La felicidad
Happiness is a warm gun, cantaba John Lennon. Yeah, watever. Yo no soy quién para contradecir a Lennon. Y es que no es fácil saber en qué consiste eso de la felicidad, ni si es lo mismo para todos. Los sabios que escribieron la constitución de los Estados Unidos proclamaron el derecho a buscar la felicidad, no el derecho a la felicidad.
Por supuesto, esto no es obstáculo para que una ONG haya creado un índice de felicidad por países. Un índice en el que Estados Unidos sale muy mal parado (150 de 175) y en los primeros puestos están Vanuatu (1º), Colombia (2º) o Cuba (6º). Para calcularlo, no les basta con preguntar a la gente si es feliz, sino que utilizan, además de la expectativa de vida y un “índice de felicidad”, algo que llaman “huella ecológica”. Combinando las tres variables es como les sale su índice.
Cualquier persona sensata, ante estos resultados, diría: “nos hemos equivocado. Nuestro índice es una gran cagada. Vamos a rehacerlo.” A ver si no cómo explicas que los cubanos huyan por millares del paraíso de felicidad en el que viven y se jueguen la vida entre tiburones para llegar al infierno estadounidense.
Aunque a lo mejor el índice no es una chapuza, sino el reflejo exacto de los prejuicios de los “economistas” que lo han elaborado. Veamos qué dice Nic Marks, uno de los autores:
El objetivo del índice era demostrar que el bienestar no tiene que estar ligado a niveles altos de consumo.
Me lo temía. Partiendo de la base de que “el dinero no da la felicidad”, han hecho un índice según el cual los habitantes de países subdesarrollados son felices por definición.
Un día de estos voy a hacer un índice de desfachatez, en el que ser miembro de una ONG tendrá un plus de 50 puntos.
5 comentariosBill Gates y las ONG
A través de menéame, he llegado a un texto que escribe un tal Roberto Chimenti “en nombre de la Coordinadora de ONGD de Nafarroa” sobre la concesión del Príncipe de Asturias a Bill y Melinda Gates, que no puedo resistirme a fiskear:
Solidaridad, Bill Gates y cooperación
El pasado 4 de mayo se hizo pública la noticia de la concesión del Premio Príncipe de Asturias a la Cooperación Internacional, premio que se concede anualmente «a la persona, personas o institución cuya labor haya contribuido de forma ejemplar y relevante al mutuo conocimiento, al progreso o a la fraternidad entre los pueblos». Y este año ha sido concedido a la Fundación Bill y Melinda Gates por, según recoge el acta del jurado, «el ejemplo que representan de generosidad y filantropía ante los males que siguen asolando al mundo. Este desprendimiento por parte de Bill y Melinda Gates constituye una aportación valiosa a la cooperación internacional y una referencia ética que debe llamar a la conciencia de cuantos tienen responsabilidad y medios para contribuir a paliar las desigualdades y carencias de tantos millones de personas».
Generosidad y filantropía: esa es la clave. Por una vez, el jurado de los Príncipe de Asturias se ha acordado de la filantropía, el “amor a los seres humanos”. Un concepto que ignora Chimenti.
Las siguientes líneas pretenden explicar las razones por las que esta decisión ha causado reacciones negativas entre personas que trabajamos, de forma voluntaria o remunerada, en Organizaciones No Gubernamentales para el Desarrollo (ONGD). Creemos que algo sabemos sobre desigualdades y carencias de cientos de millones de personas, sobre males que asolan al mundo y sobre cómo cooperar entre personas de distintos países para intentar mejorar esta situación, y por ello la Coordinadora de ONGD de Navarra queremos ofrecer a la opinión pública estas líneas que no pretenden juzgar a nadie, sino simplemente aportar otro punto de vista para que cada quien desarrolle su propia opinión.
Que sepan de males, no lo dudo. De cómo intentar mejorar la situación, se lo concederemos. Ahora bien, mejorarla, lo que se dice mejorarla, no puede decirse que lo hayan conseguido. Y es que, como ahora veremos, a ellos lo que les importa es el “intentar”, no el “mejorar”.
Nota ortográfica: la forma correcta es “asuelan”, no “asolan”.
Nota gramatical: “la Coordinadora de ONGD de Navarra quiere“.
La cooperación internacional es una realidad muy amplia. Se puede entender de muchas formas, pero su significado es bastante concreto. El prefijo «co» coeducación, corresponsabilidad, colaboración, cofinanciación… nos avisa de que hay algo que se va a hacer entre, al menos, dos actores. Co-operar quiere decir trabajar juntos. Y para ello es esencial la búsqueda de un trabajar de igual a igual (difícil, sí, pero es la meta).
Así que la meta es trabajar de igual a igual… y yo que creía que la meta era mejorar las condiciones de las personas más desfavorecidas. Pero no. Lo que importa es cómo se trabaja, no el resultado que se consigue.
La cooperación no es, o no debería entenderse así, un mero trasvase de recursos de quien tiene a quien no tiene. En la cooperación, es esencial la figura de la «contraparte», con quien se establece una estrecha relación. La organización del Norte (representante de la sociedad civil del Norte) se sienta a la misma mesa con la organización del Sur (representante de la sociedad civil del Sur), para pensar y decidir juntas qué hacer, cómo, cuándo, dónde, con quién, con qué… La cooperación implica compartir, afrontar conjuntamente lo que sale mal, ilusionarse con lo que puede funcionar, establecer puentes. Estar cerca.
La organización del Norte se sienta con la organización del Sur… pues qué quiere que le diga: prefiero el modelo Gates: el ciudadano del Norte hace un bien al ciudadano del Sur. Un bien concreto y tangible. Una vacuna, que le salva la vida.
Es que verá, señor Chimenti, cuando uno tiene a su hijo con malaria, le importa bien poco que haya una organización del Sur representante que esté a la mesa con los del Norte ilusionándose con lo que puede funcionar. Usted quiere compartir, afrontar conjuntamente no sé que cosas… el pobre quiere que no se le muera el hijo.
El mero trasvase de fondos de quien tiene dinero a quien no lo tiene no crea redes solidarias, ni tejido social.
Totalmente de acuerdo. Lo recordaré la próxima vez que salgan ustedes con lo del 0,7%.
La cooperación necesita dinero, pero no es sólo dinero. La cooperación precisa que dos actores se entiendan, se relacionen, se sienten codo a codo y trabajen duro por mejorar las condiciones de vida de la gente, cambiando estructuras y defendiendo los derechos humanos.
La cooperación no sé lo que necesita. Sí se lo que necesita la gente a la que ayuda Gates: una vacuna. Y sé lo que no necesita: que un iluminado del primer mundo le de la brasa con “las estructuras” y demás pajas mentales.
A mí esta gente me recuerda a los misioneros del siglo XIX, más preocupados por la moral y la conversión de los indígenas (es decir, por que los indígenas actúen según el patrón moral del misionero) que por su bienestar material. Chimenti quiere que los indígenas le entiendan, se relacionen, se sienten con él codo a codo y trabajen duro… oiga, ¿y si los indígenas pasan de usted y lo que quieren es hacerse ricos como Bill Gates, o al menos comer todos los días algo más que mijo y batata?
Nos tememos que la solidaridad que a menudo se nos presenta es indolora. No cuesta. Bill Gates, una de las mayores fortunas del planeta da una parte de su dinero. Y ese dinero seguro que rinde buenos frutos. No lo cuestionamos. Pero nos parece que premiar esa forma de entender la cooperación es valorar más el dinero y la riqueza, que el trabajo bien hecho para erradicar la pobreza. Se nos ocurren muchas organizaciones y personas con trayectorias admirables y que co-operando, contribuyen de forma ejemplar y relevante al mutuo conocimiento, al progreso o a la fraternidad entre los pueblos.
No. Esa forma de entender la cooperación es valorar más lo que más benefica al receptor de la cooperación, no lo que mejores sentimientos produce en el benefactor. Y claro que hay mucha más gente que tiene trayectorias admirables. Yo conozco a unos cuantos (de los que se dedican al Tercer Mundo la mayoría son misioneros, por cierto). ¿Y bien? ¿Deja por eso de ser admirable que una persona sea capaz de generar tanta riqueza y regalarla a sus semejantes en esas cantidades?
Se nos hace muy duro que nunca se les reconozca. Y todo premio es un reconocimiento. Por ello, reconocer y premiar a quien tiene por principal mérito tener mucho dinero y dar un parte de él, nos parece grave también desde un punto de vista educativo.
Pero vamos a ver… ¿no llevan ustedes decenios diciéndonos que tenemos que dar una parte de nuestro dinero a los que sufren en el Tercer mundo? Ahora tienen un ejemplo excelente de alguien que da, él solo, más que muchos países enteros, ¿y les parece mal “desde un punto de vista educativo”? ¿Quiere esto decir que ya no quieren mi dinero?
Las ONGD no hacemos sólo proyectos en países empobrecidos. También hacemos educación para el desarrollo. Queremos abrir las mentes de nuestra sociedad del bienestar, para que se reconozca que hay una relación directa entre nuestro enriquecimiento y su empobrecimiento.
Ese es parte del problema. Que la gente les dona dinero para que hagan proyectos “con los pobres de África”, y ustedes, en lugar de vacunar con ese dinero a unos niños, se lo gastan en explicarle a esa señora que les ha dado el dinero que es muy mala y que los de África son pobres por su culpa. Como dijo el jurado del prícipe de Asturias, Bill Gates es un ejemplo de generosidad y filantropía. Ustedes son un ejemplo de sectarismo ideológico. Para ustedes es más importante “cambiar las estructuras” que ayudar a personas concretas. Tienen más amor a sus ideas que a sus semejantes.
Cuando se intenta y se defiende otra forma de vida no basada en el materialismo, el individualismo, el consumismo… es muy traumático recibir el mensaje subliminal de que se premia y se reconoce a quien es extremadamente rico. A quien le va muy bien el funcionamiento actual del mundo, y que por ello, no empuja cambios estructurales. Tener dinero es lo que importa. Cuanto más dinero tengas, más solidario podrás ser. Y te premiarán. Es terrible.
“Cuanto más dinero tengas, más solidario podrás ser”. Esa es la idea. No es terrible, es fantástico. Y un buen mensaje para todos los que son ricos o aspiran a serlo. Si usted no estuviera cegado por sus prejuicios ideológicos, vería que en España podemos pagar una plétora de ONGs porque tenemos dinero. Porque somos más ricos que hace treinta años. Y vería que los pobres ya tienen una forma de vida no basada en el materialismo ni en el consumismo… y es una vida muy perra. Por eso muchos vienen aquí, a ver si ellos también pueden hacerse materialistas y consumistas, y vivir decentemente.
Y decir que Bill Gates no ha empujado cambios estructurales… salvo que usted sólo entienda por cambio estructural la revolución del proletariado, Bill Gates ha empujado más cambios estructurales que ninguna otra persona en las últimas dos décadas. Por eso se ha hecho inmensamente rico.
Para terminar. Si a cualquier escolar por pocos años que tenga le ponemos tres palabras: naranja, peine, manzana, y le pedimos localizar la que es distinta de las otras dos (ni mejor, ni peor, simplemente distinta) lo adivina en seguida. Invitamos a quien está leyendo este artículo, a que relea las tres palabras del título y descubra cuál no encaja muy bien con las otras dos. Y conste que no tenemos nada en contra de los peines. Pero no son frutas. Sirven para peinarse, pero no alimentan.
Las tres palabras del título son cinco, como sabe cualquier escolar por pocos años que tenga. Pero como sí hay tres sustantivos y me gustan los tests de lógica, le diré a Chimenti cual es la diferencia:”Bill Gates” es un sustantivo concreto, y “solidaridad” y “cooperación” son abstractos. Bill Gates existe, y sus vacunas también: miles de niños están vivos gracias a esas vacunas.
Bill Gates gana dinero y lo regala a los pobres. En muchas ONGs, los “solidarios comprometidos” ganan dinero a costa de los pobres. Esa es la diferencia entre las “tres palabras” del título.
9 comentariosNo te muerdas la lengua ante la Exclusion
De momento, el PP es socialdemócrata. O democristiano, en el mejor de los casos.
Acaba de terminar algo que han llamado “FORO 2. No te muerdas la lengua ante la Exclusión”. Básicamente, varios representantes de ONGs han expuestos sus peticiones (algunos sólo de implicación, otros de políticas “activas”, es decir, pasta), Ana Pastor ha dado las gracias, ha anunciado la implicación del PP con los desfavorecidos, y eso ha sido todo.
Ni debate, ni propuestas liberales, ni mención a la responsabilidad de cada uno, ni nada.
3 comentariosVidas paralelas, o perpendiculares
Mary Prophit y Susanne Osthoff son dos mujeres occidentales que han vivido en Irak. Mary es norteamericana y Susanne es alemana. Mary es oficial del ejército y Susanne antropóloga. Mary ha luchado con el ejército que invadió Irak y Susanne ha defendido a la resistencia iraquí.

Pero además, Mary ha colaborado en la entrega de material sanitario, escolar y de infraestructuras a miles de niños. Para hacerlo, no ha dudado en salir de su cuartel jugándose la vida y ha sufrido el ataque de los insurgentes mientras repartía comida o material junto a soldados iraquíes. Bajo el fuego enemigo, arrastró al menos a dos soldados iraquíes heridos lejos de un camión que explotó segundos después. Mary ha puesto en varias ocasiones literalmente el bienestar de los niños iraquíes por delante de su propia vida.

Susanne ha sido responsable de una ONG que enviaba ayuda del gobierno alemán a Irak, pero hay problemas para saber qué ha hecho exactamente con el dinero. Susanne era amiga del médico personal de Sadam Hussein. Fue secuestrada por rebeldes, y fue liberada después de que el gobierno alemán pagara un rescate de miles de dólares. A Susanne se le ha encontrado una buena parte de los billetes que sirvieron para pagar su rescate entre sus ropas. Es decir, Susanne fingió un secuestro para repartirse con los terroristas el dinero que pagó el gobierno alemán para rescatarla.
Mary es una señora, una soldado valiente y una mujer buena y honrada, de la que nunca sabremos nada por la prensa española. Susanne es una estafadora, una progre arquetípica a la que todos los medios dieron cobertura para contar su secuestro. Veremos cuantos de los que nos explicaban cómo Susanne ayudaba al pueblo iraquí nos hablan ahora de su iniquidad.
[NOTA] Si no lo habéis hecho, seguid el enlace en el que se cuenta la historia de Mary. Descubriréis algo sobre Gary Sinise, el protagonista de CSI New York.
4 comentariosEl Papa y el Preservativo
Algunos empezaron ya con el cadáver de Juan Pablo II todavía caliente. Conservador, retrógrado, intransigente… pero en realidad de lo único concreto que podían acusarle era de oponerse al uso del preservativo. Y se cebaron.
Ahora, a Benedicto XVI le acusan de retrógrado, inquisidor, intransigente… y de no permitir el condón:
En cualquier caso, cabe temer que de momento seguirán muriendo de sida miles y miles de creyentes del Tercer Mundo que obedezcan la consigna de que Dios prohíbe el preservativo
Ya se ha dicho mil veces, pero por mi parte pienso seguir insistiendo mientras estos imbéciles lo hagan:
Así como está en contra del aborto o de la pena de muerte para todos, incluidos los no católicos, porque se trata de un mal que se hace a otro, no pretende imponer su moral sexual más que a sus fieles. De modo que el que no sea católico, puede hacer lo que le dé la gana (o lo que le dejen sus parejas), con preservativo o con traje de cuero y látigo.
Yo nunca he visto un estudio en el que se demuestre que las víctimas del SIDA en África son todas católicas. Ni siquiera un estudio en el que se demuestre que hay una correlación entre ser católico y padecer el SIDA. No digo que no exista, sólo que yo no lo conozco, y supongo que todos los que hablan “del tercer mundo” lo citarían si existiese.
Porque lo que espero que no quieran hacernos creer es que hay animistas o musulmanes que están esperando a ver qué dice el Papa sobre el preservativo para decidir si lo usan o no.
A ellos les basta con criticar al Papa desde su comodidad primermundista. En los enfermos de SIDA no ven personas, sino una causa. Las monjas católicas sí ven personas a las que cuidar y amar, sin que les importe cómo han contraído la enfermedad o qué religión profesan.
No future
No, esta vez no son los Sex Pistols, sino de nuevo los expertos ecologistas los que nos anuncian que no hay futuro para nosotros: afrontamos nada menos que la mayor desaparición de especies desde la extinción de los dinosaurios.
La noticia no tiene por dónde cogerla, pero vamos a intentarlo:
La Tierra afronta la mayor desaparición de especies desde la extinción de los dinosaurios
De entrada, podéis ir viendo el gráfico en esta página. Como veréis, además de las cinco extinciones masivas (que afectan a más del 30% de las especies, en algún casos a más del 90%), hay una extinción continua de fondo.
Mientras nos esmeramos en llenar el mundo de humos, desechos y asfalto, el otro plato de la destartalada balanza del medioambiente se vacía de animales y plantas. No se trata de un informe más para colocar en la estantería, la crisis de la biodiversidad es la más importante en la Tierra «desde la extinción de los dinosaurios», según alertó ayer Organización de Naciones Unidas. Los 1.200 expertos reunidos en París proponen un «mecanismo intergubernamental que alerte a gobiernos y responsables privados de la amenaza» y salve a «millones de especies de la extinción» que les depara.
Casi un ejemplo de buen periodismo. El que ha escrito esto fue a clase el día que les contaron que en el primer párrafo había que resumir la historia. Lástima que el día que les dijeron que había que contrastar los datos que ofrece una fuente, y el día que les hablaron de la objetividad estuviera en la cafetería de la facultad jugando al mus.
Javier Gómez
París- El cuadro sobre el paisaje del mundo que trazaron ayer los expertos en biodiversidad empieza peligrosamente a asemejarse al de una naturaleza muerta. «Vivimos una crisis sin precedentes desde la extinción de los dinosaurios. El 45 por ciento de los bosques han desaparecido, el 10 por ciento de los corales y el resto está gravemente amenazado». El director general del Programa de la ONU sobre Medioambiente, Klaus Toepfer, pronunció ayer estas crudas palabras ante una platea con más de 1.200 expertos, responsables políticos y ONG.
Vayamos por partes:
¿crisis sin precedentes desde la extinción de los dinosaurios? que se lo pregunten a los grandes mamíferos que poblaban el norte de Estados Unidos y Eurasia, extinguidos por el cambio climático que supuso el final de la última glaciación. Los mamuts y rinocerontes lanudos que vivían en las orillas del Manzanares sí que tenían motivos para preocuparse por estos calores de 10ºC en pleno Enero.
El 45% de los bosques han desaparecido. ¿Sería mucho esfuerzo para el señor Toepfer leer los documentos de la propia ONU sobre la deforestación? Así podría ver que en el año 2000 la tasa neta de deforestación fue del 0,24% (3.688 millones de héctareas de bosque se redujeron en 9,4 millones de hectáreas). El mismo documento dice que la tasa de deforestación descendió ligeramente en los años 90 con respecto a los años 80.
Pero es que además las fotografías por satélite muestran que en India la cobertura forestal ha crecido un 240% entre 1971 y 1999, esto es, un 8,57% anual. ¿Y qué han hecho los indios para conseguir esto? Pues entre otras cosas, incentivar económicamente la explotación de los bosques. Así han creado incentivos para que los campesinos los cuiden como cualquier otra cosecha.
Con respecto a los corales no voy a entrar, pero ¿seguro que el resto está gravemente amenazado? ¿Las moscas están gravemente amenazadas? ¿Las ratas están gravemente amenazadas? ¿El señor Toepfer es experto, responsable político u ONG?
Nota gramatical: el sujeto debe concordar con el predicado en número. ¿Qué es eso del “El 45% … han desaparecido”?
Los expertos saben que es difícil hacer oír cualquier grito de alarma en un mundo de sirenas, catástrofes naturales e informes apocalípticos, pero ayer hicieron un esfuerzo en la Cumbre Internacional sobre Biodiversidad de París.
¿Que es difícil hacer oír cualquier grito de alarma? ¿Lo dice un tipo que está dándoles cancha en uno de los principales periódicos del país? Quienes tienen difícil hacer oír su voz son los científicos más sensatos, que pueden verse sometidos incluso a una caza de brujas por no seguir a los catastrofistas.
«Miles de especies desaparecen cada día antes de ser identificadas y descritas, cuando podían haberle sido útiles a la Humanidad», constató Toepfer.
Ya empezamos. Si las especies no están identificadas y descritas, ¿cómo sabe Toepfer que desaparecen? Nótese además el uso de la matemática más avanzada por parte de Toepfer. El número “miles” no es un número real, irracional ni imaginario, sino un tipo nuevo de número denominado entre los matemáticos teóricos número irreal. En lugar de situarse sobre una recta o un plano, los número irreales se agrupan en varios puntos del espacio, de los que sólo se conocen algunos, como el antes mencionado miles, el mogollón, o el unapasta. A pesar de que su base teórica está todavía en un estado muy incipiente, son ampliamente usados en campos como la hostelería, la reparación de automóviles o la gestión de proyectos, casos en los que la suma de números enteros produce indefectiblemente un número irreal, siempre distinto del que predicen las matemáticas tradicionales.
Pero de todas maneras, ¿cómo sabe que desaparecen miles cada día? Un poco más adelante se aclara todo.
El mensaje que se quiere hacer llegar es doble: en primer lugar, subrayar el riesgo de que, de tanto adelgazar, la riqueza natural de nuestro mundo acabe raquítica; después, preguntarle a los 188 países (sin Estados Unidos) que firmaron las conclusiones de la Cumbre sobre Biodiversidad de Río de Janeiro, en 1992, por qué, trece años más tarde, no han hecho nada. Por ello, uno de los retos es conseguir un «mecanismo intergubernamental» permanente que sirva de bisagra entre expertos, asociaciones ecologistas, estados y empresas en las negociaciones internacionales.
Sinceridad ante todo: lo que se pretende con esto es hacer llegar un mensaje. No averiguar la verdad, sino hacer llegar un mensaje. No voy a entrar en las metáforas sobre la riqueza natural, pero sí podría decir que es mentira que los 188 países no hayan hecho nada. De entrada, de las 149 reservas de la Biosfera que lista la UNESCO, muchas se han creado después de 1992. Y en las demás se ha seguido trabajando. Y esto es sólo un ejemplo.
¿Por qué se quiere entonces hacer llegar un mensaje falso? Pues porque el objetivo es el mecanismo intergubernamental, del que vivirán unos cuantos de estos expertos y asociaciones ecologistas, y que pagaremos nosotros.
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza estima que de los 1,7 millones de especies animales que conocemos, 16.000 luchan por sobrevivir y podemos perderlas para siempre. En esa agonía se hallan también 60.000 especies vegetales. El mayor problema es que estas especies animales conocidas son un puñado de las entre 10 y 30 millones que se estima que existen en la Tierra. Muchas de ellas están a punto de desaparecer antes incluso de ser conocidas.
¡Por fin algún dato! Vamos a ver las dimensiones de la catástrofe: un 0,94% de especies animales están amenazadas. Esto es, un 99,06% de especies no están amenazadas. ¿Recordáis que en el título se hablaba de la mayor desaparición de especies desde la extinción de los dinosaurios? En la extinción K-T (la de los dinosaurios) desapareció LA MITAD de todas las formas de vida. Un pelín exagerado comparar una extinción del 50% con un porcentaje de especies amenazadas, no extintas del 0,94%.
Según estos, en los últimos 400 años ha desaparecido aproximadamente un 10% de las especies amenazadas. Teniendo en cuenta que citan a Vandana Shiva, no sé si son muy de fiar, pero utilicemos sus cifras de todos modos. Suponiendo que en los últimos 100 años, como dicen, el ritmo se ha cuadruplicado, esto quiere decir que cada año muere un 0,05% de las especies amenazadas. Esto es, de las 16.000 especies conocidas y amenazadas, desaparecen 8 al año. Si utilizamos el máximo de 30 millones de especies que existen en la tierra según estos expertos, suponemos que el porcentaje de especies amenazadas es el mismo que entre las especies conocidas (no tenemos información para pensar otra cosa) y aplicamos sus tasas de extinción, resulta que desaparecen AL AÑO 141 especies. Una pena, sin duda.
Pero ¿de dónde se había sacado el señor Toepfer la cifra de miles de especies al día? ¿Sería mucho pedir que los expertos en catastrofismo supieran sumar, restar, multiplicar, dividir y calcular porcentajes?
El hombre no puede mirar a otro lado a la hora de repartir las culpas de este desolador panorama.
Entonces, ¿todas las extinciones de especies se deben al hombre? ¿no hay ni un escarabajillo que se haya extinguido simplemente porque otro mejor adaptado le ha dejado sin nicho ecológico? Esto supondría que la selección natural ya no actúa sobre la vida en la Tierra, y sí que sería una noticia.
Las cuatro causas que más estragos causan a la biodiversidad dependen de manos humanas: la polución, la introducción de especies invasoras en ecosistemas que no les corresponden, la sobreexplotación del suelo y el cambio climático provocado principalmente por las emisiones de gas.
¿Porque lo dice quién? ¿Se atreven a caso a determinar qué porcentaje de las extinciones se deben a cada una de estas cuatro causas? ¿Entonces cómo saben que estas son las cuatro que más estragos causan a la biodiversidad?
En el fondo de todos estos argumentos subyace una visión de la ecología, de las interacciones entre especies y de éstas con el medio, y de la selección natural profundamente ingenua y equivocada. Para estos iluminados, la naturaleza permanece en un estado de nirvana, sin sufrimientos ni alteraciones, hasta que viene el hombre (nótese como aquí no se dice el hombre y la mujer, como en todos los textos políticamente correctos) a perturbarla, extinguiendo especies a mansalva.
Este molinillo destructor del que muchos llaman «progreso» ha multiplicado por cien el tranquilo ritmo «darwinista» de desaparición de especies.
Lo que decíamos: ¿ritmo tranquilo? A ver si va a resultar que la “darwinista” lucha cruel por la vida es en realidad el paraíso original, donde el cordero yace con el león.
Esto puede ser difícil de captar para espíritus simples como el embobado autor del este engendro, pero la realidad es que la destrucción de las especies (en realidad, la destrucción de los individuos) es el mecanismo por el que la naturaleza deja espacio para nuevas especies. A mí me hubiera gustado que los dinosaurios hubieran sobrevivido como grandes animales, además de hacerlo como aves, pero entonces nosotros no estaríamos aquí para verlo.
Por cierto, otra vez las cifras a voleo: ¿de dónde se saca que el ritmo de desaparición se ha multiplicado por 100? ¿Seguro que no se ha multiplicado por 99 o por 101? Además, se ha multiplicado por 100 ¿con respecto a qué? seguramente no a las extinciones de hace 10.000 años, cuando desaparecieron los mamuts entre otras muchas especies. Entonces, ¿se ha multiplicado por 100 con respecto a hace 200 años, antes de la industrialización? ¿Y cómo lo sabe si no hay datos fiables de esa época?
Y por cierto: el progreso es creador, no destructor.
El presidente francés, Jacques Chirac, fue uno de los que más claramente abordó la cuestión: «En todos los continentes y en todos los océanos se encienden señales de alerta. La destrucción de este patrimonio, legado por milenios de evolución, es una terrible pérdida y una grave amenaza para el futuro». El mandatario instó en favor de la creación de un «grupo internacional de expertos» que estudie la «evolución de la biodiversidad» y mandó un mensaje a sus colegas de otras potencias mundiales para que pongan la defensa de la biodiversidad entre sus prioridades con «gestos concretos».
Ya habían dicho lo del comité, pero el mensaje tiene que hacerse oír: “Dadnos dinero, o lo lamentaréis”.
Ayer se decidió que los trabajos culminen con una «Declaración de París», un texto de consenso que despierte la conciencia medioambiental de los gobiernos mundiales. ¿El enésimo grito en el vacío?
Eso espero, por la cuenta que nos trae. Pero me temo lo peor.
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Para informaros sobre la realidad en la ayuda a las víctimas del tsunami, os recomiendo leer el blog Diplomad. En inglés claro, pero merece la pena. Está escrito por un funcionario del Departamento de Estado (el ministerio de asuntos exteriores) de Estados Unidos, destinado en uno de los países que han sufrido las consecuencias de la catástrofe.
Los posts anteriores a diciembre ya eran buenos, pero los que tratan del papel de la ONU en la ayuda del tsunami son impagables.
El tsunami y los tacaños occidentales
Por diversas circunstancias, no todas relacionadas con estas fechas, no estoy con un humor muy adecuado para hablar de desgracias, por lo que he evitado hasta ahora hablar de Ibarretxe, Zapatero y el tsunami. Pero en vista de las estupideces que uno lee, no puedo evitar hacer algún comentario.
El día 27, cuando aún estábamos empezando a comprender la magnitud del desastre, Jan England, Vicesecretario General de la ONU para Asuntos Humanitarios, acusó a los países occidentales de tacaños, y criticó las medidas de reducción de impuestos. Por supuesto, el corifeo habitual se sumó a las críticas, acusando a Bush de insensible.
¿Quereis saber cúales son las cifras de donaciones oficiales a 31/12? Veamoslas, en millones de dólares:
Esto es, los países occidentales han comprometido doscientas veces más dinero que la ONU. Incluso clasificando a Japón entre los países asiáticos y no entre los occidentales, éstos aportan más. Además, éstas donaciones no incluyen el dinero aportado por particulares, que es especialmente significativo en USA. Sólo Bill Gates ha donado a través de su fundación tres millones de dólares.
¿Cuál es la respuesta a esta generosidad? Por supuesto, acusar a los Estados Unidos de actuar unilateralmente para menoscabar los esfuerzos de la ONU. Ojalá fuera cierto. Así tal vez evitaríamos otro escándalo como el del Petróleo por Alimentos.
No puede ser, pensareis algunos, Bush es un vaquero imbécil y prepotente, que no puede tener ninguna sensibilidad por las víctimas. En cambio Kofi Annan, premio Nobel de la Paz, seguro que no ha dormido desde que se enteró del desastre.
Veréis amiguitos, en realidad Kofi estaba de vacaciones esquiando en Wyoming, como cualquier niño pijo. Tardó tres días en interrumpir sus vacaciones, porque según él: “no necesita estar en su oficina para actuar”. Tres días en que cada hora aumentaba el número de víctimas, tres días en que veíamos sin cesar imágenes de niños muertos, de personas desconsoladas, tres días en los que la destrucción iba sobrepasando todo lo imaginable. Para Kofi, Secretario General de las Naciones Unidas, no era suficiente como para dejar sus vacaciones y el esquí.
No esperéis que ningún periódico os hable de esto. Ningún tertuliano de ninguna emimsora criticará a Kofi por insensible. Nadie de los que acusaban a Cascos de estar en una cacería y tardar unas horas en atender el asunto del Prestige dedicará un sólo minuto a criticar a Kofi por preferir el esquí a atender a las víctimas del tsunami durante tres días.
Una última cosa. La erupción del Krakatoa mató a 36.000 personas. Dando por buena la cifra de 150.000 muertos, y aún teniendo en cuenta la población relativa del planeta en 1886 y ahora, este desastre es peor. Pero la ayuda que están recibiendo las víctimas no tiene nada que ver con la que recibieron hace más de 100 años, esto es, cero. Y todo gracias a la globalización, al capitalismo, a la ciencia occidental…
Digo esto porque entre las perlas de Susan Sontag estuvo decir que la raza blanca es el cáncer de la historia de la humanidad. Esto siempre fue una estupidez (racista, además), pero en momentos como estos, cuando somos los occidentales los que más ayuda aportamos, cuando los demás pueden aportar ayuda sólo porque nuestra ciencia y tecnología les da los medios para ello, no está de más recordarlo.
Trabajo infantil y explotación
Happy Butcher escribe sobre explotación infantil y posibles medidas para evitarla.
Aunque las medidas que apunta pueden tener cierta eficacia, no puedo evitar hacer la siguiente reflexión:
Mi abuela materna empezó a trabajar a los 9 años sirviendo en una casa interna. No sabía leer ni escribir. Además de darle comida y cama, no creo que le pagaran mucho más. No sabía lo que eran unas vacaciones, ni muchas otras cosas que damos por supuestas.
Mi padre y mi madre empezaron a trabajar a los 14 años, cuando terminaron el colegio. Mi madre lo dejó al casarse, como era habitual, pero mi padre pudo tener algo de formación especializada en el banco en el que trabajó, y desde un primer puesto de botones pudo llegar a niveles directivos de cierta importancia. Cuando mis padres se casaron fueron de viaje de novios a Alicante, y los fines de semana jugaban al parchís con mis tíos, porque no tenían dinero para ir al cine o a cenar.
Mis hermanas y yo hemos ido a la universidad, hemos tenido profesores particulares de inglés, hemos viajado al extranjero para completar estudios y hemos empezado a trabajar pasados los 20 años. Fui a Yugoslavia de viaje de novios, mis hijos comen o cenan en un restaurante varias veces al mes y están acostumbrados a coger un avión para ir de vacaciones a la playa.
¿Qué quiero decir con este rollo autobiográfico? pues que en mi opinión el trabajo infantil es un indicador del grado de madurez de una sociedad. Ahora nos parecería aberrante que una niña de 9 años entrara interna a servir en una casa, pero para muchas familias hace 80 años era una suerte. Gracias a esas personas que hace 80 años trabajaban como mulas en el campo o sirviendo en una casa, gracias a esas otras personas que hace 40 años trabajaban en las fábricas o en las oficinas en condiciones que ahora nos parecerían de explotación, nosotros podemos disfrutar de un nivel de vida equiparable al resto de los occidentales.
Dudo mucho que si hace 80 años alguien hubiera regalado dinero a espuertas, en España tuviéramos ahora este nivel de vida. Los países del sudeste asiático o Corea han demostrado que lo que hicimos en este país en dos generaciones se puede hacer en una, pero lo que para mí no tiene duda es que la única manera de salir de la pobreza es crear una cultura del esfuerzo y del trabajo.
Una vez que se sobrepasa el nivel de subsistencia, es cuando tiene sentido preocuparse por el trabajo infantil o por las condiciones de los obreros. Ya sé que esto suena duro, pero más duro es saber que no puedes hacer nada por salir de tu situación de miserable, y que para sobrevivir dependes de la limosna de las ONG o de los misioneros.
1 comentarioEl reloj de la malaria
Daniel Rodríguez Herrera, uno de los pioneros de la blogosfera hispana, ha publicado en Red Liberal el reloj de la malaria.
En 1972 se prohibió en Estados Unidos el uso de DDT en agricultura. En los 60 el DDT era el insecticida más popular (¿alguien recuerda el TEBEO del mismo nombre?), pero ya había comenzado la primera campaña ecologista que consiguió un objetivo concreto. Helen Carson publicó en 1962 un libro titulado Primavera Silenciosa, en la que manipulaba datos y estudios científicos para exagerar la influencia del DDT en las poblaciones de aves.
El DDT estaba siendo muy exitoso en la lucha contra la malaria, ya que mata al mosquito Anopheles que es el principal vector del plasmodium. Pero unos ecologistas decidieron que el riesgo potencial para las rapaces es un valor que debe primar sobre la vida de millones de personas que sólo eran chusma de piel oscura. Así que ahora, si accedeis al reloj de la malaria, podeis ver cuánta gente está muriendo innecesariamente para satisfacer la cosmovisión de estos iluminados. Y esto refleja sólo las muertes directas. Pensad el impacto que estas muertes y la insalubridad de las zonas húmedas han tenido en la capacidad de producción de estos países. La próxima vez que un ecologista/progre/bienpensante os hable de nuestra responsabilidad en la situación de miseria del tercer mundo, podeis decirle un par de cosas…
