La sentencia del 11 M
Aprendí lo que es la verdad judicial en mis propias carnes, hace algo más de diez años. La empresa para la que trabajaba tuvo problemas y dejó de pagarnos el sueldo unos meses, hasta que iniciamos una demanda laboral. Alguien sugirió que contratáramos a una abogada amiga de no sé quien. Yo tanteé un poco, y la respuesta fue: “eso lo tenéis ganado, no te preocupes por el abogado”.
La abogada cometió un error que nos costó unos cuantos miles de euros a cada uno. La empresa alegó que nuestros contratos se habían extinguido, y el juez le dio la razón, porque nuestra abogada solo había aportado pruebas de un trabajador. Para verificar que en ese tiempo seguíamos siendo trabajadores de la empresa bastaba con consultar a la Seguridad Social, pero el juez no lo hizo, porque analizó solo las pruebas contra la empresa que presentó nuestra abogada.
Consultado otro abogado sobre la posibilidad de recurrir, aportando los listados de la Seguridad Social, nos explicó lo que era la “verdad judicial”: un juez había sentenciado que no estábamos contratados en ese tiempo, y por tanto eso era una verdad que ningún juez superior podía modificar. Daba igual que a la Seguridad Social le constaran nuestros contratos.
Bermúdez y sus compañeros han establecido la “verdad judicial”: la mochila es una prueba válida, es igual que el resto de los explosivos, colocaron las bombas Zougham y los que murieron en Leganés, el explosivo procedía de Mina Conchita.
Yo tengo mis dudas acerca de si la verdad judicial coincide con lo que de verdad sucedió hace tres años. Por ejemplo, y sin ánimo de ser exhaustivos:
- ¿Cómo sabe el juez que colocaron las bombas Zougham y los que murieron en Leganés? Eso son nueve personas ¿alguna llevaba dos mochilas? A Zougham hay testigos que le vieron en los trenes, pero al resto no. ¿En qué se basa el tribunal para afirmar que colocaron las bombas?
- ¿Por qué Bouchar, que estaba en el piso pero se escapó unas horas antes del suicidio colectivo no es autor material y los otros sí?
- La sentencia describe así la situación previa al asalto de los GEO: “Terroristas islamistas armados y con explosivos están atrincherados en una vivienda donde entonan lo que parecen cánticos religiosos que la experiencia asocia con la preparación para el suicidio -que estos individuos consideran ritual- y, además, se tiene conocimiento de que han hecho llamadas a sus familiares para despedirse de ellos”.Lo cual contiene al menos un error: el suicidio no es ningún ritual de los islamistas. Es más, está tan condenado en su religión como en la católica, y el que se suicida no disfruta de las 72 vírgenes que sí consiguen los que mueren en la Yihad. Los que nosotros llamamos suicidas, y que se colocan un cinturón de explosivos para hacerse estallar en una pizzería israelí, son para ellos soldados que mueren en guerra santa.
- Afirman que la Kangoo salió de Alcalá a las 14:15 y llegó a Canillas a las 15:30. Yo he hecho un trayecto muy parecido (de Alcalá a Canillas) varias veces, con tráfico, y nunca he tardado más de 25 minutos. Ese día había muy pocos vehículos circulando, porque se había pedido que los particulares no hiciéramos uso del coche para facilitar el traslado de heridos. ¿Tardó más de tres cuartos de hora en salir la furgoneta, tardó más de una hora la grúa en recorrer un trayecto que se hace habitualmente en 30 minutos, hubo un error material en el registro de entrada?
- ¿Por qué nadie vio la mochila de Vallecas en ningún sitio que no fuera Vallecas? ¿Son los TEDAX que inspeccionaron la estación de El Pozo unos ineptos?
- ¿Cómo se explica que el único vínculo de Zougham con el resto de la banda fuera suministrarles tarjetas? ¿Por qué no hay ninguna constancia de ningún tipo de trato, conversación o reunión con ellos?
En fin, solo algunas de las muchas dudas que plantea la sentencia. Pero es posible que yo sea un mal pensado, y que la verdad material coincida con la judicial punto por punto.Vamos a aceptarlo.
Entonces:
- Aznar tenía razón cuando habló de las montañas y los desiertos. El atentado se preparó en España, por españoles e inmigrantes que vivían desde hacía años entre nosotros, y no tuvo nada que ver con Irak.
- La instrucción fue un desastre, aun dando por buenas todas las pruebas que admite el tribunal. Acusó a quien no debía, y no investigó quién era responsable de los atentados. Ha permitido que queden libres personajes como los Toro, simplemente por falta de pruebas.
- Debemos investigar quién fue el cerebro. Quién organizó al resto, quién decidió que el atentado fuera masivo y en trenes de cercanías. Quién sabía lo suficiente de electrónica y tenía los materiales y las herramientas para fabricar las bombas. Según la sentencia, no fueron los condenados, ni los muertos en Leganés.

