Diarios de las Estrellas

Política, ciencia, tecnología, la vida, el universo y todo lo demás.

Ser liberal

Se va uno a la pérfida Albión unos días y a la vuelta se encuentra con que un niñato pedante ha conseguido avanzar en su propósito de que RedLiberal gire en torno a su ombligo. Yo, que ni quiero ni puedo escribir muy a menudo, me voy a tomar la libertad de fusilar lo que ha escrito el comentarista brunelli en el blog de Federico:

Ser liberal, o sea, de derechas es:

Anteponer individuo a grupo

Defender lo bien gestionado frente a lo mal gestionado, esto es, lo privado ante lo público.

Reconocer que la riqueza se crea, no se reparte.

Que hay que ganarse la vida, no vivir a costa de la de otros.

Y que quien crea riqueza no es un apestado al que hay que desvalijar, sino el motor de nuestro mundo.

Que el libre mercado, con garantías y seguridad jurídica, es la única forma de relación entre individuos que no desemboca en esclavitud.

Que la mejor forma de distribuir la riqueza es dejar actuar al mercado libre.

Que los ciudadanos son capaces de tomar sus decisiones, y afrontar ellos mismos las consecuencias tanto cuando aciertan como cuando se equivocan.

Es negar que la sociedad sea la culpable de los desmanes que cometen sus individuos.

Es asumir que el dinero donde mejor está es en el bolsillo del que lo ha ganado que es su DUEÑO. Y que nadie mejor que él sabe como y en que gastarlo. Si lo hace bien, mejor para él, y si no, es SU problema.

Es no poner un impuesto a la hormiga para mantener a la cigarra.

Es NO preferir libros usados gratis en los colegios, a asumir el gasto como padre.

Es NO preferir un mal dentista gratis para los niños, a pagarlo de mi bolsillo como padre.

Es NO preferir ir a un médico gratuito cuyo criterio para prescribir un fármaco o una prueba diagnóstica sea el de los políticos que le pagan.

Es saber que médico, colegio, libros y dentista públicos NO son gratuitos, sino muy muy caros. No que los paga otro por mí, sino que los pago yo OBLIGADO.

Es dejar que tus RESPONSABILIDADES como padre las asuma otro, tanto en los pagos como en la formación de tus hijos.

Es tener claro que no hay nada gratis.

Es preferir la voluntariedad a la obligación.

Es libertad de elección frente a imposición.

Es responsabilidad frente a subsidiariedad.

Es esfuerzo-recompensa, no esfuerzo-castigo.

Es valor-premio, no necesidad-premio.

Es tener principios frente a ser relativista.

Es querer un estado limitado que deje vivir a los ciudadanos.

Es no discriminar a la gente en función de la pertenencia a un grupo.

Es pensar que una mujer es igual, en derechos y obligaciones, a un hombre.

Es estar en contra de la discriminación positiva.

Es que el mérito para obtener un trabajo sea tu esfuerzo y tu formación, y no la renta de tu familia o tu posición social.

Es premiar la capacidad frente a la necesidad o la indolencia.

Y ahora ya, el que quiera que siga discutiendo con el plasta ese sobre la taxonomía de los liberales. Pero advierto: Iracundo pasará, como han pasado otros ¿alguien se acuerda de una hamburguesa que también repartía carnets de liberal desde sus ideas socialdemócratas?

51 comentarios

Taxonomías

Hay dictadores bajitos y altos. Jóvenes, maduros y viejos. Gordos, rellenitos, fuertes y delgados. Comilones y frugales. Rubios, morenos y canosos. Orientales, negros y caucásicos. Con bigote, con barba o sin pelo en la cara. Aficionados a los uniformes militares o a los trajes de lujo. Boreales o australes. Orientales u occidentales. Imperialistas o autárquicos. Histriónicos o sobrios.

Para mí, todos son igualmente repugnantes.

Veamos ahora: hay dictadores de izquierda y de derecha.

Para mí, todos son igualmente repugnantes.

Para ellos, no. Para ellos, la categoría “socialista” es más importante que “dictador”. Un socialista es bueno per se, aunque yerre en sus actos. Un dictador socialista enfermo merece compasión y hasta el deseo de una pronta recuperación que le permita seguir matando, encarcelando, torturando, robando. El dictador de derechas debe pagar sus culpas aunque sea treinta años después de muerto y en efigie.

Comments are off for this post

No votaré a Gallardón

En las últimas elecciones municipales, la campaña electoral sí me sirvió para cambiar el sentido de mi voto. Ya tenía decidido votar a Trini, cuando las gentes de la cultura, con Sabina de cabecilla, acusaron a Mendiluce de perjudicar al PSOE y favorecer a Aznar y me dije: “este es mi hombre”. Así que le voté. Porque tenía claro que el que no perjudicaba al PSOE ni favorecía a Aznar era Gallardón.

Hasta la fecha, no me he arrepentido. Gallardón es tan socialista como Trini. Tal vez sea más eficaz, pero eso lo hace todavía peor. Puestos a tener un gobernante socialista, yo prefiero alguien como la Trujillo, cuyas escasas dotes limitan el daño que puede hacer desde su ministerio.

¿Que lo que dijo Gallardón del 11-M es infame? Pues sí. Gallardón se ha definido con este asunto: para él es más importante qué estrategia va a dar al PP más votos que buscar la verdad sobre el mayor atentado de la histoira en la ciudad de la que él es alcalde.

Pero esto no va a cambiar el sentido de mi voto. Yo ya tenía decidido no votarle. Ahora sólo me queda saber si votaré a los de la legalización de la marihuana, a los nacionalistas castellanos partidarios de la integración de Madrid en Castilla o a los panteras grises. O a Trini. Si tenemos que aguantar a un alcalde socialista, prefiero que sea mujer y atractiva. Y, con suerte, será menos eficaz que Galladón y podremos vivir un poco más tranquilos.

8 comentarios

El Alguacil alguacilado

O el hijoputa hijoputado. Si queréis reíros un rato, no os perdáis la última entrega de las aventuras del superhéroe Emilio Alonso en su infatigable lucha contra los villanos que pululan por la red.

El resumen:

- Usted me ha insultado mi ética y mi racionalidad sin conocerme.
- Te conozco. q.e.d.

Nota para militantes socialistas gallegos con la formación intelectual de Pepiño Blanco: q.e.d. es la abreviatura de quod erat demonstrandum, latín para como se quería demostrar.

Comments are off for this post