecho más por sostener la legitimidad universal del gobierno representativo y los derechos individuales colocándose ellos mismos entre las colas de votantes iraquíes y los fanáticos religiosos homicidas. Muchas veces no se trata tanto de cómo de limpias son tus acciones sino de cómo de puras son tus intenciones.
Así que por eso es por lo que me alisté. En el tiempo que te ha llevado leer esta explicación, gente inocente de tu edad ha sufrido bajo la aplastante desgracia de la tiranía. Todas las herramientas de avance filosófico y comunicación que usamos para desarrollar nuestras opiniones sobre esta guerra les son negadas a innumerables seres humanos en este planeta, muchos de los cuales viven bajo regímenes que han sido, en mi opinión, legítimamente identificados para su destrucción. Algunos han permitido que su resentimiento hacia el Presidente despertara aplausos para los contratiempos en Irak. Otros han desprestigiado irónicamente la guerra porque ha atado a nuestra fuerzas y les ha impedido confrontar los regímenes criminales de Sudán, Uganda y otros.
Yo simplemente decidí que le tiempo para las discusiones honestas sobre los oprimidos se había acabado, y me alisté.
Al digerir este post, por favor recuerda que el compromiso de Estados Unidos para derrocar a Saddam Hussein y sus hijos existía antes de la administración actual y existiría en las vidas de nuestros futuros hijos si no hubiéramos actuado. Por favor recuerda que los problemas que asolan Irak hoy comenzaron hace siglos y estaban hasta ahora retenidos por la más cruel de las cárceles. No olvides que los seres humanos tienen una responsabilidad hacia los otros y que los norteamericanos siempre tendrán una responsabilidad hacia los oprimidos. No desprecies las razones obvias para oponerse a la guerra pero no rebajes tampoco los aspectos morales. Ayudar a una población antes oprimida a convertir su destrozada sociedad en otra plural y democrática es peligroso y difícil, especialmente cuando estás siendo atacado y saboteado literalmente desde todas las direcciones. Así que si tienes algo que decirme después de leer esto, que al menos incluya “buena suerte”.
Desgraciadamente, Mark no tuvo suerte, y murió en un ataque en Mosul junto a otros tres soldados. Muchos pensarán que es una muerte inútil más que añadir a la cuenta del imperialismo americano. Y sin embargo, los jóvenes como él o Jeffrey Starr, que están entregando la vida ahora en Irak para conseguir que otros seres humanos puedan vivir con libertad y dignidad, y que son plenamente conscientes del riesgo que corren (leed la carta que Jeffrey escribió a su novia), han tenido una vida más llena de sentido que la inmensa mayoría de sus contemporáneos. “Todo el mundo muere pero pocos consiguen hacerlo por algo tan importante como la libertad”, decía Jeffrey en la carta a su novia.
Hubo un tiempo en el que los soldados de países libres morían por defender la democracia y la libertad, y eran considerados héroes. Cincuenta años después, no creo que hayamos ganado en sabiduría ni que hayamos mejorado nuestros criterios morales y éticos.
7 comentariosUn héroe
Vía Michelle Malkin, he conocido la historia de la carta que Jeffrey Starr, un soldado americano de 22 años muerto en Irak, escribió a su novia. El New York Times utilizó el caso de Starr, y su carta, para manipular descaradamente y hacerlo aparecer como contrario a la guerra y a su participación en ella:
Another member of the 1/5, Cpl. Jeffrey B. Starr, rejected a $24,000 bonus to re-enlist. Corporal Starr believed strongly in the war, his father said, but was tired of the harsh life and nearness of death in Iraq. So he enrolled at Everett Community College near his parents’ home in Snohomish, Wash., planning to study psychology after his enlistment ended in August.
But he died in a firefight in Ramadi on April 30 during his third tour in Iraq. He was 22.
Sifting through Corporal Starr’s laptop computer after his death, his father found a letter to be delivered to the marine’s girlfriend. ”I kind of predicted this,” Corporal Starr wrote of his own death. ”A third time just seemed like I’m pushing my chances.”
Ahora Bush ha utilizado la carta de Starr en un discurso para explicar por qué los soldados americanos están en Irak. La carta la podeís leer aquí, junto a la historia de Starr. Es conmovedora, y no he podido evitar traducirla:
Comments are off for this postQueridísma Emmylyn, te escribo esto sólo por una razón. El 13 de Abril de 2004 pensé que iba a morir. Mi única pena era no haber pasado el tiempo suficiente contigo. Que no te había dicho todo lo que quería. Al estar en Irak por tercera vez, no quiero sentir eso de nuevo porque sería el peor sentimiento. Así que esta carta es por si acaso no vuelvo a tener la oportunidad de hablar contigo. Obviamente, si estás leyendo esto, he muerto en Irak. De algún modo lo predije — por eso estoy escribiendo esto en Noviembre. Una tercera vez parecía como si estuviera forzando mi suerte. No lamento ir, todo el mundo muere pero pocos consiguen hacerlo por algo tan importante como la libertad.
Puede parecer confuso por qué estamos en Irak, pero no para mí. Estoy aquí para ayudar a esta gente, de manera que puedan vivir la vida que nosotros vivimos. No tener que procuparse por tiranos o dictadores viciosos. Hacer lo que quieran con sus vidas. Para mí eso es por lo que he muerto. Otros han muerto por mi libertad, ahora este es mi orgullo.
No quiero abandonarte, me veo a mí mismo casado contigo, formando una familia y haciéndonos viejos juntos. Desgraciadamente no experimentaré esas cosas. Sé que estás llorando, y siento decirlo pero me alegra tener a alguien tan hermosa y especial como tú que llore por mí. Sólo te pido que no llores mucho tiempo. Esto es lo que ha pasado y ya no se puede hacer nada. Nunca me olvides y recuerda que hay hombres buenos ahí fuera que te amarán tanto como yo lo hago. Encuentra al que te haga deliz, te lo mereces.
Bien, no puedo escribir eternamente, sé que quieres leer más pero pensé que sería más fácil si lo hacía simple y directo. Te quiero con todo mi corazón. Adiós, amor mío.
Hiroshima, Dresde, Alesia
Por ese extraño fetichismo que nos producen los aniversarios redondos, se está hablando mucho últimamente sobre las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki.
También en la blogosfera liberal, en el que un post de Juan Ramón Rallo ha generado bastante polémica. Franco Alemán, como acostumbra, ha aportado algunos enlaces con opiniones anglosajonas sensatas.
En cuanto al caso de Hiroshima y Nagasaki, el post con el que más coincido es con el de Coase.
Pero pensando en lo de la moralidad de las bombas atómicas, creo que algunos bitacoreros liberales comparten con pacifistas y buenistas una concepción absolutamente equivocada acerca de la naturaleza de la guerra.
Una de las primeras guerras de las que tenemos noticias detalladas es la de las Galias, que nos ha llegado contada precisamente por el jefe militar del ejército romano, Julio César. Uno de los episodios clave es la batalla de Alesia, en la que tras un largo asedio el César consiguió la rendición del jefe galo Vercingétorix. (A algunos tal vez os sonará por haber leído a Asterix).
Pues bien, en ese asedio los galos empezaron a sufrir la escasez de provisiones. Vercingétorix esperaba un refuerzo de otras tribus, que pensaba que podía ser decisivo para la victoria gala. Así que expulsó de la ciudad a ancianos, mujeres y niños, para evitar darles de comer y que sus hombres aguantaran hasta la llegada de los refuerzos.
Los romanos habían rodeado Alesia con sus propias fortificaciones, pero Vercingétorix esperaba que permitieran la salida de los civiles. César, a pesar de las súplicas de alguno de sus oficiales, se negó a dejarles pasar, quedando en tierra de nadie.
Vercingétorix se negó a abrir las puertas de Alesia a sus propias mujeres y niños, así que todos murieron de inanición a la vista de los soldados galos y romanos.
Como vemos, el uso de la población civil como arma es tan antiguo como la guerra. ¿Fue inmoral la actuación de Julio César al impedir el paso de los niños y mujeres galas? ¿Fue inmoral la de Vercingétorix al sacrificar a su propio pueblo? ¿Es inmoral arrasar Hiroshima con una bomba atómica? ¿Es inmoral arrasar durante tres días Dresde con 3.900 toneladas de bombas, con un poder de destrucción mayor que las bombas de Hiroshima y Nagasaki? ¿Es peor lanzar 42.700 toneladas de bombas sobre Tokio en Julio de 1945 que una bomba atómica en Hiroshima en Agosto?
La guerra es mala. Fundamentalmente, porque produce muerte, sufrimiento y destrucción. Además, como recuerda ESR, aumenta el poder del Estado. Pero, como decía Maurice Chevalier de la vejez, a veces la alternativa es peor.
Como liberal y como ser humano, estoy en contra de las guerras. Pero como liberal y como ser humano, no puedo ser pacifista, si eso supone permitir que un mal superior a la guerra se imponga.
Cuando tuvieron que elegir entre vivir bajo el dominio de los nazis y la Segunda Guerra Mundial, los británicos tomaron la decisión correcta, y no los franceses o los belgas.
Y una vez que entras en la guerra, todo lo que hagas debe ir encaminado a un único fin: terminarla cuanto antes, y ganando. Y eso puede implicar dejar morir de inanición a mujeres y niños, o arrojar bombas (incendiarias o atómicas) sobre población civil.
Medidas sucias, que no tienen nada que ver con el comportamiento habitual en tiempo de paz, pero que pueden resultar imprescindibles para que la guerra termine cuanto antes, y con el resultado que quieres. No son decisiones fáciles de tomar, y no creo que yo pudiera volver a dormir bien después de hacer algo así.
Pero tampoco dormiría bien si, pudiendo evitarlo, permitiera que los japoneses siguieran asesinando mujeres y niños chinos o filipinos, o que los baazistas de Irak siguieran asesinando mujeres y niños kurdos o chiítas, o que los nazis siguieran asesinando mujeres y niños judíos o deficientes mentales.
9 comentariosSrebrenica
Enlaza Franco Alemán con un artículo muy interesante en la Vanguardia sobre Srebrenica, en el que Ricardo Estarriol, corresponsal por aquel entonces en Bosnia, explica que las fuerzas de la ONU permitieron a los serbios ejecutar la matanza.
Lo que cuenta Estarriol coincide con lo que me dijo un militar a su vuelta de Bosnia. Al parecer hubo un acuerdo, mas o menos explícito, por el que la ONU permitió a los serbios “limpiar” la zona, de manera que se facilitara la gestión posterior del mosaico territorial en que se estaba convirtiendo Bosnia-Herzegovina.
Ignoro si las fuerzas de la ONU conocían el alcance que iban a tener las masacres, ya fueran 8.000 o 1.300 muertos. En cualquier caso, demasiados. Y otra prueba del futuro que nos espera si confiamos en la ONU para que garantice nuestra paz y nuestra seguridad.
1 comentarioEstamos en guerra
Aunque algunos prefieran enterrar la cabeza en la arena, estamos en guerra. Ya pueden hablar de alianzas de civilizaciones, de religión de la paz, de terrorismo internacional y de lo que quieran.
El hecho es que el islamismo radical ha declarado la guerra a Occidente. No soportan nuestro modo de vida. No soportan que nuestras mujeres trabajen, salga cuando quieran, con quien quieran y vestidas como quieran. No soportan que bebamos vino y comamos cerdo. No soportan que cada uno pueda pensar y hacer lo que quiera mientras no moleste al vecino.
Pero sobre todo no soportan que el éxito de nuestra sociedad y el fracaso de la suya les demuestre cada día que están equivocados, que Alá no les premia por ser buenos musulmanes, que cuanto más insisten en cumplir estrictamente la literalidad del Corán más se hunden en la miseria.
Por eso quieren que nuestra sociedad desaparezca. Por eso prefieren morir, y matar a hombres, mujeres y niños que trabajar para mejorar las condiciones de vida en sus países. Su única esperanza es un mundo en el que todos vivamos en el terror, el mundo sucio y feo de los talibanes, en el que estaba prohibido hasta cantar y bailar. En ese mundo todos seríamos igual de pobres, igual de tristes, igual de fanáticos.
Sólo podemos hacer una cosa: derrotarles antes de que lo hagan ellos. Así es la guerra: cada uno usa sus armas, y el más fuerte gana. Nosotros tenemos los mejores ejércitos, pero ellos tienen bombas y otras armas más sutiles: nuestro complejo de culpa, los intelectuales que llaman insurgentes a los saudíes que asesinan a iraquíes en su país, los abogados de los derechos humanos que se escandalizan porque se dice que un guardia ha tratado con menos respeto del debido un ejemplar del Corán de un preso de Guantánamo, los partidarios de la paz a cualquier precio.
Como ocurrió con los nazis, no puedes negociar con alguien que cree que tiene una misión histórica, y que esa misión implica la muerte de sus enemigos. No podías negociar con Hitler. No puedes negociar con los islamistas. Sólo cabe derrotarlos.
Y derrotar a los islamistas supone no sólo impedir que pongan bombas, sino impedir que usen las otras armas: impedir que lo peor de nuestra sociedad colabore con ellos, justificando sus crímenes, distinguiendo entre insurgentes y terroristas, acosando a los que se juegan la vida por defendernos.
Espero que Inglaterra sepa enfrentarse al problema mejor que nosotros, y que otros países europeos sean conscientes por fin de que no puedes integrar en tu sociedad a monstruos cuyo único objetivo en la vida es destruirte.
32 comentariosSchröder sufre las consecuencias de Irak
La falta de apoyo a la guerra de Irak empieza a pasar factura. De momento, el SPD de Schröder ha sufrido una derrota histórica en uno de sus feudos históricos. Después de las victorias de Howard, Bush y Blair, en los tres países que más tropas aportaron a la guerra de IraK, parece claro que la población pacifista y antimilitarista que estaba unánimemente en contra de la guerra vota a favor de los gobernantes que participaron en ella y contra los que se opusieron.
Nota para los listillos: España no participó en la guerra, y además Aznar no se presentó. Y si los expertos analistas internacionales interpretaban el resultado de las elecciones británicas en clave iraquí (pronosticando con gran perspicacia el fracaso de Blair, algunos incluso después de que hubiera vencido con mayoría absoluta), yo puedo hacer lo mismo con las alemanas.
3 comentariosIrak y las armas de destrucción masiva
El New York Times publicó el día 13 una historia en la que un alto cargo iraquí aseguraba que en los días que siguieron a la caída de Bagdad se produjeron saqueos sistemáticos en las instalaciones de producción de armas de destrucción masiva.
Para los adoctrinados: Sadam SÍ tenía armas de destrucción masiva. Decenas de miles de kurdos gaseados podrían atestiguarlo si no estuvieran muertos. La cuestión es si todavía las tenía o si tenía capacidad de producirlas en 2003. Los inspectores de la ONU no las encontraron, lo cual no es muy sorprendente dado que sus movimientos eran controlados por el régimen de Sadam Hussein.
Pero el problema es ¿por qué no las han encontrado los americanos? Se encontraron numerosas máscaras antigás, y misiles capaces de actuar como vectores de cargas químicas o biológicas, pero no las armas en sí ni las plantas para fabricarlas.
El artículo del NYT ofrece una respuesta: hubo un plan organizado para sacar todos los elementos de producción de armas. En Slate Christopher Hitchens critica a los que llaman a Bush mentiroso, a los inspectores de armas de la ONU y a la CIA por no asegurar a tiempo las plantas de producción de armas.
Por supuesto, hay que tomar este tipo de noticias con prudencia. Pero no deja de resultarme curioso no haber leído nada sobre este asunto en ningún medio de comunicación español. ¿Por qué tengo la impresión de que si la noticia del NYT fueran las declaraciones de un alto cargo iraquí diciendo que Irak nunca tuvo armas de destrucción masiva esto sería portada de todos los medios?
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